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El año 2008, la International Association of Physical Education and Sport for Girls and Women (Asociación Internacional de Educación Física y Deporte para Niñas y Mujeres, IAPESGW) propuso la declaración “Accept and Respect”, para promover la participación deportiva de la mujer musulmana. Mediante esta declaración, se recuerda la importancia de la actividad física y se pone de relieve la importancia de respetar los diversos caminos que las mujeres musulmanas eligen para hacer deporte. A partir de las aportaciones de un conjunto de especialistas, mediante este documento se llama también a los gobiernos, así como a todos los y las profesionales de la actividad física y el deporte, a trabajar para la inclusión de las mujeres musulmanas en la práctica deportiva, aceptando y respetando la voluntad de aquellas que prefieren espacios femeninos así como llevar ropa discreta. Asimismo, recoge una serie de propuestas e ideas para promover y facilitar su práctica deportiva, subrayando la importancia de comprender la diferencia. Además, sugiere que las federaciones deportivas internacionales permitan un equipamiento deportivo acorde con los códigos de vestimenta musulmana (Jawad, Al-Sinani & Benn, 2011; Karfoul, 2011; Kleindienst- Cachay, 2011).

Igualmente, el reconocimiento de la situación de doble discriminación que sufren las mujeres inmigrantes refuerza y reconoce la necesidad de realizar intervenciones que favorezcan su integración. En Cataluña, y también en otros territorios europeos, se han llevado a cabo diversas iniciativas en este sentido.

Desde el año 2000, los servicios sociales del ayuntamiento de Sant Boi de Llobregat organizan el programa “Surt, mou-te”18 (Sal, muévete), que aún

está en vigor gracias a los beneficios físicos y sociales que conlleva (Albuixech & Batista, 2002; Balibrea & Santos, 2010).

18

Igualmente, entre los años 2006 y 2009, en el marco del Pla Integral de Collblanc - La Torrassa (l’Hospitalet de Llobregat, Barcelona), se organizó el programa de deporte “Bellugant-nos” para mujeres inmigrantes y no inmigrantes en riesgo de exclusión social. Esta experiencia, promovida por el Programa Municipal de la Mujer (PMD), tuvo su continuidad en el Programa de Actividad Física para la Inclusión Femenina (PAFIF), desarrollado en el marco de una asociación de apoyo a inmigrantes (Soler, 2007; Soler, Gaztelu & Serra, 2009).

Otra experiencia ha sido “Amb forma de dona”. Poble-sec per a Tothom es el área social de la Coordinadora d’Entitas del Poble Sec, cuyo objetivo fundamental es favorecer la convivencia dentro del barrio y trabajar sobre la inclusión social. Desde su proyecto “Pla d’acollida” se decidió impulsar “Amb forma de dona”, un programa de deporte a través del cual las mujeres del barrio, entre ellas magrebíes musulmanas, pueden compartir un espacio común, intercambiar vivencias y sobre todo interactuar y conocerse.

Por su parte, Santos, Castro, Balibrea, López & Arango (2004), en el trabajo titulado “Mujeres en forma contra la exclusión: cinco experiencias de inserción a través del deporte”, recogen diversas experiencias realizadas dentro de España (Barcelona y Valencia) y fuera (Inglaterra, Francia e Italia).

En Cataluña, las actividades que realizan las mujeres magrebíes son organizadas generalmente por alguna asociación de inmigrantes o entidades de apoyo a inmigrantes. El objetivo principal de estas actividades es promover el conocimiento mutuo, la práctica deportiva y la cohesión social. En general, practican gimnasia de mantenimiento, que se basa en ejercicios para mejorar la movilidad, la flexibilidad y la habilidad del propio cuerpo, a la vez que fomentan las relaciones interpersonales mediante actividades de interacción (Sagarzazu, 2010; Soler, Gaztelu & Serra, 20010; Nasri & Soler, 2012; Puig, 2002).

Generalmente, estos programas son gratuitos o están subvencionados por alguna institución pública, y se realizan en espacios cerrados -sede de la entidad, centro cívico, gimnasio, etc.-. Las participantes suelen conocerse previamente, o en menor medida por el boca-oreja se enteran de las actividades, debido a que la red social y el entorno de relaciones de las mujeres magrebíes no acostumbra a ser muy extenso (Sagarzazu, 2010; Nasri & Soler, 2012; Soler, Gaztelu & Serra, 2009; Balibrea & Santos, 2010). Su participación en estas actividades se caracteriza por la irregularidad, ya que en cuanto se presenta alguna obligación familiar, algún periodo vacacional o alguna otra cuestión, dejan la actividad (Sagarzazu et al., 2009; Balibrea & Santos, 2010).

Varias experiencias subrayan que los motivos de práctica deportiva de las mujeres magrebíes son exclusivamente físicos, para mantener la línea y perder peso, aunque a medida que participan valoran más las relaciones interpersonales, la mejora de la autoestima y la desconexión de la rutina, y destacan la importancia de que los horarios de la actividad coincidan con las horas en que sus niños y niñas están en el colegio (Sagarzazu, 2010; Nasri & Soler, 2010). A través de la práctica deportiva, las mujeres magrebíes intentan dar una buena imagen de ellas a la población autóctona, como comenta Sagarzazu (2010: 690): “ellas también consideran que la práctica deportiva mejora mucho la visión que la gente autóctona tiene de ellas, pero con el hándicap de que ellas no practican el deporte en espacios públicos ni abiertos, lo cual dificulta la visibilidad de la actividad, y no facilita la ruptura de los prejuicios hacia ellas.”

Las experiencias que hasta ahora se han puesto en marcha en Cataluña muestran que el deporte es un factor importante para promover el bienestar de las mujeres, así como para ampliar su red de relaciones sociales (Nasri & Soler, 2012; Balibrea & Santos, 2010).

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