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4   Materials and Methods 67

4.2   Methods 69

4.2.9   Yeast-two-hybrid 78

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muestra dicha relación: “anime es el vocablo con el que se nombra al fenómeno de la animación japonesa. Proveniente de una contracción de inglés, animation, el anime se ha convertido en una industria altamente rentable, al igual que el manga, pues los productos de la industria cultural que surgen de este fenómeno están íntimamente ligados entre sí”48.

Álvarez cita a Poitras en su obra de la siguiente manera: “dentro del anime se pueden apreciar muchos detalles de la cultura japonesa: a) la pantalla de shoji, que son puertas delgadas hechas de papel de arroz; b) las campanas budistas que son accesorios religiosos que se encuentran en los templos; y c) personas quitándose los zapatos al momento de entrar a una casa como parte de sus tradiciones. En el anime se retratan los valores de la perseverancia, sinceridad y la determinación ante los obstáculos que se le pueden presentar al personaje. Además de las referencias culturales que el anime utiliza, se puede apreciar como mezclan su religión con otras mitologías: griega, china, escandinava, para hacer las historias además de la influencia del hinduismo

48 citado en Jiménez García, C. A. (2011). Otakus: Jóvenes con identidad distinta mediante el anime japonés y medios de comunicación. Tesis de Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, UNAM, México, p. 47

y del cristianismo”49.

Dentro del anime se utilizan diversos estilos artísticos que varían de acuerdo a los creadores además las características pueden variar en cuanto al tema, los personajes y a los géneros que se manejan. Sin embargo, la animación japonesa suele cumplir con ciertos esquemas básicos: los ojos de los personajes son muy grandes y detallados y se utilizan colores llamativos como el rosa, morado, rojo, azul para hacerlos más llamativos. “Esta tendencia de engrandecer los ojos, como hemos ya mencionado, tiene su origen en la manera de dibujar de Osamu Tezuka quien estaba influenciado por la manera de dibujar del norteamericano Max Fleischer en sus historietas Betty Boop y Popeye, éste último tuvo una gran aceptación como dibujo animado lo que le permitió a los estudios Paramount competir directamente con Disney e incluso llegó a opacar a Mickey Mouse”50.

Aparte de los esquemas básicos que el anime incluye, también existen otras características distintivas. Tomamos del análisis de Papalini algunas de

49 citado en Álvarez Gerardo, K. (2009). Monografía sobre la cultura otaku. Tesina de Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, UNAM, México, p. 16

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las características centrales de la producción animada japonesa la cual es considerada como un producto peculiar de la cultura masiva:

a) En relación con su recepción:

la masividad de su consumo entre los jóvenes;

su sensibilidad para captar los conflictos, intereses y perspectivas de su público;

la generación de una nueva socialidad: grupos “de culto”, clubes, ligas y otras formas de encuentro e intercambio entre los jóvenes vinculados a estos productos;

b) En cuanto a su producción, distribución y circulación:

su procedencia de un centro de irradiación del capitalismo global, Japón, quien cumple un papel importante en el señalamiento de las tendencias que luego se mundializan en relación con el desarrollo tecnológico;

la evidencia de una “marca ideológica” en la selección de la producción que llega a América Latina que realizan los distribuidores de Estados Unidos;

su conformación como objeto multidimensional, que involucra

distintos formatos y soportes para una misma historia, según las exigencias de mercado;

su pertenencia a la cultura visual y su papel en la modelación de habilidades y disposiciones relacionadas a ella.

Un aspecto aún más importante de anime, señala Susan Napier, es que, “comparado con otros medios de comunicación visual, es evidentemente no referencial. Otras clases de cine y de fotografía están basadas en una realidad externa, incluso si usan efectos especiales para cambiar esa realidad; mientras que el anime le enfatiza al espectador que está separado de la realidad, o quizás incluso le propone una realidad alternativa”.51 En el anime no hay ninguna expectativa subyacente de cualquier tipo de normalidad. Los personajes pueden hacerse pequeños, grandes, o incluso se pueden transformar. Los cerdos pueden volar y los gatos pueden hablar. El universo puede tomar la forma de un gigantesco ser humano ante nuestros ojos. De allí que resulte poco atrayente para las personas de mayor edad, más acostumbradas a las narrativas que coinciden con sus expectativas de la realidad.

51 Napier, S. J. (2001). Anime from Akira to

Howl’s Moving Castle: Experiencing Japanese Animation. New York: Palgrave Macmillan, p. 5

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Dentro del anime podemos observar detalles de la cultura japonesa y valores como la perseverancia, la sinceridad y la determinación, así como también una combinación de su religión con la de otras culturas. Observaremos también que no se basará exactamente en una realidad externa, sino que incluso propondrá una alterna. Sabiendo estas características del anime, retomaremos sus temáticas para la creación de una historia original. Es conveniente, asimismo, que para ello revisemos las referencias culturales, de modo que podamos comprender la perspectiva oriental y cómo ésta hace uso de elementos de todo el mundo, unificándolo y en definitiva, llamando la atención de un enorme público.

A diferencia de los dibujos animados en el Occidente, el anime en Japón es un verdadero fenómeno cultural pop. Mientras que los fanáticos extremos del anime son llamados por el término peyorativo otaku y menospreciados por la sociedad conservadora japonesa, el anime es simplemente aceptado por

3.3 REFERENCIAS