Section 3: Spatial Issues and Land Use in Oklahoma’s Wind Energy Industry
3.3 Spacing, Compatibility of Land Uses, and Setback Issues
3.3.2 Wind Energy and Petroleum Development
La popularidad de la OLP y Fateh entre los ciudadanos (de origen palestino y jordano) presentaron un peligro al gobierno jordano, como la OLP estaba intentando formar una entidad palestina separada que significaría la pérdida de Cisjordania de las manos Hachemítas. El régimen jordano intentó minimizar el poder de la OLP dentro del país y trabajó para fortalecer la presencia del gobierno jordano dentro de la Organización a través plantear palestinos residentes en Jordania (este de ribera) dentro de la OLP y sus organizaciones (Abu Ghneme, 1998:196). El Rey Hussein explicó en un discurso en Ajloun (ciudad en el norte de Jordania) en junio de 1966 que la OLP estaba saturada con partidistas quienes se convirtieron en un factor de destrozar la unión árabe y que causaron diferencias y discordancias entre los árabes. El Rey criticó los poderes en la Organización que intentaron, en su opinión, forzarse como guardianes a los palestinos, confirmando que cualquier esfuerzo para liberar Palestina debía integrarse con los esfuerzos oficiales jordanos (Musa, 1996:112). Después del discurso del Rey, el gobierno tomó medidas contra la OLP, tal como disolver los comités de elección formadas por la OLP en Jordania (para preparar las elecciones del Consejo Nacional Palestino) o avisar a los cisjordanos que cualquiera quien participe en el Comité Ejecutivo de la OLP será considerado un traidor (Abu Ghneme, 1998:197). El gobierno también continuó arrestando los miembros de los partidos prohibidos y quienes apoyaron la OLP (Abu Ghneme, 1998:197-198). Para confirmar la unidad territorial de Jordania y su soberanía sobre ambos pueblos jordanos y palestinos, el parlamento se reunió en una sesión especial para estudiar
la relación con la OLP, donde decidieron apoyar las políticas del gobierno y confirmaron que el liderazgo de la PLP ha desaviado de su estatuto (Musa, 1996: 113).
Unos actores nacionales de oposición fueron consciente de la oposición del gobierno jordano de la OLP y sus intenciones a eliminar las bases de apoyo de la Organización dentro del país, y por esto decidieron formar un frente unido para apoyar la OLP, donde hubo comunicación entre unos partidos políticos prohibidos cuyos miembros se transformaron con el tiempo a líderes en la OLP (Abu Ghneme, 1998:195). Muchas activistas políticas y partidistas (teniendo en cuenta que los partidos fueron prohibidos y que funcionaron en secreto) se identificaron con la OLP y encontraron en ella la oportunidad para ejercer su activismo político. Esto no solamente fue limitado a los partidos nacionalistas e izquierdistas, pero también incluyó también el corriente islámico. En los principios de abril de 1966, el gobierno arrestó muchos miembros del Movimiento de Nacionalistas Árabes, el partido Baaz Árabe Socialista, el partido Comunista Jordano y los miembros de los sindicatos profesionales (abogados, médicos, ingenieros) quienes apoyaron y cooperaron con el OLP (Abu Ghneme, 1998:195). El líder de la OLP demandó la liberación de los detenidos mientras el ministro de interior jordano negó cualquiera relación entre los detenidos y su relación con la OLP, confirmando que los arrestos fueron dirigidos a los partidos prohibidos que intentaron crear caos y volver a la época de los golpes de Estado (Sesser, 1995: 86 cit. por Abu Ghneme 1998: 196).
Las relaciones entre Jordania y OLP continuaron a estar en crisis, especialmente cuando la organización de Fateh y otras de menos importancia comenzaron la lucha armada de comandos contra el Estado de Israel desde Jordania (Jamal, 2002: 73). Fateh, y su ala militar Al Asifa formada en diciembre de 1964, llevó a cabo operaciones militares en las zonas ocupadas por los israelís en la primavera y verano de 1966 e infiltrando a los territorios ocupados a través de las fronteras jordanas y sirias, el gobierno jordano decidió cerrar la oficina de la OLP en Amman y Jerusalén en enero de 196714 y expulsó su líder Al Shuqairi quien se refugió en Gaza (Abu Ghneme, 1998:198). Los israelís por su parte respondieron a los ataques de Fateh con el bombeo del pueblo jordano de Smo'a ubicado al sur oeste de Hebron en la frontera con Israel el 13 de noviembre de 1966, justificando su ataque que los residentes del pueblo recibieron los fedayín quienes pusieron minas en el camino de un coche de soldados israelís (Abu Ghneme, 1998:199). Como consecuencia, una fuerza jordana se fue a Smo'a para confrontar las fuerzas israelís, algo que resultó en veinte uno muertos y treinta siete heridos de soldados (Abu Ghneme, 1998:199). Como un resultado de la incidencia, hubo disturbios en la calle jordana donde los demostradores criticaron el gobierno jordano y su incapacidad a proteger los pueblos de Cisjordania especialmente que el gobierno no permitió el ejército de Liberación de Palestina en estacionarse en Cisjordania (Abu Ghneme, 1998:199).
14La mediación de Gamal Abdel Naser entre el régimen y la OLP resultó en reconciliación; las oficinas de la OLP fueron abiertas otra vez después de cinco meses de estar cerrados (Saade, 1998: 73).
Otra vez, la intervención regional afectó la situación interna en Jordania, especialmente en lo relacionado con la OLP. A base de las políticas del régimen jordano contra la OLP y sus simpatizantes y el ataque de Smo’a, los discursos provocativos de Al Shuqairi se incrementaron, llamando por ejemplo al establecimiento de una República Palestina en Jordania. Además, las campañas de las emisoras de Damascos y El Cairo contra el Rey y el primer ministro (James Lunt, 1989: 144-145 en Abu Ghneme, 1998:199) ayudaron en inflamar la calle jordana. Se organizaron demostraciones que llamaron a la abdicación del Rey y su reemplazo por un gobierno de OLP (Robins, 2004: 122). Las demostraciones incluyeron las ciudades de Nablus, Hebrón, Ramallah, Jerusalén, Jericó, Belén y Yenín (todos en Cisjordania) y en unos en los campamentos de refugiados en Jordania donde se quejaron de la falta de algún plan/arreglos para su protección y demandaron ser armados. Las demostraciones se escalaron a vandalismo e intercambio de fuego con la policía y el ejército jordano lo que resultó en que el gobierno aplicó un toque de queda en unas de estas ciudades (Abu Ghneme, 1998: 200).
Así, el nacionalismo palestino empezó a infiltrarse a los aspectos políticos y sociales en Jordania, causando divisiones en la calle jordana y entre el régimen y los nacionalistas palestinas y sus simpatizantes de activistas y partidistas. El factor regional no ayudó en salvar las diferencias y resultó en transformar la situación interna más sensible y critica.