Part VII. Financial Crises in FSU Countries: The Role of the IMF
7.5. Program Deficiencies and Consequences
7.5.4. Weak Conditionality
Teniendo en cuenta los temas anteriores, la danza debe ser considerada como un lenguaje social y ritual, que vincula tanto a los danzantes como a los espectadores y produce entre ellos un efecto integrador; así con el paso del tiempo la danza que se expresaba de manera espontánea y generalmente individual fue remplazada por un estilo de danza codificado, con significación y realizado de manera colectiva.
Es inevitable pensar que la danza ha evolucionado hasta hoy en día, y por ello cabe aclarar que no existe danza tradicional que conserve en su totalidad una integridad y autenticidad respecto a su origen, sin embargo las pocas danzas que han subsistido, aún mantienen su esencia prístina que es lo fundamental, y lo han hecho gracias a la conservación de esa herencia cultural que recibieron de generaciones antecesoras.
La música y la danza andinas son expresiones culturales importantes en el mundo indígena, por su íntima vinculación a la vida de las comunidades. Con la modernización del país y los movimientos migratorios internos a lo largo del siglo XX estas expresiones se fueron transformando y se trasladaron del campo a la ciudad, popularizándose entre la población mestiza y encontrando también un lugar propio en agrupaciones diversas del ámbito urbano (centros educativos, barrios…). Con los movimientos migratorios transnacionales actuales experimentan otra transformación, encuentran otros espacios y adquieren nuevos significados. En todo este proceso hay que tener en cuenta, además, que la danza y la música folclóricas se han considerado depositarias de las tradiciones y se han identificado como símbolos de la identidad nacional, de manera que estas expresiones originariamente étnicas han sido apropiadas e incorporadas a los imaginarios nacionales de diversos sectores de la población (Arias et al, 2011, p. 86).
Entonces, se entiende a la danza popular como aquella que es asumida como propia por un pueblo o comunidad, que se relaciona directamente con la memoria e historia del mismo y por lo tanto constituye una manifestación propia de su cultura. Este tipo de danza, al ser totalmente interpretativa, es utilizada por los grupos sociales para manifestar y comunicar sus creencias, y les otorga un valor histórico, contribuye al conocimientos de los individuos, comunica un mensaje y otorga representatividad e identidad a la comunidad, por consiguiente, en la danza popular es muy difícil la improvisación o el desconocimiento de las raíces culturales de los pueblos a los que representa (C. Quinchiguango, comunicación personal, Septiembre 24, 2013).
La danza tradicional sufre las primeras alteraciones con la llegada de los españoles ya que ellos trajeron consigo su propia cultura y valores, por consiguiente muchos pueblos dejaron de practicarla definitivamente pues cayeron en una dependencia forzosa respecto a los conquistadores; sin embargo existieron otros pueblos que mantuvieron esta manifestación a
pesar de los acosos y castigos que sufrieron por parte de los españoles quienes no veían con buenos ojos la idolatría indígena (Ordoñez, 1979).
Los invasores foráneos no comprendían las creencias de los pueblos aborígenes, por lo tanto no participaron nunca entendieron su idolatría, así empezaron por dar ninguna importancia y más bien manifestaron desprecio, por ende también todo lo relacionado como a los danzantes, que para ellos no tenían mayor valor, sino que los adornos que utilizaban en su cuerpo al momento de danzar, ya que eran piezas de oro, plata, y piedras preciosas, indumentarias que deslumbraron a los conquistadores quienes sin importarles el significado, o la razón de su existencia, se apoderaron de ellas para su riqueza personal.
Ordoñez (1979) plantea:
Sin embargo la conquista no logra destruir totalmente la cultura aborigen, a pesar de la violencia con que impone su escala de valores. Por eso es que las manifestaciones de la cultura aborigen, en alguna medida, se mantienen latentes en nuestros días. (…). Por ello es necesario incentivar sus propios y auténticos conocimientos para que se integre a la sociedad tecnificada, con sus categorías culturales y ancestrales (p.94).
En el mundo actual, se han incluido nuevas maneras de expresar la danza en los pueblos y comunidades, adaptadas a la realidad de hoy en día yque con el paso del tiempo van tomando fuerza, poco a poco las vestimentas originales han sido modificadas, algunos ritmos son diferentes pues incluyen nuevos instrumentos, y muchos movimientos se han incorporado. El problema radica en que la danza tradicional, con todos los elementos ancestrales que la caracterizan (vestimenta, adornos corporales, movimientos, gritos y sonidos, significados), podría ser desplazada por estas nuevas formas de expresión, sobre todo por el hecho de que las generaciones jóvenes se sienten mucho más identificadas con lo moderno y han dejado un poco de lado la danza original de sus ancestros; por esta razón es importante fomentar la
práctica de la danza tradicional incluyendo sus elementos, para evitar que se pierda por completo esta parte importante de la memoria colectiva de los pueblos.
Así pues, es vital que la danza tradicional conserve la esencia que la constituye, aunque sufra ciertos cambios, es importante tener siempre presente el hecho de que danzar es una manera de conectarse con el entorno, con el interior de uno mismo, y con su pasado, de esta manera al realizar la danza tradicional los individuos obtienen un sentido de trascendencia existencial respecto al pueblo donde se originaron y lo proyectan a los espectadores. Cabe aclarar que al ser la danza considerada como patrimonio intangible, lo realmente importante en ella es su esencia, independientemente de que muchos de los elementos que intervienen en su realización sufran alguna alteración, lo que en verdad interesa es su significado y finalidad; sin embargo se considera conveniente que la danza tradicional sea proyectada procurando que sus elementos mantengan en lo posible la integridad y originalidad singular de las generaciones pasadas.
Recurriendo a un ejemplo para ilustrar este hecho, se puede mencionar lo que ha sucedido con la toma de la plaza en Tabacundo, cabecera cantonal de Pedro Moncayo, muchos de los grupos que llegan a la plaza han variado su vestimenta tradicional, ahora visten diferente, utilizan distintos materiales para confeccionar las blusas, polleras, camisas, fachalinas, etc., lo mismo sucede con el calzado, antes era elaborado manualmente con caucho pero ahora se usan alpargatas casi como en la mayoría de las comunidades indígenas del cantón, pero la fiesta sigue siendo la misma, se mantiene la tradición (C. Quinchiguango, comunicación personal, Septiembre 24, 2013).
1.6 ¿Ballet Folklórico O Grupo De Danza Popular?
Sin duda esta es una pregunta determinante para entender mejor la intención u objetivo del presente trabajo, el cual intenta profundizar un estudio sobre la danza popular ecuatoriana y de manera particular de la provincia de Pichincha, expresada como arte en o sin escenarios artificiales, su influencia en la cultura de los pueblos y por lo tanto en la actividad turística actual; entonces, es necesario identificar claramente cuál de los dos términos es el más adecuado: ballet folklórico o grupo de danza popular.
Para lograr clarificar los términos “Ballet Folklórico” y “Grupo de Danza Popular”, se debe tomar en cuenta las siguientes puntualizaciones:
Ballet: Baile colectivo presentado como espectáculo. El ballet no puede aparecer más que en las civilizaciones evolucionadas que conocen formas espectaculares, independientes de todo ritual. (…). El término se aplica algunas veces a formas extranjeras que parecen responder a la definición de esta palabra, incluso si en su país de origen tienen otro significado… (Soriau, 2010, p. 176)
Hoy entendemos por folklore: La ciencia social que dentro del ámbito de la cultura popular trata específicamente de las culturas de tradición oral, del legado transmitido de un pueblo a otro para ser siempre funcional, y cuyo estudio permite el conocimiento de los mismos. (Muñoz, 2002, p. 24)
Si tuviera que aventurar, en este punto, una definición actualizada de folklore, concebido como una forma de patrimonio intangible, podría decir que es el conjunto de elementos, actos y procesos culturales expresivos que se transmiten en variantes en los grupos humanos, según las reglas de creación, transformación y transmisión propias de la comunidad a la que pertenecen, y que forman parte de su identidad y patrimonio. (Prat, 2006, p.245)
En fin, el folklore, recurriendo a una de las tantas definiciones en uso, es un término utilizado para definir “un conjunto de tradiciones, creencias, costumbres y conocimientos populares de cualquier cultura transmitidos de generación en generación”. El folklore como concepto “abarca muchos aspectos de la cultura y de las tradiciones”, así como de las creencias de una comunidad
o grupos determinados. (Rumich, 2012, p.27)
Considerando las citas anteriores es fácil identificar que no existe mayor diferencia entre Ballet Folklórico y Danza Popular, “folklore” es una palabra inglesa cuya traducción textual al castellano significa “saber o conocimiento del pueblo”, constituye la cultura del pueblo, que como es lógico dentro de ella se encuentra la danza popular.
…Hay otros extranjerismos que se han difundido universalmente y afirmado en el uso, bien sea por prestigio, como es el caso de ballet, blues, jazz… A los que han difundido y mantenido su
grafía y su pronunciación originales —es el caso de los mencionados: software, ballet, blues, jazz, etc., se los escribe como extranjerismos crudos, es decir, se respeta su grafía original, pero, a la vez, se los destaca con alguna forma de relieve tipográfico —según los contextos en cursiva o negrita— para indicar que no pertenecen a la fisonomía ortográfica de nuestra lengua… (Barcia, 2013, p.3)
La forma extranjera folklore es de uso internacional, y con esta escritura y la indicación de que es "voz inglesa" la recoge la Academia Española en sus Diccionarios. Advertimos que esta grafía inglesa es extraña en castellano por la k medial y por la terminación ore, que no se da hoy en sustantivos de nuestra lengua. (Flores, 1957, p.1)
Por consiguiente, el término “Ballet Folklórico” no existe en el castellano, y al encontrarse la presente investigación dentro del contexto cultural de nuestro país, es importante mantener la coherencia con la Constitución de la República, la cultura ancestral y las diferentes definiciones antropológicas y tratados realizados sobre este tema, en los cuales se evidencia que el término “Grupo de Danza Popular” es el más apropiado.
Finalmente es de gran importancia tomar en cuenta, que si bien es cierto, ambos términos vienen siendo lo mismo teóricamente, en la práctica y en el tema conceptual, pueden resultar algo diferentes, ya que la actividad de un “ballet folklórico” implica cierta teatralidad que en muchos de los casos está fuera del contexto o de la esencia cultural de un pueblo, donde las representaciones como la danza, tienen el carácter exclusivo de exhibicionismo. Por lo tanto, en este tipo de manifestaciones quienes realmente ejecutan o llevan a cabo la danza popular siguiendo la costumbre de la comunidad, son los grupos o colectivos que han fundamentado estas expresiones en investigaciones serias, que les ha permitido conocer los movimientos, pasos y coreografías, incluso por vivencias propias, o por los legados que fueron transmitidos a ellos personalmente como herencia de sus antepasados, es decir, lo que les ha dado identidad.