Sociología
Quinta EdiciónSOCIOLOGÍA
Richard Alba
State University of New York at Albany
Robert Allegrucci
Wichita State University
Bernard Beck
Northwestern University
Jean Blocker
University of Tulsa
Wayne Brady
Middlesex County College
Michael Brown CUNY Graduate Center Brent Bruton
Iowa State University
Richard Campbell
Duke University
David Carpenter
University of Illinois at Chicago Circle
Al Chabot
Macomb Community College
Dan Clawson University of Massachusetts Peter Conrad Brandeis University William Fairbanks Cuesta College Joseph Feagin
University of Texas at Austin
Scott Feld
State University of New York at Stony Brook
Gary Fine
University of Minnesota
Joseph Ford
California State University at Northridge
Beverly Gartland
Youngstown State University
Thomas Gieryn
Indiana University
Helen Ginn
Sí. Mary's College of Maryland Davita Silfen Glasberg
Southern Illinois University
Rcbecca Guy
Memphis State University
Bernie Halbur
University of Alabama at Bírmingham
Warren Handel
Southern Illinois University at Edwardsville
Ronald A. Hardart
Arizona State University
Christopher Hern
University of Massachusetts
Cedric Herring
Texas A & M
Randy Hodson
University of Texas at Austin
Lois Horton
George Mason University
Satoshi Ito
College of William and Mary
Benton Johnson
University of Oregon
Ronald Johnstone
Central Michigan University
Jack Kamerman
Kean College
Irwin Kantor
Middlesex County College
Paul Kelly
University of Georgia
Michael Kennedy
University of Michigan
Gary Kiger
Utah State University at Logan
Michael Kimmel
Rutgers University
Ray Kinkle
University of Missouri at Flint
Marvin Krohn
State University of New York at Albany
Anthony Margavio
University of New Orleans
Alan Marks
University of Arkansas
Peter Marsden
Harvard University
Meredith McGuire
Montclair State University
Patrick McNamara
University of New Mexico
Dennis Morton
Pierce College
Christopher O'Brian
Northern Virginia Community College
Fred Pampel
University of Iowa
Robert Perrin
University of Tennessee at Knoxville
Thomas Pilarzyk
University of Wisconsin at Milwaukee
Ollie Pocs
Illinois State University
Michael Powell
University of North Carolina at Chapel Hill
Cecelia Ridgeway
University of Iowa
Barbara Risman
North Carolina State University
Roland Robertson
University of Pittsburgh
Rachel Rosenfeld
University of North Carolina
William Roy
University of California at Los Angeles
John Saltiel
Montana State University
Paul Schervish
Boston College
Michael Schwalbe
University of California at Riverside
Joseph Scimecca
George Mason University
Charles Selengut
County College of Morris
Richard Senter
Central Michigan University
Constance Shehan
University of Florida
John Skvoretz
University of South Carolina
William Snizek
Virginia Polytech
Barbara Stanford
Cuesta College
Charles Starnes
Oregon State University
John Stratton
University of lowa
Verta Taylor
Ohio State University
Terry Timmins
Orange Coast Community College
William Tolone
Illinois State University
Theodore Wagenaar
Miami University
Edward Walsh
Pennsylvania State University
David Willer
University of Kansas
Richard Zeller
Bowling Creen State University
Paul Zelus
SOCIOLOGÍA
Quinta edición
DONALD LIGHT
University of Medicine and Dentistry of New Jersey Rutgers University
SUZANNE KELLER Princeton University
C R A I G C A L H O U N
University of North Carolina at Chapel Hill
Traducción y revisión técnica GABRIEL MURILLO CASTAÑO Director del Departamento de Ciencia Política
Universidad de los Andes
Con la colaboración de Orion Traducciones, Ltda. Revisión técnica
ALFONSO R. LATONI Catedrático Auxiliar
Recinto Universitario de Mayagüez Universidad de Puerto Rico
McGRAW-HILL
Bogotá, Buenos Aires, Caracas, Guatemala, Lisboa, Madrid, México, Nueva York, Panamá, San Juan, Santiago, Sao Paulo,
Auckland, Hamburgo, Londres, Milán, Montreal, Nueva Delhi, París,. San Francisco, San Luis, Sidney, Singapur, Tokio, Toronto.
autorización escrita del autor.
DERECHOS RESERVADOS. © 1991, por McGRAW-HILL INTERAMERICANA, S.A.
Transversal 42B No. 19-77. Santa Fe de Bogotá D.C., Colombia Traducido de la quinta edición de
SOCIOLOGY
Copyright © MCMLXXXIX, por Alfred A. Knopf, Inc. ISBN 0-394-37248-4
5123467890 9023456781
Impreso en Colombia Printed in Colombia
Se imprimieron 1.900 ejemplares en el mes de julio de 1991 Impresor: Editorial Presencia Ltda., Santa Fe de Bogotá, Colombia
Prefacio
Mucha de la emoción de escribir un texto de intro-ducción a la sociología consiste en estar al frente de un campo que cambia permanentemente. Desde la primera edición de este libro en 1975, Donald Light y Suzanne Keller han trabajado para incluir lo mejor de la sociología moderna: una mezcla vigo-rosa de teorías importantes y de nuevas investiga-ciones científicas entrelazadas con el análisis de los aspectos sociales de gran interés actual. Para esta quinta edición nuestro equipo se amplió para incluir a Craig Calhoun y hemos trabajado juntos sobre una revisión de principio a fin. Como siempre, nuestra meta ha sido la de transmitir la emoción del descubrimiento sociológico y nuestro afecto por este campo. Partiendo de la erudición clásica de Marx, Weber y Durkheim, hasta los últimos hallaz-gos en investigación, creemos que la sociología ofrece ideas estimulantes sobre el mundo contem-poráneo. Nuestra meta es lograr entusiasmar a los lectores para que apliquen estas ideas a sus propias vidas y a los temas más importantes de su época.
PRINCIPALES CAMBIOS EN LA QUINTA EDICIÓN
A medida que entramos en la década de los años noventa, la sociología empieza a experimentar una nueva ola de emociones. Los principales proyectos teóricos como los de Pierre Bourdieu, Jurgen Haber-mas, Anthony Giddens comienzan a dar frutos. La investigación sociológica causa impactos visibles so-bre los aspectos de la política pública, desde la
mi-gración hacia las costas (en los Estados Unidos) y creación de empleo hasta la política de las artes y regulación de los medios de comunicación. Hay de-manda de sociólogos en las empresas y en el gobier-no, como también en las carreras académicas. Las inscripciones van en aumento; los buenos alumnos buscan la ayuda del conocimiento sociológico para la comprensión del mundo en el cual viven y traba-jan. Para prestar un servicio a estos alumnos y para reflejar la sociología contemporánea tan exacta como sea posible, hemos revisado extensamente la organización y los contenidos del texto.
1. Reorganizamos la tabla de contenido en seis sec-ciones convenientemente integradas: la perspec-tiva sociológica, el individuo y la sociedad, los grupos sociales, la desigualdad y el poder, las instituciones sociales, y la transformación de la sociedad.
2. Añadimos nuevos capítulos sobre ciencia y tec-nología y acerca del curso de la vida con el fin de reflejar las áreas clave en la investigación so-cial actual y el interés público.
3. Aplicamos también la forma de tratar la política en un capítulo completo que comprende una sec-ción amplia sobre la guerra; ampliamos el aspecto de la economía en un nuevo capítulo sobre los negocios, el trabajo y la economía; aumentamos los temas de la población y cuidado de la salud en un capítulo separado para cada uno.
4. En lo posible, utilizamos estudios de casos de la vida real y los patrones sociales sobresalientes
para introducir los capítulos y las secciones den-tro de los capítulos. La guía inductiva de estos ejemplos hace que el libro resulte más interesante para los alumnos y que los conceptos sean más claros y más fáciles de recordar.
5. Para reflejar la diversidad de planteamientos teóricos activos en la sociología de hoy, inclu-yendo especialmente la amplia gama de perspec-tivas denominadas frecuentemente teorías del "conflicto", revisamos nuestra presentación de la teoría. En el capítulo primero, mostramos cómo las diversas respuestas al interrogante fun-damental "¿qué sostiene a la sociedad unida?" conducen a los sociólogos hacia una perspectiva más funcional o más orientada hacia el poder (y, por tanto, hacia el conflicto). Mostramos, ade-más, cómo diferentes respuestas al interrogante "¿cómo se relacionan los individuos y la socie-dad?" conducen a los sociólogos hacia un enfo-que más amplio sobre la acción y la estructura social. A lo largo del libro mostramos cómo la investigación y el análisis sociológicos pueden ser vistos como funcionales, orientados hacia el poder, orientados por la acción, o estructurales. 6. Para elaborar unas ilustraciones más útiles como
herramientas de enseñanza, aumentamos el uso de gráficas, fotografías selectas y trabajos de arte, que ayudan a los alumnos a captar los conceptos sociológicos y le dimos a cada uno una visión amplia relacionada directamente con el total del texto.
7. Usamos las casillas en forma selectiva, y todas éstas tratan de ampliar el material del texto. A menudo tratan sobre aspectos sociológicos de situaciones comunes: verbigracia, el problema de la segregación racial en África del Sur (capítulo 13) o la demografía del Sida (capítulo 10). 8. Introdujimos nuevas secciones en profundidad
que exploran puntos de vista alternos o estudios específicos de investigación, con el fin de propor-cionar un sentido más completo de cómo los so-ciólogos piensan e investigan: verbigracia, cómo interpretan los niños la televisión (capítulo 5) y experiencias de grupo durante la Gran Depresión (capítulo 6).
9. Desarrollamos un análisis de la sociedad esta-dounidense en el contexto del cruce de culturas a lo largo del libro, insistiendo de manera espe-cial sobre obras recientes de sociología histórica y comparativa, y estimulamos a los alumnos para que desarrollen habilidades en el pensamiento crítico.
CAMBIOS ADICIONALES
La revisión del texto Sociología, quinta edición, no terminó con los notables cambios anteriormente descritos. Tampoco se trataba de una revisión hecha a base de insertos y remiendos. Se escribió nueva-mente cada capítulo con el fin de obtener la mayor claridad posible en su presentación. Volvimos a con-ceptualizar en cuanto al tratamiento dado a la cultu-ra, a los grupos y organizaciones, a las comunidades y a la urbanización, a las funciones y desigualdades según el sexo y cambio social.
Se ha utilizado la más reciente investigación socio-lógica y análisis para estudiar cada aspecto. Consul-tamos a sociólogos eminentes para identificar los importantes temas que se van a manejar y la inves-tigación que se va a diseñar. Respondimos a muchos usuarios de las ediciones anteriores que nos han dicho qué tipo de innovaciones quisieran y qué es-tudios sociológicos interesan realmente a sus alum-nos. Aquí están algunos de esos resultados:
Capítulo 1: No solamente es nuevo el trata-miento de la teoría, sino que hay una presentación más completa de las perspectivas variables en la sociología, incluyendo la teoría de la escogencia ra-cional como también las de Marx, Weber y Durk-heim y el enfoque interaccionista. También una nueva introducción basada en la sobresaliente obra de Pierre Bourdieu sobre la sociología de la cultura.
Capítulo 2: El suicidio de Durkheim es analizado como una obra clásica de la investigación sociológi-ca, y es comparada con recientes obras actualizadas sobre el mismo tema escritas por David Phillips y otros.
Capítulo 3: Los ejemplos en cadena muestran cómo los diversos niveles del análisis sociológico, desde el más pequeño hasta el más grande, pueden complementarse unos a otros y, algunas veces, in-tegrarse. Introducimos enfoques sociológicos clave, como el análisis de red y el estructuralismo macro-sociológico de Peter Blau.
Capítulo 4: Presentamos nuevo material basado en los campos complementarios de más rápido cre-cimiento en la sociología: Wendy Griswold sobre literatura, Howard Becker sobre los mundos del arte, Michael Schudson y otros sobre publicidad; una sección totalmente nueva sobre medios de co-municación y un estudio a fondo sobre el impacto de la televisión.
Capítulo 5: El libro de Gary Fine, With the Boys, ayuda a mostrar cómo la socialización de los compa-ñeros, como se visualiza en las pequeñas ligas de
béisbol, conduce a la socialización en el hogar y en la escuela.
Capítulo 6: Las obras más importantes de Glen Eider, Jill Quadagno, Bernice Neugarten, Samuel Preston y otros, nos ayudan a hablar del modelo total del curso de la vida, el lugar de grupos tales como los "baby boomers" dentro de ella, la situación de los ancianos y las relaciones cambiantes entre los hijos y la gente adulta.
Capítulo 7: El caso de Ivan Boesky y el problema todavía más complicado de los miembros del mer-cado en Wall Street ofrecen un cambio actual al tratamiento de la desviación y otro que es pertinente para los actuales estudiantes universitarios, orienta-dos a la administración de negocios. La reciente investigación nos ayuda a ofrecer una sección total-mente nueva sobre el crimen corporativo.
Capítulo 8: Un enfoque sobre las organizaciones de negocios nos ayuda a integrar el trabajo en pe-queños grupos, la estructura organizacional, la bu-rocracia, la cultura organizacional y el nacimiento y muerte de las organizaciones.
Capítulo 9: El nuevo pensamiento acerca de los efectos de la urbanización sobre la comunidad se mezcla con los estudios clásicos sobre la vida urbana y sobre las comunidades más pequeñas. La historia de las ciudades se presenta mediante el enfoque de cuatro de ellas.
Capítulo 10: Las gráficas mejoradas y los ejem-plos dramatizados, como el de la política de la fami-lia china que tiene un solo hijo, juegan un papel muy importante en lograr que la demografía tenga realismo. El capítulo está ubicado al comienzo del libro con el fin de acentuar la relación existente entre la población y la estructura social.
Capítulo 11: Más trabajo actual, especialmente de sociólogos que se han enfocado en la dimensión de la fuerza de las relaciones de clases: Erik Olin Wright, Randall Collins y otros.
Capítulo 12: Sobresale la obra de sociólogos fe-ministas recientes. También un enfoque especial so-bre la relación entre el sexo del individuo y las opor-tunidades económicas y la participación política y el uso de comparaciones entre culturas.
Capítulo 13: Los aspectos políticos como el lugar de las subclases urbanas son dirigidos mediante obras clave como la de William J. Wilson. La situa-ción contemporánea en África del Sur recibe un tratamiento extenso. La cobertura de grupos mino-ritarios en la sociedad estadounidense se actualiza y amplía.
Capítulo 14: Empezando con un vistazo socioló-gico del terrorismo, este capítulo presenta los temas contemporáneos clave y los relaciona con temas so-ciológicos más amplios tales como el nacionalismo, la revolución y la posición del Estado y su transfor-mación bajo el sistema del capitalismo y del socialis-mo. Utilizamos más frecuentemente los datos de las encuestas contemporáneas sobre actitudes y par-ticipación políticas. El capítulo concluye con una nueva sección muy amplia sobre la guerra, inclu-yendo tanto la organización social del ejército como la relación existente entre el cambio macrosocial y los patrones cambiantes de las operaciones milita-res.
Capítulo 15: La obra reciente de los sociólogos economistas como Mark Granovetter, Michael Schwartz y Beth Mintz, James O'Connor e Imma-nuel Wallerstein, nos ayuda a presentar las dimen-siones sociales de la actividad económica y su es-tructura. Se analizan las corporaciones y otras ins-tituciones comerciales y, en una sección más amplia, presentamos los cambios en la organización social del trabajo, combinando las perspectivas clásicas con los recientes estudios de Charles Sabel y otros.
Capítulo 16: Incluimos obras verdaderamente recientes sobre los padres solteros, los abuelos, el abuso de los ancianos y las relaciones de pareja. Se relaciona el cambio de patrones o modelos familia-res con las consecuencias de las políticas contempo-ráneas. Se explotan las tendencias futuras a través del análisis de los papeles cambiantes de los miem-bros de la familia y de las necesidades excepcionales de las parejas profesionales.
Capítulo 17: Añadimos más sobre la educación superior, la relación de la educación con la estruc-tura de clases y la oportunidad económica, y sobre la enseñanza como profesión. Como tema funda-mental está el enfoque sobre aspectos públicos fun-damentales, tales como la proporción creciente del analfabetismo en los Estados Unidos.
Capítulo 18: Añadimos las nuevas perspectivas de Robert Wuthnow, Rodney Stark y William Bain-bridge, entre otros, a las discusiones sobre el surgi-miento del derecho religioso, de la reestructuración de la religión estadounidense, sobre la fundación de nuevas religiones, la experiencia de la conversión y el debate sobre la secularización.
Capítulo 19: Este capítulo, que es totalmente nuevo, analiza las dimensiones sociales de la salud y de la revolución en el cuidado de la salud. Se incluyen algunos temas como el Sida, el vicio de fumar, la espiral de los costos médicos y los
esfuer-zos por contener los costos mediante la competencia y la privatización.
Capítulo 20: Así como la American Sociological
Association añadió una nueva sección sobre ciencia y tecnología, nuestro nuevo capítulo presenta la ciencia como una institución social, la naturaleza del descubrimiento científico y su discurso, la rela-ción entre la ciencia y los debates públicos como sobre la evolución y el compromiso de la ciencia y la tecnología en el cambio social masivo.
Capítulo 21: Las obras recientes de Charles Tilly,
Theda Skocpol y otros, nos ayudan a enfocarnos en el contraste entre las aproximaciones psicológicas funcionales y sociales con el comportamiento colec-tivo, y las aproximaciones de elección racional, estructural y orientadas hacia la fuerza con la acción colectiva. Esta edición hace menos énfasis en los fenómenos pasajeros tales como las modas y los caprichos y profundiza más sobre los movimientos sociales.
Capítulo 22: Al presentar la relación que
guar-dan los amplios modelos de cambio social, como el surgimiento del occidente moderno y la teoría clá-sica de la disciplina y la reciente investigación socio-lógica, este capítulo equivale a una conclusión. También analizamos con profundidad un caso de estudio de cambio social: el impacto de los compu-tadores.
AGRADECIMIENTOS Y RECONOCIMIENTOS
Tuvimos suerte en contar con la ayuda y colabora-ción de excelentes colegas en Alfred A. Knopf. Barry Fetterolf dirigió todo el proyecto. Maggy Murray fue una estupenda editora, que trabajó de cerca con nosotros sobre cada capítulo y sobre cada caracterís-tica del libro más allá de su obligación. Mary Mars-hall nos ayudó a obtener la claridad de prosa que
distingue este libro. También estamos agradecidos con los otros miembros del equipo editorial de Knopf por su múltiple contribución: Sylvia Shepard, editora de desarrollo; Robería Meyer, gerente espe-cial del proyecto; Suzanne Thibodeau, editora eje-cutiva; Martha Wiseman, editora del proyecto y De-11a Mancuso, jefa de operaciones de producción. Al excelente equipo de la corporación de educación visual debemos darle el crédito por la producción del libro; Howard Petlack, diseñador del texto y de la cubierta; Marcia Dobbs, diseñadora; Mary Lyn Koval, asistente de producción; Denise LaSalle, su-pervisora de producción; Yvonne Gerin, investiga-dora de fotografía; David LaMotte, editor/escritor; Cindy George, editora; Lisa Alzo, asistente de foto-grafía; Lisa Black, licencias; Ellen Gordon, Estelle Silberman y Gail Weiss, copieditores y Susan Ash-more, directora sénior del proyecto.
También deseamos agradecer a nuestros asis-tentes de investigación que pasaron largas horas en la biblioteca, y a sus computadores, que nos ayuda-ron a reunir la información y los recursos materiales para este libro. Ellos son Bart Dredge, Kevin Everet, Rekha Mirchandani, Tim Stephens y Victoria Vel-koff.
Los numerosos revisores académicos y los que respondieron a la encuesta nos ofrecieron una ayuda invaluable en la primera etapa de la planea-ción y, luego, en la revisión de los borradores de capítulo. Les agradecemos su tiempo y la sabiduría que muchos de ellos aplicaron con base en sus ex-periencias en la enseñanza. También nosotros nos hemos beneficiado con las referencias y las sugeren-cias que nos proporcionaron y con las discusiones de nuestros colegas Rutgers, Princeton y la Univer-sidad de Carolina del Norte.
Thomas Gieryn trabajó con nosotros a través del proceso de revisión. El tuvo un papel muy activo al ayudarnos a planificar el libro, nos sirvió como excelente crítico y como directivo muy importante, es el autor principal del capítulo dedicado a la cien-cia y a la tecnología. Estamos especien-cialmente agrade-cidos con Tom.
Tabla de contenido
PRIMERA PARTE
LA PERSPECTIVA SOCIOLÓGICA 1
CAPITULO 1
Aproximaciones hacia la sociología 3
La perspectiva sociológica 6 Hechos sociales y causas sociales 6 La imaginación sociológica 8
Ciencia, sociología y sentido común 9 Niveles del análisis sociológico 11 Interrogantes sociológicos básicos 11 ¿Qué mantiene unida a la sociedad? 12
¿Cuál es la relación entre el individuo y la sociedad? 13 Resumen 14
Los orígenes de la sociología 15 Teoría de la selección racional 16 La teoría de Karl Marx 18
La teoría de Emile Durkheim 18 La teoría de Max Weber 19 Teoría interaccionista 21
Comparación entre algunas teorías fundamentales 22 Teorías fundamentales y la sociología contemporánea 23 CAPITULO 2
Método de investigación sociológica 27
El proceso de investigación 28 Definición del problema 30 Revisión de la bibliografía 30 Formación de hipótesis 30
Selección de un diseño de investigación y recopilación de datos 30 Análisis de los datos y conclusiones 31
Investigación subsiguiente 31
Dificultades en la investigación sociológica 33
La interacción del método y la teoría en sociología 37 Métodos de investigación 38 Las Encuestas 38 Los Experimentos 40 Etnografía 42 Estudios históricos 44 Análisis de contenido 45 CAPITULO 3
Interacción y estructura social 49
Interacción social 51
Marcos para la interacción 52
Comprensión de los status y roles 54
Diferentes opiniones sobre los procesos de interacción 57 El enfoque dramatúrgico 58
Etnometodología 61 Intercambio social 62 Opiniones comparadas 62
Redes: Los tejidos de las relaciones sociales 63 La importancia de los patrones de las redes 64 La estructura de la sociedad 70
Los efectos de las distribuciones sociales: una perspectiva estructural 70 Integración social: perspectiva funcional y de poder 72
SEGUNDA PARTE
EL INDIVIDUO Y LA SOCIEDAD 77
CAPITULO 4 La cultura 79
Los elementos de la cultura 81 Los valores 81
Normas 82 Símbolos 85 Lengua 86 Conocimiento 88
Integración y diversidad cultural 88 Integración cultural 88
Cultura dominante y subculturas: perspectivas funcionales y de poder 89 El caso de los hispanos 90
Etnocentrismo y relativismo cultural 92 Universales culturales 93
El individualismo: un tema clave en la cultura estadounidense 94 La producción de la cultura: combinación de acción y de estructura 97 La cultura y los medios de comunicación 100
CAPITULO 5
La socialización 107
La socialización: "naturaleza" y "crianza" 109
La interacción entre la herencia y el medio ambiente 109 El impacto de la socialización 112
Las dinámicas de la socialización 112 Cooley: el espejo para mirarse a sí mismo 114 Mead: la toma de roles 114
Freud: la socialización como una lucha de poder 117 Clase social y socialización 118
El impacto de la lengua 120 El impacto de los valores 121 Agentes de socialización 123 La vida de familia 123
Socialización de adultos y de pares: algunos contrates 126 Medios de comunicación masiva 127
En profundidad: cómo interpretan los niños la televisión 128 La escuela 130 Socialización secundaria 130 La resocialización 130 Socialización anticipada 132 Socialización ocupacional 132 CAPITULO 6
La sociología y el curso de la vida: de la infancia a la vejez 137
El curso de la vida en perspectiva sociológica 139 Definiciones sociales de las etapas del curso de la vida 139 Transiciones y cambios en el curso de la vida 141
Cohortes y contexto histórico 144
En profundidad: las experiencias de grupo durante la Gran Depresión 143 Las edades y las etapas del hombre 143
La niñez 144
Cambios históricos 144
La niñez en la sociedad actual 145 La adolescencia 146
¿Quién soy? 148
Transiciones hacia la edad adulta 149 Edad adulta 149
Transiciones sobre la marcha: de la edad adulta inicial hasta la edad intermedia adulta 149 ¿Y qué hay de las mujeres? 153
Envejecimiento, vejez y curso de la vida 154
Respuestas sociales al envejecimiento: mitos y realidades 155 La experiencia de envejecer 158
La muerte y los moribundos 163
CAPITULO 7
La desviación y control social 167
La naturaleza de la desviación 168
El rol de las definiciones sociales y el poder 170 Explicaciones de la desviación 171
Perspectivas individuales 172 Desviación y tensión estructural 174 Asociación diferencial 176
Funciones sociales de la desviación 177 Teoría de los calificativos 179
La perspectiva marxista 182 Control social y desviación 183 La interiorización 184
Controles sociales informales 184 Controles sociales formales 185 Crimen y justicia penal 186 Tipos de crimen 187
El control del crimen 193
En profundidad: una nueva línea azul 194 La sociedad carcelaria 196
TERCERA PARTE
AGRUPACIONES SOCIALES 201
CAPITULO 8
Grupos y organizaciones 203
La naturaleza de los grupos sociales 204 Características del grupo 205
Dinámicas de grupo 205 Tipos de grupos 210
Compromiso individual y supervivencia del grupo 213 El sacrificio 214 La inversión 214 La renuncia 215 La comunión 215 La mortificación 216 Trascendencia 216 Resumen 216
Técnicas de organización formal 216
Técnicas para controlar grandes cantidades de personas: el caso del ejército 218 Técnicas para integrar operaciones diversas: el caso de Swift y compañía 219 Técnicas para reducir la oposición: el caso de la TVA 219
Resumen 220 La burocracia 220 Tipo ideal de Weber 220
Fuentes de la variación burocrática 221 Las limitaciones de la burocracia 222
Más allá de la burocracia: las organizaciones colectivistas 225
CAPITULO 9
Comunidades y ciudades 229
Los efectos de la urbanización sobre la comunidad 230 Desintegración de la comunidad 232
Transformación de la comunidad 235
Desarrollo histórico de la vida urbana: historia de cuatro ciudades 236 La ciudad preindustrial: Venecia en su edad de oro 237
La industrialización y la urbanización: el Boston del siglo XIX 238 La metrópolis moderna: Los Angeles hoy 239
Ciudades del Tercer Mundo: la moderna Calcuta 242 Explicación de los patrones del uso de la tierra urbana 243 Ecología urbana 243
La economía política del espacio urbano 249 El futuro de la urbanización 251
Gentrificación: ¿revitalización o desplazamiento de la comunidad? 251 Explosión de poblaciones rurales: ¿comunidad o alienación? 253
CAPITULO 10 La p o b l a c i ó n 257
Población y la sociedad 258 Estudio de la población 259
Dinámica del cambio de la población 261 Tasas de nacimiento 262
Tasas de mortalidad 263 Tasas de migración 265
Para profundizar: la inmigración a los Estados Unidos 266
Cambios regionales de la población: del campo a la ciudad a los suburbios 267 Estructura de edad y pirámide de población 269
Modelos de población mundial 269 Densidad 271
Malthus contra Marx 272 La transición demográfica 276
Tendencias de crecimiento de población 278 Política de población en el mundo 282 Refrenamiento de la fertilidad 283
Status de la mujer y reducción del crecimiento 284 Promoción de la fertilidad 285 CUARTA PARTE DESIGUALDAD Y PODER 289 CAPITULO 11 La e s t r a t i f i c a c i ó n y la c l a s e s o c i a l 291 Dimensiones de la estratificación 292 Riqueza e ingreso 293 Poder social 295 Prestigio 296
Análisis de la estratificación social 297 La perspectiva funcional 297
La perspectiva del poder 299 La perspectiva marxista 301
La tierra de las oportunidades: una evaluación 303 Sistemas abiertos y cerrados 304
Las clases sociales en Estados Unidos 305 Horacio Alger: ¿mito o realidad? 306 Procesos para el logro del status 309
¿Quiénes son los pobres de Estados Unidos? 310 La pobreza y las oportunidades de vida 311 Reducción de la desigualdad 314
Programas de redistribución del ingreso 317
CAPITULO 12
Roles s e g ú n el g é n e r o y las d e s i g u a l d a d e s 321 ¿Cuán diferentes son los hombres y las mujeres? 323 Evidencia sicológica 324
Evidencia biológica 324
Evidencia entre las diferentes culturas 325 Patrones de desigualdad en los géneros 326
Estratificación de los géneros en el lugar de trabajo 327 Estratificación de los géneros en la política 332
El movimiento feminista 333
Análisis sociológico de los roles del género 334 El rol femenino tradicional 336
El rol masculino tradicional 337
Orígenes de los roles según el género: perspectivas funcional y de poder 338 Estereotipos del género 340
La socialización de los estereotipos y los roles del género 342 Persistencia y cambio en los roles de los géneros 345
Tendencias entre las mujeres 346 Tendencias entre hombres 348
CAPITULO 13
Raza y las relacione s étnicas 353 Conceptos básicos 354
Grupos minoritarios 354 Raza etnia 354
Prejuicio y discriminación 356
Cuando grupos diferentes se encuentran: patrones de relaciones de grupo 359 Modelos de conflicto y de dominio 359
Modelos de acomodamiento 364
¿Por qué ocurre esto? Explicación del prejuicio y la discriminación 366 La perspectiva psicológica 366
El rol de los mitos raciales y étnicos 366 El rol del conflicto intergrupal 367 El factor cultural 368
Raza y etnia en los Estados Unidos hoy 370 Los estadounidenses negros 371
Estadounidenses hispanos 373 Los aborígenes 376
Los estadounidenses asiáticos 377 Los judíos estadounidenses 378
Otras etnias blancas 379
Esfuerzos para eliminar la discriminación institucional 380 El futuro de las relaciones raciales 383
CAPITULO 14
Política, e s t a d o , y g u e r r a 387 La disputa por el poder 388
Legitimidad y autoridad 389 El estado 392
El surgimiento de los estados modernos y los orígenes de la burocracia 392 Nacionalismo y nacionalidad 394
El estado moderno del bienestar social 395 La democracia en Estados Unidos 397 La democracia y los sistemas políticos 397 Valores, principios y derechos 398
Participación en el proceso democrático 399 ¿Cuán concentrado y estable es el poder? 408 La perspectiva marxista 409
La perspectiva de la élite de poder 409 La perspectiva pluralista 411
La guerra: política con otro nombre 412 Las primeras guerras 412
El camino de la guerra moderna 413 La naturaleza cambiante de la guerra 414
La tecnología, la guerra y el complejo militar-industrial 417 La amenaza de la guerra nuclear 418
CAPITULO 15
La e c o n o m í a , los negocios y el trabajo 423
La economía como un sistema social: perspectiva estructural y de acción 424 Sistemas e ideales económicos 425
El surgimiento del capitalismo 425 Economía socialista 430
El capitalismo comparativo moderno 433 Actividad económica del gobierno 435
Instituciones comerciales en Estados Unidos 437 La gran corporación 437
El poder global de las multinacionales 438 Las empresas pequeñas 443
El trabajo en Estados Unidos 444 El significado del trabajo 445
La organización social del trabajo 446 Cambio de los patrones del trabajo 448 Mercados de trabajo 449 Productividad y tecnología 451 QUINTA PARTE INSTITUCIONES SOCIALES 457 CAPITULO 16 La familia 459
¿Por qué son esenciales las familias? 461 Perspectivas sobre la familia 461
La amplia variación en las formas familiares 463 Patrones de organización familiar 464
El matrimonio 466
Formas de matrimonio 466
La elección de un compañero de matrimonio 466
Estructura e interacción en la familia estadounidense 468 Características de la familia nuclear 469
Variaciones en los modelos de la familia estadounidense 470 Diferencias de clase social 474
La violencia en la familia 477 El divorcio 479
La cambiante familia estadounidense 482
Estilos alternos de vida y estructuras familiares 482 Roles cambiantes de marido y mujer 486
Perspectivas para la familia estadounidense 490 CAPITULO 17
La e d u c a c i ó n 493
La educación estadounidense: metas, valores, y dilemas 493 Interacción social en la escuela 496
Las expectativas se cumplen: la profecía de la realización personal 496 ¿Lo que las sociedades piden a las escuelas? 497
Socialización, disciplina y curriculum oculto 498 Integración política y social 498
Transmisión cultural 500 Selección de talentos 501 La enseñanza de habilidades 504 Relaciones y reformas 504
La educación y el lugar de trabajo 505
Oportunidades y niveles de logro educativo 505
Discriminación, programas paralelos y el cociente de inteligencia 507 La desigualdad y el rol de la escuela 510
¿Acaso las escuelas constituyen la diferencia? 513 La educación superior y la sociedad estadounidense 515 El valor de una educación universitaria 515
¿Quiénes son los universitarios de hoy? 516 Universidades comunitarias e intermedias 518 ¿Lo que ofrece el futuro? 520
CAPITULO 18 Religión 523
Los elementos básicos de la religión 524 Creencias religiosas 524
Símbolos religiosos 525 Prácticas religiosas 525 Comunidad religiosa 526 Experiencias religiosas 527
La religión y el orden social: perspectivas funcionales y de poder 527 La religión y el individuo: perspectivas de estructura y acción 530 Tipos de instituciones religiosas 532
Cultos 534
La religión y modernización 534
Las raíces religiosas de la modernización 534 Respuestas religiosas a la secularización 535 La religión en los Estados Unidos hoy 539
Tendencias: en las principales iglesias estadounidenses 540 CAPITULO 19
El c u i d a d o de la s a l u d y la m e d i c i n a 547 Modelos sociales de enfermedad y dolencia 548 Diferencias por sexo y raza 548
La pobreza y la salud 550
Dimensiones sociológicas de los problemas especiales de salud 551 El hambre 552
Fumar 552 El SIDA 555
Tendencias futuras: la comprensión de la morbilidad 557 Cuidado de la salud en Estados Unidos 559
El desarrollo de la medicina estadounidense 560 Dominio profesional de la medicina 561
Medicalización 562
Desafíos al sistema de la salud 565
Cambios revolucionarios en el cuidado de la salud 566 Consecuencias del cambio 567
Corporatización y salud pública 568
SEXTA PARTE
LA TRANSFORMACIÓN DE LA SOCIEDAD 573
CAPITULO 20
Ciencia y tecnología 575
Explicación del crecimiento de la ciencia 576 Perspectiva funcional 577
Perspectiva de poder 578 Las normas de la ciencia 579 Perspectiva estructural 579 La perspectiva de la acción 582
Exploración del proceso de "hacer" ciencia 583 El proceso social del descubrimiento 583 Revoluciones científicas 585
La construcción social del conocimiento científico 587 La sociedad y la tecnología 588
Análisis del cambio tecnológico 589
La evolución de los sistemas tecnológicos 589 Ciencia, tecnología, y políticas públicas 591 CAPITULO 21
El c o m p o r t a m i e n t o colectivo y los m o v i m i e n t o s sociales 595 Perspectivas sobre el comportamiento colectivo 597
Opinión de Tilly sobre la movilización de recursos 599 Histeria masiva, rumores y contagio social 601
El incidente de la destrucción de los vidrios panorámicos en Seattle 601 Los rumores 601
Contagio social 602
Comportamiento de las multitudes 603 Tipos de multitudes 603
Acción de las masas violentas 603 Movimientos sociales 608
Tipos de movimientos sociales 608
Explicación de los movimientos sociales 609 Theda Skocpol y la revolución social 613
Perfiles de algunos movimientos sociales contemporáneos 614
CAPITULO 22
La sociología y el c a m b i o social 623 Perspectivas teóricas sobre el cambio social 625 Los teóricos clásicos 625
Karl Marx 625 Max Weber 626 Emile Durkheim 627
Comparación de las tres teorías 628 El tema de la evolución 628
Innovación y difusión 631 Formas de innovación 631 Difusión 633
En profundidad: los computadores y el cambio social 634 Posibilidades de usos 634
Aspectos sociales del uso del computador 638 Preocupaciones públicas 639
Teorías del desarrollo 641
Teorías sobre la modernización 641 Teoría de la dependencia 641
Teoría de los sistemas mundiales 643 Mundos aparte 644
REFERENCIAS 645 GLOSARIO
ÍNDICE DE NOMBRES ÍNDICE DE MATERIAS
LA PERSPECTIVA
SOCIOLÓGICA
Durante los próximos años probablemente tendremos que enfrentar decisiones personales muy importantes tales como la continuación de la educación, proseguir una carrera, casarnos o levantar una familia. Aunque la sociología no nos facilite la toma de tales decisiones, sí nos ofrece al menos una nueva forma de considerarlas. La sociología nos permite retroceder y mirar las fuerzas sociales que configuran aun los aspectos aparentemente más privados de la vida, no solamente las "grandes" decisiones, sino también los asuntos de la vida diaria, como por ejemplo, los gustos, las opiniones políticas o cómo utilizar el tiempo libre. La sociología es una invitación a colocar las experiencias personales en el contexto del mundo social.
El capítulo primero es una introducción a la perspectiva sociológica y a los interrogantes fundamentales que los sociólogos tienen en relación con la dinámica de la vida social. El capítulo también sigue el curso del desarrollo del pensamiento sociológico e identifica asuntos teóricos fundamentales para la sociología de hoy. Las diferentes perspectivas teóricas proporcionan el marco de referencia para el estudio del mundo social y ayudan al sociólogo a descifrar los mitos del sentido común acerca de cómo se comporta la gente en la escena social.
El capítulo segundo describe la metodología de la investigación sociológica; el proceso gradual, con el cual la curiosidad de un sociólogo por los modelos sociales se convierte en una investigación científica capaz de producir información válida y confiable. Las técnicas investigativas del sociólogo incluyen encuestas, experimentos de laboratorio y observaciones sistemáticas. La naturaleza y el enfoque de una investigación están influenciados por la perspectiva teórica desde la cual, el sociólogo empieza su trabajo.
En sus investigaciones del mundo social, los sociólogos examinan la forma como la gente interactúa en los contextos sociales y también las estructuras que influyen sobre sus acciones o que los fundamentan. El capítulo tercero presenta los diversos enfoques para el estudio de la interacción social. ¿Hasta dónde se extienden nuestras acciones obligadas por roles señalados y que nosotros desempeñamos en los contextos sociales especiales? ¿Hasta dónde podemos definir nuestros roles sociales mediante un proceso dinámico de negociar las expectativas y las interacciones? Estos interrogantes se examinan en ambos niveles, el micro de los encuentros interpersonales y el macro de las instituciones y de la estructura social.
CAPITULO 1
Aproximaciones
a la sociología
"Si hubiera visto este montón de ladrillos al lado de la carretera nunca habría pensado que eso era ar-te".
"Pero ahora que los ha visto en una galería de arte, ¿piensa que eso es arte?"
"Bueno, supongo que debe serlo si ellos lo pien-san así. Alguien debe pensarlo porque ellos no hu-bieran pagado tanto dinero por eso".
"Bueno, podrá ser arte para ellos, pero para mí no lo es. Todavía sigue siendo un montón de ladri-llos. ¿Por qué exponen esta basura, en lugar de algo verdaderamente artístico? (adaptado de Williams 1982, pp. 131-132).
Gustos. Todos los tenemos. De hecho, la mayoría de nosotros tenemos tantos gustos diferentes que po-dríamos hablar sobre ellos durante horas enteras. Preferimos ciertos estilos de obras de arte, ciertos ti-pos de comida y vestido, cierto tipo de música, cier-tas maneras de decorar la habitación. La lista puede continuar y sería interminable. "De qustibus non est disputandum" dice el viejo refrán, sobre gustos no hay disgustos. Los gustos presumiblemente no pue-den explicarse por fuerzas externas que nos hagan gustar o no de las cosas. En cambio los gustos pare-cen brotar de alguna parte dentro de nosotros mis-mos, más bien misteriosamente. Realmente no podemos decir por qué preferimos el rock a Mozart, las hamburguesas al paté, los jeans a los pulcros pan-talones planchados. Simplemente estos gustos son parte de nosotros mismos, de nuestra propia indivi-dualidad.
Los sociólogos entienden esta perspectiva indi-vidual y qué tan verdadera la percibe la gente. Pero ellos nos piden que tratemos de descartarla por un momento para ver el mundo con otros ojos. Desde el
punto de vista de los sociólogos existen razones identificables por las cuales una persona considera al montón de ladrillos como una obra de arte, mien-tras que la otra persona no. Estas razones se encuen-tran en las fuerzas sociales, fuerzas que se desarrollan como resultado del vivir de la gente, de su interacción entre sí y de la influencia sobre el pensamiento y las acciones de los demás.
Una fuerza social importante es el contexto so-cial, esto es, la situación social en la cual ocurre un evento. El contexto social nos proporciona indicacio-nes vitales acerca de los comportamientos conside-rados como apropiados. Por ejemplo, el hecho de que la conversación mencionada anteriormente acontezca en una galería de arte, crea una enorme diferencia con respecto a lo que los presentes pien-san y dicen. Si hubieran visto el mismo montón de ladrillos en el sitio de una construcción, ninguno le habría echado una segunda mirada y mucho menos habría hablado de este como "arte". Pero debido a que el montón de ladrillos se exhibe como arte, los observadores se sienten obligados a debatir sobre sus méritos artísticos. Es importante, también, saber que más de una persona está mirando la escultura de ladrillo. Cuando nos encontramos en compañía de otros, estamos mucho más interesados en expre-sar la opinión "correcta". De esta manera, la persona que en forma vacilante exprese el punto de que esto debe ser arte, podrá hacerlo sencillamente para evitar que los otros piensen que él o ella carecen de sofisti-cación.
Nuestros antecedentes sociales también afectan las actitudes hacia el arte. Por ejemplo, la gente de las clases sociales altas, con un nivel más alto de educación, posiblemente aprecie más el arte
abstrac-Lo que una persona ve como un pedazo de chatarra o un montón de ladrillos, otra puede considerarlo como buen arte. La educación, el ambiente social, y la clase afectan tales opiniones, así como también ver el objeto colgado en la pared de una galería de arte o en museo y no arrojarlo por el piso de una construcción. (F.B. Grunzweig Photo Researchers, Inc.)
to, o al menos haga un esfuerzo por entenderla. De-bido a que su educación a menudo incluye algún tipo de instrucción artística, ellos pueden encontrar-se más aptos para comprender el "objetivo" de una obra que simplemente parezca un interesante con-junto de formas y colores. La gente de ambientes so-ciales más bajos, sin embargo, probablemente no aprecie tanto el arte abstracto. De hecho, puede con-siderarlo como una señal de arte malo cuando no es-tá claro todo lo que una obra puede significar. El último participante de la conversación que escucha-mos en la galería de arte expresa este punto de vista. Su disgusto por la escultura de ladrillos no es tan só-lo una preferencia personal; es más que todo el pro-ducto de cierto ambiente social. Debido a que el ambiente social influye de manera decisiva sobre los gustos de la gente en cuanto al arte, los sociólogos pueden predecir con bastante exactitud las caracte-rísticas sociales de aquellos que gustarán de una pintura u otra.
Pero, ¿por qué las clases altas, mejor educadas, prefieren el arte que tiene menos atractivo para las gentes de clase más baja? ¿Qué tipo de fuerzas so-ciales podría crear este modelo? De acuerdo con Pie-rre Bourdieu (1984), uno de los principales soció-logos de la cultura, no es simplemente un asunto de exposición y de un conocimiento acerca del arte. También tiene que ver con los esfuerzos por parte de las élites sociales para distinguirse de las clases que poseen un estatus social inferior. Para las élites, la capacidad para apreciar el arte abstracto se conside-ra como indicación de su educación y de sus moda-les superiores. Así, las élites cultivan un gusto por el arte que se acerca más al intelecto que a las emocio-nes y a los sentidos. Esta misma preferencia puede verse en el gusto que tienen por los muebles. Mien-tras que la gente de la clase trabajadora tiende a
pre-ferir muebles cómodos y que los haga sentir bien (un gran sofá con cojines por ejemplo), las élites tienden a preferir las piezas que tienen una forma bella, pero que quizá pueden ser mucho menos cómodas para el cuerpo (tales como una silla antigua finamente ta-llada pero con espaldar muy recto). De esta forma, las élites contribuyen a mantener su distinción so-cial.
Además de reflejar la proveniencia de clase so-cial, los gustos en el arte son también el producto de una época y de un lugar social en particular. Lo que en una cultura puede declararse como una excelente pintura, puede parecer primitivo y sin sentido para otra; lo que en una época puede ser despreciado co-mo un simple co-montón de ladrillos, mañana puede ser una obra maestra de la escultura. La Figura 1.1 muestra algunas citas extractadas de comentarios li-terarios escritos en el tiempo en que las obras que allí se critican se publicaron por primera vez. Hoy todas esas obras son consideradas como clásicos, aun cuando en su época mucha gente las consideró como afrentas a la moral pública. La obra Tom Jones, de Henry Fielding, por ejemplo, considerada hoy como una de las mejores novelas inglesas del siglo XVIII, fue considerada como escandalosa por algu-nos críticos de su época. Así mismo, la obra Cumbres Borrascosas de Emily Bronte, a menudo se considera actualmente como una obra genial; pero desde el punto de vista de los delicados gustos de la gente de la época victoriana sus trágicos amantes fueron con-siderados entonces como rudos salvajes. Así, "obra maestra" y "despreciable", "brillante" y "degenera-do", son términos muy relativos, relativos entre otras cosas a los gustos que definen cada época y cultura en particular.
Para resumir, los sociólogos muestran que nues-tros gustos y disgustos son más que todo creaciones
Figura 1.1 Selección de reseñas literarias escritas por críticos contemporáneos
Fuente: Rotten Reviews: A Literary Comparison, editada por Bill Henderson, Penguin, 1987.
Muchos libros considerados actualmente como clásicos, fueron recibidos con una mala crítica. Probablemente no estaríamos dispuestos a defender estas opiniones negativas hoy en día, no solamente porque los gustos han cambiado, sino porque se nos ha enseñado a creer en la posición clásica de ciertos autores y de ciertas obras.
de tipo social. Una gran cantidad de las diferencias en gustos que la gente exhibe puede explicarse sobre la base de las diferencias en los ambientes sociales, en la posición social actual, y en el tiempo y lugar en el que alguien vive. Por otra parte, estas fuerzas so-ciales configuran gustos más allá de los muebles y del arte. Las preferencias en todo, desde la comida y el vestido hasta los automóviles, las aficiones, la mú-sica, la educación y muchas más, están muy influi-das por factores sociales. Aún a quien consideramos atractivo, de quien nos enamoramos y con quien nos casamos, no constituye estrictamente una elección individual. Las ideas acerca de la belleza personal están estructuradas por las fuerzas sociales que con-dicionan las ideas sobre la belleza de una pintura o una escultura. Por lo menos, nuestro lugar en la so-ciedad determina los tipos de personas que más probablemente encontremos. En el propio caso del alumno, el hecho de que esté asistiendo a una uni-versidad incrementa significativamente las posibi-liades de que tendrá un noviazgo y se casará con una persona estudiada y educada en la universidad. El amor, entonces, no es una cosa tan misteriosa co-mo los poetas proclaman que lo es. Al igual que to-dos los sentimientos humanos, es parcialmente go-bernado por las fuerzas sociales.
La sociología, el estudio de la sociedad humana y el comportamiento en los contextos sociales, es una ciencia dedicada a revelarle estas fuerzas socia-les a la gente. Los sociólogos ven más allá de la psi-cología individual y de los casos ideosincráticos, ha-cia la mayoría de los patrones recurrentes en las acti-tudes y acciones de la gente y hacia cómo esos mo-delos varían en el tiempo, en las culturas y los gru-pos sociales. En la medida en que el alumno apren-da a adoptar una perspectiva sociológica, llegará a ver que no es tan sólo un actor envuelto en su dra-ma personal. En vez de esto, a menudo se encontra-rá atrapado por grandes fuerzas sociales, y se ejecu-tará su papel en un escenario social más amplio. Y que las cosas que haga puede, a su vez, influenciar las acciones de los demás, quizá aún alentando un nuevo modelo social que va a desarrollarse. Una perspectiva sociológica permite ver estos procesos sociales en acción. En la siguiente sección describire-mos más exactamente lo que esta perspectiva com-prende.
LA PERSPECTIVA SOCIOLÓGICA
Hechos sociales y causas sociales
La idea de que gran parte de la experiencia humana está estructurada por fuerzas sociales no
provenien-tes del quehacer individual, ocupó, un importante lugar en los escritos de Emilio Durkheim sociólogo francés, pionero del siglo XIX. Durkheim describió lo qué el llamó hechos sociales, propiedades de la vida de grupo que no pueden ser explicadas por las acciones, por los sentimientos o por las característi-cas de las personas individualmente. Por ejemplo, muchos de los atributos personales que considera-mos físicamente atractivos son definidos por la so-ciedad, no por el individuo. Pensemos tan sólo en las tendencias de la moda femenina en los últimos dos siglos (desde los apretados corpiños y las cade-ras abultadas del siglo XIX hasta las lisas y aplana-das formas de los años 20) para ver cuántas ideas acerca de la belleza están prescritas socialmente. Enamorarse también constituye un hecho social en el cual la manera en que actuamos cuando estamos enamorados es algo que aprendemos de nuestra cul-tura, de libros, revistas, películas, espectáculos de te-levisión, de la letra de las canciones y así sucesiva-mente. De hecho, en algunas partes del mundo, el a veces deleitoso y obsesivo comportamiento que lla-mamos "estar enamorado", es virtualmente descono-cido. La selección de una esposa o de un marido se considera mucho más como una disciplina práctica. El amor romántico, entonces, como cualquier con-vicción, actitud o comportamiento que comparten las personas en una sociedad, es producto del grupo social; en pocas palabras, es un hecho social. (Luh-mann 1986; Brain 1976).
Otro tipo importante de hecho social es la tasa o proporción de algunos fenómenos sociales, es decir, el número de casos dados que se encuentran en una población. Una tasa de crímenes es un hecho social, como lo es la tasa de natalidad, la proporción de ma-trimonios, o la venta de automóviles. Aunque cada una de estas comprende la suma de casos indivi-duales, la proporción global suministra una nue-va información muy importante. Revela los mo-delos sociales que no serían manifiestos al analizar algunos casos aisladamente. Sin duda que generali-zar de uno o dos casos es una vía muy riesgosa para determinar la proporción de alguna cosa. Suponga-mos, por ejemplo, que usted viene de una familia pobre, pero tiene un tío rico que se hizo rico gracias a su trabajo tesonero y a la habilidad en los nego-cios. Si usted concluye que este es el camino por el que la mayoría de la gente rica consigue su dinero, podría estar equivocado. La mayoría de los estadou-nidenses ricos heredaron una parte sustancial de su fortuna, y la mayoría de aquellos que amasaron su riquezas por sí mismos empezaron desde la base de la clase social media. Estas proporciones estadísticas son hechos sociales que pueden conocerse sólo
estu-La sociología es una disciplina extremadamente amplia que puede ayudar a entender todos los campos de la interacción humana, incluyendo (esquina superior izquierda) la oficina como un medio ambiente social; (superior derecha) la cacería como un evento deportivo; (centro izquierda) una campaña política; (centro derecha) la preparación para una ceremonia religiosa; (inferior izquierda) el aprendizaje de las culturas tradicionales; (inferior derecha) un proyecto de agricultura comunitaria (comunidad agricultora). (Superior izquierda: Lawrence Migdale/Photo Researchers, Inc; superior derecha: Jean-Claude Lejeunel/EKM-Nepenthe; centro izquierda: Charlie Cole/Picture Group; centro derecha: Jill Lesser Bilderberg/The Stock Market; inferior izquierda: Ray Ellis/Photo Researchers, Inc.; inferior derecha: Mathias Oppersdorff/Photo Researchers, Inc.)
Las personas en todas ¡as sociedades interactúan como seres sociales. Tales encuentros generan, estructuran y mantienen nuestras actitudes y acciones. (Superior: Sepp Seitz/Woodfin Camp & Associates; centro: Carl Frank/Photo Researchers, Inc.; inferior Joel Gordon).
diando una muestra significativa de la totalidad de la población rica, no sólo un puñado de gente opu-lenta.
Además de identificar los hechos sociales, los sociólogos también buscan determinar las fuerzas sociales que las producen. Por ejemplo, si un
soció-logo observa que existe una proporción alta de crí-menes en un vecindario en particular, él o ella buscaría explicaciones de tipo social, causas para un hecho en particular que forma parte de los aspectos de la vida en comunidad. Tales causas podrían in-cluir una alta tasa de pobreza, un bajo nivel de pro-tección policial y la presencia de conflictos de gru-pos raciales o étnicos. Los sociólogos, en otras pala-bras, buscan explicar hechos sociales en función de otros fenómenos sociales. Una tasa de criminología, un modelo de matrimonio, un gusto en el arte o en cualquier cosa: si es un hecho revelado a través de la observación colectiva de la gente, se supone que tie-ne causas sociales. Este supuesto es ya una parte im-portante dentro de la perspectiva sociológica.
El énfasis de la sociología en los hechos sociales y en las causas sociales ayuda a distinguirla de otras disciplinas interesadas en el comportamiento huma-no. La economía se interesa en primera instancia en la producción y el intercambio de bienes y servicios, incluyendo el uso del dinero y otras formas de pro-piedad. La sicología se centra principalmente en el individuo, y está relacionada tanto con las influen-cias internas sobre su comportamiento (constitución biológica, aprendizaje, emociones, motivación), co-mo en las externas. La antropología subraya las pe-queñas sociedades tradicionales. La ciencia política se especializa en el estudio del gobierno, la adminis-tración pública, y el ejercicio del poder, así como en el estudio de los conflictos y la manera como deben resolverse. Algunos investigadores de cada una de estas disciplinas trabajan sobre temas que se super-ponen unos a otros. Esto es especialmente cierto pa-ra los sociólogos, cuya disciplina es más amplia que cualquiera de las otras ciencias sociales. La inmensa extensión de los temas que los sociólogos estudian incluyen las relaciones interpersonales, las familias, las comunidades, los pequeños negocios, las inmen-sas corporaciones, las escuelas, las religiones, los go-biernos, las relaciones entre la gente de culturas dife-rentes, las fuentes de la desigualdad social y la efec-tividad de las políticas públicas. Este amplio espec-tro de temas ayuda a hacer de la sociología un cam-po fascinante.
La imaginación sociológica
El énfasis sociológico sobre los hechos sociales y so-bre las causas sociales, ofrece a las personas una nueva forma de mirarse a sí mismas. Los sociólogos nos indican que para entendernos y comprender nuestras experiencias personales debemos entender nuestra sociedad, tanto su pasado como su presen-te, como también nuestra ubicación dentro de ella. El distinguido sociólogo estadounidense C. Wright
Mills denominó a la habilidad para adoptar esta perspectiva como la imaginación sociológica. "La imaginación sociológica", explicaba Mills, "nos per-mite comprender la historia, la biografía y la rela-ción entre ambas, dentro de la sociedad. Este es su objetivo y su futuro... El primer fruto de esta imagi-nación —y la primera lección de las ciencias sociales que la comprenden— es la idea de que el individuo puede entender su propia experiencia y medir su propio destino solamente si se ubica dentro de su período; puede conocer sus propias oportunidades en la vida dándose cuenta de las que tienen todos los individuos en sus circunstancias" (Mills 1970, p. 12).
Un buen ejemplo de la imaginación sociológica es la habilidad para comprender nuestras oportuni-dades de encontrar un empleo después de graduar-nos en la universidad. Supóngase que usted es mu-jer, con un grado en ciencias. Sus perspectivas de empleo dependen de algo más que tan sólo de habi-lidades y motivaciones personales, dependen del es-tatus de todas las mujeres en la sociedad y de los roles considerados como apropiados para ellas. Us-ted es afortunada porque en los últimos 30 a 40 años las actitudes con respecto a la mujer dentro del cam-po laboral han cambiado. Mientras que una mujer de los años 50 era considerada como algo "extraña" si quería obtener un grado en ciencias, esa actitud ya no prevalece. Existen aún muchos obstáculos que dificultan el que una mujer alcance la cima en los campos científicos, pero la mayoría de la gente ya no cuestiona el deseo de una mujer para hacerlo. Es-te cambio en las actitudes es producto de muchas fuerzas sociales, incluyendo una organización eco-nómica cambiante, un aumento en la tasa de
divor-cios, una creciente demanda de personal científico y técnico, y la influencia de un movimiento importan-te en pro de los derechos de la mujer. En cualquier caso, las posibilidades de que usted pueda encontrar un empleo estimulante en las ciencias, son mucho mejores de las que existían cuando su madre tenía su misma edad. La imaginación sociológica le per-mite entender por qué. A lo largo de este libro la imaginación sociológica nos capacitara para vernos y a nuestra experiencia dentro del contexto de las fuerzas sociales.
Ciencia, sociología, y sentido común
A lo largo de la historia ciertas personas han sido respetadas por su conocimiento de las costumbres sociales y por la forma como operan las relaciones humanas. Pero solamente en la edad moderna se ha llevado a cabo un estudio de la sociedad siguiendo un método de investigación cuidadosamente orga-nizado y sistemático que reduce la probabilidad de que algunos hechos sean pasados por alto o que al-gunas causas sean insuficientemente comprendidas. Esto quiere decir que se recoge la información, se es-tudia y se analiza de acuerdo con los prinicipios y procedimientos de la ciencia moderna. El método científico empezó a surgir en el siglo XVII, en la época de Galileo y Newton. La sociología se creó co-mo parte del desarrollo y expansión de las ciencias que continuó en los siglos XVIII y XIX.
Algo fundamental para el método científico es la minuciosa recolección de datos (hechos, estadísti-cas, resultados de estudios y otras partes de infor-mación observable). Estos datos se almacenan y ponen a disposición de otros investigadores, de tal
Galileo, pintado aquí en un juicio frente a la inquisición, ayudó a llevar a la Europa del siglo XVIII dentro de una nueva era del conocimiento científico, con los descu-brimientos hechos a través de la experimen-tación y de la observación. (The
forma que su precisión pueda verificarse. Los datos son la materia prima de la ciencia y son la base de las teorías científicas.
Una teoría es una explicación sistemática y for-mal de cómo dos o más fenómenos se relacionan en-tre sí. Las teorías científicas usualmente tratan de indicar la causa y el efecto; dicen cuáles factores es-tán causando otros y cuáles de las diferentes causas son las más importantes. Algunas teorías sociológi-cas son muy estrechas; enfocan únicamente un pe-queño aspecto de la vida social, explorando frecuentemente la relación entre solo dos factores dentro de un marco bastante específico. Estas se de-nominan teorías locales. Un ejemplo es la teoría de que el prejuicio dentro de un grupo es producto de la intensa competencia por recompensas escasas y valiosas (tierra, empleo, ingresos, prestigio y así su-cesivamente). En el otro extremo, se encuentran las teorías sociológicas que tratan de explicar cómo di-versos factores sociales se complementan. Las más amplias se denominan teorías generales, mientras que aquellas que lo son menos se denominan teorías intermedias. Sin embargo, todas las teorías, inde-pendientemente de sus alcances, deben examinarse sistemáticamente antes de que puedan ser aceptadas tentativamente. Dicho examen incluye estudios de comportamiento y observación sobre si los
resulta-dos coinciden con las predicciones de la teoría. De esta manera, las teorías carentes de fundamento pueden revisarse o descartarse.
Debido a que el conocimiento sociológico se crea usando procedimientos sistemáticos y científi-cos, difiere del conocimiento basado en el sentido común. Los juicios del sentido común acerca de la sociedad y de las relaciones sociales, se derivan de las experiencias personales de la gente. Como tales, están profundamente predispuestos por los límites de esa experiencia, porque la mayoría de la gente encuentra personalmente sólo algunas de las condi-ciones sociales y fuerzas que en realidad existen. Los puntos de vista del sentido común también están li-mitados en el sentido de que nunca se encuentran organizados dentro de teorías sistemáticas y por es-to nunca se verifican en cuanes-to a la precisión que tienen con respecto a todos los hechos conocidos. La ciencia, por el contrario, va más allá del sentido co-mún al ir acumulando metódicamente gran canti-dad de datos y al ir examinando rigurosamente to-das las explicaciones plausibles de la información observada.
Esto no quiere decir que las ideas del sentido co-mún sean siempre incorrectas. Algunas veces nues-tras nociones intuitivas sobre cómo trabaja la sociedad, resultan ser bastante exactas. En otras
oca-siones, los juicios de nuestro sentido común están equivocados, o contienen tan sólo una parte de la verdad. El problema es que sin métodos científicos no podemos decir cuándo estamos en lo correcto y cuándo no. Intentemos por ejemplo, determinar la precisión de estas tres sentencias del sentido común:
¿VERDADERO O FALSO? La mayoría de la gente con subsidio social podría mantenerse por sí misma si tuvieran que hacerlo.
¿VERDADERO O FALSO? Una vez que la gente llega a ser pobre, se queda pobre.
¿VERDADERO O FALSO? Después de la Segunda Guerra Mundial los negros pobres comenzaron a abandonar las ciudades del Sur para ir a las ciudades del Norte porque las asignaciones del subsidio social eran mayores allá.
Aunque millones de estadounidenses creen que las afirmaciones del sentido común son verdaderas, la investigación científica demuestra que son falsas (Rosenbaum 1977; Schiller 1980, 1981). Por ejemplo, al contrario de la convicción popular, aproximada-mente todos los que reciben subsidio social son ma-dres con niños pequeños, o los niños mismos, o la población anciana. La mayoría de estos individuos no están capacitados para emplearse fuera de su ca-sa. Igualmente, aunque mucha gente supone que la pobreza es casi siempre una condición permanente, a menudo este no es el caso. Existe sin duda una ca-tegoría de pobreza absoluta, pero existen también familias que caen en la pobreza temporalmente (de-bido a que fueron despedidos del trabajo por un pe-ríodo prolongado, por ejemplo, o debido a una seria enfermedad). Así, cada año cerca de 10 millones de familias de los Estados Unidos permanecen por de-bajo de la línea de pobreza oficial, mientras que otros diez millones la suben por encima de ella. Fi-nalmente, la idea del sentido común de que los po-bres sienten atracción por las ciudades del Norte
para captar mayores asignaciones del subsidio social es también cuestionable. Un estudio de seis ciuda-des del norte de Estados Unidos con granciuda-des pobla-ciones de gente negra, reveló que los negros del Sur que habían migrado hacia allá estaban menos necesi-tados de recibir subsidio social que lo que estaban los negros que habían nacido en aquellas ciudades (Rosenbaum 1977, p. 3). Actualmente, por otra parte, la migración negra ocurre con mayor frecuencia del norte hacia el sur, a pesar de que las asignaciones del subsidio social son más bajas en los estados del sur del país. (Clark, 1985).
Estos resultados muestran claramente el valor de los métodos científicos para poner a prueba la va-lidez de los juicios del sentido común y para la