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Action Plan

Outcome 17: Workforce Theme: Responsive Workforce

“Desde mediados del siglo XIX y hasta las primeras décadas del siglo XX, América Latina era considerada una tierra de oportunidades, en especial por la población emigrante europea” (Solimano y Allendes, 2008, p. 29)

Mientras se desataban guerras y conflictos en el continente europeo, América recibía capital e inversión directa, principalmente de Inglaterra y Alemania, centros financieros mundiales hasta 1920 (Solimano y Allendes, 2008, p. 29) y la población afectada veía en el continente americano su resguardo para la inversión y mejores oportunidades de vida.

De acuerdo con “TheIntergovernmentalCommiteeforEuropeanMigration reportó que entre 1952 y 1968, hubo un desplazamiento de 1.56 millones de migrantes, de los cuales 835.000 se dirigieron principalmente a Argentina, Australia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Israel, Venezuela y otros países” (Herrera, 2006, pp. 51 - 52)

Ahora bien, América Latina y el Caribe se caracterizaban por ser destino de inmigrantes, para poblaciones de refugiados principalmente de Europa, debido a las Guerras Mundiales y a la crisis de los años treinta. Sin embargo, casi un siglo después, al final del siglo XX, América Latina se convirtió por el contrario, en un continente expulsor, pues de acuerdo con Solimano y Allendes, su limitado desarrollo económico y sus conflictos políticos con respecto a otras regiones del mundo, lo hizo menos atractivo, con menos oportunidades y los incentivos económicos para emigrar desde Europa hacia América Latina desaparecieron. (Solimano y Allendes, 2008, p. 32)

Actualmente América Latina se caracteriza por ser una de las regiones con más emigrantes alrededor del mundo y estas “migraciones masivas al inicio del siglo XXI responden cada vez más al desequilibrio creciente entre un mundo desarrollado y un mundo llamado en desarrollo, es decir, a un desorden con efectos directos en la movilidad de las personas” (Mármora, 2002, p. 37)

3.2. CONTEXTO HISTÓRICO DEL PROCESO MIGRATORIO

COLOMBIANO

Como lo afirman Gloria Ayala, Susy Bermúdez, Ann Mansón y Pilar Murcia “Desde el siglo XIX Colombia se ha caracterizado por significativos movimientos poblacionales, tanto al interior de sus fronteras como hacia el exterior” (Ayala et al, 2001, p.88) sin embargo, Colombia se ha distinguido por ser un país de emigrantes, y en las “últimas décadas se ha convertido en el país de América del Sur con mayor número de emigrantes, principalmente hacia Venezuela, Estados Unidos y España.” (Caballero y Castrillon, 2006, p.220)En este punto, “la emigración se percibe como alternativa para enfrentar difíciles condiciones de vida, la incertidumbre laboral y la disconformidad con los resultados del patrón de desarrollo”(Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, 2003, p.3)

Durante las últimas cinco décadas el comportamiento migratorio masivo desde Colombia coincide con tres etapas de desarrollo económico y social del país, y es lo que muchos autores y estudios denominan las olas migratorias o picos migratorios14.

Los inicios de la migración masiva se remontan a la década de los sesenta, periodo que coincide con la introducción de reformas significativas en las leyes estadounidenses de inmigración (Guarnizo, 2006, p. 84), “por la consolidación y el inicio del desmonte del modelo de desarrollo industrial por substitución de importaciones y paralelamente por un gran dinamismo de la economía venezolana, debido a las inversiones de la renta petrolera” (Díaz, 1999, p. 62)

14“El estado y la migración global colombiana” (Guarnizo, 2006); “La migración internacional colombiana” (Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, 2003); “Memorias seminario de migraciones internacionales en Colombia” (Castillo. A, 1999); “Migraciones internacionales en América Latina: Booms, crisis y desarrollo” (Solimano et al, 2008); “Colombia:

La primera oleada importante de emigración colombiana se dio en el periodo 1965 – 1975. De acuerdo con (Cardona et al, citado en Cárdenas y Mejía): “los principales destinos de esta primera oleada fueron Venezuela, Estados Unidos, Ecuador y Panamá, que daban cuenta del 95% de los colombianos en el exterior para el año 1970. En su mayoría los emigrantes pertenecían a departamentos próximos a la frontera, como Norte de Santander, Santander, Cesar y Guajira. La escasa evidencia indica que se trataba de trabajadores rurales, con baja escolaridad (…) en el caso de Estados Unidos, la emigración temprana fue el resultado de importantes reformas a la legislación migratoria”(Cárdenas y Mejía, 2008, pp. 268-269)

Al ser Estados Unidos uno de los destinos más importante dentro de la migración colombiana, es importante citar el censo estadounidense del año 2000 que reporta que para ese momento, habitaban un total de 509 mil colombianos. De ese total, solo el 40% son ciudadanos estadounidenses, que en su mayoría ingresaron a Estados Unidos antes de 1980. Otro 40% son emigrantes recientes (1999 - 2000), pero no gozan de la ciudadanía. A su vez, se evidencia una mayoría femenina con un 54.9% contra el 45.1% de hombres. La mayor parte de la población tiene entre 25 y 45 años, es decir, que está en edad de trabajar. Con respecto al nivel educativo, los emigrantes tienen en promedio 12.3 años de escolaridad (el equivalente a culminar el bachillerato) y el 30% de la población mayor de 25 años cuenta con educación terciaria (educación técnica, universitaria y posgrado). (Solimano y Allendes, 2008, pp. 279 - 280)

La política migratoria15 estadounidense, materializada en el Acto de Inmigración de 1965, encaminado principalmente a fomentar la inmigración selectiva, se centro en varios aspectos: 1.Abolió las cuotas de inmigrantes, 2.Eliminó los límites del número de visas por país de origen, 3.Cambio los criterios de elegibilidad de los emigrantes y 4.Favoreció la unificación familiar. (Cárdenas y Mejía, 2008, p. 311)

15“Las políticas migratorias que, dependiendo que tan restrictivas o permisivas sean, tienden a incentivar o desincentivar las corrientes migratorias” (Cárdenas y Mejía, 2008, p. 302)

Es necesario señalar que la gente que se dirigió en esta primera ola a Estados Unidos, se caracterizaba por: “Tener un nivel educativo alto, buen conocimiento del idioma ingles, en su mayoría eran mujeres, y gente de clase media – alta”. (Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, 2003)Los que se dirigieron a países vecinos, se caracterizaban por: “bajo nivel socioeconómico, residentes en buena medida de las regiones fronterizas y profesionales o no profesionales, en busca de mejores oportunidades laborales.” (Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, 2003, p.4)

Paralelamente, enese mismo periodo, “A finales de la década de 1970, se presento un flujo migratorio importante hacia el Reino Unido, ya que dicho país autorizó el enganche de mano de obra no calificada para empleos en los sectores de servicios comerciales, industria hotelera y restaurantes.” (Guarnizo, 2006, pp. 85-86)

Una segunda ola se dio a mediados de 1980, según lo exponenCárdenas y Mejía y señalan que, “está relacionada principalmente con la rápida expansión del negocio del trafico de drogas en Colombia, y más específicamente, con la necesidad de contar con distribuidores y comercializadores del producto.” (Cárdenas y Mejía, 2008, p. 269)

Dentro de esta segunda ola, siguen predominando países como Estados Unidos y países limítrofes a Colombia, en especial Ecuador16, Venezuela17 y Panamá18; lo que influyó este movimiento masivo hacia otros lugares del continente fue, según lo plantea Guarnizo:

“La introducción de profundas reformas estructurales de corte neoliberal de finales de los 80´s e inicios de los noventas, traen como resultado, la quiebra masiva de miles de empresas privadas, incapaces de competir ante la apertura económica. A esto se le sumo el colapso en los precios internacionales del café, que postraron no solo la región de mayor estabilidad económica hasta

16 195.764 colombianos durante el 2008 (Datos y cifras, Organización Internacional para las Migraciones) 17 295.829 colombianos durante el 2008 (Datos y cifras, Organización Internacional para las Migraciones) 18 252.353 colombianos durante el 2008 (Datos y cifras, Organización Internacional para las Migraciones)

entonces, el Eje Cafetero, sino que llevo a la quiebra a miles de productores, lo que llevo al aumento del desempleo” (Guarnizo, 2006, p.86)

En1986 surgió un Acto de Reforma y Control a la Inmigración, “que otorgó residencia permanente a aquellos inmigrantes que hubiesen llegado a Estados Unidos antes de 1982, lo que favoreció las colonias de colombianos y de latinoamericanos en general.” (Cárdenas y Mejía, 2008, p. 311).

Este evento probablemente consolidó e intensificó el proceso de redes sociales y reunificación familiar dentro de los Estados Unidos, ya que con estos actos de reforma posiblemente facilitaba el reencuentro entre familiares y amigos, y quizá también mejoraba la calidad de vida de los inmigrantes en Estados Unidos y de sus familiares en Colombia. Debido a que con una residencia permanente los inmigrantes colombianos podrían aspirar a un mejor empleo y de esta manera enviar dinero a sus familiares en Colombia.

La tercera ola, según Cárdenas y Mejía, se da en “la segunda mitad de la década de 1990, que experimentó una aceleración sin precedentes en los flujos migratorios de colombianos hacia el exterior, y se le atribuye a dos factores: la crisis económica de fin de siglo y a la intensificación del conflicto armado.” (Cárdenas y Mejía, 2008, p. 269) sin embargo, autores como Alcides Gómez afirma que “esta ola se agudizo en el 2002 y hasta el día de hoy es vigente”(Gómez, 2006, p. 315)

A pesar de que surgen restricciones más fuertes en cuanto a las políticas migratorias estadounidenses, “debido al aumento en el volumen de emigrantes colombianos, surgen distintas alternativas importantes como Canadá y Europa, sobretodo en España, Inglaterra, Italia, Francia, Escandinavia y Alemania; y paralelamente, se empieza a ver el crecimiento de la migración a países asiáticos, de manera especial a Japón, sin dejar de lado, por supuesto Centroamérica, el Caribe y el sur del continente.” (Guarnizo, 2006, pp. 87 - 88) En el caso canadiense, “según el censo realizado en 1996, de 575.955 inmigrantes provenientes de la región latinoamericana y caribeña, 9.855 eran de nacionalidad colombiana. Igualmente, España se convirtió en uno de los

nuevos rumbos con más inmigrantes iberoamericanos, registró para el año 2001 un total de 840.140 personas procedentes de América latina, de las cuales 174.405 fueron colombianas.” (Caballero y Castrillón, 2006, p. 224) Un factor importante que facilito esta ola de colombianos hacia España en 1996 fue cuando: (Arteta et al., citado en Cárdenas y Mejía) “el Estado español le reconoce a los inmigrantes una serie de derechos sociales y económicos, y establece la categoría de residente permanente y prioriza la reunificación familiar en sus procesos de selección” (Cárdenas y Mejía, 2008, p. 312) que probablemente beneficio a la colonia de colombianos radicados en España. Igualmente se facilita en “2001 por acuerdos firmados entre Colombia y España, orientados a regularizar los flujos migratorios especialmente en el ámbito laboral, contemplando aspectos como la contratación laboral, la expedición de visas para ese propósito y el retorno voluntario.” (Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, 2003)

Según Solimano y Allendes, “a finales de la década de 1990, Colombia y América Latina en general experimentaron una desaceleración de su ritmo de crecimiento económico, fragilidad financiera y el surgimiento de desequilibrios fiscales, lo que sumando una agudización del conflicto interno llevo a amplios contingentes de colombianos a dejar su país. Se calcula que dos millones de colombianos emigraron entre 1995 y 2005, cifra que equivale al 4.8% de la población total en 2005 – según censo de población de 2005 -” (Solimano y Allendes, 2008, p. 40)

Esta ola, por su parte, está conformada por personas con un nivel de escolaridad alto, profesionales, pequeños y medianos empresarios, jóvenes de clase media que buscan realizar sus estudios en el exterior e incluso personas de sectores marginados de la sociedad (Guarnizo, 2006, p. 89)

Sin embargo, las decisiones de migrar en este periodo se vuelven aun más complejas debido a la situación del país en general. El surgimiento del narcotráfico, el conflicto armado interno, la violencia enmarcada por bandas delincuenciales, la crisis económica, etc., facilitó que muchas familias de

colombianos buscaran refugio y seguridad en otros países; pero quien mejor describe esta situación es Luz Marina Díaz, planteando que: “La situación de guerra y los problemas de seguridad personal como el incremento de secuestros, tácticas de recolección económica para el financiamiento de las acciones subversivas de los grupos guerrilleros y paramilitares tales como las llamadas vacunas, pescas milagrosas, impuestos de guerra, contribuciones, etc. Han generado particularmente en la década de los noventa, una situación de zozobra, miedo e incertidumbre que precipita la decisión de migrar de familias y grupos de población” (Díaz, 1999, p. 45)

Adicionalmente, al hacer un registro de los años actuales (2005 - 2010), se puede inferir que han sido poco registrados, es decir, a partir del año 2005 se tiene registro de la cantidad de colombianos que salieron al exterior, la fuente más precisa es la del censo de población de 2005 del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), según el cual 3.331.107 de colombianos residen en el exterior, es decir el 8.08% de la población total residente en el país.

Estados Unidos por su parte, sigue siendo el principal receptor de colombianos con el 35.3%, luego le sigue España con un 23.4% y finalmente Venezuela con un 18.5% (Cárdenas y Mejía, 2008, p. 273)

Pese a esto, en el 2008 se abrió otro registro del Anuario estadístico de 2008 de la pagina web de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), donde se observa que para ese año el total de colombianos en el exterior era de 4.167.388, aproximadamente el 9% de total de la población colombiana en el país. Sus destinos principales durante el 2008 fueron: Estados Unidos con (722.269 colombianos), Venezuela (295.829 colombianos), Panamá (252.353 colombianos), Ecuador (195.764 colombianos) y España (177.413 colombianos). Las zonas de origen en el 2008 fueron encabezadas por Bogotá con un 61.5%, Antioquia 9.1%, Valle del Cauca 8%¸ La Guajira 3.8%, Atlántico 3.5% y Otros 14.1%

Se demuestra claramente que la mayoría de destinos fueron limítrofes, esto se explica debido al “nuevo significado que adquieren las fronteras en el contexto actual”, (Bello, 2006, p. 390).En donde de acuerdo con el autor, el conflicto armado interno, las ha convertido en sitios estratégicos para el asentamiento de guerrillas irregulares, lo que lleva a que los ciudadanos decidan migrar fuera del territorio nacional para así resguardarse en otro espacio que brinde las garantías necesarias para tener mantener una vida digna.

“En general, las personas prefieren trabajar y vivir en países que ofrecen mayores ingresos, mejores oportunidades y un estándar de vida más alto que en el país de origen” (Solimano y Allendes, 2008, p.46). Al igual, los emigrantes parecen optar por incorporarse en las redes migratorias ya que esto al parecer, facilita e incentiva su permanencia en determinado país de destino.

De acuerdo a lo anterior, se puede concluir entonces que al parecer existe una relación importante de las tres olas migratorias con los factores de atracción y expulsión, debido a que en la primera sobresalen factores de atracción como el auge petrolero en Venezuela o el Acto legislativo de Estados Unidos que facilitaron el éxodo de colombianos, sin desconocer el contexto interno del país, que influyo en los factores de expulsión.

Por su parte la segunda ola estuvo marcada tanto por factores de atracción como de expulsión; acto de reforma y control a la inmigración, por parte de Estados Unidos que otorgó residencia permanente a aquellos inmigrantes que hubiesen llegado a ese país antes de 1982. Y factores de expulsión tales como el tráfico de drogas, aumento del desempleo, quiebra de empresas privadas y colapso en precios internacionales del café.

Mientras que la tercera ola estuvo influenciada por los dos tipos de factores, pero predominaron más los de expulsión, ya que se da el surgimiento del narcotráfico, la intensificación del conflicto armado, la crisis economía de fin de siglo, la fragilidad financiera y la violencia enmarcada or bandas delicuenciales, que llevo a que grandes sectores de la sociedad se movilizaran a otros lugares con el fin de sobrevivir de las eventualidades por los que atravesaba el país.Sin

embargo, existió un factor de atracción hacia España, que fueron los acuerdos españoles para la reunificación familiar.

Lo anterior demuestra que probablemente existe una relación directa con la teoría de factores de expulsión y atracción que incentiva el proceso migratorio colombiano y lleva a que muchos colombianos permitan que sus decisiones estén marcadas por factores externos o internos para emigrar.

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