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6. WIND LOADS ON FORMWORK

6.8 ACI 347-04 Minimum Recommendations

Las políticas de inclusión han motivado importantes de- bates en torno a los sistemas de admisión. Es importante que el compromiso con una mayor equidad en el acceso a la universidad no nos lleve a equivocar la perspectiva con respecto al rol que le corresponde a los sistemas de admisión. Por sí mismos, estos tienen un rol acotado en la promoción de la equidad, pues como se ha dicho, la verdadera equidad solo puede resultar de políticas educativas de largo plazo que aseguren la igualdad de oportunidades de aprendizaje desde la enseñanza prees- colar. Con todo, se considera fundamental establecer un acuerdo acerca de lo que podemos y debemos exigir a nuestro sistema de admisión a las universidades y otras instituciones de enseñanza superior. Esto, de manera que pueda otorgar suficientes garantías de acceso equi- tativo a estudiantes meritorios de toda condición social o económica. En este apartado se plantearán los rasgos que debiera poseer tal sistema de admisión:

Un sistema común de admisión para las universi- dades. En primer lugar se reafirma la conveniencia de que Chile persevere en un sistema de admisión común, al menos para las instituciones universitarias. Este tipo de mecanismos de admisión es claramen- te preferible a aquellos en los que cada institución de educación superior define sus criterios e instru- mentos de admisión. En esos casos, además de las dificultades para asegurar niveles adecuados de con-

fiabilidad y validez en las decisiones de admisión, los postulantes deben estar preparados para rendir exá- menes múltiples en diversas localidades, lo que tiene costos de postulación y traslado que por sí mismos limitan las posibilidades de jóvenes provenientes de hogares socioeconómicamente desventajados. Chile debe, en consecuencia, asegurar que todos los pos- tulantes a la educación superior puedan participar en procesos comunes de admisión. En la actualidad el sistema único abarca a todas las universidades del CRUCh más 8 universidades que recientemente ad- hirieron al mismo sistema. Se espera que este sistema común se universalice, incluyendo a todas las univer- sidades reconocidas por el Estado de Chile.

El desarrollo de un sistema de admisión diferen- ciado para la enseñanza superior técnica. Se re- conoce que el sistema de admisión universitario no es necesariamente adecuado para las instituciones de este tipo, atendiendo a la naturaleza de las com- petencias involucradas en la enseñanza técnica su- perior. Para avanzar en este ámbito se propone que una comisión ad hoc analice esta materia y proponga un sistema de admisión a tales instituciones. Esto ad- mite la posibilidad de que algunos componentes de ese sistema de admisión sean comunes con el de la admisión a universidades (incluyendo indicadores de rendimiento en la enseñanza media y algunas prue- bas), mientras que otros pueden ser diferenciados. • Un sistema de admisión que busca identificar a

postulantes meritorios a partir de múltiples com- ponentes. Las universidades chilenas han optado por un sistema de selección que permita detectar postu- lantes meritorios. El mérito es una condición que resulta de una compleja mezcla de atributos que in- cluyen la capacidad para aprovechar las oportunida- des de aprendizaje, la capacidad para demostrar un esfuerzo sostenido en el tiempo y sobreponerse a los obstáculos, así como habilidades generales para co- municarse y relacionarse con otros. Aunque no todos estos atributos puedan ser fácilmente incorporados a un sistema de admisión con altas consecuencias2,

se cree que un buen sistema de admisión debe hacer esfuerzos consistentes para ampliar los criterios de

admisión, incorporando aquellos componentes que razonablemente den cuenta de los atributos previa- mente mencionados y que al mismo tiempo cumplan con exigencias técnicas para un proceso de selección. Es decir, que permitan ordenar confiablemente a los postulantes y que posean una adecuada capacidad para predecir el éxito universitario.

• Adicionalmente, un sistema de admisión a la ense- ñanza superior también debe hacerse cargo de los efectos que provoca en el nivel de enseñanza pre- vio, minimizando los efectos adversos y potenciando los efectos positivos.

El sistema de admisión común que Chile ha tenido ha incluido una combinación de indicadores que apuntan al menos a una parte de los atributos que identifican a estudiantes meritorios. Las notas de en- señanza media y las pruebas de admisión reflejan la capacidad para aprovechar oportunidades de apren- dizaje, mientras que las notas y ranking revelan si los postulantes han mostrado un esfuerzo consistente en el tiempo. El ranking, por su parte, también aporta la capacidad para enfrentar obstáculos, y destacarse en el medio en que a cada estudiante le ha corres- pondido desempeñarse. Los estudios realizados na- cionalmente, e incluso la revisión internacional de las PSU (Pearson, 2013) han confirmado que las pruebas que forman parte del sistema de admisión son con- fiables. Al mismo tiempo, se ha constatado que las notas de la enseñanza media y al menos dos de las pruebas de las PSU muestran una capacidad predicti- va equivalente3 (Manzi et al., 2008; Pearson, 2013).

En consecuencia, se cuenta con una base para seguir desarrollando el sistema de admisión hasta hacerlo más integral y justo. En esa dirección, se espera que la institucionalidad a cargo del sistema de admisión establezca una agenda de desarrollo que le permita explorar potenciales nuevos componentes para el sis- tema de admisión, realizando estudios que permitan contar con antecedentes acerca del cumplimiento de las exigencias técnicas de confiabilidad y predicti- vidad, así como evidencia acerca de su efecto en el sistema escolar y de su relación con los antecedentes socioeconómicos.

2 Es sabido que los sistemas de medición con altas consecuencias poseen riesgos de falseamiento o distorsión de la información, por lo que se debe estudiar con cuidado la sensibilidad de cada componente del sistema de admisión a tales riesgos.

3 hasta el presente no se cuenta con estudios acerca de la capacidad predictiva del ranking, desde que se incorporó al sistema de admisión. Análisis rea- lizados por el Consejo Técnico Asesor de las PSU, previos a la incorporación del ranking, habían mostrado que su capacidad predictiva era semejante a la de las notas de enseñanza media, pero ello debe ser corroborado con evidencia a partir del momento en que el ranking se incorporó como parte de los criterios de admisión.

Un sistema de admisión que promueva activa- mente la inclusión de estudiantes meritorios per- tenecientes a grupos subrepresentados. Aunque se espera que a largo plazo el sistema de admisión muestre progresivamente menores correlaciones con la condición socioeconómica de los postulantes, dicha meta depende fundamentalmente de la efectividad de las políticas educativas en el sistema preescolar y escolar. Por tanto, mientras el país avanza en esa dirección, se deben hacer todos los esfuerzos por in- troducir medidas compensatorias que favorezcan la inclusión de jóvenes con talento académico prove- nientes de hogares menos favorecidos. En parte esto se logra incluyendo en el sistema de admisión com- ponentes menos correlacionados con el origen social (como es el caso del ranking de notas). Sin embargo, un avance más directo en esa dirección puede alcan- zarse a través de medidas como cuotas de admisión, que permitirían asegurar que al menos una propor- ción de los alumnos que ingresan a las universidades lo hagan mediante procesos o criterios alternativos a los de la admisión regular. En este contexto, institu- ciones con una insuficiente representación de jóvenes provenientes de familias de más bajos quintiles de ingreso podrían facilitar su admisión a través de un procedimiento de admisión especial o a través de la reserva de un porcentaje de cupos de la admisión regular, ordenando a los postulantes a tales cupos con los mismos indicadores empleados para la ad- misión regular (solo que ellos no competirían con estudiantes provenientes de grupos socialmente más privilegiados)4. Las becas BEA poseen en parte el ca-

rácter de lo aquí expuesto, lo que demuestra no solo la factibilidad de este tipo de acciones, sino también su efectividad, pues los alumnos ingresados por esa vía han mostrado, en términos relativos, mejor des- empeño en la universidad que sus pares con puntaje de postulación equivalente o superior en la admisión regular (Bravo et. al., 2010).

Mejoramiento de las articulaciones entre la educa- ción técnica de nivel superior y la formación uni- versitaria que facilite la movilidad de estudiantes.

Se cree que un paso importante para asegurar una mayor equidad en el acceso a la educación superior universitaria es promover el desarrollo de mejores articulaciones que permitan a estudiantes con moti-

vación y talento académico, poder transitar entre el sistema de formación técnico profesional y el sistema universitario, aun contemplando períodos de inser- ción laboral entre ambos. De hecho, se puede pensar en articulaciones cruzadas donde estudiantes que ingresaron a la universidad o a una institución de enseñanza superior técnica, tengan facilidades para continuar estudios en una institución del otro tipo, lo que puede tener adicionalmente efectos benéficos en las tasas de titulación y disminución de la deserción. Una adecuada política pública que promueva estas

articulaciones, contemple vías de apoyo en el finan- ciamiento de estos estudios y asegure criterios ade- cuados para la acreditación de calidad de los pro- gramas involucrados, representaría un avance muy significativo en el objetivo de lograr un sistema de educación superior más justo, equitativo e integrado.

2. Programas de apoyo y acompañamiento

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