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Al final del comentario de la sección de 59:16–21 indicamos que las promesas del v. 21 pueden haber sido para el profeta y sus descendientes: Mi Espíritu que está sobre ti y mis palabras que he puesto en tu boca no se apartarán... Estas palabras pueden ser la base para la declaración del pro- feta en el v. 1: El Espíritu del Señor Jehovah está sobre mí...

Semillero homilético

El Salvador como la luz 61:1–3

Introducción: Temprano en la historia del cristianismo comenzaron a celebrar el nacimiento de Jesús. Clemente de Alejandría en el tercer siglo y Crisóstomo en el cuarto siglo se refieren a la celebración como algo que ya tenía una historia. Celebraron en varias fechas, y al fin escogieron el 25 de diciembre como la fecha universal. Lo importante de todo es que es una época para ver brillar la luz de Dios en el mundo.

I. La necesidad del Salvador como la luz. 1. La naturaleza de la oscuridad.

(1) Oscuridad es símbolo del pecado.

(2) El hombre pecador prefirió la oscuridad a la luz (Juan 3:19). (3) La oscuridad simboliza la ausencia del conocimiento de Dios, de la luz y de la paz.

2. La extensión de la oscuridad. (1) Abarca todas partes del mundo.

(2) Efesios 2:1–4 se refiere al control de las tinieblas bajo el poder de Satanás.

II. La esperanza y la espera en el Salvador como la luz. 1. Las profecías reflejan esa esperanza (v. 1).

2. Su esperanza no tiene egoísmo (v. 4).

3. Su esperanza lleva certidumbre, comunicada en el mandato de levantarse y resplandecer (v. 1).

III. La realización de la luz por la llegada del Salvador. 1. Llegó en la plenitud del tiempo (Gál. 4:4).

2. Alumbra el camino de todos los que quieren llegar a él (Juan 1:9).

3. Los que siguen a Cristo nunca andarán en tinieblas, tendrán la luz de la vida (Juan 8:12).

Conclusión: Aunque las tinieblas espirituales perduran en algunas partes, la luz de Cristo se ha esparcido hasta los lugares más retira- dos del mundo. Tenemos el deber de seguir llevando esta luz hasta que Cristo venga otra vez.

El profeta, que antes se viera desprovisto de la capacidad para interceder (59:16), se vio de pronto investido del poder del Espíritu de Dios para encarnar el mensaje de liberación para Sion (59:21; 61:1). Sus palabras en los vv. 1 y 2 fueron leídas por nuestro Señor Jesús en la sinagoga de Nazaret, para luego basar en ellas su testimonio mesiánico (ver Luc. 4:18 y 19). Las figuras literarias que describen el efecto o consecuencias del ministerio del profeta, se convierten en hechos concretos en la persona y ministerio de Jesús. No obstante, pasemos a considerar el sen- tido de las palabras del profeta a la luz de su mismo desempeño profético.

El profeta ha adquirido conciencia de su misión profética y se siente ungido por el Espíritu de Dios para anunciar las buenas nuevas de liberación a una comunidad sumida en la humillación y la desesperación de la pobreza (comp. Neh. 5:3), [página 247] en la desilusión y desaliento o “quebranto de corazón” (comp. Neh. 5:1), de la esclavitud (comp. Neh. 5:5) y de la cárcel que cons- tituye el perder la visión).

La meta de su ministerio profético es hacer resurgir la vida en medio del duelo nacional. La ceniza, que es señal de duelo, va a ser reemplazada por una diadema de gloria. Va a haber aceite de regocijo y manto de alabanza.

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Ungido para una misión divina 61:1–11

Introducción: El profeta Isaías nos lleva a uno de los puntos más al- tos en el AT, cuando nos habla del siervo ungido de Jehovah. El Se- ñor Jesucristo utilizó este pasaje en la ocasión de su entrada en la sinagoga en Nazaret, al comenzar su ministerio público.

I. La identificación del siervo ungido.

1. La interpretación nacional señala a Israel.

2. La interpretación personal señala a un siervo, tal vez el escritor. 3. La interpretación mesiánica señala al Mesías.

4. La interpretación universal percibe algo aquí para toda época. II. La misión del siervo ungido (vv. 1, 2).

1. Anuncia las buenas nuevas (v. 1a).

2. Venda a los quebrantados de corazón (v. 1b). 3. Proclama libertad a los cautivos en pecado (v. 1c). 4. Proclama apertura de cárcel a los presos (v. 1d). 5. Proclama el año de la buena voluntad (v. 2a). 6. Consuela a los dolientes (v. 2b).

III. La fidelidad del siervo ungido (vv. 6–10). 1. Serán sacerdotes a Jehovah (v. 6).

2. Se nutrirán de fuentes divinas (v. 6b). 3. Serán recompensados con la justicia (v. 8). 4. Recibirán un reconocimiento internacional (v. 9).

5. Llevarán vestiduras de salvación y mantos de justicia (v. 10). IV. Las bendiciones del siervo ungido (vv. 10, 11).

1. Regocijarán en el gozo de la salvación (v. 10). 2. La justicia brotará después de germinar.

3. Dará alabanza a Jehovah delante de las naciones (v. 11b). Conclusión: Cristo cumplió cabalmente con la misión del siervo ungi- do. Durante su vida dio las enseñanzas necesarias para la humani- dad para tener una vida feliz y con propósito. Nos ofrece la oportuni- dad de disfrutar como uno de sus hijos espirituales. ¿No quieres aceptarlo hoy?

¿En qué reside la garantía de estas buenas nuevas? La respuesta fue dada en 60:21 y se repite aquí en el v. 3: Serán efectivas porque han sido destinadas para manifestar la gloria divina. Para Dios es un asunto de honor que la ruina y la desolación desaparezcan del país y que sean restau- radas las ciudades destruidas (v. 4).

En los vv. 5–9 y en v. 11 el profeta concibe la reunificación de toda la humanidad en un solo pueblo, en medio del cual Israel asumirá el sitial del sacerdocio. Todos ellos estarán entregados por completo al servicio de Dios, mientras que las demás naciones llevarán a cabo las actividades seculares.

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El Salvador y su misión 61:1–11

Introducción: Una de las declaraciones más interesantes en la Biblia se encuentra en Lucas 2:19, donde dice: Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Hay muchas experiencias llamativas rodeando el nacimiento de Jesús, incluyendo su concep- ción divina, la visita de Elisabet, el viaje a Belén y la estrella tan bri- llante. Seguramente María pasaba mucho tiempo considerando el significado de todo lo que pasaba.

I. El significado de ser Salvador.

1. Sus calificaciones se presentan en la declaración: El Espíritu está sobre mí. . .

2. Su comisión se explica en las palabras: Me ha ungido . (1) Es símbolo de selección.

(2) Es símbolo de consagración.

(3) Es símbolo de comisión para una misión. II. La explicación de la misión del Salvador.

1. El heraldo de las noticias de las dádivas de Dios.

2. El método de la proclamación (la predicación) es bendecido por Dios.

3. La enumeración de los actos de ministerio social. (1) Libertad para los cautivos.

(2) Proclamación del año aceptable del Señor.

Conclusión: Cristo vino y cumplió su misión en la tierra. Nos dejó con la responsabilidad de llevar su mensaje a todos los que no han teni- do la oportunidad de escuchar y aceptarlo. Esto es un desafío que nos mantendrá ocupados hasta que él venga por segunda vez.

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Quizá teniendo en mente la vergonzosa remuneración y el abandono por parte del pueblo de sus guías espirituales, los sacerdotes y los levitas de los días del profeta, él vislumbra que en lu- gar de la presente vergüenza habrá doble porción y en lugar de la afrenta se regocijarán por su heredad (comp. Núm. 18:21; Neh. 13:10).

Los vv. 8 y 9 siguen refiriéndose a este nuevo y más extenso radio del servicio sacerdotal de todo el pueblo de Israel. Jehovah recompensará sus obras con fidelidad, sobre la base de un pacto eterno (v. 8). No como hizo el pueblo de Israel con sus sacerdotes y levitas, a los cuales abandonó. El encumbramiento de Israel a un sitial [página 249] glorioso en medio de los pueblos hará que todos reconozcan que ellos son la simiente que Jehovah bendijo (v. 9).

Semillero homilético

La gloria futura del pueblo 62:1–9

Introducción: Muchos cristianos están tan preocupados del futuro que no pueden dedicarse a vivir por el Señor y ejercer una influencia cristiana y positiva en el presente. De vez en cuando alguien anuncia que el fin del mundo vendrá cierto día y en cierta hora. Esto es una profecía que no aprovecha. Debemos tener grandes esperanzas en el futuro que Isaías describe en este pasaje.

I. Radiará la justicia como la luz (v. 1). II. Arderá la salvación como antorcha (v. 1). III. Tendrá otro nombre el pueblo (v. 2).

IV. Será corona de esplendor y diadema real (v. 3).

V. Protegerá con guardias permanentes a Jerusalén (v. 6). VI. Disfrutará de la cosecha de sus productos (v. 8, 9).

Conclusión: La Biblia no explica en forma clara lo que va a pasar a Jerusalén en el futuro. Algunos esperan la segunda venida de Cristo, y piensan que él establecerá su reino allí para reinar durante mil años. Otros piensan que el trato con Jerusalén y los judíos no va a ser diferente que su trato con cualquier otro lugar y persona. De to-

dos modos, nuestra tarea es igual: Tenemos el desafío de ser fieles en proclamar el evangelio mientras Cristo demore su segunda veni- da.

La justicia como la base de la recompensa de los siervos de Dios, y la alabanza a Dios como resultado del cumplimiento del ministerio sacerdotal delante de todas las naciones, son lo que el Señor mismo va a hacer germinar en el planeta tierra (v. 11).

Semillero homilético

¡Tu Salvador llega! 62:10–12

Introducción: Es un momento histórico porque ha llegado el momento para mirar al Salvador de la nación y de los individuos.

I. La preparación para la llegada (v. 10). 1. Allanad la calzada.

2. Limpiad las piedras. 3. Alzad la bandera.

II. El significado de la experiencia (v., 11). 1. Identificación del Salvador.

2. Identificación de la recompensa para todos. III. Los nombres asignados al Salvador (v. 12). 1. Pueblo Santo.

2. Redimidos de Jehovah. 3. Buscada.

4. Ciudad No Desamparada.

Conclusión: El lenguaje está en forma poética, pero tiene un mensaje importante. Podemos captar el mensaje espiritual para nosotros, reconociendo la venida de Cristo a nuestro corazón en el momento de la conversión y en muchas otras experiencias espirituales en la vida como cristianos.

El v. 10 interrumpe la secuencia del pensamiento expuesto arriba (vv. 5–9 y 11), por lo cual se cree que su sitio original habría sido al final del capítulo, después de las palabras del v. 11. El v. 10 en realidad subraya la investidura del profeta para anunciar las buenas nuevas de salvación y de justicia. Es muy posible que el contenido del v. 10 haya sido traspuesto en una fase temprana de la transmisión, siendo su lugar correcto antes de 62:1, donde se retoma el tema de la justicia y la salvación (ver comentario de la próxima sección).

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