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2.5.1. Intercambio de regalos

De acuerdo a la hipótesis sostenida por Liverani268, Chipre pertenece -al igual

que Creta y Micenas- al "círculo medio" integrado por los países que entregaban inw

("regalos") al faraón y que no estaban directamente bajo el control político del estado egipcio.

Durante el reinado de Tuthmosis III, las inscripciones oficiales registran entregas de "regalos" (eg. inw) realizadas por "los príncipes de todos los países extranjeros,

quienes aplauden las victorias de Su Majestad". En estas inscripciones se registra que

"Sus regalos (eg. inw) son traídos sobre sus espaldas: plata, oro, lapislázuli, malaquita,

y toda piedra preciosa (…)"269, destacando el sometimiento de los dadores al rey egipcio.

La "Estela Poética de Tuthmosis III"270 dice que todos los príncipes extranjeros "(…) de

Fenicia (Dyahy), Creta (Keftiu), Chipre (eg. Isy = ac. Alashiya), Mitanni, Tjehenu (…)

vienen con sus regalos (inw) sobre sus espaldas, inclinándose ante Su Majestad

263"Aegean Bronze Age relations with Egypt", en AJA 76, 3 (1972), pp. 291-292 y 294; en BA 49,

1, p. 50.

264PRU IV, II A, 1-2, pp. 35-40 (RS 17.132) (para la alianza Hatti-Ugarit); EA 151, 55 (carta de

Abi-Milki de Tiro a Akhenaton) (para la destrucción del palacio de Ugarit). Véase también, I. SINGER, "A Political History of Ugarit", en WATSON, W.G.E. -WYATT, N. (eds.), Handbook of Ugaritic Studies, Leiden, 1999, pp. 630-631.

265GITTLEN, en BASOR 241, p. 51; MERRILLEES, op. cit., 1968, pp. 190 y 202.

266"Relations between Cyprus and Egypt Second Intermediate Period and XVIIIth Dynasty",

Viena, 1995, p. 76 (Ägypten und Levante, V).

267E.J. PELTENBURG, "Appendix I. The Glazed Vases", en KARAGEORGHIS, V., Excavations at Kition. I. The Tombs, Nicosia, 1974, pp. 137-139; "Ramesside Egypt and Cyprus", en KARAGEORGHIS, V. (ed.), Cyprus between the Orient and the Occident; Nicosia, 1986, pp. 169 ss. (Acts of the International Archaeological Symposium).

268Op. cit., 1990, pp. 256-257.

269Urk. IV, 929, 8-13 (Tumba N° 86, del funcionario Menkheperresonb). 270Ibidem, 614, 7-9.

(Tuthmosis III)". Del mismo modo, los "Anales" de Tuthmosis III271 registran entregas de

"regalos" (eg. inw) por los príncipes de Hatti, Asiria, Babilonia, Creta y Chipre.

Las fuentes oficiales egipcias destacan la condición de los dadores de regalos como súbditos del faraón, aunque se sabe que Chipre, Creta y otros grandes estados (Hatti, Asiria y Babilonia) no fueron conquistados por Tuthmosis III. Evidentemente, estas fuentes son dirigidas a una audiencia interna (población egipcia y élite gobernante) y destacan y/o legitiman la supremacía del faraón frente a los príncipes extranjeros.

Durante los reinados de Amenofis III y Akhenaton, las "Cartas de El Amarna" registran intercambios de productos diferentes y de "bienes iguales".

Las EA 33 a 40 indican que Chipre y Egipto intercambiaron bienes mediante el "sistema de regalos" entre ambos gobernantes. Estas fuentes revelan envíos de madera, cobre, aceite y vasijas desde Chipre a cambio de marfil, aceite, aceites perfumados, carros, caballos, plata y prendas de lino, procedentes de la corte egipcia. En general, estos intercambios tenían como finalidad no sólo la obtención de materias primas y bienes de prestigio, sino también la adquisición de un mayor prestigio social por las partes intervinientes. Estos intercambios fueron realizados según un patrón de simetría, que es característico del modelo de reciprocidad.

En la EA 40 se mencionan entregas de cobre, marfil y madera de Chipre a

cambio de marfil de Egipto, cuando el gobernante de Chipre informa a Akhenaton: "Mi

hermano, yo (el gobernante de Chipre) te envié un cargamento de madera, a través de Sumitti (un mensajero egipcio), pero él no me dió nada ¡Mi hermano, envíame marfil, inmediatamente! Ahora, yo te envío cinco talentos de cobre (ca. 162 kg), tres talentos de

(buen) cobre (ca. 97 kg), un colmillo de elefante, un (cargamento) de madera de boj y un cargamento de madera para un barco como regalo (ac. šulmānu). (…) Además, mi

hermano, esta gente (los mercaderes chipriotas) y este barco pertenecen al rey, mi Señor

(él mismo, el gobernante de Chipre)¡Envía el barco (del rey), mi Señor, a toda prisa (de

regreso) inmediatamente (...). Esta gente son siervos del rey, (mi) Señor, y el hombre que recauda los derechos (el funcionario aduanero) para ti (Akhenaton), el cual está junto a ellos (los mercaderes chipriotas), no debe dirigirse contra ellos. Pero tu, mi hermano,

¡Envía(los) inmediatamente a toda prisa (de regreso)!"272. En esta carta se menciona,

entre otros productos, el intercambio de "marfil por marfil" que es -según M. Liverani273-

"irracional" desde un punto de vista puramente económico. Además del costo que implica el transporte marítimo de un mercader ida y vuelta, en la transacción no existe

ganancia, ya que se intercambia marfil por marfil274. La "racionalidad" del intercambio,

en este caso, debe ser encontrada en la búsqueda de la estabilización de las relaciones personales entre ambos gobernantes ("racionalidad social"). Además, el gobernante de Chipre pide a Akhenaton le conceda dos pedidos: el pronto regreso de su embarcación, así como de su mercader y la exención de los derechos aduaneros. Los dos cargamentos de Chipre incluyen cobre y madera, dos productos típicos de la isla y necesarios para Egipto. En definitiva, el intercambio era el siguiente: desde Chipre a Egipto se enviaba

271Ibidem, 701, 11 ss. 272Ls. 6-20 y 24-28.

273Op. cit., 1979, pp. 22-26. R. Firth sostiene que el intercambio de "bienes iguales" generalmente

no tiene motivaciones económicas sino sociales (Primitive Polynesian Economy, Londres, 1939, p. 316. Véase B. MALINOWSKY, "Kula, the circulating exchange of valuables in the Archipielagoes of Eastern New Guinea", en MAN 51, 1920, pp. 97-105; G. DALTON, ed.,

Primitive and peasant economies, Nueva York, 1967, p. 174).

274Desde Chipre se envió un colmillo de elefante, que no se especifica –en la EA 40- si estaba

cobre, madera y marfil (colmillos de elefante); mientras que desde Egipto a Chipre solamente marfil. El marfil enviado desde Chipre (colmillo en EA 40) es cuantitativamente descontado del mismo marfil que viajaba en sentido inverso, y lo que permanece, en realidad, es un intercambio de cobre y madera por marfil. En este caso, el intercambio de regalos tiene como objetivo principal estabilizar las relaciones personales que conducen a la promoción de intercambios futuros para la mutua satisfacción de las partes. Precisamente, porque los colmillos fueron un bien exótico y raro para el que los entregaba, ellos creaban un estímulo económico en el receptor que se materializaría en el envío de futuros "contra-regalos". En algunas oportunidades y específicamente en este caso, el envío de regalos entre reyes encubre también un intercambio que, en parte, es de carácter necesario. En el caso particular de la EA 40 lo que realmente subyace a la entrega de regalos entre reyes (carácter social) es un intercambio de madera y cobre de Chipre por marfil de Egipto.

Las "Cartas de El Amarna" permiten afirmar que Egipto y Chipre: 1) obtienen productos mediante el "intercambio de regalos" entre ambos gobernantes ("reciprocidad"), y 2) intercambian "bienes iguales" ("irracionalidad económica") con el propósito de reafirmar las buenas relaciones entre ambos reyes ("racionalidad social") y de promover futuras transacciones ("racionalidad económica").

2.5.2. Intercambio administrado

Las Cartas de El Amarna y los textos de Ugarit registran casos de intercambio de productos pagados en plata.

En la EA 35, el gobernante de Chipre solicita a Akhenaton a cambio de los "500

talentos de cobre" que enviará a Egipto un pago consistente en "plata en grandes cantidades"275. En otro pasaje, en la misma carta, el gobernante de Chipre reclama al

faraón el pago por la madera enviada a Egipto, al decir: "la gente de mi país murmura a

causa de la madera que el rey de Egipto recibió de mi ¡Por eso, mi hermano, dáme su

pago (ac. šimu)!"276. La mención de la participación de terceros (la población) (como

forma de persuasión) en la transacción indica el carácter no ceremonial del intercambio y la necesidad de distinguirlo del habitual envío de regalos entre ambos reyes. Además, las últimas líneas de esta carta reflejan el uso del patrón formal de intercambio entre estos

reyes: "Cualquier regalo (ac. šulmānu) que tu (Akhenaton) me envíes, yo te lo retribuiré

(ac. târu) dos veces"277.

275Ls. 10-15 y 19-20. Además agrega: "Envié tu mensajero con mi mensajero, pronto, y todo el cobre, que tu me pediste, mi hermano, luego te lo enviaré. Tu eres mi hermano ¡Envíame plata en grandes cantidades! Mi hermano, ¡Dáme plata de los dioses!(...) Además, mi hermano, la plata que te pedí, ¡Envíala en grandes cantidades!" (ls. 16-20 y 43-44). Véase un caso análogo, en EA 37: "El regalo (ac. šulmānu) para mi hermano consiste en cinco talentos de cobre (ca. 162 kg) (y)

cinco yuntas de caballos, (entonces), ¡Envíame plata de los dioses!" (ls. 8-12 y 18).

276EA 35, 27-29.

277Ls. 50-53. El vocablo acadio târu significa "retribuir", "regresar" y "devolver" (sentido

económico). Para la expresión acadia "incrementar diez veces", véase G. GESTOSO SINGER, "Some economical terms in the Amarna Letters", en Cahiers Caribéens d'Égyptologie 7/8 (2005), pp. 201-203.

Otras "Cartas de El Amarna" atestiguan también transacciones de cobre entre

Chipre y Egipto278, y destacan el interés material y los aspectos prácticos de los

intercambios, como la distancia y el costo de los viajes (como argumento)279.

En las cartas se hace referencia al pago por los mercaderes extranjeros de tasas aduaneras. En el caso de los intercambios de bienes entre Egipto y Chipre, los mercaderes chipriotas habrían sido eximidos del pago de derechos de aduana debidos al

estado egipcio. En EA 39, el gobernante de Chipre pide al faraón: "Que nadie se

aproxime a mis mercaderes (ac. tamkārī) o a mi barco para exigirles cualquier cosa

(derechos de aduana) en tu nombre"280. Aparentemente, los mercaderes estatales

chipriotas gozaron de ciertos privilegios en sus intercambios con Egipto.

Finalmente, los textos de Ugarit –antes mencionados281- registran dos casos en

que el gobernante de Chipre efectúa "pagos en plata" por un "cargamento de aceite de

oliva", procedente de Ugarit, y por "barcos" egipcios, respectivamente.

Para concluir, durante los siglos XV-XIV a.C., en sus contactos con Chipre, Egipto obtuvo bienes a través del envío de regalos, pero, principalmente, por un intercambio que no se ajusta a las formas ceremoniales. La correspondencia diplomática de la época de El Amarna (siglo XIV a.C.) refleja los intereses económicos del estado egipcio en relación a Chipre, que es un puente comercial entre el Mediterráneo y el Levante para Egipto y tiene una estructura político-económica "independiente". Los gobernantes chipriotas contaron con cierto prestigio a nivel interestatal, a juzgar por su tratamiento de "hermanos" (ac. axi) en las cartas intercambiadas entre las cortes. Sin embargo, cuando estos bienes ingresan al sistema redistributivo egipcio son presentados

ante la audiencia interna (población egipcia) como "regalos" (eg. inw) entregados al

faraón por sus súbditos, debido a su prestigio, como en el caso de los "Anales de Tuthmosis III" (siglo XV a.C.). Así, los textos oficiales revelan la intencionalidad político-propagandística del estado egipcio, a fin de justificar las conquistas o la supremacía del faraón ante la élite gobernante, la población y los países extranjeros.

2.6. Conclusiones

A partir del reinado de Tuthmosis III y hasta el de Akhenaton, Chipre mantuvo una política independiente y su prestigio económico frente al estado egipcio. Los medios utilizados por los reyes egipcios en los contactos diplomáticos y de intercambio de bienes con Chipre fueron sólo pacíficos y principalmente en función de sus intereses económicos. El intercambio de bienes se realizó a través de mercaderes reales enviados entre las cortes (intercambio administrado). La mayor parte de los productos necesarios fueron obtenidos mediante pagos en plata, aunque se realizaron frecuentemente envíos de regalos entre ambos gobernantes. Los productos intercambiados consistieron principalmente en materias primas (madera y cobre) y bienes de prestigio (aceites perfumados y ungüentos).

Durante los reinados de Tuthmosis III y sus sucesores inmediatos, el estado egipcio controló más estrechamente sus intercambios de bienes con Chipre. Durante los reinados de Amenofis III y Akhenaton, se observa un cambio significativo con respecto

278EA 33, 16 ("200 talentos de cobre (ca. 6.480 kg)"); 34, 18 ("100 talentos de cobre (ca. 3.240

kg)"); 35, 10-14 ("500 talentos de cobre (ca. 16 ton)"); 40, 7-8 ("9 talentos de cobre (ca. 292 kg)").

279EA 33, 19-26; 34, 42-46; 39, 10-16; LIVERANI, op. cit., 1990, p. 215. 280Ls. 14-20. Véase también EA 40, 16-20.

al período anterior, ya que mercaderes chipriotas, egipcios, micénicos, sirios (principalmente de Ugarit) y cananeos participaron en el intercambio de bienes en el Levante. Los nuevos hallazgos arqueológicos en Ulu Burun (Kas, Turquía) permiten afirmar que diplomáticos y mercaderes de diferentes orígenes se habrían movilizado por el Mediterráneo Oriental hacia el 1400 a.C.

En sus contactos con Chipre, Egipto no desarrolló una política exterior "imperialista", sino que, por el contrario, se respetaron los intereses de ambas partes (estructuras político-económicas "independientes"). Las Cartas de El Amarna enviadas por el gobernante de Chipre revelan el uso de, al menos, dos formas de difusión de un mensaje (el argumento y la persuasión) con el propósito de garantizar el éxito de las transacciones. En los intercambios, el gobernante de Chipre concreta sus operaciones con el apoyo de la "gente" (la persuasión) y estima costos de transporte, pérdidas y ganancias (el argumento). Las formas de difusión de los mensajes empleadas indican que Chipre realizó intercambios de bienes en función de sus intereses económicos y a través de una política totalmente independiente.

La circulación de bienes entre Chipre y Egipto fue ininterrumpida desde fines del Reino Medio hasta la muerte de Akhenaton, y aún después de ésta continuó vigente durante la dinastía XIX.