Los entomófagos, a diferencia de los bioplaguicidas y otros bioproductos, tienen ciertas características como artrópodos, que les permite desplazarse para localizar su huésped o presa con mayor facilidad, a la vez que pueden establecerse en la finca.
Por otra parte, existe diversidad de tecnologías rústicas y artesanales para la reproducción masiva de estos organismos benéficos, así como para manejar reservorios en las propias fincas, por lo que este método tiene un potencial en el control ecológico de poblaciones de plagas.
Desde luego, para lograr buenas efectividades de estos organismos, es preciso el fomento de diversidad de plantas en la finca, como fuentes de alimentación, multiplicación y refugio, entre otras prácticas de conservación y manejo de entomófagos, que involucra a los que habitan naturalmente en las fincas (reguladores naturales) y los que se liberan masivamente (controladores biológicos, medios biológicos).
Reproducción local de entomófagos
La multiplicación masiva de estos animalitos benéficos puede realizarse mediante crías artesanales y rústicas, en insectarios que se construyen en las cooperativas o las fincas, sean en locales o instalaciones al efecto o adaptadas, así como en jaulas o casas de malla, que se ubican debajo de las arboledas u otros sitios.
Esta es una práctica tradicional de reproducción masiva de controladores biológicos, que muestra diversas ventajas, entre ellas: bajo costo, utilización de especies y ecotipos locales mejor adaptadas, posibilidades de producir ante demandas en diferentes momentos y de área a liberar, entre otras.
Los pies de crías de insectos y ácaros entomófagos que se utilizan para estas crías artesanales y rústicas, pueden ser suministrados por laboratorios
especializados, que conservan especies y ecotipos eficientes o colectarlos en la propia finca, según las características del entomófago a reproducir.
Estas producciones tienen como requisito básico las medidas para evitar contaminaciones (hongos, ácaros, etc.) y acceso de insectos predadores (hormigas y otros)en las crías, para lo cual se deben cumplir rigurosas medidas de saneamiento, entre otras que constituyen las buenas prácticas en las crías de insectos.
Muchas veces existe el mito de que no es posible criar entomófagos en las fincas, sin considerar que los agricultores son magníficos criadores de animales para diferentes propósitos, por lo que estos insectos y ácaros benéficos también pueden criarse con eficacia.
Técnicas de liberación
Para la liberación de insectos entomófagos se han realizado diversas innovaciones, ya que estos organismos benéficos se utilizan mayormente en liberaciones inoculativas para establecimiento y menos en liberaciones masivas para control, en que las técnicas desarrolladas se han ajustado a las características del sistema de cultivo y las plagas a controlar.
Una práctica sostenible es utilizar sistemas de liberación continua, es decir, jaulas, recipientes u otros donde los entomófagos se depositan en dicho sistema en estados inmaduros y se espera a que los adultos emerjan para que salgan y se dispersen solos. Muchas veces se depositan junto con su alimento. En estos casos hay que tener precauciones por afectaciones de hormigas, las radiaciones solares o la lluvia.
Lo más usual son los recipientes de liberación, que pueden ser envases de cartón, madera o plástico, también se emplean jaulas adaptadas con este propósito. Consiste en trasladar el entomófago, abrir dichas jaulas en el campo y soltarlos, para lo cual se sigue un procedimiento que garantiza la distribución correcta del entomófago.
Cuando la liberación es inoculativa, es muy importante que se realice en sitios convenientemente preseleccionado, de manera que no se afecten por el estrés
de las radiaciones solares o de las prácticas culturales, además de que estén más cercanos a las poblaciones de la plaga a controlar.
También es necesario saber que cuando hay mucho rocío, este afecta a los parasitoides, porque se adhieren a las hojas mojadas; además, el efecto físico de la lluvia y el riego por aspersión los afecta de manera significativa.
La liberación de un entomófago debe obedecer, en primer lugar, al momento en que el parasitoide o predador a liberar sea efectivo y esto se relaciona con el estado y estadio de la plaga que parasita o preda, lo que es debido a que sus relaciones evolutivas son muy estrechas, por ello este elemento es muy específico para los diferentes entomófagos que se utilizan.
En el caso de las liberaciones inoculativas, es decir, para que el entomófago se establezca y continúe actuando como regulador de poblaciones de las plagas, el momento en que se realice la liberación es muy importante para tener éxitos, pues no deben existir interferencias con otras prácticas.
Para cultivos anuales o temporales también existe la posibilidad de realizar las liberaciones inoculativas antes de la siembra, esta última principalmente de dos formas: (1) En los alrededores de los campos: esto es en los ambientes seminaturales de la finca o en los bordes de caminos o cercas que estén cercanas a los campos a sembrar o trasplantar; (2) En las barreras vivas: En este caso las barreras deben sembrarse con antelación al cultivo y ser preferiblemente de plantas entomófilas (maíz, sorgo, girasol, yuca y otras). En ambos casos se debe considerar la dirección predominante de los vientos y otras perturbaciones, que favorezcan u obstaculicen el desplazamiento de los entomófagos hacia el campo cultivado de interés.
Parasitoides de huevos
Modo de acción. Los parasitoides de huevos, como su nombre lo indica, viven parte de su vida dentro del huevo del insecto plaga yal completar su ciclo, el adulto del parasitoide emerge de este. En algunos casos el parasitoide continúa y emerge de la larva que nació de dicho huevo (ovo-larvales).
Técnica de liberación. El parasitoide se puede liberar en el campo utilizando el sistema del pedazo de cartulina o papel (pulgada cuadrada),en que están pegados los huevos parasitados en una cantidad conocida.
También se usa el sistema de botella o envase plástico,donde se depositan las pulgadasde papel con los huevos y cuando las avispitasemerjan, se llevan al campo para liberarlos de la forma siguiente: La liberación se realizaempezando 10 surcos adentro del cultivo; se camina sobre el surco cada 20 pasos y se abre el recipientepor espacio de 4-5 segundos al nivel del follaje; se sigue caminando otros 20 pasos hasta terminar elsurco; luego se cuentan otros 20 surcos y se repite la operación. El día siguiente se hace la liberaciónen sentido contrario al anterior.
Utilización del parasitoide de huevos Trichogramma. Es una avispita muy pequeña, que parasita los huevos de lepidópteros. Se libera en los campos durante las primeras etapas del cultivo, inmediatamente que los adultos arriban y comienzan a ovopositar.
Las plagas de lepidópteros en que más experiencia existe con el uso de este entomófago son las siguientes:
Primavera de la yuca (Erinnyis ello). Dosis de 8-30 mil individuos/ha, según la población de huevos de la plaga (desde 2 huevos/cada 4 plantas hasta más de un huevo/planta).
Falso medidor (Mocisspp.) de los pastos. Dosis de 5-30 mil individuos/ha, según poblaciones de la plaga y manejo del pasto.
Polilla de la col (Plutella xylostella) en crucíferas. Dosis de 50 mil individuos / ha desde presencia de la plaga hasta un indice de 0,2 adultos/planta.
Gusano de la col (Ascia monusteeubotea). Dosis entre 15-50 mil individuos/ha desde presencia de huevos.
Falso gusano medidor (Trichoplusiabrassicae) en crucíferas. Dosis de 15- 50 mil individuos/ha en presencia de huevos.
Gusanos de las cucurbitáceas (Diaphaniaspp.). Dosis entre 30-100 mil individuos/ha, en presencia de adultos y huevos a la semana de germinación.
Prodenias o mantequillas (Spodoptera spp.) en hortalizas y papa. Dosis de 30 mil indivíduos/ha en presencia de huevos o adultos.
Primavera (Protoparce sexta jamaicensis) em tomate y papa. Dosis de 30 mil indivíduos/ha en presencia de huevos o adultos.
Bórer de la caña de azúcar (Diatraeasaccharalis) en maíz y caña de azúcar. Dosis de 30 mil individuos/ha. En presencia dehuevos y adultos.
Cogollero del tabaco (Heliothisvirescens).Dosis de 30-100 mil individuos/ha en presencia de huevos y adultos.
También muestra efectividad en la lucha contra polillas de almacén (Sitotroga
cerealella, Corcyra cephalonica, Ephestia spp., Plodia interpunctella), sea en
almacenes o silosconvencionales, así como en depósitos rústicos de granos y semillas en las propias fincas.
Utilización del parasitoide de huevos Telenomus. Otro parasitoide de huevos, pero en este caso las experiencias de su utilización han estado limitadas a las especies de lepidópteros del genero Spodoptera, con muy buenos resultados. Palomilla del maíz (Spodoptera frugiperda) en maíz, sorgo y arroz. Dosis
de 3 mil adultos o 25 puestas parasitadas en presencia de masas de huevos o adultos en los campos.
Prodenias o mantequillas (Spodopteraspp.) en tomate y pimiento. Dosis de 3 mil adultos o 25 puestas parasitadas en presencia de masas de huevos y adultos. En huertos y organopónicos las dosis de 200-300 adultos/ 200 m2 o una puesta por 200 m2según el ciclo del cultivo. En cebolla dosis de 3-5 mil adultos/ha o 25 puestas parasitadas en presencia de masas de huevos y adultos.
Utilización del parasitoide de huevos-larvas (Chelonusinsularis). Este es un caso particular de parasitoides, que comienzan a parasitar el huevo del lepidóptero y salen en la fase de larva cuando completan el ciclo.
Se emplea contra la palomilla del maíz (Spodoptera frugiperda) en este y otros cultivos a dosis de 100- 150 adultos/ha en el momento del vuelo de los adultos y para otras especies de Spodoptera en hortalizas se emplea a dosis de 200 adultos/ha cuando el 10 % de las plantas presentan masas de huevos.
Parasitoides de larvas y pupas
Modo de acción.Existen diferentes formas de acción de los parasitoides de larvas y pupas de insectos. La hembra del parasitoide deposita sus huevecillos dentro o fuera de la larva del insecto plaga, la que se alimenta de esta hasta matarla. Otras veces la larva del parasitoide no mata la larva de la plaga, sino que lo hace cuando ha pasado al estado de pupa o crisálida.
Utilización. Los entomófagos que actúan como parasitoides de larvas y pupas han sido estudiados y existen tecnologías de reproducción masiva, con experiencias de liberaciones inundativas e inoculativas, principalmente contra las plagas de insectos siguientes:
Lixophaga diatraeae contra el bórer de la caña de azúcar (Diatraea saccharalis). Se libera en presencia de corazones muertos en caña retoño
u orificios de entrada del bórer en caña planta.
Tetrastichussp. contra la polilla de la col (Plutellaxylostella) en crucíferas. Dosis de 7-8 mil adultos/ha en presencia delarvas medianas-grandes (0,7- 1,0 cm).
Rogassp. contra prodenias o mantequillas (Spodopteraspp.) en tomate, pimiento, boniato, papa, hortalizas de organopónicos. Dosis de 100 adultos en presencia de larvas recién eclosionadas o masas de huevos. Contra la palomilla del maíz (Spodoptera frugiperda) se libera a dosis de 400-500 adultos.
Euplectrusplathypenae contra el cogollero del tabaco (Heliothisvirescens).
Se libera semanalmente en presencia de ovoposiciones o larvas pequeñas. Diadegmasp. contra el cogollero del tabaco (Heliothisvirescens).
Liberaciones semanales en presencia de huevos o larvas pequeñas del I instar desde la germinación.
Archytasmarmoratuscontra lapalomilla del maíz (Spodoptera frugiperda),
el falso medidor (Mocislatipes)y los gusanos de la caña de azúcar (Leucaniaunipuncta). Se libera en presencia de larvas a dosis de 50 adultos.
Tetrastichushowardi contra el bórer de la caña de azúcar
(Diatraeasaccharalis) a dosis de 15 mil individuos/ha cinco meses posteriores a la cosecha, dos liberaciones a intervalos de tres meses o
liberaciones mensuales de 1 500 individuos/ha. También se utiliza contra otros lepidópteros en hortalizas, viandas y granos.
Cotesia flavipescontra el bórer de la caña de azúcar (Diatraeasaccharalis). Su distribución se realiza utilizando las masas de cocones o capullos del parasitoide (estadoprevio al insecto adulto), los cuales son enviados dentro de contenedores (vasos o canastas) cerrados yventilados, los cuales a su vez, se introducen dentro de hieleras de estereofón con el fin de mantener unambiente interno fresco. Se liberan las avispas con uno a dos días de nacidas.Cuando la población de la plaga sobrepasa las 1500 larvas por hectárea, se realizan las liberaciones deadultos a una dosis mínima de 6000 insectos por hectárea.
Leptomastix dactylopii contra cochinillas harinosas en plantas
ornamentales, frutales y otros cultivos.
Cephalonomia stephanoderis contra la broca del café (Hypothenemus hampei). La liberación se realiza colocando jaulitas de emergencia, bien
protegidas, las que tienen una malla por la cual pueden salir las avispitas y no la hembra de la broca.Se coloca una jaulita cada 15 árboles y entre tres surcos, cada una de las cuales tiene 200 granos brocados que fueron infestados con 400 avispitas. La liberación se realiza al final dela cosecha. Predadores de larvas y pupas
Para el caso de los predadores, los más utilizados han sido las crisopas y las cotorritas, últimamente en las producciones urbanas, aunque existen experiencias en cría masiva de varias especies.
Chrysopaspp. contra inmaduro de lepidópteros, áfidos y ácaros. Liberaciones quincenales de 100 adultos o 3-4 huevos-larvas/m2 en presencia de la presa.
Cyclonedasanguinea contra áfidos, moscas blancas, etc. liberaciones quincenales de 100 adultos.
Coleomegillacubensis contra inmaduros de lepidópteros, áfidos, ácaros, etc. en presencia dela plaga liberaciones quincenales de 100 adultos.
Cryptolaemusmontrouziericontra cochinillas harinosas, áfidos. Liberaciones quincenales en presencia de la plaga a dosis de 10-40 individuos/planta, de 2-6 liberaciones.
Zeluslongipes contra larvas de lepidópteros a dosis de 2 adultos/ cada 50 larvas.
Oriusinsidiosus contra thrips, ácaros, moscas blancas. Liberaciones de 1-2 individuos/m2en presencia de la plaga.
Ambliseus limonicus para el control del acaroSchizotetranychus caribbeanae en el cultivo de la yuca. Se aplica en presencia de dicho ácaro.
Phytosiulus macropilis. En los cultivos de plátano, frijol y yuca, para el control de Tetranychus tumidus y de Schyzotetranychus caribbeanae (en yuca), a dosis de 9 000 ácaros/ha, 2 250 ácaros/ha y 1 350 ácaros/ha respectivamente. Cuando el índice sea de 3 ácaros tetránicos promedio en yuca y frijol y 10 ácaros promedio en plátano, obteniéndose un 96 % de efectividad o más.
Manejo de reservorios naturales
Constituye una práctica muy útil de control ecológico con entomófagos, ya que se utilizan las especies mejor adaptadas a la condiciones de la finca, es decir, las poblaciones de entomófagos que se han establecido, para lo cual es importante conocer quiénes son, en qué plantas se hospedan, cómo mantenerlos sin que se afecten, entre otros aspectos.
Manejo de reservorios naturales. Esto es lo que se llama cuidado y fomento de reservorios naturales de entomófagos; es decir, el cuidado de plantas donde se mantengan naturalmente poblaciones de enemigos o reguladores naturales.
El objetivo es localizar y cuidar estas plantas, para que los reguladores naturales se mantengan en la finca y, si fuera necesario, trasladarlos a los campos de cultivos.
La planta reservorio es aquella que de forma natural es capaz de hospedar una abundante o diversa población de reguladores naturales, que resulten beneficiosos al cultivo principal y que a su vez mantenga en bajas poblaciones a los organismos causales de plagas, a los cuales se asocian dichos reguladores naturales.
En el caso de los entomófagos, debido a sus hábitos alimenticios, estas plantas deben tener determinadas características para que puedan jugar su papel en la conservación de estos insectos benéficos, principalmente una estructura que mantenga cierta protección contra los rayos solares y las corrientes de aire, así como flores de fácil acceso al polen.
Existen muchas especies de plantas con estas características, pero deben ser detectadas y evaluadas en la propia finca, pues no siempre se comportan como tal, ya que hay diversos factores ambientales que condicionan su desarrollo como planta reservorio de reguladores naturales.
La mayoría de las especies de plantas que actúan como reservorios lo hacen para determinadas especies de reguladores naturales, porque en dichas plantas se hospeda la plaga que le sirve de sustento; sin embargo, varias plantas se han identificado como que hospedan una mayor diversidad de reguladores naturales, principalmente las siguientes: maíz, millo, noni, hinojo, escoba amarga, entre otras.
Por ello una práctica también recomendada es mantener a los reguladores naturales en los propios campos de cultivo, durante su etapa final de cosecha, en que estos son abundantes y no se realizan aplicaciones de plaguicidas. Estos reguladores naturales se pueden trasladar a otros campos del mismo cultivo u hospedantes de la misma plaga, para que se establezcan y actúen. Traslado de poblaciones de reguladores naturales. El traslado se puede realizar de dos formas: (1) Predadores. Se colectan los adultos directamente o los órganos de la planta donde están, se introducen en frascos de boca ancha o jaulas pequeñas y luego se liberan en los campos. (2) Parasitoides. Se cortan los órganos de la planta donde está el insecto plaga alimentándose o fijada (sésiles). Estos se introducen, con mucho cuidado, en bolsas de papel o cajas de cartón o madera y se trasladan al campo o sitio donde van a ser liberados. Para ello se puede colocar el órgano sobre una rama u hoja para que emerjan los parasitoides. También se pueden mantener en dichos recipientes, los que se atan a las ramas, siempre que estos estén adaptados para este propósito; es decir, no tengan acceso de lluvias, radiaciones solares directas ni predadores (hormigas, etc.).
En aquellas áreas que terminaron su ciclo de cultivo, el agricultor puede recoger las partes de plantas que presenten estos síntomas, introducirlos en frascos y mantenerlos hasta su emergencia, para luego liberarlos en otros campos o ubicarlos en plantas que constituyan reservorios de estos entomófagos.
Fomento de reservorios artificiales de hormigas predadoras
Realización del reservorio artificial. Las hormigas utilizadas pueden ser desde reservorios naturales o introducidos desde otras fincas cercanas.Estos reservorios son aquellos lugares donde existen las condiciones para su establecimiento, los que pueden ser arboledas, áreas donde existan cercados de piña ratón y árboles, cercanos a las áreas donde se cultive plátano.
En el área donde se va a fomentar el reservorio, no deben realizarse intervenciones con productos tóxicos de ningún, tipo ni prácticas culturales que los afecten. En el caso de establecerse el reservorio artificial en áreas de piña ratón y árboles, este se ubicará a lo largo de los cercados y a una distancia no mayor de 2 m de los mismos.
Para iniciar la formación del reservorio artificial, se trasladaran hacia el área delimitada todos los pseudotallos de plátano desde las áreas que estén en el cultivo y demolición, donde se procederá a cortarlos en trozos de 40-50 cm de largo, los que serán ubicados en el área delimitada, formando estibas que deben tener aproximadamente de 10 a15 cm de largo y entre 0,40 y 0,50 m de altura. En el área del reservorio artificial las estibas tendrán una formación paralela, dejando entre una y otra, una zona de 3 m aproximadamente.
En el caso de no ser suficiente la población de hormigas, para iniciar la formación del reservorio artificial, estas pueden trasladarse de otros lugares donde se hayan detectado, utilizando trampas de hojas o pseudotallos de plátano, bejuco de boniato, cocos secos u otros residuos de cosecha.
Los reservorios artificiales de la hormiga leona (Pheidole megacephala), deben ser atendidos sistemáticamente, para garantizar las condiciones de subsistencia e incremento de las colonias, en que es fundamental la alimentación, la humedad y la sombra.
Las estibas de los reservorios artificiales deben ser remojadas con una periodicidad semanal. Se recomienda tapar las estibas con hojas de plátano, pencas de guano o sacos humedecidos, a fin de aumentar la sombra y propiciar humedad lo más estable posible, que garanticen la subida de las hormigas a las trampas de pseudotallos.
En los reservorios artificiales de P. megacephala las zonas de 3 m entre estibas, serán consideradas como áreas de pecoreo de las hormigas. En estas áreas se garantizara la alimentación ubicando en recipientes (latas, cartuchos, bolsas de nylon etc.) diferentes sustancias nutritivas ricas en proteínas y carbohidratos, tales como residuos de comedores, pescado, azúcar etc.