3.3 Ascertaining The Right Concerns
3.3.2 Widgetization
Tipo de enfermedad Etapa del tratamiento Tratamiento Folicular, CD20-positivo, de células B Recién diagnosticado (tratamiento primario) R-CVP (Rituxan más ciclofosfamida, vincristina y prednisona) De bajo grado o folicular, CD20-positivo, de células B Mantenimiento de una enfermedad estable o respuesta parcial o total después del tratamiento primario con CVP Rituxan Recaída o resistente al tratamiento Recaída o resistente al tratamiento después del tratamiento inicial con Rituxan CD20-positivo, difuso, de células B grandes Recién diagnosticado (tratamiento primario) R-CHOP (Rituxan + ciclofosfamida, doxorrubicina, Oncovin y prednisona) o algunas otras quimioterapias basadas en antraciclina
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Algunos otros medicamentos usados para tratar el linfoma no Hodgkin Treanda® (bendamustina): un medicamento aprobado por la
Administración de Alimentos y Drogas (FDA, por sus siglas en inglés) para el tratamiento de pacientes que sufren una recaída de linfoma no Hodgkin de células B, de crecimiento lento que ha progresado durante o dentro de un período de seis meses desde el tratamiento con Rituxan o un régimen que contiene Rituxan. Treanda también está aprobado para el tratamiento de pacientes con leucemia linfocítica crónica (CLL, por sus siglas en inglés).
Bexxar® (tositumomab) y Zevalin® (ibritumomab): dos anticuerpos
monoclonales aprobados por la FDA para el tratamiento del linfoma no Hodgkin. Se llaman “radioinmunoterapias”. Esto significa que transportan una sustancia radioactiva a las células de linfoma, reduciendo los efectos secundarios de la radiación en las células normales. El tratamiento está aprobado para tratar los linfomas de células B transformadas o foliculares, de bajo grado y CD20 positivo, en casos de recaída o resistencias al tratamiento.
Velcade® (bortezomib): un medicamento aprobado por la FDA para el
tratamiento del linfoma de células del manto, el cual también se está estudiando en ensayos clínicos para el tratamiento de algunos otros tipos de linfoma no Hodgkin.
Linfoma no Hodgkin en recaída o resistente al tratamiento. La enfermedad puede reaparecer meses o años después de terminado el tratamiento. Esto se llama “recaída” del linfoma no Hodgkin. En otros casos, algunos pacientes no responden al tratamiento para el linfoma no Hodgkin recién diagnosticado o en recaída. Esto se llama linfoma no Hodgkin “resistente al tratamiento”. Los médicos pueden cambiar el tratamiento del paciente o administrar un tratamiento adicional. Hay muchas opciones de medicamentos y enfoques para el tratamiento. Si la recaída ocurre mucho tiempo después del tratamiento, los mismos medicamentos usados antes para el paciente pueden ser efectivos. En otros casos se usan nuevos medicamentos o enfoques de tratamiento. Los pacientes que tienen linfoma no Hodgkin resistente al tratamiento deberían hablar con el médico sobre los riesgos y beneficios de participar en un ensayo clínico. Consulte la sección Términos médicos para las palabras que sean nuevas para usted, o
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Linfoma no Hodgkin en niños. El linfoma de Burkitt es el tipo más común de linfoma no Hodgkin en niños de entre 5 y 14 años de edad. El linfoma difuso de células B grandes es el tipo más común en pacientes de entre 15 y 29 años.
Los niños y adolescentes con linfoma no Hodgkin deberían recibir tratamiento en centros médicos que tengan un equipo de profesionales de la oncología pediátrica.
Es importante que los adultos jóvenes y los padres de los niños hablen con los profesionales del equipo de oncología sobre • La etapa de la enfermedad
• El tipo de linfoma no Hodgkin
• Los resultados de las pruebas de laboratorio.
Los médicos utilizan esta información sobre la enfermedad del
paciente para determinar el tratamiento más efectivo. Los tratamientos usados para niños con linfoma no Hodgkin posiblemente difieran de los usados para adultos con linfoma no Hodgkin.
Observar y esperar en casos de linfoma no Hodgkin de
crecimiento lento. En la mayoría de los casos, el paciente comienza de inmediato el tratamiento para el linfoma no Hodgkin. Pero cuando un paciente tiene linfoma no Hodgkin que está extendido por todo el cuerpo, y que no está creciendo o que crece lentamente, el médico puede recomendar un enfoque de observar y esperar. Observar y esperar significa que el médico observa la condición clínica del paciente pero no lo trata con medicamentos ni
radioterapia. Puede que los pacientes piensen que deberían recibir tratamiento de inmediato. Sin embargo, para los pacientes con una enfermedad de crecimiento lento y sin síntomas, es común no empezar el tratamiento. Esto permite al paciente evitar los efectos secundarios de la terapia hasta que sea necesario empezar el tratamiento.
¿Tiene preguntas? Comuníquese con el Centro de Recursos Informativos en www.LLS.org o al (800) 955-4572.
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Los pacientes que se encuentran en el período de observar y esperar necesitan consultas de seguimiento con el médico. En cada consulta, el médico examinará al paciente para ver si hay algún cambio en su estado de salud. Con el tiempo, los resultados de los exámenes y las pruebas de laboratorio ayudarán al médico a aconsejar al paciente sobre • Cuándo comenzar el tratamiento
• El tipo de tratamiento a recibir.
Si el paciente tiene síntomas o si hay signos de que el linfoma no Hodgkin comienza a crecer, entonces se inicia el tratamiento. A los pacientes se les puede tratar con entre uno y cinco
medicamentos. La meta del tratamiento es una serie de remisiones, cada una con una duración de varios años. Esto puede ser así incluso cuando las pruebas muestren vestigios de la enfermedad en algunas partes del cuerpo. Muchos pacientes disfrutan de una vida activa y de buena calidad.
Mantenimiento para el linfoma no Hodgkin de crecimiento lento. Puede que las personas con algunos tipos de linfoma de crecimiento lento permanezcan en tratamiento para proteger su remisión. Esto se llama tratamiento de “mantenimiento”.
Radioterapia. La radiación utiliza rayos de alta energía para destruir células de linfoma en una área. La radiación se puede usar junto con la quimioterapia cuando hay masas muy grandes de células de linfoma en un área pequeña del cuerpo. La radiación también se puede usar cuando los ganglios linfáticos grandes causan presión contra un órgano (como el intestino) y la quimioterapia no puede controlar el problema. La radiación usualmente no es el único tratamiento para el linfoma no Hodgkin porque las células de linfoma probablemente se encuentren en muchas partes del cuerpo.
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Trasplante de células madre. El trasplante de células madre (a veces llamado “trasplante de médula ósea”) se usa para tratar a algunos pacientes con linfoma no Hodgkin.
Las células madre donadas (alotrasplante) o las propias células madre del paciente (autotrasplante) se introducen en la sangre del paciente después de que termina la quimioterapia.
A continuación se ofrece más información sobre el alotrasplante de células madre. La información sobre el autotrasplante de células madre comienza en la página 33.
Para obtener más información puede ver, imprimir o pedir el librito gratis de LLS titulado Trasplante de
células madre sanguíneas y de medula ósea, y la hoja
de información gratis titulada Trasplante de células
madre del cordón umbilical. O comuníquese con el Centro de
Recursos Informativos para obtener copias de estas publicaciones. Alotrasplante de células madre. Las células madre de un donante se introducen por transfusión a la sangre del paciente después de que termina la quimioterapia. Algunas veces el donante puede ser un hermano o una hermana. Hay una probabilidad de 1 en 4 de que una persona tenga células madre “compatibles” con las de su hermano o hermana. Cuando no hay un donante emparentado, el donante puede ser una persona no emparentada con células madre que son “compatibles” con las del paciente.
El tratamiento con altas dosis de quimioterapia se administra a los pacientes antes de hacer un trasplante de células madre, para destruir las células de linfoma en el cuerpo.
Las células madre trasplantadas van de la sangre del paciente a la médula. Las células madre comienzan un nuevo suministro de glóbulos rojos, glóbulos blancos (incluyendo células inmunitarias) y plaquetas.
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Las células madre donadas producen células inmunitarias que no son totalmente compatibles con las células del paciente. Una meta de esta terapia es que las células inmunitarias del donante reconozcan que las células de linfoma del paciente no pertenecen en el cuerpo del paciente y las destruyan. Este efecto deseado se llama “reacción injerto contra linfoma”.
El alotrasplante puede ser un tratamiento de alto riesgo. La decisión de hacer un trasplante depende de
• La edad del paciente
• La salud general del paciente
• El nivel de compatibilidad entre las células del donante y las células del paciente
• La respuesta del paciente al tratamiento con medicamentos. La decisión también depende de que el paciente comprenda los beneficios y riesgos del trasplante. Si el médico cree que el paciente podría beneficiarse del trasplante, hablará sobre estos factores con el paciente.
El alotrasplante de células madre tiene más éxito en pacientes más jóvenes. Se consideran como posibles candidatos para este tipo de trasplantes a los pacientes de hasta unos 60 años de edad que tienen un donante compatible.