Ya hemos dicho en este capítulo que lo que mas gusta y agrada a la gente, son nuestros hábitos de comportarnos frente a todas nuestras actividades, es decir, nuestro comportamiento se puede definir como buenos habitos de conducta, por tanto, debemos eliminar todas nuestras asperezas y defectos de conducta y adquirir buenos hábitos de comportamiento, lo cual nos garantiza el aprecio, admiración y respeto de los demás.
Vamos a entregarle aquí, una recopilación de principios que le permitan desarrollar esos buenos hábitos de comportamiento; pero como ya se lo llernos advertido y repetido muchas eces. no es posible llear a la ida práctica sino aquellas cosas que hemos entendido y asímilado totalmente; por tanto, solo le sera posible convertir estos principios en hábitos de comportamiento del diario vivir, cuando los haya leido muchisimas veces, hasta que pasen a ser parte de la dinamica de su mente inconsciente, verdadero asiento de la inteligencia, el talento y los hábitos.
Por eso esta obra fue disenada y concebida como un manual guia del comportamiento, para que la persona interesada en adquirir y desarrollar una nueva forma de comportamiento, pueda consultarlo permanentemente hasta nvertir sus enseñanzas en hábitos y motivaciónes espontaneas de su conducta.
Por esto, de anternano estamos casi seguros que una persona que solo lo lea por curiosidad intelectual, unas pocas veces, no logrará resultados integros y satisfactorios; porque la repetición es primordial para adquirir nuevas formas de conducta en cambio, la persona que insista en adquirir las cualidades que aqui se describen, tarde o temprano tendra éxito en su propósito.
En la Empresa de mejorar nuestro modo de actuar frente a la vida, no es tan importante lo que le decimos a los demás, ni lo que los demás nos dicen a nosotros: lo más importante es lo que nosotros nos decimos a nosotros mismos, eso si cuenta. por eso cada persona para educarse, debe convertirse en su propio maestro y a la vez su propio alumno, y en esta forma irse dictando a todo momento lo que debe hacer y lo que es correcto hacer; quiere esto decir que nosotros actuamos y nos comportamos en la vida, según como nos hayamos convencido que debemos obrar; por eso, estas reglas del buen comportamiento, estan concebidas para que usted se las diga y se las repita directamente a si mismo, como si fueran mensajes y consejos que se da a si mismo, para con- vencerse de como debe obrar en la vida. Por tanto, empiece diciendose constantemente a si mismo las reglas que siguen, y a la vez apliquelas cada que la oportunidad se le presente. No tema cambiar y convertirse en una persona mejor y a demás, hagalo con gusto y alegría.
Hoy tengo que renacer a una vida nueva. mas digna y justa. Se que si yo cambio mi manera de actuar frente a la vida, todo cambiara en el mundo para mi. Al mundo no le interesa si yo cambio o no, pero a mi si me interesa, por tanto, a partir de ahora, me decidire a cambiar mi actitud ante la vida y seré una persona más digna, respetada y querida.
Persistiré hasta alcanzar el éxito en todo lo que me propongo, allí donde otros han fracasado. Se que las oportunidades estan escondidas en los fracasos apa- rentes; pero cada fracaso debe enseñarme a perfecciónar y agudizar mis facultades, hasta convertir en triunfo las derrotas y donde otros se declaran vencidos, yo levantare la bandera de la victoria.
Hoy tendré firmeza de voluntad, claridad de propósitos y seré dueño de mis emociónes y mis nervios. Vigilaré paso a paso, cada uno de mis actos y no me rendiré a los impulsos de mi temperamento, ni al capricho de mis instintos, debe ser mi voluntad y mi conciencia las que decidan mi comportamiento; por eso desarrollé una poderosa voluntad ejercitandola todos los días, en el control de mis impulsos inconscientes.
Actuaré ahora mismo, el ayer ya murio, el mañana puede ser demasiado tarde, por eso, actuaré ahora mismo realizaré mis propósitos. El universo todo, es la manifestación de la acción todas las cosas dignas y grandes que el hombre ha realizado son fruto de la acción: por eso, actuaré ahora mismo y alcanzaré aquello que para los perezosos es imposible, porque el hombre solo se beneficia de lo que hace, no de lo que deja de hacer.
Debo comprender y convencerme que “todo aquello que vale la pena lograr en la vida, vale la pena para trabajar y luchar por ello”; pues “yo soy el arquitecto de mi propio destino” y nadie trabajara por la realización de mis ideales, sino que me corresponde a mi trabajar por su logro y realización. Todo lo grande que hay que lograr en la vida, exige una lucha, un esfuerzo y una conquista .
Hoy viviré en paz pase lo que pase y me esmeraré por hacer lo mejor que pueda para vivir satisfecho con la vida. Es verdad que el mundo vive en guerra, pero yo controlare mis estados de ánimo viviré siempre en paz. Si la lucha y la derrota me desgarran el alma, yo la medicinaré con la paz; si los demás me hacen la guerra yo les respondere con la paz; si la muerte me intimida con su fatal guadana, yo la afrontare lleno de paz. Por eso, mi consigna irrevocable debe ser: vivire en paz, pase lo que pase.
Hoy no tendré más guia que la verdad, más ideal que el amor al bien de todos y más fuerza que la fe en mi mismo. Comprenderé que en el infinito espacio de la verdad, hay bastante lugar para todos los seres, y que la finalidad más sublime de nuestra vida, es realizar el bien; más para lograr estas finalidades, debo estar apoyado por la fe en mis propias posibilidades.
Debo convencerme de que la más alta finalidad de mi vida es el amar y servir a toda la humanidad, porque el camino hacia Dios y hacia mi realización, es el camino hacia mi prójimo. Todos somos responsables de todos, por tanto, no podre ser feliz, si no ayudo a crear la felicidad para los demás. Tengo que comprobar y darme cuenta, que “cuando soy bueno con los demás, me siento mejor”.
Tengo que decidirme y continuar decidiendome todos los días, siempre a la acción y el perfecciónamiento de mi mismo, y para ello tengo que ser original, inventivo y creativo, no imitar a los demás, sino ser yo mismo en todo lo que haga. Debo reclamar mis derechos, pero cumplir fielmente mis deberes, para con Dios, la patria y la sociedad.
Debo ser sincero, jovial, cortes, géneroso, así como un indomable dinamo de felicidades. Tengo que ser sordo y mudo con respecto a las críticas y faltas de los demás. Ayudaré a todo el mundo siempre que pueda, seré como una luz que brille para iluminar a la humanidad y para ello sere bondadoso, a pesar de la ingratitud de los demás .
Cuando este mundo me parezca vulgar, tosco y aburrido, elevaré mis pensamientos, seré más positivo y optimista, permitiré que mi espíritu vuele en el extenso cielo de la libertad, caminaré con el paso erguido y nunca permitire que las críticas me atormenten; convertire el fracaso en éxito, y seré dueño de mis emociónes y mis nervios .
Yo fui creado para triunfar y ser feliz en la vida, por eso no me declararé vencido nunca; pues debo saber que el triunfo esta de parte de quien sabe luchar valerosamente por el. Es preferible morir en el camino hacia el triunfo que
vivir en la derrota.
Aumentaré mi conocimiento de la humanidad seré un diestro para conocer y tratar a los demás. Tengo que aprender a descubrir que es lo que la gente quiere y desea, para aprender a situarme en su lugar y apreciar las cosas desde su punto de vista. Para ello tengo que aproximarme mentalmente a sus deseos, ver con sus propios ojos, sentir con su corazón y pensar con su mente, porque sabio y sensato es quien sabe situarse en el lugar de los demás y comprender su punto de vista.
Tengo que recordar siempre, que la única manera de ganar una discusión, es evitandola; a demás, no debo hacer críticas a los demás, por mas motivos que encuentre. Enseñare siempre lo correcto, pero no me valdre de las críticas para corregir; por eso, hablaré siempre de lo positivo y constructivo.
Tengo que corregir y perfeccionar todas mis asperezas de carácter, y cultivar el bello hábito de ser una persona interesante. Me debo distinguir siempre por los buenos hábitos y costumbres; para ello tengo que superar el egoismo, la envidia, la vanidad y el orgullo y desarrollar la costumbre de interesarme auténticamente por los demás .
Debo aprender a entusiasmarme y motivar a los demás para obtener su apoyo y colaboración; para ello debo tener en cuenta sus necesidades, deseos, ilusiones y esperanzas. Hablarles de lo que les interesa y agrada, tal como sus ideles y aspiraciónes mas sublimes. Tener en cuenta sus intereses y no contrariar su amor propio. Darles importancia, no criticarlos y elogiar sus méritos y cualidades.
Debo tener el valor y la integrdad necesarias, para reconocer y aceptar mis propios errores. Nunca debo creerme infalible y superior a los demás. Lo que lo demás admiran en una persona, es su sinceridad para consigo mismo; su integridad para aceptar sus propio errores y equivocaciónes y su capacidad para corregir los y superarlos.
Tengo que superar la timidez, la inhibición y el miedo ante los demás. Para ello, actuaré decidida y resuelta mente, a pesar de lo tímidoque me siento. Se que la timidez es un hábito de comportamiento y una actitud negativa ante los demás, luego para superarla, tengo que actuar dirigido por mi conciencia y mi voluntad, de ur modo diametralmente opuesto a la timidez, hasta desa rrollar nuevos hábitos de comportamiento acertado.
Contrarrestare la timidez con la decision y la acción, 1a pereza con la actividad, el miedo con el valor, la tristeza con la alegria, la duda con la fe, la indecision con la decisión y la inseguridad con la seguridad, y así desarro llaré buenos hábitos de conducta.
Tengo que arreglar todos mis problemas por las buenas Debo recordar que “es mejor un mal arreglo por la buenas, que un buen juicio”. Por eso, buscaré siempre un arreglo amistoso y evitare los litigios; porque lo arreglos por las malas conducen a complicar más lo problemas, en vez de arreglarlos, por eso
proceder amistosamente.
Una excelente formula de relaciónes humanas, es oración de San Francisco, la cul vamos a reproducir continuación:
¡Oh! Señor: Haz de mi un instrumento de tu paz. Que alli donde hyaa odio, ponga yo el amor; que allí donde haya ofensa, ponga yo el perdón; que allí donde haya discordia, ponga yo la armonía; que allí donde haya error, ponga yo la verdad; que allí donde haya duda, ponga yo la fe;
que alli donde haya desesperación, ponga yo la esperanza; que allí donde haya tinieblas, ponga yo la luz;
que allí donde haya tristeza, ponga yo la alegría;
y que allí donde haya indiferencia, ponga yo benevolencia.
¡Oh! Divino Maestro: Que no me empeñe tanto en ser consolado, como en consolar; en ser comprendido, como en comprender, en ser amado, como en amar; pues dando se recibe, olvidando se encuentra, perdonando se es perdonado, y muriendo, se nace a una vida eterna y verdadera.