Transformer Impedance and Losses
3.6 A BRIEF TUTORIAL ON SYMMETRICAL COMPONENTS
CARABINA
La posición de los pies tiene dos funciones correlativas con respecto a la posición de pie. Por una parte, afecta a la posición interna y externa de tiro al influenciar el equilibrio, la estática
y la tensión, y por la otra, simultáneamente, controla la alineación del punto cero, y por ello, la dirección del arma hacia el blanco.
Un gran número de problemas se relacionan en esta doble función. La posición de tiro y el punto cero se determinan por la posición seleccionada y cada cambio afecta a ambos componentes. Quien quiera que coloque sus pies apartados para estabilizar su posición de tiro con una base más amplia, deberá aceptar el "efecto secundario" de un punto cero más alto. Además, la posición del pie puede ser variada infinidad de veces. Cada pie puede ser cambiado de posición en todas direcciones y girando simúltaneamente en su propio eje. Ambos pies le pueden dar un número ilimitado de combinaciones.... En este caos de posibilidades, es difícil encontrar una regla. Recomendamos una posición básica.
Los pies están más separados que el ancho de los hombros, con el pie izquierdo en un ángulo recto y colocado centralmente en la línea del blanco. El pie derecho se coloca ligeramente atrás del izquierdo y es girado un poco hacia fuera. La cadera se sitúa paralela a la línea de la mira. Los principiantes pueden empezar con esta posición básica y los
tiradores avanzados deberían reconsiderarla con suma atención, como un medio de
orientación. Quien se haya alejado demasiado de este estándar normal, usualmente sufrirá de errores de posición de tiro en la estructura corporal superior. Por ejemplo, las posiciones pélvicas inclinadas traen por consecuencia posiciones aventuradas de los pies. Aquí la cadera debe, en primer lugar, ser traida a la línea. Después de eso, las piernas mismas podrán
encontrar la manera de mantenerse en equilibrio en el suelo. La longitud del cañón es conspicua comparada con lo ancho del cuerpo. En el caso ideal, los pies permanecen
directamente bajo el eje del cañón, y la masa del cuerpo se divide equitativamente a ambos lados de esta línea fronteriza.
La posición de tiro, por lo tanto, se encuentra balanceada y tiene buenos pronósticos de equilibrio. La cadera es empujada hacía delante a los dedos de los pies y es paralela a la línea de mira. El pie derecho se coloca algo hacia atrás para compensar la rotación de los hombros. La búsqueda de la posición ideal de los pies no tiene fin. El tirador nunca encontrará la posición perfecta, ya que su cuerpo es un poco diferente cada día y porque las condiciones cambian de disparo a disparo. Sin embargo, el tirador no tiene porqué empezar desde escarbar cada vez, ya que se cuenta con un valor aproximado en su cabeza.
El tirador lo siente - y además, está almacenado como una imagen en su memoria visual. Con el sentimiento, el tirador puede muy rudamente determinar su posición. Un vistazo a sus zapatos le permite más aproximaciones exactas. Un patrón establecido es útil para el
entrenamiento (y para la competición). Coloque una hoja de papel blanca (blanco de 1,00m) bajo los pies y marque la línea de mira. Cuando sienta que su posición es bastante buena, deje que alguien le ayude a dibujar el contorno de sus zapatos. Salga de la posición de tiro y revise si las huellas dibujadas permanecen cuando usted vuelve a asumir su posición. Si está satisfecho a medias, contará sin embargo, con un valor aproximado que puede usar como punto de partida la próxima vez que dispare. Tenga cuidado de no limitarse a este patrón. Permitase cambios menores después de cada disparo. Su posición de tiro cambia
constantemente y sus pies tienen que acomodarse a estas alteraciones. Lo pueden hacer por sí mismo. Tan pronto como sienta un impulso, deberá torcer y girar sus piernas exactamente de la manera en que ellas lo pidan. Esto es válido hasta para cuando ya lleva disparados cinco dieces seguidos.
Una hoja de papel con la línea de mira y un dibujo de sus pies le ayudará a "transportarse" a su posición básica. La próxima vez, póngase en las viejas huellas. El intervalo de separación entre sus pies influencia la estática. mientras más grande sea el intervalo, más estable será el alineamiento vertical del arma. Una posición más amplia baja el centro de gravedad del cuerpo y reduce fluctuaciones. Sin embargo, las posiciones de tiro excesivamente anchas dan surgimiento a la tensión en la parte interior de las piernas. Los pies se doblan a la altura del tobillo, lo cual hace fuerza hacia el exterior. Cuando el intervalo aumenta, el punto cero asciende.
La movilidad se hunde entre los disparos (al cargar). Girando ambos pies alrededor de la línea de plomada del centro de gravedad del cuerpo sin cambiar la posición de la cadera. Con este cambio, la tensión de girar se regula en la región lumbar. Una rotación intensa aumenta la tensión. Esto estabiliza la parte superior del cuerpo, pero sin embargo causa un sobre estiramiento y posiblemente dolor. Los tiradores inmóviles y los que tienen sobrepeso tienen una tendencia hacia una rotación considerablemente reducida. Esto les reduce
estabilidad. Es más peligroso abrir la cadera hacia el blanco. Las balas amenazan con irse de lado.
Girando uno o ambos pies hacia dentro o hacia fuera sobre los talones. Las rotaciones hacia dentro aprietan pasivamente los músculos de la pierna. Las rotaciones hacia fuera sueltan las piernas y relajan las rodillas. El equilibrio cambia con cualquier rotación. El giro hacia dentro cambia el centro de gravedad del cuerpo hacia delante mientras que el giro hacia fuera lo cambia hacia atrás. Las rotaciones exageradas reducen la superficie que se mantiene de pie. Aquí, el alineamiento lateral del arma está cambiado. La corrección del punto cero está favorecida a través de la rotación total, especialmente cuando existen grandes desviaciones. Los efectos de esto sin embargo son considerables.
Un centímetro en el dedo del pie aumenta en 30 centímetros en el blanco para el tiro con carabina neumática, y nada menos que metro y medio en el tiro con carabina 22 a 50 metros. Girando el pie derecho alrededor de la línea de plomada del centro de gravedad.
La manera más común y corriente de corregir el punto cero a los lados. Se recomienda sólo mover el pie derecho y dejar el izquierdo en su lugar normal. De esta manera, las variaciones se pueden calcular. Ponga especial atención a los cambios involuntarios de la cadera y a los cambios en el equilibrio. En todo caso, el tirador debe examinar su posición de tiro interna después de cada movimiento del pie.