Introduction to the practice survey
Component 3: The advisory group
En la presentación que hace el programa al Consejo de Facultad para que éste aprobara la construcción de una nueva propuesta curricular, se sugirió hacer un primer subproceso de articulación con el proyecto educativo de la Universidad, los puntos de análisis identificaron tres ámbitos que deberían tenerse en cuenta: 1) El impulso de la investigación; 2) la formación integral centrada en los currículos; 3) la presencia del programa con la intervención y comprensión de problemas
relevantes para el país, en este caso los asociados al campo de la salud. De la Misión definida por la Universidad Javeriana el programa recogió un punto nodal para su transformación curricular, el cual posteriormente integró los otros dos, este es la pregunta por los problemas del campo de la salud y la respuesta que el programa da a ellos desde su currículo y desde la formación de los profesionales que se desempeñan en este campo. En consecuencia encontramos un elemento inicial que fundamenta la nueva propuesta curricular: los problemas de la salud a nivel del país y a nivel mundial.
Articulación con el proyecto educativo de la Universidad Revisión de nuevas propuestas curriculares a nivel ancional e internacional Orientaciones de ASCOFAME (Asociación Colombiana de Facultades de Medicina) Discusión sobre competencias La identificación de problemas del campo de
la salud
La investigación como uno de los ejes de
formación en el programa
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Un segundo subproceso que se inicia es la mirada al campo de la medicina en términos de sus desarrollos. Solarte, Bermúdez y Delgado (Anexos 3, 4 y 5: Entrevistas) indican que el reto de asumir la propuesta curricular, requirió un primer subproceso: análisis de propuestas curriculares de programas similares y comprensión sobre las nuevas tendencias en el campo de conocimiento que permitieran al programa de medicina ampliar su perspectiva teórica, epistemológica, formativa y evaluativa. Los actores educativos indican al respecto lo siguiente: “Bueno yo creo que hay varias cosas… digamos que… el mundo en la
educación médica es una cosa que hay ido creciendo en la última década que ha tenido un boom impresionante y muchísima gente trabajando en todas estas ideas de cómo educar, como formar el
médico del futuro entonces yo creo que eso uno entra también como en ese círculo de “bueno
nosotros que estamos haciendo, nosotros no podemos quedarnos cuando todo el mundo se está moviendo, está avanzando y nosotros con nuestra enseñanza tradicional, yo creo que eso tiene una
influencia grande y eso en el año… no me acuerdo… 2005 tal vez yo fui a un congreso mundial de
educación médica y realmente eso tuvo un impacto grandísimo porque pues la dimensión del congreso y la cantidad de gente trabajando en temas puntuales como enseñanza al lado del paciente,
evaluación de los estudiantes , competencias, y yo dijera “esto que es Dios mío… nosotros en donde estamos”.(Anexos 3, entrevista).
En este sentido, la revisión realizada condujo a analizar varios ámbitos: - La oferta académica en el país en relación con facultades de medicina, sus
énfasis y posibilidades para la formación del médico.
- Un análisis sobre la demanda que tiene el programa tanto a nivel de la Javeriana, como local y nacional, identificando la pertinencia de este campo para el país. - Un análisis en relación con el impacto de las condiciones de salud y vida, el
modelo de prestación de servicios de salud, en los programas de formación y práctica médica. (Informe a Vicerrectoría Académica sobre la reforma
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- La búsqueda de una propuesta curricular basada en las necesidades de salud en el país. Por ello, como se planteará más adelante, él énfasis en problemas empieza a dar un nuevo sentido al currículo del programa.
El tercer subproceso que aportó a esta estructura curricular, está referido a las discusiones, análisis y orientaciones dados por la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina – ASCOFAME, cuyos propósitos se centraron en definir un currículo nuclear de pregrado para las facultades de medicina de Colombia; y definir las áreas de conocimiento que serían objeto de evaluación por parte de los exámenes del Estado de la Calidad de la Educación Superior, denominados en ese entonces ECAES, hoy pruebas saber Pro. La decana del programa dice al respecto: “Yo estaba en la dirección de carrera porque aquí en Colombia ha habido toda la cosa de educación médica de ASCOFAME una cosa de pronto no muy avanzada y bueno toda la parte de educación en general, pero claramente pues hay cosas que son particulares y diferentes, entonces yo creo que ahí hay como un llamado importante a miremos lo que estamos haciendo, cómo lo estamos haciendo entonces cómo innovemos, cambiemos la gente lo está haciendo de esta manera, y ahí empiezan a suceder una serie de cosas de mayor participación en educación médica de diferentes personas dela facultad y ahí es cuando empieza a madurar un poco la idea de nosotros tenemos que hacer una reforma”. (Anexos 3, entrevista).
Los criterios definidos en este proceso tuvieron también como base aspectos asociados a:
- Una estructura basada en créditos académicos y sus implicaciones en la organización académico- administrativa.
- Una propuesta curricular que oriente la formación a nivel personal, académico, científico y profesional “hacia la respuesta a las necesidades relacionadas con la salud de los colombianos y con una creciente interacción en el ámbito mundial”.
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- Una propuesta curricular con pertinencia social, excelencia científica y enfoque humanístico.
- La entrada de la simulación en los procesos educativos médicos.
Lo anterior, según se justificó en el documento para recibir aprobación a la propuesto curricular, pensar el currículo, desde los anteriores elementos implica que “…una propuesta curricular no se debe a sí misma, no es un fin en sí, sino que debe mirar y responder a situaciones de significado y relevancia académica y social vinculadas con un campo de formación. Desde esta perspectiva, el currículo médico para Colombia debe contener un currículo nuclear que garantice la pertinencia de la formación del egresado de pregrado para dar respuesta a las situaciones del contexto inmediato de prestación de servicios del país. Esto no es un esfuerzo de poca monta, ni de carácter reduccionista. El perfil de formación de nuestro médico, dado nuestro perfil
sociodemográfico y epidemiológico es altamente complejo y responde a los que podríamos denominar un perfil globalizado, debe dar respuesta a los problemas derivados de la pobreza (carenciales y transmisibles), a los del desarrollo económico y el mejoramiento de las condiciones de vida y la esperanza de vida al nacer, (crónicas, degenerativas y cáncer) y a las del trauma y la violencia. El contexto, que nos define las necesidades sociales que debemos abordar nos define nuestro currículo nuclear”.
Puede decirse entonces, que la lectura del programa de medicina de la PUJ, estaba atendiendo a las reflexiones y avances en la mirada que diversas
universidades, a través de ASCOFAME, empezaban a construir. Lo anterior supone entonces la necesidad de construir un currículo que atendiera problemas y
necesidades del país, más que un currículo centrado en contenidos y asignaturas. Este es uno de los mayores avances que pueden identificarse en el programa; un currículo organizado por áreas de conocimiento a un currículo pensado en problemas relevantes de la salud.
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El cuarto, corresponde con el inicio que hace el programa en torno a la discusión sobre las competencias que debería tener el nuevo profesional; para ello, se analizaron 18 Universidades de América Latina, en el marco del proyecto Tunning, con el propósito de identificar aquellas competencias para el profesional del área de medicina. Es claro que este análisis, también se encontraba articulado con lo desarrollado en el contexto europeo. (Informe a Vicerrectoría Académica sobre la reforma curricular, 2007).
En esta perspectiva, se ubicaron 63 competencias específicas en total, ubicadas en áreas cómo:
Gráfica 14 Áreas desde las cuales se definen las competencias para