Chapter 4 Configure the Device
4.1 Status
4.5.4 Wireless Advanced
Las líneas generales mencionadas se apoyan a su vez en un rasgo de la vida que posibilita -y en ocasiones entorpece (cf. GA 60, 16)- la elaboración de todo discurso acerca de ella. Se trata del concepto fundamental de la autosuficiencia (Selbstgenügsamkeit) en el que se puede ver una doble vertiente55. Por un lado es una característica o propiedad de la vida y, por otra parte, en tanto que Heidegger la entiende como un supuesto metódico de la hermenéutica de la facticidad, su papel será también importante.
La primera aparición explícita de este término tiene lugar en el semestre de invierno de 1919-20 (Grundprobleme der Phänomenologie). El contexto en el que surge es precisamente la caracterización del ámbito del origen como aquél en el que se tiene que centrar la investigación fenomenológica. El origen es la vida en ejecución, en cumplimiento continuo. Por esta razón, Heidegger piensa que no se puede acceder a él por medio de una inducción, ni tampoco sirviéndose de una experiencia mística, como si de tratase de una región oculta de la realidad. Si el origen queda asociado a algo que está en continua renovación, entonces es un fenómeno que nunca se da plenamente ni de manera definitiva (cf. GA 58, 203).
54 Cf. Rodríguez, Ramón, La transformación hermenéutica de la fenomenología , op. cit., p.
74.
55 Las apariciones de esta noción son relativamente numeroras. Algunas de ellas,
incluyendo las que vamos a ir comentando, se pueden encontrar en GA 58, 27, 30ss., 41s., 54, 60, 63, 137, 156, 161, 206s., 220, 231, 261; GA 60, 12s., 15s., 33; GA 61, 102, 120. Por otro lado, Heidegger pudo tomar la "autosuficiencia" de Eckhart que ya había utilizado el concepto para caracterizar la vida. Cf. Kisiel, Theodore, The Genesis of Heidegger´s "Being
La fenomenología como ciencia originaria no podrá, por tanto, agotar el ámbito que quiere investigar y que forma al mismo tiempo el suelo en el que ella se desarrolla. En un momento del curso Heidegger escribe: "El fenómeno de la "autosuficiencia" y de la vida como tránsito al problema del método" (GA 58, 161)56. Se insinúa con ello que todo planteamiento hermenéutico que quiera dar cuenta de algún modo de la vida, tiene que hacerse cargo de este rasgo. Al mismo tiempo, acabamos de decir que la vida en su origen no es un objeto al que se tenga acceso de una vez por todas. De esta manera, en la medida en que el ámbito originario no se agota ni se da definitivamente y en tanto que todo intento de explicación filosófica necesita acudir una y otra vez a él sin perderlo nunca de vista, la vida muestra su autosuficiencia, en opinión de Heidegger. Entiende este rasgo como un "aspecto
fundamental" de aquélla (GA 58, 27), como lo que posibilita cualquier tipo de
explicitación filosófica sobre ella.
Sin embargo, con estas notas no queda del todo claro cuál es la intención última con la que se emplea este término. Hasta ahora parece que se tratase de una propiedad de la vida que le permite tener preeminencia frente a ciertas consideraciones filosóficas, hasta el punto de no necesitar de ellas para tener y comprender su propio sentido. Pero ésta no es la idea que Heidegger está intentando expresar, ya que la filosofía, bajo la forma de la hermenéutica de la facticidad, no es algo que pueda o no pueda hacerse. No se trata de una actividad cuyo ejercicio se deje a una elección arbitraria, sino que de algún modo debe plantearse. En 1921-22 esta idea queda claramente expresada: "Las categorías sólo se comprenden en tanto que la vida fáctica misma está obligada a la interpretación" (GA 61, 87)57.
Cuando Heidegger habla de la necesidad de la interpretación cuenta con el hecho de que en la propia actividad de vivir hay una cierta comprensión. La vida sabe atemática y prerreflexivamente de sí misma, no es muda para consigo misma, no consiste en una serie de acontecimientos que discurren opacamente, sino que el vivir tiene en todo momento la conciencia afilosófica de que está viviendo. Sin que haya una escisión ni una distancia en nuestra propia vida, sabemos permanentemente de nuestra condición de seres vivos. Desde esta perspectiva, Heidegger dice que "la vida misma se interpela siempre sólo en su propio
56 "Phänomen der "Selbstgenügsamkeit" und des Lebens als Übergang zum
Methodenproblem".
57 "Kategorien kommen nur zum Verstehen, sofern das faktische Leben selbst zur
"lenguaje"" (GA 58, 31)58. En varias ocasiones en las que está en juego la explicación de lo que es la autosuficiencia alude a este modo de comunicación peculiar en el que la vida se expresa (cf. GA 58, 42, 231, AE, 243, GA 63, 103).
Esta manera general de plantear la cuestión, la idea de que la vida se comprende a sí misma, forma parte de la herencia de Dilthey que Heidegger se encarga de recoger59. También para el primero la vida tiene una cierta autocomprensión de sí misma. Heidegger saca un gran rendimiento de esta noción, en tanto que habla de la articulación interna de la vida, la que no permite que sus desarrollos y conexiones se puedan ver como algo caótico y alógico. Al mismo tiempo, la autocomprensión, lo que funda la autosuficiencia, muestra un aspecto crítico con respecto a aquellas filosofías que, en opinión de Dilthey (compartida sin duda por Heidegger), habían ido más allá de la propia vida para interpretarla. El principal objetivo de este ataque era la explicación supuestamente objetiva que habían propuesto las ciencias de la naturaleza.
Para compensar esta tendencia, Dilthey puso el acento en la realidad vivida en la situación propia de cada uno y la consideró como anterior a la representación de un ámbito objetivo de ser. El hecho mismo de vivir proporciona esta suerte de percatarse de ello que es anterior a la conciencia epistémica. Dilthey distinguió las dos formas de comprensión con dos verbos distintos: haben y auffassen. Heidegger recogerá este lenguaje, hablando en algunas ocasiones de "tener el fenómeno" (cf. por ejemplo GA 58, 219). Si pasamos a un ámbito más concreto, tenerse a uno mismo estaría también en la línea de comprensión por familiaridad alejada del análisis explícito de todos y cada uno de los actos de una persona. Al mismo tiempo, la alusión al tener pone de nuevo de manifiesto que la vida no es
58 "[Das Leben] selbst spricht sich immer nur in seiner eigenen "Sprache" an".
59 Para este tema cf., por ejemplo, Makkreel, Rudolf A., "The Genesis of Heidegger´s
phenomenological hermeneutics and the rediscovered "Aristotle Introduction" of 1922", op. cit., pp. 306ss., Fehér, István M., "Phenomenology, Hermeneutics, Lebensphilosophie: Heidegger´s Confrontation with Husserl, Dilthey and Jaspers", en Kisiel, T., Van Buren, J. (eds.), Reading Heidegger from the Start: Essays in his Earliest Thought, op. cit., pp. 82ss., Pöggeler, Otto, "Heideggers Begegnung mit Dilthey", op. cit., pp. 121-160, Kisiel, Theodore,
The Genesis of Heidegger´s "Being and Time", op. cit., pp. 134ss., Strube, Claudius,
"Wesen und Bedeutung als Kategorien des Lebens [Dilthey und Heidegger]", en Held, K. y Hennigfeld, J. (eds.), Kategorien der Existenz. Festschrift für Wolfgang Janke, Königshausen & Neumann, Würzburg, 1993, pp. 261-276. Gadamer, Hans-Georg, Verdad y
método, traducción española de Ana Agud Aparicio, Rafael de Agapito, Ediciones Sígueme,
considerada sólo como el discurrir de las vivencias, sino que hay un momento de apropiación no reflexiva de este hecho. Heidegger expresa esta idea en el primer curso de religión hablando de la interpretación paulina de la vida: "La vida no es para Pablo un mero transcurso de vivencias, la vida es sólo en tanto que él la
posee" (GA 60, 100)60.
Con lo anterior se ha conseguido aclarar algo más el concepto de "autosuficiencia". La vida es autosuficiente porque no necesita adoptar una postura, posición o actitud extraña a sí misma para encontrar un sentido a lo que ocurre en ella. En el lenguaje fenomenológico propio de Heidegger esta relación se expresa de la siguiente manera: "Estructuralmente [la vida] no necesita salir de sí misma (no precisa girarse hacia fuera desde sí misma) para plenificar sus tendencias genuinas" (GA 58, 31)61. Dicho de otro modo, ahora no estrictamente fenomenológico: "La vida se plantea a sí misma tareas y exigencias que permanecen siempre sólo en su propio dominio [...]" (GA, 58, 31)62. Esta idea queda completada algunas páginas más adelante, cuando se añade algo que ayuda a entender mejor el asunto: "[...] lo que la vida vive y aquello que le sale al encuentro en sus distintos caminos tiene carácter de vida, está ahí en la vida misma" (GA 58, 35)63.
A lo largo de estas explicaciones Heidegger menciona algunas veces la palabra "trivialidad" (cf. GA 58, 36ss.). Parece que estas primeras caracterizaciones de la autosuficiencia no hacen más que poner de manifiesto algo que es de sobra sabido, algo con lo que se cuenta cotidianamente de un modo aproblemático. Se trataría de alguna manera de "algo que está tan cerca de nosotros que la mayoría de las ocasiones no nos ocupamos de ello expresamente" (GA 58, 29)64. Algunos años después este pensamiento quedará reformulado al decir que lo ónticamente más cercano es lo ontológicamente más lejano. Ya en el período de Friburgo está
60 "Das Leben ist für Paulus kein bloßer Ablauf von Erlebnissen, es ist nur, sofern er es
hat".
61 "Es braucht strukturmäßig aus sich nicht heraus (sich nicht aus sich selbst
herausdrehen), um seine genuinen Tendenzen zur Erfüllung zu bringen".
62 "Es selbst stellt sich Aufgaben und an sich Anforderungen, die immer nur in seinem
eigenen Umkreis verbleiben [...]".
63 "[...] was es lebt und was ihm auf seinen verschiedenen Wegen begegnet, hat
Lebenscharakter, ist im Leben selbst da".
presente el convencimiento de que una de las tareas de la filosofía es hacer ver que en lo más obvio se esconde lo más problemático.
Lo que en primera instancia parecía trivial deja de serlo a partir del momento en el que se establece una distinción. La autosuficiencia no se refiere al hecho más o menos evidente de que todos los elementos que dan contenido a la vida están dentro de ella. Heidegger no entiende la vida -tampoco el concepto de mundo- a partir de la imagen de un recipiente que es posible ir colmando. No le interesa tanto poner el acento en los contenidos (variables, innumerables e inabarcables) como en el modo en el que se presentan. La clave para entender la diferencia viene dada por estas palabras: "Todo lo que sale al encuentro en la vida lo hace "de algún
modo"" (GA 58, 54)65. Si la vida tiene una cierta familiaridad consigo misma, si se autocomprende de alguna manera, esto quiere decir que todo lo que aparece en ella lo hace en el modo de lo "significativo". Aquello con lo que tenemos que ver en la vida nos es "de algún modo" significativo. Evidentemente, este "de algún modo" no es un objeto variable en el que la vida se instancia en cada caso, por así decir. Dicho con otras palabras, el modo de aparecer no es un contenido presente en la corriente de vida, sino que Heidegger dice que la vida "sale al encuentro en el "de algún modo"" (GA 58, 54)66. El "de algún modo" vive en cada caso y -lo que es más importante- no hay vida fuera de esta relación (las cursivas de la frase que acabamos de citar así lo confirman).
Quizá esto se comprendería más adecuadamente si el sustantivo "vida" se sustituyese cada vez por el verbo correspondiente -táctica que, como veremos, Heidegger mismo adoptará en el semestre de invierno de 1921-22. De esta manera se podría decir que se vive siempre "de algún modo" y que la vida misma no consiste más que en ese vivir. Cada ejercicio vital, cada plenificación de una tendencia de la vida supone que ésta acaece de nuevo. No es el hecho de que los contenidos se den en ella lo que la hace autosuficiente. Las situaciones vitales proporcionan contenidos diferentes a cada persona, pero el modo en que aparecen se puede considerar siempre idéntico. El hecho de que la vida tenga esta capacidad de manifestarse, de expresarse significativamente es lo que Heidegger está queriendo decir con la autosuficiencia.
65 "Alles im Leben Begegnende begegnet " irgendwie"". 66 "[...] es begegnet im "Irgendwie"".
Sin embargo esta caracterización no es del todo completa. Heidegger ha establecido que la vida posee su propio lenguaje, que hay algo así como una autocomprensión de ella previa a la conciencia epistemológica, pero no se sabe nada todavía sobre qué es lo que hace que al vivir se tenga el conocimiento por familiaridad de que efectivamente se está viviendo. Todavía no se ha explicado por qué razón se puede entender el lenguaje en el que la vida habla. Hasta que no se dé una respuesta convincente a esta cuestión, la autosuficiencia aparecerá como un presupuesto arbitrario de la investigación. En la búsqueda de la solución a este problema es donde entra en juego la noción de intencionalidad. Para llegar a ella hay que seguir la misma táctica que se aconsejaba al principio, comenzar "desde abajo". Ahora esto significa atender a lo único de lo que en primera instancia disponemos, las vivencias, los momentos en los que se vive la vida.
"Vivencia" es un término que Heidegger utiliza en los primeros cursos del período de Friburgo. Como veremos más adelante, uno de los lugares fundamentales es el estudio de la vivencia del mundo entorno ejemplificada en el ejercicio fenomenológico de la cátedra. Sin embargo, en el Kriegsnotsemester 1919, el momento en que se inicia el análisis de esta vivencia, Heidegger explicita su estructura en unos términos que nos interesarán sólo más adelante67, ya que los aspectos intencionales no están puestos de manifiesto tan explícitamente. En su utilización inicial de "vivencia" ya era consciente de las dificultades de la palabra, pero la adoptó casi como si de un reto filosófico se tratara: "La misma palabra "vivencia" está hoy tan gastada y tan pálida que lo mejor sería dejarla a un lado si no fuese justamente tan pertinente. No se la puede evitar y por eso es tanto más importante comprender su esencia" (GA 56-57, 66)68. No mucho tiempo después, impulsado por la pretensión de separarse del lenguaje husserliano y diltheyano del que provenía el término, no habla tanto de "vivencias" como de "comportamiento" (Verhalten). Consideraba que este concepto tenía menos compromisos filosóficos, pensaba que llevaba menos historia a sus espaldas al no estar tan desgastado por el uso.
El primer momento en el que Heidegger habla de la estructura del comportamiento es en la explicitación del sentido del verbo correspondiente a la filosofía. En el filosofar como una actividad se establece una relación con algo,
67 Cf. 2ª parte, 2.4.
68 "Das Wort "Erlebnis" selbst ist heute so abgegriffen und verblaßt, daß man es am besten
beiseite lassen müßte, wenn es nicht gerade so treffend wäre. Es läßt nicht vermeiden, und es kommt daher um so mehr darauf an, sein Wesen zu verstehen".
conexión que se puede describir como un comportamiento hacia algo. Evidentemente, los comportamientos no son únicamente los actos que en general se pueden calificar como "filosóficos", sino que en el desenvolvimiento de la vida quedan implicados una multitud de aquéllos (saber manejar algo, la percepción de algo, una valoración etc.). En este sentido, el análisis de la estructura de los comportamientos revelará aspectos importantes del modo en el que la vida acontece. Pues bien, lo que nos interesa en este momento es que Heidegger les atribuye una triple estructura. Uno de los textos en los que esto se pone de manifiesto es el siguiente, correspondiente al semestre de invierno de 1921-22:
El comportarse es determinable como comportarse con respecto a algo; el comportarse es en sí mismo, lleva en sí una referencia a algo. Se puede captar mirando su referencia, preguntando por su sentido en dirección a la referencia: sentido de referencia. / El comportarse también es determinable como un modo de acontecer, de suceder formal, con respecto al modo como sucede, es decir, como es ejecutado, como ejecución, según su sentido de ejecución. Además esto particularmente así como la ejecución deviene ejecución en y para su situación, como se "madura". La maduración hay que interpretarla en la dirección del sentido de maduración. [...]/ La referencia del comportamiento es referencia a algo; el comportamiento con respecto a... se mantiene en algo o, en cada caso según el sentido de referencia, el algo con respecto del cual es el comportamiento, es lo que la referencia mantiene en sí, lo que se mantiene por ella y en ella, lo que ella "mantiene" "del" objeto. El hacia qué y respecto de qué de la referencia es el contenido [...]/ Todo objeto tiene su sentido de contenido específico que, por su parte, sólo se puede interpretar propiamente desde el sentido pleno en el que es lo que es. Sentido pleno = fenómeno (GA 61, 52-53)69.
Aunque Heidegger ha mencionado cuatro sentidos (de referencia, de ejecución, de maduración y de contenido), hay motivos para decir que entiende la estructura
69 "Das Sichverhalten ist bestimmbar als Verhalten zu etwas; das Verhalten ist in sich
selbst, trägt in sich einen Bezug zu etwas. Es ist faßbar im Hinblick auf den Bezug, auf seinen Sinn hin zu befragen in Richtung auf den Bezug: Bezugssinn. / Das Sichverhalten ist aber auch bestimmbar als ein Wie von formalem Geschehen, Vorgehen, hinsichtlich der Weise, wie es vorgeht, d. i. vollzogen wird, als Vollzug, nach seinem Vollzugssinn. Das aber weiterhin besonders so, wie der Vollzug als Vollzug wird in und für seine Situation, wie er sich "zeitigt". Die Zeitigung ist zu interpretieren aus den Zeitigungssinn. [...] / Der Bezugs des Verhaltens ist Bezug zu etwas; das Verhalten zu... hält sich an etwas, bzw., je nach dem Bezugssinn, das etwas, wozu das Verhalten ist, ist das, was der Bezug bei sich hält, was von ihm und in ihm gehalten ist, was er "vom" Gegenstand "hält". Das Worauf und Wozu des Bezugs ist der Gehalt. [...] / Jeder Gegenstand hat seinen spezifischen Gehaltssinn, der seinerseits nur eigentlich zu interpretieren ist aus dem vollen Sinn, in dem er ist, was er ist. Voller Sinn = Phänomen".
de los comportamientos con un esquema triádico. La razón para ello es doble. En primer lugar, el sentido de temporalización o de maduración es introducido con posterioridad a los otros tres y no es mencionado en todas las ocasiones en que aparecen los restantes. En efecto, Heidegger había empezado a utilizar este esquema en el semestre de invierno de 1919-20, mientras que el sentido de maduración lo introduce por primera vez en 1921-22. En una de las primeras apariciones del esquema, tratando precisamente el concepto del que partía nuestro planteamiento, la autosuficiencia de la vida, dice lo siguiente: "Por medio de estos 3
"elementos de sentido", mejor "direcciones de sentido" (esto es, direcciones de
la propia corriente de vida) se interpreta la autosuficiencia de la vida. Circunscriben lo que quiere decir la autosuficiencia de la vida" (GA 58, 261)70. Como se ve, en este uso inicial, Heidegger todavía dudaba entre la denominación de "elemento" y la de "dirección", decidiéndose en última instancia generalmente por la segunda. Por otro lado, la utilización de los términos "referencia", "contenido"