• No results found

Web Services Related Security Specifications

Una vez que eres capaz de ver la lógica bajo la que funciona la mente de un hombre, aplicarla a cualquier caso concreto es fácil y por tanto lo que viene a continuación no te descubrirá nada nuevo; pero como son tantísimas las personas que me han contactado por Lo que

nadie te dice que sufren por episodios de desamor, y todos podemos

pasar en cualquier momento por algo así sin importar lo seguros que nos sintamos, creo que vale la pena dedicarle un apartado a este punto.

Quiero comenzar con dos consejos que aunque parezcan evidentes muchísima gente olvida. No solo en la pareja, lo más importante en la vida es ser quien eres realmente; no es solo que tengas derecho a ser libre para desarrollarte como persona, es que tenemos la obligación con nosotros mismos de respetarnos y hacernos respetar. Una relación que te obligue a traicionarte a ti misma porque temes que tu hombre te abandone si te muestras como eres de verdad no es sana; si vives con miedo a no sufrir como mucho conseguirás eso, no sufrir, pero jamás serás feliz.

Así que mi primer consejo sobre esta cuestión, "cómo evitar el fin", es que no le des demasiada importancia a lo que te voy a decir: si encuentras un punto de vista que te ayude a que las cosas vayan mejor estupendo; pero todo dentro de los límites que para ti sean aceptables, si hay algo que entiendes que funciona pero que para ti supondrían dejar de ser tú misma no lo hagas. Tu primera prioridad tiene que ser mantener tu integridad y acostarte todas las noches satisfecha contigo misma, aceptando las consecuencias de ser como eres por duras que sean.

Dicho esto, mi segundo consejo es que dentro de quien eres seas la

mejor versión de ti misma. He oído esta expresión a distintas per-

sonas, siempre refiriéndose al éxito en las relaciones sociales; efectivamente, dentro de nuestros propios márgenes siempre podemos aprender, crecer, evolucionar, madurar para obtener mejores cosas de la vida y ser más felices. Aprende de tu hombre, edúcale tú también, y

mantened el equilibrio entre adaptarse lo mejor posible el uno al otro y respetarse como individuos cada uno con su manera de ser.

Por otra parte hay que dejar claro algo fundamental: es imposible evitar al 100% la infidelidad o el abandono. No hay fórmulas mágicas y sí muchos elementos que no dependen de ti y no se pueden controlar; lo que sí puedes hacer es reducir al mínimo las posibilidades de que alguna vez te ocurra, haciendo lo que tienes que hacer para que tu hombre no solo no considere esa posibilidad sino que esta sea en su mente una puerta cerrada. Ser celoso o posesivo solo sirve para aumentar la presión sobre el otro y por tanto facilitar que busque un escape, y obsesionarse con que un día te puedan dejar provoca que al final ambos disfrutéis menos de la relación y se acelere la ruptura. Sé feliz con tu hombre, conócele para darle lo mejor de ti y que él sepa apreciarlo, y vive sin miedo.

Cómo evitar que tenga una aventura

Hay hombres que en momentos de crisis vitales son más susceptibles a tener un romance fuera de su pareja; otros que tienen muchos PROBLEMAS en su relación y buscan inconscientemente aliviar la tensión; pero por los muchos casos de los que yo he sido testigo diría que los dos componentes más frecuentes en estas situaciones (compatibles con los demás) son el físico y el sexual.

Un ejemplo, bastante extremo y que no se puede usar como estándar pero que ilustra bien lo que quiero decir. Hace años conocí a una pareja de mediana edad, en la que él tenía una personalidad algo veleta y descentrada y ella era infinitamente más inteligente y contaba con mucha experiencia de la vida. Un día, en una fiesta multitudinaria en casa de unos buenos amigos, entre copas y alegrías él estaba flirteando descaradamente con varias mujeres que andaban por allí. Ella es una mujer bastante segura de sí misma y no andaba ni mucho menos vigilándole, pero hubo un momento en que se dio cuenta y, como le conocía y no le hacía ninguna gracia que jugara con fuego, no se lo pensó dos veces: lo apartó del grupo con el que estaba, se lo llevó a un cuarto, cerró por dentro y lo tuvo allí dentro más de una hora. Cuando salió él era otro, relajadísimo y sonriente, y no volvió a coquetear con nadie más; ella siguió con la fiesta como si nada.

Conozco a hombres que han tenido amantes y a otros que siempre han sido absolutamente fieles (al menos que yo sepa). Sé de algunos que han dejado a sus parejas, otros que se han limitado a alguna

aventura concreta sin que su mujer siquiera lo sospechara y algunos que han tenido verdaderas relaciones paralelas durante años. He sido testigo de graves problemas familiares por descubrirse el pastel y también de situaciones llevadas tan discretamente que nunca salió de unos pocos allegados. He visto de todo, incluyendo las peripecias más rocambolescas para verse con "la otra" o para no ser descubierto (por poner solo un ejemplo, provocar un accidente de coche para justificar haber llegado tan tarde a casa). Lo que no he conocido jamás es a un hombre con una mujer físicamente muy atractiva y una vida sexual muy satisfactoria, que a pesar de tener eso haya estado con otra. Saca tus conclusiones.

Aparte de bravuconear con los amigotes en la oficina haciéndote el macho sobre lo que le harías a la nueva de Contabilidad, lo cierto es que en la práctica para la inmensa mayoría de los hombres tener un lío con otra no deja de ser un PROBLEMA; por supuesto siempre existe la atracción de que sea alguien nuevo, eso es un punto a su favor, pero no es tan fuerte como para desequilibrar por sí solo la balanza. Y es verdad que puede haber un segundo de excitación y que cualquiera se puede cegar y tener un arranque descontrolado, pero seamos realistas: entre que hay un primer flirteo y se te enciende la bombilla en la cabeza y el instante (horas o días después) en que comenzáis a arrancaros la ropa apasionadamente siempre existe algún momento en que te paras a pensar en lo que está ocurriendo.

Y los hombres no somos idiotas: sabemos qué cosas van bien en nuestra vida y cuáles son mejorables, valoramos qué nos puede dar una potencial amante (positivo y negativo, sobre todo qué cantidad de PROBLEMAS) y si nos conviene solo para un encuentro sexual o para algo más, cuál es el coste en términos de peligro de que nos descubran y las consecuencias de ello, y sacamos la cuenta. Si lo que nos ofrece mejora tanto lo que tenemos que nos compensa el riesgo, seguimos el juego; si no es así lo cortamos, normalmente ella nota que de repente ha desaparecido nuestro interés y se desconcierta, habla con su amiga diciéndole "no sé qué ha pasado, hasta ayer parecía que todo iba bien y de repente me evita", y si intenta sacar el tema o insistir tími- damente para averiguar qué ocurre le mentimos dándole una excusa para evitar en lo posible que sufra (PROBLEMAS). Esto lo he visto un millón de veces.

Lógicamente, cuanto más alto puntúe lo que tienes en casa más difícil será que aparezca una opción lo suficientemente mejor como para que al hacer esa cuenta te compense el coste. Lo único que cambia entre un contacto aislado y que se convierta en una relación es

que en un primer momento de las tres reglas nos importan básicamente las dos más superficiales (físico y sexo), y si la cosa empieza a ponerse seria volvemos a hacer balance de la situación pero ya valorando más el carácter y los PROBLEMAS potenciales que nos dará la posible amante; pero recordemos que toda relación ha tenido un momento inicial en el que no te planteabas nada a largo plazo, así que hubo un momento en que los elementos que decidieron fueron el físico y el sexo.

El caso de la prostitución es un ejemplo de físico y sexo fáciles porque no dan PROBLEMAS. Como he apuntado anteriormente, no es casualidad que en todas las entrevistas que uno ve en los medios de comunicación con prostitutas ellas declaren siempre que sus clientes "vienen buscando lo que no les dan en casa"; yo realmente conozco a pocos hombres que me hayan admitido que han pagado por sexo, pero salvo un caso en el que lo ha hecho simplemente porque no se le ocurren muchas maneras mejores de liberar estrés y escapar de su vida llena de presiones -aunque además sé que su mujer puntúa muy bajo para él en físico y sobre todo en sexo-, en el resto es cierto que buscaban básicamente lo que no podían tener gratis.

Todo esto está muy bien, pero claro: hay que recordar que la inmensa mayoría de los hombres son malos o muy malos amantes, con lo que a la inmensa mayoría de mujeres no les atrae especialmente la idea de hacer más el amor con ellos o complacerles en las cosas que les gustan porque no sienten que reciban lo que dan (mejor dicho, lo que ellas creen que dan). Este libro no es un manual para mejorar la sexualidad en la pareja, hay otros dedicados a ese tema y también profesionales especializados a los que recurrir; pero si puedo ofrecer un apunte personal yo creo que es un error tratar de considerar aisladamente un aspecto concreto de la relación separadamente del resto. Si el sexo no funciona como debería es por algo, puede ser porque haya otros problemas entre los dos o porque simplemente no se conocen el uno al otro como deberían y por eso ni siquiera son conscientes de que tienen una carencia que pueden solucionar. De todas formas está claro que esto es algo en lo que hay que trabajar de la manera que sea, porque como he explicado tiene sus consecuencias.

Cómo evitar que te deje por otra

La diferencia entre haber tenido una aventura ocasional y dejarte es que, en la cabeza del hombre, en el primer caso no pierde nada en realidad sino que añade cosas a su vida que siente que le faltan o que

desea tener; mientras que en el segundo el coste no solo es teórico (el riesgo de que te descubran) sino que al hacerlo acaba con una parte de su vida y además está asumiendo que la ruptura le traerá PROBLEMAS que pueden ser bastante serios.

Así que aunque tiene su importancia que la otra mujer sea física y sexualmente sea para él bastante mejor que tú, una de dos: o le parece que tú en esos dos aspectos puntúas tan bajo y la otra tan alto que la diferencia en su vida solo por esto ya le compensa por los PROBLEMAS que le va a costar, lo que supongo que es teóricamente posible pero nunca lo he visto, o que haya algo más -que es lo lógico y habitual-.

Si todo es perfecto en vuestra relación una crisis interna puede ser un bache en algún momento determinado, pero no es creíble que solo por eso un hombre que de resto lo tiene todo renuncie a una vida de plena satisfacción; puede que tú no hayas visto ningún otro PROBLEMA y que para ti la pareja fuera maravillosa, pero puedes dar por hecho que en su cabeza no era así. Si has atravesado una situación como esta y no comprendes lo que ha sucedido, une lo que tienes aquí al contenido del apartado sobre por qué mentimos a las mujeres y replantéate vuestras experiencias juntos desde este nuevo punto de vista: seguro que llegarás a algunas conclusiones esclarecedoras, o te darás cuenta de información o detalles que hasta entonces no habías visto por no saber dónde mirar o por no haber querido admitirlos.

Si te deja por otra, o de momento no la tiene pero él sabe que encontrará a alguien, es como digo porque sus expectativas de la vida que va a tener superan tanto a la vida que tiene contigo que le compensa el precio. Y a largo plazo, aunque el físico y el sexo cuenten algo, son los PROBLEMAS lo que para él va ganando importancia en cuanto al balance mental que hará antes de decidir dejarte o no. Seguro que habrá otras cosas en su cabeza, pero no dudes de que él consciente o inconscientemente hará la comparación y el resultado pesará bastante en lo que ocurra.

Cómo evitar que te deje para estar solo

Por el concepto masculino de grupo y nuestra personalidad más individualista, normalmente para los hombres es menos malo que para las mujeres el hecho de mirar al futuro y plantearse que pasarán el resto de su vida solos. Pero aún así no es fácil, con lo que para que uno se decida a abandonar a su mujer estando más o menos seguro de

que no encontrará a nadie más tiene que ser porque está muy harto no ya de ella, sino de la vida que tiene con ella. Como en muchas parejas, sobre todo se ve en las que ya van teniendo una edad, el aburrimiento o el hartazgo es mutuo se suele llegar a un estado de dejarse más o menos en paz mutuamente; pero también sucede que hay hombres que prefieren la soledad a continuar con sus compañeras.

Así que la buena noticia es que es muy difícil que ocurra que tú estés bien con tu hombre y él quiera dejarte pensando que estará solo para siempre (normalmente él creerá que ya aparecerá alguien), pero la mala es que si ocurre es porque él está tan quemado de PROBLEMAS contigo que lo más seguro es que no quiera ni oír hablar más de ti.

¿Cómo evitar este tipo de abandono? La respuesta es evidente: o el total de los PROBLEMAS que le das son para él soportables, o le das el espacio personal suficiente para que él pueda liberar la presión y recuperarse dedicándose a asuntos fuera de vuestra relación que le hagan sentir bien.

Para ser sincero yo creo que la única forma de acercarse a garan- tizar no sufrir este tipo de abandono es una combinación de los dos elementos que son ambos imprescindibles. Aunque su relación no sea especialmente problemática, un hombre que no pueda tener lo que para él es el mínimo espacio personal se sentirá ahogado y oprimido en una vida que no considera realmente suya, y siempre echará de menos verse más libre; y si su vida en pareja es demasiado tormentosa, aunque disfrute de suficientes momentos para sí mismo tenderá a relacionar estar solo con sentirse bien y pasar tiempo con su mujer con PROBLEMAS.