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Work Flow Management System

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5. Case studies Offshore Readiness Assessment II

5.3. Case studies

5.3.3. Work Flow Management System

Casi medio siglo atrás la cliometría actualizaba la manera en que se debatían las cuestiones de historia económica aplicando a su análisis la metodología formal de la economía. Sin embargo, entre las limitaciones a este enfoque Hatton et al. mencionan su restricción a nivel nacional y el predominio del interés histórico, más que económico. En los últimos años, la nueva historia económica comparativa apunta a la mejor comprensión de los procesos económicos mediante la comparación sistemática de experiencias históricas de regiones y de países a través del tiempo, enfatizando intereses más allá de los nacionales, tales como la importancia de las instituciones, el impacto de la integración de los mercados, la naturaleza de interacción entre economías, la convergencia (o no). De tal manera, las comparaciones más que contrafactuales son entre naciones.214 Según Duncan y Fogarty “una comparación fértil es como una forma disciplinada de pensamiento lateral”215. El método comparativo implica reconocer similitudes y diferencias, permite ganar conocimientos y, a través de la ampliación del campo de observación, “buscar reglas y alumbrar las causas de los fenómenos sociales”216, es decir que al comparar primero hace

una abstracción, luego una generalización empírica y una verificación de hipótesis. En particular, la comparación internacional impone un marco conceptual articulado para analizar la evidencia empírica y detectar los denominadores comunes de los países a contrastar217, pero el desafío es construir modelos generales que faciliten la comparación,

sin reducir la textura compleja de las naciones contrastadas218. Dado que en estos estudios

comparativos no hay un campo homogéneo sino que más bien “el punto de vista crea el

214 Hatton, Timothy, Kevin O´Rourke y Alan Taylor (eds.) (2007), The New Comparative Economic History: Essays in Honor of Jeffrey G. Williamson. Cambridge, MA: MIT Press, Introducción.

215 Duncan, Tim y John Fogarty (1984) Australia and Argentina. On parallel paths, Melbourne University

Press, p.xii

216 Dogan, Mattei y Dominique Pelassy (1984) How to Compare Nations. Strategies in comparative politics,

Chatam House Publishers, inc. Chatham, New Jersey. 2a edición 1990, p.3 y ss. 217 Dogan, Mattei y Dominique Pelassy (1984) op. cit., p.32 y ss.

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objeto”219, aunque se homogenizan conceptualmente los campos, la posibilidad de ser contrastados depende en parte del punto de vista del observador220. Por ello es imprescindible estar atentos a las consideraciones metodológicas y supuestos del análisis que pueden (o no) generar consenso. En tal sentido, los procesos de desarrollo de Argentina y Australia han sido comparados por diversos autores en virtud de las múltiples semejanzas entre ambas naciones. Entre ellas se citan la inserción en un similar universo económico en la segunda mitad el siglo XIX, con un fuerte liderazgo del Reino Unido. Sin embargo los lazos políticos han sido más fuertes entre esta nación y Australia, consolidando la réplica de instituciones políticas y económicas que influyeron en la llegada de flujos de capital, las condiciones de los préstamos y las inversiones directas. Además, si bien desde una perspectiva geográfica se suele destacar la disponibilidad en ambas naciones de recursos naturales que generaban saldos exportables y facilitaban la conexión con el comercio internacional, la composición del conjunto de recursos era diversa. Mientras que Argentina contaba con llanuras más fértiles apropiadas para la explotación simultánea de ganado vacuno y cereales, Australia ofrecía grandes recursos minerales (oro, plata, hierro, cobre) en localizaciones accesibles, aunque con un territorio central árido y semiárido. Por otra parte, la expansión cerealera en ese país comenzó dos décadas antes que en Argentina, con tecnología prevalente decisiva sobre el tamaño y la organización de las empresas agrícolas, y la expansión de la frontera fue asimismo diversa. En Australia las tierras se incorporaron en oleadas sucesivas, con etapas temporales que permitieron innovar en las actividades preexistentes, al tiempo que en Argentina tal proceso fue constante y más veloz. Otra similitud ambiental entre ambas naciones llamadas de reciente poblamiento, son las grandes distancias internas y externas. Por ejemplo, antes de la expansión del ferrocarril, en sendos países la ubicación de los principales centros urbanos y actividades económicas se localizó en las zonas costeras. No obstante tales semejanzas geográficas, hay que destacar ciertas diferencias notables en ese sentido, Australia se encuentra más lejos de Europa que Argentina, y además no cuenta con naciones limítrofes continentales, minimizando la posibilidad de conflictos fronterizos. Sumadas a las diferencias relacionadas con el

219 Ferdinand de Sussure citado por Dogan, Mattei y Dominique Pelassy (1984) How to Compare Nations. Strategies in comparative politics, Chatam House Publishers, inc. Chatham, New Jersey. 2a edición 1990,

p.151.

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ambiente natural, otras apuntan a los respectivos marcos institucional y político. Después de formar parte de un virreinato español, Argentina se organizó como república independiente en el siglo XIX. Por su parte, la actual Australia se originó a partir de colonias británicas autogobernadas, con gobiernos locales sin una completa unidad de criterios de administración de políticas públicas (como las de políticas de comercio internacional) instaurando rápidamente un régimen democrático con tempranas asociaciones voluntarias, como sindicatos obreros. Ambos países difirieron en cuanto al rol del Estado, con mayor participación inicial en Australia (propiedad estatal de ferrocarriles, política de protección industrial, legislación de tierras, etc.)221. Asimismo, si bien se ha

citado como característica común entre Argentina y Australia a la escasa densidad de población y las migraciones masivas que ayudaron a poblarlas, han sido destacadas además las diferencias en la evolución y composición de la población de ambas naciones, en particular debido a la entrada de inmigrantes, en un contexto internacional de fuerte integración de los mercados de bienes, de capitales y, aunque con segmentaciones, laboral.

Al describir las características del método comparativo, Dogan y Pelassy contrastan los conceptos de tipología y modelo. Sostienen que “La tipología ordena el universo, el modelo tiende a explicarlo… La tipología es más estática, el modelo más dinámico… La tipología apunta a la exhaustividad, mientras que el modelo tiende a ser selectivo…”222. En

esta tesis intentan complementarse ambas construcciones formales. En el presente capítulo se analiza exhaustivamente la multiplicidad de factores que caracterizaron a las migraciones masivas hacia Argentina y Australia para luego, en el siguiente, profundizar las evidencias empíricas y testear el modelo de comportamiento propuesto. A continuación se describirán los factores geográficos del poblamiento de ambos países, la situación demográfica de los mismos hasta la segunda mitad del siglo XIX, algunos elementos elegidos de sus sendos marcos institucionales (en particular las políticas inmigratorias) y,

221 Algunos autores consideran que, la propiedad estatal australiana de la red ferroviaria no generó

consecuencias diversas a las de Argentina, al tiempo que la tarifa aduanera no parece haber sido determinante en el desarrollo industrial australiano. Ver Gallo Ezequiel: “El método comparativo en historia: Argentina y Australia (1859-1914), en Fogarty, John, Ezequiel gallo y Héctor Diéguez (1979) Argentina y Australia, Buenos Aires, pp.3-18.

222 Dogan, Mattei y Dominique Pelassy (1984): How to Compare Nations. Strategies in comparative politics,

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finalmente, las características demográficas y económicas comparadas de los respectivos flujos migratorios recibidos.

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