Chapter 2 A case study of design ethnography use during the development of a
2.7 Acknowledgments
Como se ha indicado al comienzo de este capítulo, el en foque cognitivo se ha extendido de tal manera en el ámbito psicológico que en realidad puede hablarse de psicologías cognitivas en plural y no sólo con respecto a una sola acep ción. En páginas anteriores hemos expuesto los antecedentes de lo que puede considerarse psicología cognitiva en sentido estricto —y que incluye solamente las cuestiones de índole in telectual— pero conviene no olvidar otros desarrollos y movi mientos que se empiezan a producir en los años sesenta, que Intro
du cc ió n a l a p sic olo gía co gn iti va
ió n a l a ps ico lo gía co gn iti va
60 al igual que los trabajos ya descritos, tienen también una fuer te influencia sobre la forma en la que se entiende nuestra dis ciplina. Sin duda, uno de los más interesantes son los que con ciernen al estudio de los procesos afectivos y emocionales, que también habían sido reducidos por el conductismo a un conjunto muy limitado de estímulos, respuestas y refuerzos.
E n e s ta o c a s ió n , y d a d a la n a tu r a le z a in tr o d u c to r ia d e e sta o b ra , s ó lo p r e t e n d e m o s d a r c u e n ta d e u n a p e q u e ñ a m u e str a d e e s to s o tr o s d e s a r r o llo s q u e v a n c o n f ig u r a n d o u n a p s ic o lo g ía q u e s e c e n tr a c a d a v e z m á s e n e l e s tu d io d e lo s p r o c e s o s in te r n o s y q u e p r e sta a t e n c ió n a lo s c o n t e n id o s d e l p e n s a m ie n to y n o s o la m e n t e a la c o n d u c ta o b se r v a b le .
En este sentido, creemos que el trabajo de Ellis (1962) es un excelente ejemplo de cómo en el ámbito de las cuestio nes afectivas y clínicas empieza a aparecer un enfoque que tiene muy en cuenta las cuestiones citadas. En esta primera publicación de atrayente título, Razón y emoción en psicotera
pia, Ellis sentará las bases de lo que con el tiempo se conver
tirá en una de las terapias cognitivas más utilizadas. En la ta bla 1.1 puede encontrarse una relación de las ideas irraciona les que según este autor producen desórdenes emocionales y afectivos. Es decir, esta especie de cosmovisión, especificada en once puntos, supondría que el sujeto ha interiorizado emocionalmente el contenido de todos o varios de ellos, de tal forma que su incumplimiento crea una fuente de insatis facción generalizada y por tanto de sufrimiento. Por eso, es tas ideas funcionan como teorías que el sujeto no está dis puesto a comprobar, con la consiguiente posibilidad de que puedan ser falsas, sino que sólo admite su verificación. Es de cir, es como si estas formulaciones tuvieran un carácter onto- lógico que sirve para estructurar la experiencia diaria, y di cha experiencia debe acomodarse al contenido de estas ideas y no al revés.
Tabla 1.1. Las ideas irracionales que causan y mantienen las 61
perturbaciones emocionales (Tomado de Ellis, 1962).
Idea irracional N- I: Es una necesidad extrema para el ser hum ano adulto el ser am ado y aprobado por prácticamente cada persona sig nificativa de su comunidad.
Idea irracional N° 2: Para considerarse a uno mismo valioso se debe ser muy competente, suficiente y capaz de lograr cualquier cosa en todos los aspectos posibles.
Idea irracional N- 3: Cierta clase de gente es vil, malvada e infame y deben ser seriamente culpabilizados y castigados por su maldad.
Idea irracional N° 4: Es trem endo y catastrófico el hecho de que las cosas no vayan por el camino que a uno le gustaría que fuesen.
Idea irracional N- 5: La desgracia hum ana se origina por causas exter náis y la gente tiene poca capacidad, o ninguna, de controlar sus pe nas y perturbaciones.
Idea irracional N° 6: Si algo es o puede ser peligroso o temible se de berá sentir terriblem ente inquieto por ello, deberá pensar constante mente en la posibilidad de que esto ocurra.
Idea irracional N° 7: Es más fácil evitar que afrontar ciertas responsa bilidades y dificultades en la vida.
Idea irracional N s 8: Se debe depender de los demás y se necesita a al guien más fuerte en quien confiar.
Idea irracional Ns 9: La historia pasada de uno es determinante deci sivo de la conducta actual, y algo que ocurrió alguna vez y lo conmo cionó debe seguir afectándolo indefinidamente.
Idea irracional Ne 10: Uno deberá sentirse muy preocupado por los problemas y las perturbaciones de los demás.
Idea irracional N! 11: Invariablemente existe una solución precisa, co rrecta y perfecta para los problemas humanos, y si esta solución per fecta no se encuentra sobreviene la catástrofe.
In tro du cc ió n a l a p sic ol og ía co gn iti va
ió n a la ps ico lo gí a c og ni tiv a
62 A este respecto, creemos que resulta muy interesante comparar estas ideas irracionales, sobre todo en cuanto a sus características de tendencia a la verificación, con las llamadas
misconceptions (p. 252) que se han estudiado abundantemente
en el campo del desarrollo cognitivo y enseñanza de la cien- cia# (Limón y Carretero, 1996). Estas últimas no sólo poseen
también ciertas características irracionales, como la escasa tendencia a ser comprobadas y admitir su eventual falsación, sino que permanecen inalterables durante gran parte del de sarrollo cognitivo y son muy resistentes al cambio, ya proce da éste de la enseñanza formal o de la información general del medio. De hecho, en la actualidad sabemos que una par te importante de las ideas que tenemos sobre el mundo físi co se configuran a los 3-5 años y permanecen inalterables du
rante toda la vida, a menos que recibamos información y en señanza especializada al respecto (Carretero, 1995, 1996;
Gardner, 1991). Por ejemplo, esto ocurre con nuestras ideas
sobre la caída de los cuerpos o sobre la causalidad física en general. Así, los seres humanos de cualquier edad tendemos a considerar que si un objeto golpea a otro, el efecto debe producirse enseguida y no de manera demorada. Por otro la do, al considerarlas irracionales, Ellis (1962) está de alguna
manera adelantando el debate sobre la racionalidad o irra cionalidad del pensamiento humano, que será en los años ochenta una de las cuestiones más candentes en nuestra dis ciplina (Carretero y García Madruga, 1984; Carretero, Alma-
raz y Fernández, 1995). M u y p r o b a b le m e n te a l le c to r d e n u e str o s d ía s le re su l te e s c a s a m e n te n o v e d o s a la id e a d e q u e lo s se r e s h u m a n o s p o s e e m o s , d e fo r m a e s c a s a m e n te c o n s c ie n te , e s te t ip o d e id e a s im p líc ita s, a la m a n e r a d e u n m ó d u lo in c r u s ta d o e n n u e str o sis te m a c o g n it iv o —a u n q u e le p r o p o n e m o s q u e h a g a u n a c ie r ta b ú s q u e d a e n su a rm a r io o r o p e r o d e c o m p o r t a m ie n to s
más problemáticos, compare con las ideas de la tabla 1.1 y 63
quizá se lleve alguna sorpresa—. Sin embargo, adviértase que Ellis formula sus planteamientos a comienzos de los años se senta, realizando una clara ruptura tanto con las concepcio nes psiconalíticas como con las conductistas, y abriendo las puertas para el análisis de los contenidos cognitivos que afec tan al mundo emocional. (1)