Nº3. La edad el 60% tiene entre 18 a 25 años, el 20% entre 26 a 30 años y el 20% entre 31 a 35 años. El estado civil el 85% soleras, el 10% convivientes y el 5% casadas. Según ocupación el 100% son estudiantes.
4.2. Identificar el nivel de conocimiento que tienen las internas de enfermería del protocolo de canalización de vía periférica.
El 50% de las internas tienen un nivel de conocimiento medio, sobre protocolo de canalización de vía venosa periférica, el 30% un nivel de conocimiento alto y el 20% bajo. Según dimensiones: Antes del procedimiento; las internas de enfermería presentan conocimiento alto 100% en definición de canalización, el 85% en riesgos para la enfermera; Medio el 75% en preparación de equipo, el 55% sobre riesgo del paciente, el 45% sobre indicaciones y bajo el 30% sobre complicaciones.
Durante el procedimiento, el nivel de conocimiento es alto en 95% sobre
desinfección de la piel y medio el 70% para secuencia durante el procedimiento.
Después, el conocimiento es medio, el 75% conocen sobre el desecho de
materiales, el 70% sobre como descartar el catéter usado, el 55% sobre la técnica del lavado de manos y el 35% sobre la secuencia después del procedimiento. Los resultados sobre el nivel de conocimiento del presente estudio guardan relación con Campos, J. (2013) en la tesis Conocimientos y actitudes en medidas de bioseguridad en la canalización de vías venosas periféricas de las estudiantes
de la ESEN- UNJBG. Tacna2012. Llegando a la conclusión que el conocimiento
de los estudiantes es de nivel medio (64.3%), seguido un conocimiento bajo (23.5%) y por ultimo un. Conocimiento alto (12.2%).
Así mismo con Mayorca, A. (2010) en el trabajo Conocimientos, actitudes y prácticas de medidas de bioseguridad, en la canalización de vía venosa periférica
que realizan las internas de enfermería: UNMSM, 2009”. Realizada en la Universidad Nacional mayor de San Marcos. Lima. Perú. Concluyendo que el nivel de conocimiento de los internos de enfermería sobre las medidas de bioseguridad en el procedimiento de canalización de vía venosa periférica, es de nivel medio, seguido un nivel de conocimiento alto y un grupo minoritario de internos con nivel de conocimiento bajo.
Según las dimensiones las internas de enfermería presentan conocimiento alto en definición de canalización, riesgos para la enfermera, desinfección de la piel. Medio en preparación de equipo, sobre riesgo del paciente, secuencia durante el procedimiento y bajo sobre complicaciones.
Los datos de esta investigación con población con características parecidas nos dan un panorama de cómo están preparados los internos de enfermería que ya egresaran de una universidad. Nos permite también direccionar la metodología del trabajo de investigación, así como orientar el instrumento.
El acceso a la circulación sanguínea se realiza mediante la inserción de un catéter compuesto de dos agujas, una interna que es de plástico (angiocateter) y otra aguja de metal que permitirá acceso a la vena. La canalización de la vía venosa periférica es uno de los procedimientos realizado por las enfermeras(os) con mayor frecuencia en su práctica diaria. La canalización de vías periféricas puede hacerse en todas las venas visibles o palpables a través de la piel, pero la elección de la vena más adecuada dependerá de criterios como su accesibilidad, el tratamiento farmacológico y fluidos a administrar, el tiempo estimado de permanencia, punciones anteriores, y por supuesto la habilidad técnica del enfermero. Además, debemos elegir el catéter de forma individualizada a cada situación, conociendo sus características, dimensiones y forma de inserción.
4.3 Identificar las actitudes que tienen las internas de enfermería del protocolo de canalización de vía periférica.
La actitud que tienen las internas de enfermería del protocolo de canalización de vía periférica, se observa que el 45% tienen una actitud favorable, el 40%
favorable y el 15% es indiferente. Resultado que concuerda con Campos, J. (2013) en la tesis Conocimientos y actitudes en medidas de bioseguridad en la canalización de vías venosas periféricas de las estudiantes de la ESEN- UNJBG.
Tacna2012. Cuyo resultado refiere que la actitud es mayormente favorable
(63.5%), seguido de una actitud desfavorable (36.5%).
Sobre las actitudes que tienen las internas de enfermería en la canalización de vía periférica, según dimensiones, tenemos que antes del procedimiento es favorable en uso del mandil, preparación de materiales, en riesgos para el paciente y sobre técnica de lavado de manos; es indiferente técnica de lavado de manos y en riesgo para él. Desfavorable, en técnica de lavado de manos. Durante el procedimiento la actitud es favorable para uso de guantes, selección de la vena, desinfección de la piel y manipulación del catéter; en indiferente en uso de guantes, en selección de la vena, en desinfección de la piel y en manipulación del catéter y desfavorable en uso de guante, en selección de la vena y en desinfección de la piel. Después del procedimiento, es favorable para desinfección de la piel, manipulación del catéter usado, desecho de materiales, desecho de catéter usado y en lavado de manos. Paúcar B.J, Samame G.D en su estudio de conocimientos y actitudes sobre aplicación de las precauciones estándar, realizado a 82 estudiantes de enfermería de 5to año de una Universidad Privada de Lima, determinó que 51.2% presentan actitudes indiferentes. La actitud tiene componentes: afectivo se refiere en el nivel consciente a los sentimientos hacia algo, cognitivo se refiere a los conocimientos u opiniones sobre un tema, y el componente conductual que es la tendencia a reaccionar hacia los objetos de una determinada manera, este último es el componente activo de la actitud.
Por lo expuesto podemos decir que, del total de internos de enfermería de la presente investigación, hay una considerable cifra que representa a la actitud indiferente y desfavorable (60%), datos de gran importancia y además similares con otros estudios mencionados, en donde los internos están en riesgo a contraer enfermedades y/o trasmitir enfermedades a los pacientes.
También podríamos decir que uno de los componentes de la actitud ejerce una predisposición poco favorable hacia cumplir con los protocolos en la canalización de vías, es decir, puede que se tenga una opinión favorable acerca del tema (componente cognitivo) y sin embargo no se encuentre con un buen estado de ánimo cuando realiza el procedimiento (componente afectivo) y aún se encontrase con un buen estado de ánimo existe otro componente que establece la predisposición desfavorable sobre el objeto al que actúa (componente conductual). Esta actitud de indiferencia o poca importancia que manifiestan los internos de enfermería al cumplimiento o no, en la canalización de vía venosa periférica debe ser abordada tanto en la práctica como en la teoría, para garantizar que el profesional de enfermería desde su formación presenta actitudes favorables y de esta manera también vele y defienda la salud de los pacientes.
4.4 Identificar las prácticas que tienen las internas de enfermería del protocolo de canalización de vía periférica.
Referente las prácticas que tienen las internas de enfermería del protocolo de la canalización de vía periférica que realiza, se observa que el 65% presentan prácticas correctas y 35% prácticas incorrectas.
Al respecto Quintana, C. (2013), concluyo que en cuanto a las prácticas, 75 por ciento tienen una adecuada y 25 por ciento inadecuada. La mayoría del personal de enfermería tiene una práctica adecuada referido a que realizan el lavado manos cada vez que brindan atención al paciente, utilizan barreras protectoras y realiza adecuada eliminación de residuos punzocortantes y un porcentaje mínimo tiene una práctica inadecuada relacionada, reencapsula agujas manejo inadecuado, manejo de secreciones y no previene accidentes laborales.
De los resultados obtenidos acerca de la práctica en la canalización de la vía periférica en él se puede concluir que el mayor porcentaje lo realiza de manera adecuada al preparar el material (solución antiséptica, algodón, alcohol) para limpiar la piel, elegir el número de catéter adecuado de acuerdo al requerimiento clínico del paciente, seguido de un menor porcentaje que lo aplica de forma
inadecuada ya selecciona con dificultad el lugar de inserción y el material requerido para el procedimiento, lo cual le puede conllevar a riesgos de adquirir complicaciones derivadas de la práctica inadecuada del equipo para la canalización de la vía periférica, porque en toda la canalización hay riesgo de infección a enfermedades trasmitidas tanto por la interna como por el paciente y ocasionar flebitis u otro tipo de infecciones intrahospitalarias que puede traer consigo un incremento en la estancia hospitalaria y costos.
4.5 Comparar la relación entre el nivel de conocimiento y actitud que tienen las