3 Working background and current employment
3.1 Work history
ALBERTO camina muy cerca de la orilla de la laguna. Observa en todas las direcciones. Vemos la laguna y sus alrededores totalmente vacíos. ALBERTO se acerca a la sombra de un matorral y se acuesta en las piedras de la orilla. Abre el libro y empieza a leerlo. Luego empieza a quedarse dormido.
89. ESCENA. EXT. LAGUNA – DÍA
Vemos el agua de la laguna completamente quieta. Luego oímos unos tiros muy cerca. Luego el sonido de un pájaro que sale volando y hace ruidos. Luego unas risas de hombre. Ahora vemos el rostro de ALBERTO que está empezando a abrir los ojos. Se oyen unas risas y voces distantes y luego unos últimos tiros. ALBERTO abre por completo los ojos. Vemos a los dos HERMANOS en la orilla de la laguna señalando hacia un árbol en la otra
orilla. JAIRO alza su rifle Express hacia la copa del árbol y dispara.
Del árbol salen volando muchos pájaros muy grandes. Ambos se ríen. FERNANDO le da una palmada en el pecho a JAIRO y camina hacia ALBERTO. ALBERTO se incorpora y deja caer el libro que tenía sobre su pecho. FERNANDO llega y recoge el libro y lo alza hacia su vista.
FERNANDO
(susurrando muy despacio)
Alta Sierra…
JAIRO llega y le quita el libro a FERNANDO y lo lee. Con una mano sostiene el libro y con otra el rifle. FERNANDO pone los dos rifles que tiene apuntando hacia atrás sobre su hombro y mira fijamente a ALBERTO. Luego saca una caja de cigarrillos y con una mano hace que salga uno de ellos un poco y se la tiende a ALBERTO. ALBERTO lo recibe y se lo pone en la boca. FERNANDO saca uno con sus labios y guarda la caja en su bolsillo de la camisa. Mete su mano en el pantalón y saca un encendedor y se lo tiende a ALBERTO. ALBERTO saca el encendedor de EMMA del bolsillo de su pantalón y lo prende el mismo. FERNANDO devuelve la mano con el encendedor que le ofrecía a ALBERTO y prende el cigarrillo que tiene en la boca. Bota el aire.
FERNANDO
ALBERTO mira a FERNANDO.
FERNANDO
¿No le dijo su esposa?
ALBERTO niega con la cabeza. JAIRO habla desde atrás de FERNANDO.
JAIRO
¿Qué tal es este libro?
ALBERTO (serio)
Muy bueno.
JAIRO
¿De qué se trata?
ALBERTO mira a JAIRO seriamente sin responder nada y luego mira a FERNANDO cambiando su actitud por completo en una más relajada y amable.
ALBERTO
¿Para qué me necesitaban?
FERNANDO
Lo queríamos invitar a un paseo. ¿Le gusta la caza?
ALBERTO
Sí claro. ¿A quién no?
FERNANDO
A su mujer.
ALBERTO
Bueno es una mujer usted sabe… La violencia, y esas cosas no son de mujeres.
JAIRO se acerca un poco y le devuelve el libro ALBERTO quien lo toma. JAIRO se sienta en un relieve que sale al lado de donde está ALBERTO, cómo cerrándole el camino de querer salir. ALBERTO mira para atrás muy despacio. Vemos que atrás de ALBERTO hay un matorral que le corta el paso. JAIRO le sonríe y pone su rifle sobre su cuello y pone sus dos brazos relajadamente sobre cada extremo del arma. Vemos la escena desde la otra orilla; los dos hombres cercando a ALBERTO. Luego vemos el rostro de FERNANDO que fuma el cigarrillo.
FERNANDO
Su mujer, Emma, nos dijo que a usted no le gusta la caza.
ALBERTO
Bueno… yo no se lo voy a aceptar a ella.
JAIRO
¿Qué los trae por acá?
ALBERTO
La caza no, en todo caso.
FERNANDO se ríe. Luego JAIRO lo acompaña en la risa. ALBERTO le sonríe.
FERNANDO
Su mujer nos dijo que se dedica a los negocios…
ALBERTO
Sí claro.
FERNANDO tira la colilla de cigarrillo al piso y ALBERTO mira su propia mano. Vemos el cigarrillo que se consume sólo porque ALBERTO no lo ha probado. ALBERTO quita la ceniza del cigarrillo y trae la colilla muy pequeña que queda a su boca. Le da una bocanada.
FERNANDO
El señor Ruiz es un fanático de
los negocios y está muy
entusiasmado por conocerlo.
ALBERTO
¿Quién?
JAIRO
El papá de Alicia.
FERNANDO
A Alicia sí la conoce muy bien, ¿no?
La colilla del cigarrillo quema un poco la boca de ALBERTO y éste la tira al instante.
ALBERTO
(tocándose el labio)
No exactamente. Nos hemos
cruzado el saludo un par de veces, no más.
FERNANDO mira a JAIRO y ambos comparten una risa.
JAIRO
Es muy linda ¿no?
FERNANDO
¿Cuántos años le dijo a usted que tenía?
JAIRO no deja que ALBERTO responda.
JAIRO
A mí me dijo que tiene 19.
ALBERTO
No… No he tenido la oportunidad de preguntarle.
FERNANDO
Sí claro. Además que con esa esposa que tiene usted… Humm… No debe tener mucho tiempo para ver otras mujeres, ¿no?
JAIRO
Fernando no sea imprudente por favor…
FERNANDO
No. ¿Señor…? ¿Alberto cierto?
ALBERTO no responde nada, sólo mira a FERNANDO muy seriamente.
FERNANDO
Es con todo respeto que se lo decimos. Su esposa es una mujer muy hermosa. Con mucha clase.
Sí, sí…
Los tres hombres intercambian miradas por un momento. Luego FERNANDO corta de repente.
FERNANDO
Bueno. Nos vamos.
JAIRO se incorpora.
JAIRO
Todavía hay un par de horas de caza. ¿No quiere acompañarnos?
FERNANDO alza el rifle sobrante en dirección a ALBERTO.
FERNANDO
Tenemos un rifle extra.
ALBERTO
No. Gracias.
JAIRO
Bueno, después no diga que no lo invitamos.
FERNANDO le ofrece la mano a ALBERTO. ALBERTO la mira un momento y le devuelve el saluda. JAIRO sube el relieve y empieza a caminar alejándose del grupo.
FERNANDO
Lo esperamos está noche en la
cabaña. Va estar bueno. Hay
invitados…
FERNANDO no espera a la respuesta de ALBERTO y camina en la dirección que cogió JAIRO. ALBERTO se queda un momento mirando hacia el frente sin mover un músculo.
90. ESCENA. EXT. TROCHA – DÍA
Vemos a ALBERTO que corre entre la espesa maleza de la trocha. Se atraviesan hojas, ramas y palos, y ALBERTO sigue corriendo rápidamente.