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CHAPTER IV RESEARCH METHOD

STUDY 1: WORK-VALUE SCALE REFINEMENT AND PILOT TESTING Overview

El ultimo año de la presidencia de Cárdenas coincidió con el comienzo de la segunda guerra mundial. La posición oficial mexicana se había ido definiendo como una posición de creciente apoyo a las democracias en lucha contra las fuerzas del Eje. Esta afirmación debe matizarse con la aclaración de que el boicot de las compañías petroleras forzó a México a vender el petróleo a quien estuviera dispuesto a comprárselo, y esto incluyó temporalmente a 109 países del Eje. Por otro lado, dentro del país, tanto en la época de Cárdenas como en la de su sucesor, el general Ávila Camacho, que subió al poder en 1940, había una corriente contraria a que México se viera envuelto en el conflicto e incluso algunos pedían una participación pero al lado de las potencias del Eje. Estos iban desde los grupos de derecha, y particularmente los sinarquistas, hasta los comunistas, 109 cuales a raíz del Pacto Molotov-Von Ribbentrop habían olvidado el Pacto Antikomintern y no consideraban al Eje como el agresor, . . .hasta que Alemania ataco a la URSS, en cuyo momento volvieron a ser antinazis.92

La política mexicana, tan dignamente representada en la Sociedad de Naciones por su ultimo representante, Isidro Fabela, había expresado la oposición decidida a las agresiones nazifascistas: en el caso de la guerra civil española oponiéndose a la asistencia germanoitaliana a 109 rebeldes de Franco y aceptando la llamada política de no intervención solo con reticencia (y después de haber expresado sus reservas a algo que preveía que iba a ser burlado) cuando el gobierno de la República española le dio su asentimiento; en el caso de Etiopía, refutando 109 argumentos polacos que declaraban desaparecido el Estado etíope y llevaban a la lógica conclusión de la expulsión de los representantes del gobierno del Negus, de la Sociedad de Naciones; en la imposición del Anschluss con Austria, en fin, México ya identificaba el preludio de la segunda guerra mundial.

90

Ver Guillermo Garces Contreras, México. Cincuenta años de política internacional, Instituto de Capacitación Política, PRI, México, 1982, especialmente pp. 34-47.

91

Jaime Gurza, Cuadros sinópticos sobre la guerra. La actitud de México, México, 1943, p. 17; Blanca Torres Ramírez, México en la Segunda Guerra Mundial, El Colegio de México, México 1979; María del Socorro Herrera Barreda, Las relaciones México-Estados Unidos, 1938-1946 y la participación de México en la Segunda Guerra Mundial (Tésis profesional). UNAM, México, 1984.

92

Karl Schrnitt, Communism in México, a study in political frustration, University of Texas Press, Austin, 1965, p. V+290.

Ávila Camacho, calificado como un presidente mas bien conservador, sobre

todo en comparación con Cárdenas, no dejo duda, sin embargo, desde el comienzo de su mandato, acerca de donde estaban las simpatías de México, denunciando la política agresora del Eje y declarando su apoyo a los aliados, apoyo que reitero de modo muy especial cuando Estados Unidos decidió, en marzo de 1941, ampliar los beneficios de su Ley de Prestamos y Arriendos a la Gran Bretaña.

Al envolverse Estados Unidos en el conflicto, el gobierno mexicano también hizo mas definida su postura, a pesar de la oposición de algunos sectores internos, que encontraban eco en el sentimiento antinorteamericano, cuyos orígenes históricos son fáciles de entender. México extornó su solidaridad con Estados Unidos de modo efectivo cuando se unió a la condena al ataque de Pearl Harbor, en diciembre de 1942 y cuando un mes mas tarde, en enero de 1943, en la Conferencia de Ministros de Relaciones Exteriores, la delegación mexicana defendió con decisión la recomendación a las repúblicas americanas de que rompieran relaciones diplomáticas con el Eje.

La marina de México contribuyo al esfuerzo común, hundiendo algunos barcos alemanes que habían violado las leyes del país, y el gobierno mexicano organizo la lucha contra las redes de espías alemanes, que habían encontrado en México, debido a su cercanía con los Estados Unidos, una base de operaciones relativamente efectiva. Finalmente, en mayo de 1942, y tras los hundimientos de los petroleros mexicanos "Faja de Oro" y "Potrero del Llano" por submarinos alemanes, México declaró la guerra al Eje.

La contribución de México a la causa aliada fue mas efectiva de lo que a veces se considera, y se realizó en el doble frente económico y militar. En el aspecto económico el apoyo consistió en un aumento de la producción de minerales estratégicos: acero, antimonio, arsénico, cadmio, cobre, grafito, mercurio, zinc, etc. y el envío al sur de Estados Unidos, de trabajadores agrícolas, para suplir la falta de mano de obra, proyecto este en el que se había acordado la contratación de unos 200 000 trabajadores, aunque según parece, la cifra no pasó de 75 000. En el aspecto militar la participación directa de México no fue muy amplia: el escuadrón 201 de la Fuerza aérea, compuesto de unos 300 hombres, que combatió en el frente del Pacifico, en Filipinas primero y después en Formosa, y que lucho con reconocido heroísmo. Pero no fue esa la única contribución militar, pues de los mexicanos residentes en Estados Unidos, una cifra probablemente superior a los 250 000 combatió con el Ejercito norteamericano en diversos frentes y según ciertos cálculos, de ellos habrían perecido en combate mas de 20 000.

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