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Part I A Scarred Tympanum

3. Mending the Heart of Language in a Heartless World

3.2 Acknowledging Shakespeare

Paulina Beato*

jando sin productividad ni formación. Y por el otro, es que a nivel comparativo la clase media tiene muy poco poder ad- quisitivo. Estos aspectos son preocu- pantes ya que si se analizan los siste- mas impositivos de América Latina, las tasas en algunos sitios no son tan bajas, pero el porcentaje de recaudación efec- tiva sobre el PIB es significantemente bajo. Y nos deberíamos preguntar por qué. En general, los pobres están fuera del circuito impositivo o tienen artículos exentos. Se pagan impuestos sobre el consumo, pero muy pocos. Por lo gene- ral la clase media es la que paga im- puestos en la mayoría de los países, y como en América Latina son pocos, se pagan pocos impuestos.

Debido a esta situación, un área donde se debería focalizar la alianza público- privada es en la informalidad de la pe- queña y mediana empresa, en la gene- ración de empleo precario, a través del fomento de mayores niveles de inver- sión para aumentar la productividad. Por lo tanto, existen dos áreas principa- les: aumentar la productividad y me- jorar la distribución de la renta. Para aumentar la productividad será necesa- rio mejorar las regulaciones laborales obsoletas, que provocan informalidad; reducir la burocracia; y mejorar la for- mación inadecuada de la mano de obra, entre otros aspectos. En relación a la distribución de la renta, esta es impor- tante debido a la equidad, pero también al fomento del crecimiento. Se ha de- mostrado estadísticamente que la mala distribución de renta es un freno al de-

sarrollo en los países de baja renta, aun- que no lo es en los países de renta alta. Y ello es debido principalmente porque si se quieren obtener unos mínimos in- gresos hace falta poner tasas imposi- tivas desproporcionadas, ya que hay poca masa crítica que contribuya impo- sitivamente, y se genera una absorción desmedida de recursos públicos en gas- to público en principio no productivo, debido a la necesidad de atender nece- sidades básicas de la sociedad.

Casi todos los países que han tenido ta- sas de crecimiento altas, han tenido es- tabilidad macroeconómica, integración creciente en la economía mundial, pro- tección efectiva de los derechos de pro- piedad y de los contratos, un cierto gra- do de cohesión social, solidaridad y estabilidad de las políticas.

Una pregunta que se debería formular es cómo se puede mejorar la protección a la inversión y la estabilidad de las polí- ticas y la cohesión social en un entorno fiscal con escasos recursos y con un en- torno político poco articulado en algu- nos países. En este sentido, los acuer- dos a medio y largo plazo acerca de la agenda no pueden ser sólo entre el sec- tor público y privado, tienen que ser en- tre los partidos políticos y los líderes so- ciales y los líderes de comunicación. Y tiene que haber compromisos de lar- go plazo para la productividad junto con alianzas estratégicas entre el sector pú- blico y el sector privado para aumentar la inversión privada y la formalidad en el empleo.

Las grandes empresas pueden y deben participar activamente en aumentar la productividad. Asimismo, las que se de- claran socialmente responsables, dicen que quieren hacer cosas por encima del mercado y la legislación para mejorar la calidad del entorno. Y, generalmente, el entorno se considera que son los traba- jadores propios, el medioambiente, los proveedores, los clientes, la comunidad local y los competidores. Existe un apo- yo social a la comunidad local por parte de las empresas, pero hay pocas iniciati- vas con proveedores, muy pocas con clientes empresariales y, asimismo, muy pocas con la comunidad empresarial lo- cal. Las empresas deben preocuparse por la calidad de su entorno e incidir en la formalización de su empleo para ayu- dar a mejorar la productividad. Esto ge- nerará más estabilidad a la economía, más gobernabilidad a los países, y nue- vos clientes para los sectores. En defini- tiva, cuando la empresa se preocupa del entorno empresarial de las pequeñas y medianas empresas en sus cadenas de valor, se está preocupando de sus pro- veedores, de su propia productividad, y de la renta futura de sus clientes.

En este sentido, las grandes empresas, conjuntamente con la Secretaría Gene- ral Iberoamericana, están promoviendo un programa para que se impulsen pro- gramas específicos para aumentar la productividad de las cadenas de valor, consistentes en incidir sobre la formali- zación, sobre la tecnología y sobre la ca- pacitación. Y para que, cuando lo consi- gan, procuren la internalización de las propias empresas de su cadena de valor.

Hasta ahora la Secretaría General Ibero- americana inició su trabajo con diez de las grandes empresas españolas, pero a través de las asociaciones con seis paí- ses, se han incorporado al programa hasta 70 empresas. En seis países (Ar- gentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú), se espera que haya al menos entre diez y doce programas para aumen- tar la productividad de las cadenas de valor de las grandes empresas. El reto futuro es plantear cómo las grandes em- presas, además de trabajar en sus cade- nas de valor, pueden aumentar la pro- ductividad del mundo empresarial en sus propias comunidades locales. Alianzas estratégicas necesarias para el desarrollo en la región de América Latina