2.2 Simulation of Markovian Processes
2.2.1 Algorithm
En este epígrafe y en correlación con el apartado anterior, profundizaremos en los mitos fundacionales de la comunidad imaginada definiendo al colectivo, y entendiendo así la complejidad de las pluri-realidades que conforman el universo socio-cultural martiniqués y la especificidad histórica y actual de un contexto enmarcado por extremas continuidades, herencias y resistencias coloniales.
Nos centraremos en la importancia identitaria que tiene para el grupo la conservación del color de la piel, del apellido y la construcción y la transmisión del relato histórico- familiar, para en el siguiente epígrafe poder extrapolar las consecuencias socio- económicas e identitarias de estas concepciones y prácticas, para el resto de la sociedad martiniquesa.
Para ello y tras haber expuesto el enfoque mayoritario que públicamente mantiene el colectivo en cuanto a la construcción del relato histórico de las familias, que hemos tratado con la narrativa de los Du Buc, comenzaré por definir el término de béké y sus subcategorías que nos servirá como preámbulo para acercarnos a los mecanismos que el grupo desarrolla para preservar una identidad común, nutrida de heterogeneidades. Béké70 es una categoría « emic » utilizada para definir a una comunidad residente y nacida en Martinique, cuyos ancestros están vinculados con la trata atlántica como colonos blancos procedentes de la metrópoli francesa. El pigmento blanco de la piel constituye el símbolo principal y más reconocible de su pertenencia al grupo.
Los orígenes del término son múltiples, pero la mayoría de autores y martiniqueses hacen referencia a una denominación que es originaria de los esclavos y que persistió hasta integrarse en el vocabulario creole utilizándose de manera generalizada hasta la actualidad.
Mientras que el béké para algunos provendría de una lengua africana que se importaría para designar al colono blanco, otros como Mme. A, profesora de Geografía e Historia en el tradicional colegio elitista, “Le Couvent de Cluny”, prefieren aceptar y difundir la hipótesis en sus aulas, de que el origen del término se deriva de una estrategia de resistencia de los esclavos para avisar a sus compañeros de la presencia del colono, sin que este pudiera percatarse. También en el espacio on-line observamos la difusión del origen del término en donde “Eric”, coincide con Mme. A. sobre la genealogía de la palabra béké:
71
«Bonjour Louison, "Békés" semble vouloir dire "blancs des quais”. Ils étaient souvent commençants et on les retrouvait à vérifier leurs marchandises sur le quai. Si le béké
70 Documento audiovisual en el que dos miembros del colectivo en diferentes etapas históricas manifiestan qué es para ellos ser un béké en: Confession de béké. Actualizado el 08/10/2010. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=LSYN2TzJxNQ. (0:59)
71 Traducción al Castellano: “Buenos días Louison, “Békés” parece que quiere decir “blancos de los muelles”. Eran muy a menudo comerciantes y se veían mucho sobre los muelles verificando sus
74
est blanc, contrairement au métro, il est et se sent martiniquais. Ce n'est d'ailleurs pas ce qui lui est reproché”.
Respuesta de Eric (18-10-2008 a las 12:51). Forum zananas- martinique: “Qui a dit Béké?”.
No obstante como sucede con el resto de grupos etnoraciales en martinique, la auto identificación de los miembros del colectivo es diversa y cuestionada, aunque al final, todos aceptan o reconocen el término de Béké como criterio identitario habitual. En los siguientes extractos que recojo de varias entrevistas realizadas a miembros del colectivo, se plasma un sentimiento común hacia esta categoría, que para ellos está ligada al cuestionamiento de su pertenencia como martiniqueses:
72
« Vous dites un béké. D’abord on est tous antillais. J’ai suivi ma scolarité ici, j’étais un petit béké oui, mais j’ai fait les mêmes 400 coups que les autres. J’avais le même esprit, la même mentalité. On était élevé au même fruit à pain, dachine et morue. Ma nourriture et les choses qui m’entouraient n’étaient pas trop différentes de l’autre antillais, fils d’ouvrier, de médecin ou d’avocat ».
Entrevista a Mr. De Reynal (2011, 2:7).
73(…) «Un accident de l’histoire a voulu que je sois blanc, je suis un blanc créole. (…) Je suis plus martiniquaise que personne, je n’ai jamais quitté la Martinique, je suis encore là pour entendre le racisme de certaines personnes et de fait, des békés, quand ont dit les békés c’est déjà du racisme, ils sont tous pareilles, moi je me sens totalement créole, je parle mieux créole que français…».
Entrevista a Roger de Jaham el 18/05/2015 en Ducos.
“Creo que los békés, ese término es una categoría que no me gusta, porque los békés hay békés y békés, yo mismo tengo gran parte de mi familia que es béké, mi tío es Bernard Hayot, con el que he tenido bastante relación, tengo amigos, los he frecuentado bastante, cada vez menos, mis primos son békés…”.
mercancías. Si el Béké es blanco, al contrario del metropolitano, es y se siente Martiniqués. No es por supuesto esto lo que se le reprocha. “Respuesta de Eric (18/10/2008 a las 12h51). Fórum Zananas- Martinique: “¿quién ha dicho Béké?”.
72
En: David, Lisa (2011) «Gilles de Reynal: « ’abord on est tous Antillais ». Entrevista publicada por Rédac Creoleways, el 22 de abril 2011. Disponible en: https://creoleways.com/2011/04/22/gilles-de- reynal-dabord-on-est-tous-antillais/
Traducción al Castellano: “Ustedes dicen un Béké. Para empezar somos todos Antillanos. He hecho mi escolaridad aquí, era un pequeño Béké sí, pero la he liado igual que los otros. Tenía el mismo espíritu, la misma mentalidad. Estábamos cuidados bajo el mismo árbol del pan, yuca y bacalao. Mis alimentos y las cosas que me rodearon no eran muy diferentes de la de otro Antillano, hijo de obrero, de médico o abogado.” (2:7).
73 Traducción al Castellano: (…) “El accidente de la historia quiso que fuera blanco, soy blanco creole. (…) Soy más martiniqueses que nadie, no he salido jamás de la Martinique, estoy aun aquí para entender el racismo de algunas personas y de hecho de los Békés, cuando se dice los Békés, eso ya es racismo, son todos iguales, yo me siento totalmente Creole, hablo mejor el Creole que el Francés…”. Entrevista a Roger De Jaham el 18/05/2015 en Ducos.
75
Traducción al castellano del encuentro con Mr. Brichant. Notas del diario de campo del 10/05/2015 en Fort de France.
En otros departamentos de ultra mar si bien la presencia de los “békés” es minoritaria y representa un peso económico y social más pequeño en relación a la Martinique74, también existe una minoría de descendiente blancos de los colonos que continúan conservando las habitations y destilerías, pero que en el caso de la Guadaloupe pasan a llamarse “Blanc péyi”, acepción, que como señala la doctora I. Michelotte75
del departamento de lingüística y Cultura moderna de la U. de Génova, no conlleva connotaciones económicas.
La diversidad interna a la que aluden autores como Edith Kovats Bodeaux, sobre este colectivo, puede ser analizada desde diferentes perspectivas, pero todas ellas parten de la base de la conservación del color como criterio que unifica el reconocimiento de sus miembros hacia el grupo.
Si tenemos en cuenta las subdivisiones que clasifican al béké según su estatus económico, I. Michelotte (2007, 4:14) recoge a través de su trabajo sobre la lingüística del francés y el creole en Martinique, varias categorías en el seno del grupo:
74 « Aujourd’hui les blancs créoles sont loin d’être aussi puissants que les békés martiniquais. Ils possèdent environ 10% du foncier agricole et seules quelques rares exceptions ont su s’adapter en construisant des groupes d’envergure. Loret notre champion local avec ses 650 millions d’euros de chiffre d’affaires et ses 67 enseignes installées en Guadeloupe, en Martinique, en Guyane, à la Réunion, en Métropole, en République ominicaine, et même en hine n’a pas à rougir. Mais il fait office d’exception même si d’autres groupes tels que Blandin essaient de suivre l’exemple. ncore une classe dominante par son influence, sa fortune (même si elle tend à se relativiser), notre caste de blancs créoles est plutôt en voie d’extinction lente. Les jeunes optent de plus en plus pour des carrières à l’étranger, se marient de plus en plus avec des individus qui ne font pas partie de la caste (très souvent des blancs métropolitains), les héritages s’éparpillent, les noms s’éteignent peu à peu. Bragelone, Baimbridge, Raizet etc… ont cessé d’être des noms de familles pour les blancs pays pour n’être plus que des noms de quartiers ou de sections. e 14000 en 1802 ils ne sont aujourd’hui que 2 à 3000 vivant en Guadeloupe. »
Traducción al Castellano: “Hoy los blancos creoles están lejos de ser tan poderosos como los Békés de Martinique. Poseen más o menos el 10% del terreno agrícola y sólo en algunas raras excepciones unos pocos han sabido adaptarse construyendo grupos de envergadura. Loret nuestro campeón local con sus 650 millones de euros de venta y sus 67 paneles de publicidad instalados en Guadaloupe, en Martinique, en Guayane, en la Réunion, en Francia metropolitana, en República Dominicana y también en China, no tiene por qué avergonzarse. Pero es una excepción a pesar de otros grupos como Blandin que intentan seguir sus pasos. De nuevo una clase dominante gracias a su influencia, su fortuna (a pesar de tender a relativizarse), nuestra casta de blancos Creoles está más bien vía de extinción lenta. Los jóvenes optan más por carreras en el extranjero, se casan más a menudo con individuos que son de la casta, (muchos con blancos metropolitanos), las herencias se dispersan, los nombres se apagan poco a poco. Bragelone, Baimbridge, Raizet, etc.… han acabados finalmente de ser nombres de familia para los “Blanc-pays” a ser nada más que nombres de barrio o de sección. De 14000 en 1802 hemos pasado hoy a 2 o 3000 viviendo en Guadaloupe.”
En: Démocrite, G. (2003) « A la découverte de nos blancs péyi. » Mais qui sont-ils? Où se cachent-ils? Publicado en Quelques pas de Mika, el 01/10/2003. Disponible en: http://www.lemikadechaine.com/A- la-decouverte-de-nos-blancs-peyi.html
75
En: Michelot, I. (2007). Du Neg nwe au Beke Goyave, le langage de la couleur de la peau en Martinique. Constellations francophones, Publifarum, nº. 7, publicado el 20/12/2007. Disponible en:
76
76“ Il y a le gros béké qui possède beaucoup de richesses opposé au petit béké, qui possède peu de biens. On nomme béké déchu celui qui a perdu ses possessions et qui est souvent écarté du "milieu"(…) le béké France signifie ici métropolitain (…). Enfin, békette et békétude, sont deux outrances, dérivées de béké pour se moquer. La békette est une femme békée et békétude est la qualité de ce qui est béké. Ce dernier néologisme est fabriqué par un auteur pour se moquer de la multiplication de lexies formées sur le nom des groupes ethniques représentés à la Martinique (négritude et indianité) ou sur des termes génériques (antillanité et créolité) (…). Blanc péyi qualifie un blanc de France né aux Antilles et ayant adopté les caractéristiques régionales (notamment la langue créole). Il est composé du complément du nom - péyi (signifiant local) en construction directe sans connotation économique, par opposition au béké (où le sème de " riche " est dominant) et au petit blanc (où le sème " pauvre " est dominant), appellation méprisante du blanc qui n’a pas réussi économiquement. Le français régional cite également du créole: on entend par exemple An lapo blan, terme péjoratif signifiant littéralement une peau blanche.» (...) Existe además la categoría de “Béké goyave” o "Béké grillave" (petit blanc ruraux), que para la autora designaría a la burguesía mulata, pero para C. Chivallion77, y otros intelectuales haría referencia a un béké sin fortuna, desplazado al estatus más bajo dentro de la jerarquía del colectivo, pero que a pesar de poseer las condiciones económicas y laborales más desfavorables, conservaría los privilegios vinculados al grupo etnoracial dominante. Históricamente los individuos de este grupo fueron asignados para trabajar y vivir en los campos de guayabas, de ahí el término.
Durante la realización del trabajo de campo en Martinique, mediante diferentes encuentros con un miembro de esta subcategoría, pude constatar en este caso sin embargo, que la asignación de “béké goyave” hacía más referencia hacia la condición económica del sujeto, que continuaba conservando el apellido e historia familiar como descendiente blanco del colono martiniqués, que a sus características fenotípicas.
En todos los casos, el criterio visible que se mantiene como identificador de los miembros del colectivo en relación al resto de grupos, sería el de la persistencia de la
76 Traducción al Castellano: “Está el Béké gordo que posee muchas riquezas en oposición al pequeño Béké, que posea pocos bienes. Se llama Béké caído el que perdió sus posiciones y fue separado del “medio”…el Béké Francia significa aquí metropolitano… Por fin “Békettes y Békétudes” son dos excesos derivados de Béké para burlarse. La Békette es una mujer Béké y Békétude es la cualidad de lo que es Béké. Este último neologismo fue fabricado por un autor para burlarse de la multiplicación de léxicos formados sobre los grupos étnicos representados en la Martinique (Negritud y indianidad) o sobre términos genéricos (antillanidad y creolidad) (…) Blanc péyi califica a un blanco de Francia nacido en las Antillas que ha adoptado las características regionales (especialmente la lengua Creole). Está compuesto del complemento del nombre péyi (significa local) en construcción directa sin connotación económica, en oposición al Béké (donde la semántica “rico” es dominante) y al pequeño blanco (en donde la semántica pobre es dominante), apelación despreciable del blanco que no ha triunfado económicamente. El Francés regional cita igualmente del Creole: se escucha por ejemplo “an lapo blan”, término peyorativo que significa literalmente una piel blanca.” (…)
77En: Chivallion, C. (2012) L’esclavage du souvenir à la mémoire. ontribution à une anthropologie de la Caraïbe. Paris: Ed. Karthala. (376: 619).
77
misma línea de color a través de estrategias de parentesco endogámico que continúan vigentes mediante la transmisión de una ideología racista y que persisten debido al aislamiento residencial, cultural, educativo y espiritual de la mayoría de sus miembros y la aplicación de códigos de exclusión y penalización hacia los transgresores del grupo.
Jean-Luc de Laguarigue miembro de este colectivo, me contaba su experiencia sobre las maneras en las que a los niños se les dirige hacia el reconocimiento del blanco como lo cercano, lo bueno y positivo, frente a lo desconocido, al temor o a las sorpresas desagradables del encuentro con sujetos racializados y paralelamente anónimos, sin apellido rastreable:
78
«Jusqu’à dans les années 70 c’était comme ça, c’était impossible même si quelques- un avaient la peau blanche et on savais qui ils avaient des antécédents …c’était une espèce de sacrilège et beaucoup de jeunes mariés ont dû partir à la Guadeloupe et sortir de la société, c’est quand même assez vrai, maintenant je ne connais pas d’exemple, mais c’était pas avec le noire… un béké devait épouser une béké, mais si un béké s’amusait avec une espagnole ou une italienne c’était quelque chose, en tout cas j’étais élevé comme ça, et j’avais mes tantes, j’avais 10 ou 12 ans quand je me demandais quels cousins j’allais épouser, et je demandais à ma grand-mère à 14/15 ans pourquoi je devais épouser à mes cousins ; parce qu´on sait d’où il viennent à quelle famille ils appartiennent, si tu épouse a une étrangère peut-être il va sortir un fou dans la famille, c’était une éducation. » (…)
Entrevista a De Laguarigue, en Gros Morne el 12/05/2015.
Siguiendo esta línea, podemos reconocer el testimonio de Paul Henri79 en el que explica el significado del color de la piel, transformado en el principal vehículo identitario y en consecuencia, en el principal instrumento para conservar la homogeneidad como manera constitutiva de preservar la identidad individual y del colectivo.
78 Traducción al Castellano: “Hasta finales de los años 70 era así, era imposible incluso si algunos tenía la piel blanca y sabíamos que aquellos tenían antecedentes… era una especie de sacrilegio y muchos de los jóvenes casados tuvieron que irse a la Guadaloupe y salir de la sociedad, es algo bastante verdadero, ahora no conozco ni un ejemplo, pero no era con los negros…un Béké tenía que casase con una Béké, pero si un Béké se divertía con una Española o una Italiana, ya era algo, de todos modos he sido educado en este sentido, y tenía mis tías, cuando tenía 10 o 12 años pregunté con qué prima me tenía que casar, y preguntaba a mi abuela a los 14/15 años por qué tenía que casarme con mis primas, porque sabemos de dónde vienen, a que familia pertenecen. Si te casas con una extranjera puede que salga un loco en la familia quizás. Era una educación…” Entrevista a De Laguarigue en Gros Morne el 12/05/2015.
79
Testimonio de Paul-Henri, 54 años, jefe de empresa, recogido en: Zander, U. (2013) “La hiérarchie «socio-raciale» en Martinique. Entre persistances postcoloniales et évolution vers un désir de vivre ensemble ". REVUE Asylon(s), N°11. Quel colonialisme dans la France d’outre-mer ?, (27 de mayo de 2005).
78
Para él « ante todo uno es blanco, mestizo, negro… ». El color se convierte así en el indicador esencial y transmisor de la memoria y la historia familiar, empleándose como marca indeleble de la posición económica que ocupa el sujeto en el tejido social. En este sentido el mestizaje para este informante, se entiende como el riesgo de la disolución de esta memoria e identidad, e implícitamente de los privilegios económicos inherentes al blanco:
80
«Je ne sais pas s’il faut que je le dise… c’est vrai que de conserver, de garder les races entre elles – je crois que ça ne sera pas dans l’air du temps – mais pourquoi pas à la limite ? C’est vrai qu’aujourd’hui, quand on regarde la population du monde, elle est de plus en plus métissée de partout. Tous les grands leaders au pouvoir, tous les gens médiatiques, des hommes politiques en passant par les mannequins (…), ce sont tous des gens qui sont un peu sous les mêmes colorations, les mêmes pigmentations de peau. C’est amusant, enfin, ce sont des choses très pareilles. Pourquoi est-ce qu’on ne garde pas chacun un peu d’identité quelque part de chacun? Une identité de noir, de blanc, de jaune… pourquoi pas?».
Paul Henri, defiende este discurso la continuidad con las reglas que marcaba le Code Noire sobre el matrimonio inter étnico, expresando en esta entrevista el rol del color de la piel como símbolo e instrumento básico de identidad y pertenencia individual y cultural, adoptando parte del discurso de la modernidad que se establece sobre el tema del mestizaje y que traslada el racismo biológico al plano cultural defendido por autores como S. Huntington, y que en definitiva continúa legitimando mecanismos de homogenización etnoracial:
81
«Je vais reprendre un thème que j’ai entendu un jour à la radio, en parlant des mélanges. J’ai trouvé ça une sacrée belle réponse, je ne sais pas qui était derrière le
80
Traducción al Castellano: “No sé si hay que decirlo…es verdad que de conservar, de guardar las razas entre ellas- creo que no estará en el aire del tiempo-¿pero al final por qué no?. Es verdad que hoy, cuando miramos a la población mundial, es cada vez mas mestiza en todos los lados. Todos los grandes líderes en el poder, todas las personas mediáticas, pasando por los hombres políticos y modelos (…), son gentes que tienen una piel con las mismas coloraciones, los mismos pigmentos de piel. Es algo divertido, en fin, son cosas muy similares. ¿Por qué no guardamos en cada uno un poco de identidad en algún sitio de cada uno? Una identidad de negro, blanco, amarillo… ¿por qué no? ».
81
Traducción al Castellano: “Voy a recoger un tema que he escuchado un día en la radio, hablando de la mezclas. He visto esto como una muy bonita respuesta, no sé quién estaba detrás del micrófono, pero