2. REVIEW OF LITERATURE 17-
2.2 Enhancement of Heat Transfer Using Vortex Generators
2.2.1 Vortex Generator Enhanced Flat Plate Flows
Semillero homilético
La renovación 40:31
Introducción: Una de las grandes necesidades de hoy es la renova- ción, en forma personal e institucional. Isaías nos da ayuda sobre la renovación.
I. La promesa de la renovación
1. Ilustrada en el desierto que necesita lluvia.
2. Ilustrada en la esterilidad espiritual que caracteriza a tantos. II. La manera de lograr la renovación.
1. Buscar la unidad espiritual. 2. Ejercer la fé.
III. Las bendiciones de la renovación. 1. Volarán como águilas.
2. Correrán sin cansarse. 3. Caminarán sin fatigarse.
Conclusión: Isaías vivía esta experiencia en varias épocas de su mi- nisterio. Podemos experimentar la renovación también.
En el cap. 41 el profeta presenta el avance del conquistador persa como si fuera el juicio divino contra las naciones idólatras y sus dioses. El juicio divino y su sentencia ya han tenido lugar. La convocatoria es simultánea al desarrollo de los acontecimientos, específicamente los sucesos rela- cionados con Ciro, el rey de Persia. No se trata de una convocatoria a juicio, sino a un conflicto teológico, como veremos al comentar la sección de los vv. 21–29.
En cuanto al conquistador que avanza, es decir, los ejércitos de Ciro el persa, se expresa me- diante una pregunta retórica que fue Jehovah quien lo despertó del oriente... para justicia. En otras palabras, él está encargado de ejecutar la justicia divina contra las naciones (v. 2).
El oriente (v. 2) se refiere a la situación geográfica de Persia con respecto a Mesopotamia, y de- ntro de ella a Babilonia. La referencia al norte en el v. 25 no es una contradicción, pues se refiere a la dirección de la cual llegaron a Babilonia los ejércitos de Ciro en el año 539 a. de J.C., después de haber conquistado Acmeta o Ecbatana, la capital de Media, en el año 550, y después de haber conquistado el reino de Lidia en Asia Menor, en el año 546.[página 182]
El nombre de Ciro aún no es mencionado, pero las alusiones a él son suficientemente claras. La asombrosa rapidez con que Ciro logró consolidar su dominio en un vasto imperio (vv. 2–5), sólo ha podido ser superada en el mundo antiguo por las campañas de Alejandro Magno. El mismo verbo que el cronista usa para referirse al surgimiento de Ciro en la escena mundial es también usado aquí: despertó (v. 2; comp. v. 25 y 2 Crón. 36:22). Y en el v. 25 se dice que él invocaría el nombre de Jehovah, aludiendo a la predisposición de Ciro para reverenciar a Jehovah como el Dios cuyo templo estaba en Jerusalén (comp. 2 Crón. 36:22, 23; Esd. 1:1–4).
Joya bíblica
No temas, porque yo estoy contigo. No tengas miedo, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, y también te ayudaré. También te sustentaré con la diestra de mi justicia (41:10).
Ante el avance de Ciro y el temor que inspiraba su ejército a las naciones sobre las cuales marchaba, el profeta exhorta a Israel a no temer, por cuanto Israel es siervo de Jehovah en la his- toria (v. 8). Esta es la primera vez que el profeta se refiere a Israel como el siervo de Jehovah, con- cepto que vamos a ver ampliado en los capítulos siguientes. Esto significa que aunque los judíos hayan sufrido la destrucción de su reino, de su capital y de su templo por mano de los babilonios, y ahora estén en el exilio y cautiverio, el profeta subraya la posición central de Israel en los planes de Dios y en el devenir de la historia mundial, particularmente en los sucesos de su tiempo: No temas, porque yo estoy contigo... (vv. 10–14). Como expresión de sumo cariño llama a Israel gusa- nito de Jacob (v. 14), es decir, un ser peque-ñísimo, desprotegido y pisoteado por todos. Sin em- bargo, está destinado a sobrevivir y a trillar los montes hasta hacerlos polvo (v. 15), mientras que a sus enemigos y sus hostilidades se los llevará el viento e Israel se regocijará en Jehovah (v. 16). Todo esto no es otra cosa que una ampliación de la respuesta divina a las inquietudes de su pue- blo, expresadas en 40:27: ¿Por qué, pues, dices, oh Jacob; y [página 183] hablas tú, oh Israel: “Mi camino le es oculto a Jehovah y mi causa pasa inadvertida a mi Dios”?
En los vv. 17 al 20 el profeta describe el futuro éxodo de Babilonia y el retorno a Sion. Los ju- díos atraviesan el desierto hostil y carente de agua con su lengua reseca de sed, pero de la misma manera como Jehovah proveyó de agua a su pueblo que salía de Egipto, así también ahora él les responderá y no los abandonará. Las palabras de los vv. 18 y siguientes no tienen por qué ser sólo figuras poéticas. Pero las palabras del v. 19 parecen referirse más bien a un futuro remoto, como la época en que vivimos: Ahora es que hemos visto crecer los árboles en el desierto y florece el Arabá, como expresión de la consolidación del estado de Israel en su tierra (comp. 35:1, 2).
Semillero homilético
Un pleito anunciado 41:1–28
Introducción: Los escritores bíblicos dramatizan las enseñanzas que quieren presentarnos en varias formas. En este pasaje la enseñanza viene en forma de un pleito. Era una forma de captar la atención de todos para poder dar las lecciones importantes que Dios quería pre- sentarles. Veamos las enseñanzas:
I. El llamado al pleito (vv. 1–4).
2. La preparación abarcaba el invitar a acercarse para escuchar con toda atención.
II. La acusación presentada en el pleito (vv. 5–7). 1. Los ídolos hechos a mano no tienen eficacia.
2. Los que trabajan haciendo ídolos se engañan (v. 7). III. El testimonio en el pleito (vv. 8–11).
1. Identificación de los defensores (vv. 8, 9). 2. Consolación, porque Dios los protege.
3. Afirmación de la protección divina frente a la amenaza. IV. El veredicto del pleito es que Dios es el Señor de la historia. 1. Los dioses falsos no pueden explicar el pasado (v. 22). 2. Los dioses falsos no pueden predecir el futuro (vv. 21–23). 3. Dios levantó a Babilonia y la quitará en su tiempo (vv. 25–27). Conclusión: Puesto que Dios cuidó de su pueblo en los años anti- guos, nos trae mucho consuelo el saber que Dios está en control de nosotros y nuestro destino. Podemos confiar en él, pedirle consejo y creer que él no nos desamparará. La fidelidad a Dios y sus manda- mientos es la base para mantenernos en buenas relaciones. La obe- diencia suprema viene al someternos a las condiciones puestas por Dios, aceptando a Cristo como Salvador personal.
Los vv. 6 y 7 son posiblemente una nota marginal que ha sido incluida fuera de sitio por un escriba en un período posterior al del autor. Su lugar está después del v. 20 del cap. 40. Pero, ¿por qué juzgaría el escriba incluir esta sección que trata de la fabricación de un ídolo en este contexto? Parece que el escriba interpretó la fabricación del ídolo como una respuesta de las na- ciones a la convocatoria de Jehovah que aparece formulada en el v. 1. Eso parece indicar la frase se congregan y acuden en el v. 5b. Las naciones acuden a la contienda con Jehovah, cada una preparando su portavoz, su ídolo, y afirmándolo de manera que no se tambalee (v. 7). De ser como indicamos, es mayor aun el contraste de las naciones con Israel. Los otros pueblos son siervos de los ídolos, mientras que Israel es siervo de Jehovah, descendencia de Abraham. De esto tratare- mos en la sección siguiente.
3. Jehovah reta a naciones y dioses, 41:21-29