La vida en este plano físico es sólo una preparación para la vida de eterna luz y alegría que viene cuando uno logra el conocimiento del Ser con la meditación intensa y constante después de haber purificado la mente. Esta vida inmortal de regocijo supremo se describe como el "Reino del Cielo" en la Biblia. Ese Reino del Cielo está dentro de ti, en tu corazón. ¡Logra esta vida inmortal controlando la mente, Oh Sushil, y goza de la Felicidad Suprema
del Ser!
Solamente se pueden impartir los secretos del Yoga Sastra al estudiante que es Jita-Indriya y Abhyasa-sura, que tiene devoción al Guru, que tiene Vairagya, discernimiento, que es firme en su determinación y que tiene fuerte convicción de la existencia de Dios.
La mente es una, pero parece dual en estado de sueño con ensueño como el perceptor y lo percibido, por el poder de Maya o ilusión. La mente misma toma las formas de rosa, montaña, elefante, río, océano, enemigo, etc. Así como el calor es inseparable del fuego, también la fluctuación es inseparable de la mente. Agita la mente. La fluctuación es causada por la energía de Rajas. Es la fluctuación que causa Ashanti (ausencia de paz mental). Los Bhaktas aquietan la mente por medio del Japa, Upasana y adoración del Ishtadevata.
El poder de fluctuación es la mente misma. Esta única mente que fluctúa es este mundo. La mente se convierte en no-mente si desaparece la fluctuación. La mente deja de existir si está desprovista de fluctuación. Maya es esta potencia de la mente que fluctúa. La mente hace estragos con el poder de fluctuación. La fluctuación es Mara o Satanás o Vasana o Eshana o Trishna. Fue esta fluctuación la que tentó a Visvamitra. Es esta fluctuación la que causa la caída de un aspirante luchador. Elimina esta fluctuación con intenso Viveka, meditación constante e incesante Brahma-Vichara.
Tan pronto como la fluctuación se manifiesta, crece todo tipo de imaginaciones. La imaginación coexiste con la fluctuación. La imaginación es tan peligrosa como la
fluctuación. La fluctuación mueve la mente. La imaginación engorda la mente. La mente sin la fluctuación y la imaginación es nada. La fluctuación y la imaginación son las dos alas del pájaro de la mente. Corta el ala derecha mediante la indagación directa del Atman y la izquierda con la práctica de la ausencia de pensamientos. El gran pájaro de la mente caerá muerto por tierra inmediatamente.
La pared divisoria entre el alma y el cuerpo es la mente. Si esta pared se rompe mediante la búsqueda incesante del Atman, entonces el Jiva se funde con el Alma Suprema como el río se funde con el océano.
Cierra los ojos. Medita. Abre tu corazón a la afluencia de la energía invisible. Encontrarás en la Biblia "Vacíate, Yo te llenaré". Entonces tendrás abundante conocimiento súper-intuitivo que está más allá del alcance del intelecto. Así como el agua fluye libremente cuando se abre la canilla, también la Sabiduría Divina fluirá libremente cuando se quiten los obstáculos de la ignorancia que están en el camino del conocimiento. Obtendrás
destellos, vislumbres de inspiración, revelación e intuición divinas. Tendrás que adoptar un estado de quietud silenciando todos los pensamientos y emociones que burbujean, y
conectar la mente con su fuente apartándola de los objetos sensuales, como se hace con un interruptor de teléfono desconectando y conectando a dos personas que desean hablar. La dualidad está en la mente. Ella causa la dualidad mediante su imaginación. Si se le retiraran todas las imaginaciones mediante la práctica constante del discernimiento, de Vairagya (desapego), de Sama, Dama, y Samadhana, uno no experimentaría el universo dual. La mente se convertiría en no-mente. Al no tener nada para conocer, descansaría en su
origen, el Atman.
"Mi mente estaba en otra parte, no vi". "Mi mente estaba en otra parte, no oí"; porque un hombre ve con su mente y oye con su mente.
La atracción por los objetos y las ataduras de distintas clases atan al hombre a este mundo. La renuncia a todas las atracciones de los objetos y la destrucción de los lazos constituyen el verdadero Sannyasa. Ese sannyasin o yogui que está libre de atracción y de ataduras goza de la dicha infinita, de la alegría suprema y de la felicidad eterna.
La mente debe absorberse en la palabra Om (Pranava). Ese yogui o Jnani cuya mente se absorbe en Om no tiene miedo de nada. Él ha alcanzado la meta de la vida.
El fuego de la meditación consume rápidamente todos los males y faltas. Entonces busca ese conocimiento de la Verdad que confiere perfección, paz eterna e inmotalidad.
Deten los Vrittis con práctica constante y firme. La mente se convertirá en no-mente. Lograrás el estado de Yogarudha (el estado absoluto). Cuando la mente descansa en la Verdad durante el Samadhi, todas las semillas de Avidya bajo la forma de tendencias potenciales que están encastradas en la mente se reducen a cenizas. El fuego que quema es el fuego del conocimiento del Atman (Jnana-Agni, Yoga-Agni).
Cuando el yogui ha logrado la última etapa de la meditación, cuando ha entrado en Asamprajnata Samadhi, se vuelve un Jivanmukta en esta misma vida.
El fuego del Samadhi Yóguico quema todos los Samskaras. Ahora no hay semillas para la reencarnación.
Siddhis
Un mago poderoso hipnotiza a audiencias enteras colectivamente con su poder de
concentración y voluntad, y realiza trucos de cuerdas. Lanza una cuerda roja al aire, hace creer a los espectadores que él sube por la cuerda, y desaparece de la plataforma en un abrir y cerrar de ojos. Pero, cuando se toma una fotografía, no queda nada registrado. Los yoguis de la antigüedad, como Shri Jnana Deva, Bhartrihari y Patanjali Maharshi, solían enviar y recibir mensajes con personas distantes por medio de la telepatía y la transmisión de pensamiento. La telepatía fue el primer servicio sin hilos del telégrafo y del teléfono en el mundo. Incluso ahora hay yoguis que son versados en telepatía. El
pensamiento viaja con enorme velocidad a través de espacio. El pensamiento se mueve. El pensamiento es tan sólido como un trozo de piedra. Puede golpear al hombre contra quien se dirija.
Entiende y descubre los poderes de la mente. Revela los poderes o facultades ocultos. Cierra los ojos. Concentrado, explora las regiones superiores de la mente. Uno puede ver objetos distantes, oír voces distantes, enviar mensajes a lugares distantes, curar a las
personas que están lejos, y moverse por un lugar lejano en un abrir y cerrar de ojos. Cree en los poderes de la mente. Si tienes interés, atención, poder de voluntad y fe, estás destinado a
tener éxito. La fuente de la mente es el Atman o el Ser Superior. Esta mente nace del Atman a través de Maya o el poder ilusorio de Dios. La mente cósmica es mente universal. La mente cósmica es la suma total de todas las mentes individuales. La mente cósmica es Hiranyagarbha o Ishvara o Karya-Brahman. La mente del hombre es sólo un fragmento de la mente universal. Un Raja yogui se une con la mente cósmica y conoce el funcionamiento de todas las mentes. El yogui logra omnisciencia mediante la mente cósmica.
Experimenta la Conciencia Cósmica con la mente cósmica.
Llama a la mente universal. Lograrás un conocimiento superior más allá de los sentidos. Experimentarás la Conciencia Cósmica. Obtendrás conocimiento del pasado, presente y futuro. Adquirirás el conocimiento de los Tanmatras (elementos raíces) y del plano mental. Experimentarás clarividencia y clariaudiencia. Puedes saber qué está pasando en las mentes de otros. Conseguirás Aishvarya o Vibhutis divinos de Dios. Hay medios científicos de llamar a esta mente universal. La pureza, la concentración, el desapego, la vida recta, el pensamiento recto, la conducta recta, la acción recta, la devoción, la moderación en el comer y el dormir, la pureza de alimento, la veracidad, la continencia, el no injuriar y las austeridades tienen que ser practicados regularmente por un tiempo prolongado.
¡Mira las maravillas de la mente! Uno se sorprende y maravilla cuando observa una persona hipnotizada en trance y oye sus narrativas. La persona hipnotizada narra muy lucidamente la historia de la vida y los incidentes de una persona a la que no ha visto en su vida.
Una criada (judía) que atendía a un sacerdote hebreo oía los versos hebreos durante su servicio. Ella desarrolló repentinamente una doble-personalidad, cuando estaba enferma en el hospital y repitió los versos hebreos. Ella no sabía la lengua hebrea. Todos los Samskaras (de oír al sacerdote) estaban en la mente subconsciente, y repitió los versos. Los Samskaras no se borran. Quedan grabados indeleblemente en la máquina gramofónica de Chitta. Un sacerdote solía olvidarse de su vieja personalidad y asumía una nueva personalidad, un nuevo nombre, una nueva vocación por seis meses. Cuando él desarrolló una
doble-personalidad, podía salir de su vieja casa, olvidarse totalmente de todo sobre su vieja vida, volver a su lugar nativo después de seis meses y olvidarse totalmente de todo sobre la segunda personalidad que había asumido.