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4.3 Radio Data Processing

4.3.1 Near-Real-Time Processing

Las campañas de Tuthmosis III (ca. 1479-1425 a.C.) en Siria-Palestina fueron realizadas para asegurar las reservas del área agrícola y el tributo, y para establecer un control permanente sobre las rutas de intercambio interregionales que atravesaban el área. La política militar y administrativa aplicada por este faraón en Asia fue ofensiva y de dominación y explotación económica.

La llave para la construcción de un imperio egipcio en Canaán fue la campaña a Megiddo en el año 22 del reinado de Tuthmosis III (ca. 1457 a.C.). Esta campaña ha sido muy bien documentada en los "Anales de Tuthmosis III" y las listas topográficas en el

templo de Amón en Karnak. Tuthmosis III registra en sus Anales que "la captura de

Megiddo es la captura de unas mil ciudades"495. Esta expresión hace referencia al hecho que la conquista de Megiddo llevaba consigo la rendición de aquellos príncipes que se habían sublevado, encabezados por el príncipe de Qadesh. Por este motivo, la ciudad de

Qadesh encabeza la lista topográfica asiática, seguida en segundo lugar por Megiddo496.

La conquista de Megiddo y Taanach, entre otras ciudades, permitió el acceso a la zona de tierras fértiles del valle de Jezrael, cuya explotación se concretó a través del sistema de prestación laboral obligatoria (corvea), a juzgar por la "estela de Gebel Barkal" y los "Anales de Tuthmosis III", antes mencionados.

Los hallazgos arqueológicos confirman la conquista de Taanach (en el valle de Jezrael) y de otras ciudades de la región costera, como Jaffa, Aphek y Akko, durante el

reinado de Tuthmosis III (a comienzos del Bronce Tardío I B)497. La conquista de Jaffa,

Aphek y Akko facilitó el control de la ruta costera (Via Maris) y del intercambio de

bienes que pasaban por el área.

Tuthmosis III estableció tropas de guarnición y centros administrativos en Canaán y Siria, a fin de interferir en la política local, y envió ejércitos reales para contrarrestar cualquier foco de rebelión. Los centros fueron administrados por funcionarios y tropas egipcias, pero la población local proveyó el trabajo y los gobernantes locales fueron los responsables de la cosecha en las tierras reales. Los faraones impusieron la corvea con el fin de proveer grano a la administración egipcia y las tropas instaladas en las guarniciones en Asia, así como también para obtener el tributo anual destinado a los templos (organismos de redistribución) en Egipto. Durante

el reinado de Tuthmosis III se desarrolló una política de exacción de "tributo"498 centrada

en la explotación de la mayor parte de las tierras más fértiles de Siria-Palestina. Durante la época de El Amarna, se mantuvo esta política en el norte del Jordán, Beth Shean y el valle de Jezrael por razones estratégicas y económicas.

Ante la ausencia de material arqueológico abundante, las "Cartas de Taanach" (TT 5-6), una carta hallada en Gezer y el Papiro Ermitage (1116A) constituyen evidencia

494KNAPP, op. cit., 1992, pp. 83-84.

495Urk., IV, 660, 8. Véase la "estela de Gebel Barkal", en ibidem, 1234, 2 ss. 496Ibidem, 649, 5-12.

497WEINSTEIN, en BASOR 241, pp. 11-12.

498E. BLEIBERG, "Commodity exchange in the Annals of Thutmose III", en JSSEA 11 (1981), pp.

significativa para la reconstrucción de los contactos políticos y de intercambio entre Egipto y Canaán durante el reinado de Amenofis II (ca. 1425-1397 a.C.).

En la Carta de Taanach Nº 5, Amenofis II (?) solicita al príncipe de Taanach el envío "a Megiddo de tributo (ac. biltu) y regalos (ac. tāmartu) para Amenofis (II)"; mientras que en la TT 6 se le reprocha al príncipe de Taanach el no haberse presentado

ante Amenofis (II) cuando éste se encontraba en Gaza499. Del mismo modo, en la tablilla

hallada en Gezer500, se le reprocha al príncipe de esta ciudad el no haber entregado

"regalos" ante el rey o un alto funcionario egipcio durante su estadía en "Kiddim(mu)",

tal vez la bíblica Gittaim, en las cercanías de Gezer. Asimismo, en el Papiro Ermitage

1116A501 se registra la entrega de "regalos" (

inw) por mensajeros de diversas ciudades de

la región de Dyahy, como Megiddo, Kinnereth, Akshaph, Shimron, Taanach, Mishal y

Hazor, todas ellas al norte de Canaán.

Evidentemente, estos textos demuestran que el control económico y político de enclaves importantes en la ruta costera y de las tierras altas (como Gaza, Gezer, Megiddo, Taanach y Hazor) y en el área de las tierras fértiles del valle de Jezrael (en el norte de Canaán) continuó vigente durante el reinado de Amenofis II.

Amenofis II participó personalmente al menos en dos campañas en Canaán y

Siria, llegando hasta Naharina502. La primera campaña –del año 7- fue dirigida contra

varias ciudades del oeste de Siria e incluye la captura de "un mensajero de Naharina

(Mitanni)" en la llanura del Sharón503. Sobre tres columnas de la sala entre el IV y V

pílono del templo de Karnak, Amenofis II hizo grabar una inscripción que afirma que:

"los jefes de Mitanni vienen a él con tributos (eg. bAkw) sobre sus espaldas, para

suplicar paz de Su Majestad y su dulce aliento de vida"504. Además, en la "estela de

Menfis" se hace referencia al envío de "regalos" (Hnkw) a la corte egipcia por los reyes

de Hatti, Mitanni y Babilonia505. La campaña del año 9 de su reinado fue dirigida

específicamente contra las ciudades de la región del Sharón y Esdraelón (en Canaán)506.

Las fuentes mencionadas indican que, durante el reinado de Amenofis II, se aplicó una política caracterizada por un pronunciado control político y económico de Canaán (especialmente las áreas fértiles del Sharón y valle de Jezrael), acompañado de

un ocasional control por la fuerza (en Siria)507. Además, Egipto obtuvo bienes de Siria-

Palestina a través de la entrega de regalos (inw), el pago de tributo (bAkw) y el botín.

Para el reinado de Tuthmosis IV (ca. 1397-1388 a.C.) se cuenta con una estela,

hallada en Tebas occidental, en la que el rey menciona el "establecimiento de la fortaleza

499MALAMAT, en ScrHier. 8, pp. 220-221. 500Ibidem, pp. 228-231.

501W. GOLÉNISCHEFF (ed.), Les Papyrus hiératiques Nº 1115, 1116A, et 1116B de l’Ermitage impériale â St. Petersbourg, San Petersburgo, 1913, láms. 17, l. 72 y 22, l. 189 (Papiro 1116 A); C. EPSTEIN, "A New Appraisal of Some Lines from a Long-Known Papyrus", en JEA 49 (1963), pp. 46-56 y lám. 8.

502GALAN, op. cit., 1998, p. 135.

503En la "estela de Karnak" se registra que el rey y sus tropas llegaron a la ciudad de Niy "en el viaje de Su Majestad (Amenofis II) de regreso a Egipto" (E. EDEL, "Die Stelen Amenophis’ II. aus Karnak und Memphis mit dem Bericht über die asiatischen Feldzüge des Königs", en ZDPV 69, 1953, pp. 150-153).

504Urk., IV, 1326, 1-6. 505Ibidem, 1309, 13-18.

506Ibidem, 1304, 16-1305, 2; P. der MANUELIAN, Studies in the Reign of Amenophis II.

Hildesheim, 1987 (Hildesheimer Ägyptologische Beiträge, 26).

de Mn-Kheperw-r’ en la frontera con Kharu (?), y que Su Majestad (Tuthmosis IV)

capturó a […] en la ciudad de Gezer"508.

Con respecto a Siria, las fuentes revelan que las relaciones político-diplomáticas

entre Egipto y Mitanni llegaron a cristalizarse en una "entente cordiale". Bajo Tuthmosis

IV se modificó la configuración política de Mitanni, ya que ésta cedió Qadesh, Qatna y parte de Tunip a Egipto. Mukish, Nukhashe y Niy permanecieron bajo el control mitanio.

Asimismo, se inició una política de alianzas a través de matrimonios diplomáticos509. En

la EA 29, Tushratta destaca que fue el faraón quien solicitó siete veces la mano de su hija

en matrimonio510. Egipto obtuvo bienes de prestigio a través del intercambio de regalos

entre grandes reyes (como el de Mitanni).

Como consecuencia del acuerdo egipcio-mitanio, Ugarit perdió su neutralidad en el ámbito político. Durante el período ca. 1450-1380 a.C., los "textos de Ugarit" y las

"Cartas de El Amarna"511 indican que el control egipcio a lo largo de la costa se extendió

por el norte hasta Ugarit. Mitanni dejó a Egipto el camino libre en la costa Siria al norte de Amurru y el futuro control de las rutas de intercambio de la región.

Durante el reinado de Amenofis III (ca. 1388-1351 a.C.), el imperio egipcio logró su apogeo diplomático, político y económico. Aparentemente, este faraón no tuvo necesidad de realizar campañas militares en Asia para asegurar su imperio. Las guarniciones egipcias garantizaron el normal movimiento de bienes, tributos y de las comunicaciones en el Levante.

Amenofis III afirmó las relaciones diplomáticas y de intercambio con Mitanni a través de su matrimonio con Gilukhepa, la hija de Shuttarna II, quien arribó a la corte

egipcia "junto con 317 mujeres de su harén"512. Escarabajos conmemorativos hallados en

Beth Shemesh y Gezer registran el gran evento513. Más tarde, se concretaron matrimonios

diplomáticos entre Amenofis III y Tadukhepa, la hija del rey mitanio Tushratta (EA 29); así como con las hijas de los reyes babilonios Kurigalzu II y Kadashman-Enlil I (EA 1 y 4). También pidió en matrimonio a la hija de Tarkhundaradu de Arzawa (EA 31).

Además de intercambios de bienes y alianzas matrimoniales, Amenofis III firmó

con Tushratta un tratado de defensa mutua514.

En cuanto a Siria, las fuentes epigráficas revelan que, durante el reinado de

Amenofis III, Ugarit aparece mencionada por primera vez en un texto egipcio515.

Asimismo, un texto ugarítico contiene aparentemente un informe enviado por el prefecto del puerto de Ma’khadu al rey de Ugarit, donde se reporta su misión comercial a Egipto

en tiempos de Amenofis III516. Ugarit obtuvo beneficios económicos de las buenas

508Urk., IV, 1556, 10-11. 509EA 17, 19-24, 29. 510Ls. 16-20.

511UT 1018; 2008; EA 45; 49. Véase también W.H. VAN SOLDT, "Ugarit: A Second-Millennium

Kingdom on the Mediterranean Coast", en SASSON, op. cit., 1995, vol. II, pp. 1255-1266; SINGER, op. cit., 1999, pp. 621-624.

512Urk., IV 1738; EA 17, 5-6 y 41-45; EA 19, 6. Véase también C. BLANKENBERG-van

DELDEN, The Large Commemorative Scarabs of Amenhotep III, Leiden, 1969, lám. 29, D 4.

513A. ROWE, A Catalogue of Egyptian Scarabs, Scaraboids, Seals and Amulets in the Palestine Archeological Museum, Cairo, 1936, pp. 128, 538-539.

514EA 24, 108-118 (en hurreo).

515La lista topográfica asiática del templo de Soleb, en Nubia (J. SIMONS, Handbook for the study of Egyptian topographical lists relating to Western Asia, Leiden, 1937, lista Nº IX, 5). Véase también SINGER, op. cit., 1999, p. 622; M.C. ASTOUR, "Ugarit and the great powers", en YOUNG, G.D., (ed.), Ugarit in Retrospect, Winona Lake, 1981, p. 15.

relaciones con Egipto; así como, desde el punto de vista de la política imperial egipcia, la sumisión de Ugarit fue un suceso importante. Las EA 45-49 confirman que el paso de Ugarit al "área de influencia" egipcia fue pacífico y se habría producido entre los reinados de Tuthmosis IV y Amenofis III. En tres de estas cartas, los reyes de Ugarit se

declaran como "servidores del rey egipcio (Amenofis III)" (EA 45, 48-49); mientras que

en otras los "antecesores" del autor dicen haber sido "súbditos de Egipto" (EA 46-47).

Ugarit habría gozado de un status especial en el imperio egipcio en Asia517. Por

la EA 49, se sabe que el rey Niqmadu II no sólo envió "regalos" al faraón, sino que también solicitó el envío de dos jóvenes nubias como servidoras de palacio y un médico. Un vaso de alabastro de manufactura egipcia, hallado en el palacio real de Ugarit, contiene una representación de la boda de Niqmadu II con una mujer egipcia de elevada

posición social, aunque no una princesa518.

Merrillees519 sostiene que el acceso a los puertos sirios, principalmente el de

Ugarit (Minet el-Beida), fue de valor estratégico y económico para el estado egipcio y sus mercaderes en sus contactos con Chipre, a juzgar por la cerámica chipriota hallada en Siria, Canaán y Egipto durante el Bronce Tardío II A.

Para Canaán, durante el reinado de Amenofis III, las Cartas de El Amarna reflejan que las ciudades estaban bajo el control de la administración egipcia, a juzgar por el movimiento de mercaderes y diplomáticos a través del corredor siriopalestino.

Una representación hallada en la tumba de Kenamón (TT 162), el "Gobernador

de Tebas" y "Supervisor de los Graneros de Amón", muestra a mercaderes de Siria y/o Canaán desembarcando jarras de un barco sirio en un puerto egipcio para intercambiar. En el registro inferior se representa a mercaderes descargando sus productos en grandes vasijas cananeas -usadas para transportar vino o aceite- y en pequeñas ánforas -usadas para transportar aceites perfumados- con el fin de ser intercambiados con los

funcionarios-comerciantes locales520.

Para el reinado de Akhenaton (ca. 1351-1333 a.C.), las Cartas de El Amarna revelan diferentes problemas no ajenos al funcionamiento del Imperio egipcio en Asia. Sin embargo, existen cartas que prueban que los mecanismos de control del estado egipcio no siempre fueron efectivos, especialmente durante los últimos años del reinado de Akhenaton. En algunos casos, las Cartas procedentes de Siria y Palestina señalan problemas políticos y sociales que habrían afectado la normal circulación de los bienes asiáticos y egipcios. Corresponde determinar si estos problemas provocaron interrupciones en el intercambio interestatal de la época de El Amarna y de ser éste el caso establecer cuál fue su incidencia.

Algunos de los problemas fueron: 1) los conflictos inter-urbanos; 2) la acción

hostil de los habiru y suteos; 3) los asaltos a caravanas, y 4) la incompetencia y

corrupción administrativa.

517M. HELZER, Goods, prices and the organization of Trade in Ugarit: marketing and transportation in the Eastern Mediterranean in the second half of the II Millennium B.C.E., Wiesbaden, 1978, passim; C. LAMBROU-PHILLIPSON, "Ugarit: A Late Bronze Age Thalasocracy? The Evidence of the Textual Sources", en Or. 62 (1993), pp. 163-170.

518Ug. III, pp. 164-168. Véase también M. LIVERANI, Storia di Ugarit, Roma, 1962, pp. 30-31

(Studi Semitici, 6).

519Op. cit., 1968, pp. 202 ss. Véase M. YON, "Ugarit. History and Archaeology", en

FREEDMAN, op. cit., 1992, vol. 6,pp. 695-706.

520R. AMIRAN, Ancient pottery of the Holy Land, Jerusalén/New Jersey, 1969-1970, pp. 141 ss.;

1) Respecto de los conflictos entre ciudades, las Cartas mencionan con frecuencia problemas entre príncipes locales. Generalmente, en ellas un gobernante acusaba a otro de ser desleal al faraón, declarándose a sí mismo como el único defensor de las "tierras del rey"521.

2) No es clara la condición de los habiru durante la época de El Amarna. Los

habiru ya son mencionados en Palestina por lo menos un siglo antes, bajo Amenofis II,

quien capturó "3600 habiru"522. En general, los habiru/Sa.Gaz, como se los denomina en

las fuentes acadias, son mencionados como un grupo, que se halla fuera de los límites de

la ciudad523. La asociación de este grupo con la vida extramuros puede deberse al hecho

que éstos desarrollaron actividades de intercambio para las ciudades, a sus cualidades guerreras, o a su conducta marginal.

Las Cartas de El Amarna los presentan actuando como conductores de asnos, mercenarios o asaltantes de caravanas. En EA 195, el gobernante de Damasco menciona

a los habiru y sutu como integrantes de una unidad militar al servicio del rey en Siria, al

decir: "Yo (Biriawaza), junto a mis soldados y mis carros y junto a mis hermanos y la

gente Sa.Gaz (habiru) y los sutu marché en dirección al ejército que está allí, del que dispone el rey, Mi Señor"524. Por otro lado, el príncipe de Jerusalén, informa a Akhenaton que: "la tierra del rey desertó hacia la gente habiru"525, destacando la pérdida de una parte de las tierras al sur de Palestina como consecuencia de la acción hostil de los

habiru.

En general, las "Cartas de El Amarna" se refieren a los habiru de dos formas: a)

como un grupo definido, y b) como término despectivo aplicado comúnmente a los "enemigos".

3) También, las cartas registran casos de asaltos a caravanas realizados por los

habiru, suteos o jefes locales rebeldes.

En EA 255526 se informa acerca del envío del agente Haya desde Egipto hacia

Pella a fin de averiguar los motivos de la interrupción de los intercambios producida entre Egipto y Mitanni. Sin embargo, se puede suponer que la interrupción de los intercambios habría sido momentánea, ya que el príncipe de Pella responde a Akhenaton que su padre permitió pasar sus caravanas a Mitanni y solicita permiso para conducir él mismo una de ellas hacia Babilonia.

521En una de sus cartas, Abdu-Heba de Jerusalén informa que: "Milkilu de Gezer hizo que se perdieran las tierras del rey" (EA 286, 36-37); mientras que Shuwardata de Hebrón comunica: "¡Sepa el rey, mi Señor, que treinta ciudades hicieron algo malo en mi contra!" (EA 283, 18-20). Véase EA 244 -de Biridiya de Megiddo.

522La "estela de Menfis" (Urk., IV, 1308, 19-1309, 3); HELCK, op. cit., 1962, pp. 40 ss.; EDEL,

en ZDPV 69, pp. 169 ss.

523W.F. ALBRIGHT, Yahweh and the gods of Canaan, Londres, 1966, pp. 75-91; "Akkadian

letters", en ANET, 1955, p. 483 (para los "textos de Mari", siglo XVIII a.C.); J. MULLO WEIR,

‘Nuzi’, archaeology and Old Testament study, 1967, p. 78 (para las "tablillas de Nuzi", siglo XV a.C.).

524Ls. 24-32. Véase también J. HUEHNERGARD, "A Byblos letter, Probably from Kāmid el-Lōz",

en ZA 86 (1996), pp. 97-113 (para mercenarios suteos al servicio del gobernador de Upi).

525EA 290, 12-13.

526El agente Haya afirma al gobernante de Pella: "¡Permite que sean enviadas las caravanas (ac. arranatu) de la tierra de Mitanni! ¡Déjalas pasar!", a lo que éste le responde: "¿Quién soy yo como para que las caravanas (ac. ∆arranatu) del rey, mi Señor, no puedan pasar? Mira, Labaya, mi padre, sirvió al rey, tu Señor, y dejó pasar a toda caravana (ac. ∆arrānu) que el rey deseó

enviar a Mitanni. ¡Permita el rey, mi Señor, enviar caravanas (ac. ∆arranatu) a la tierra de Babilonia! Entonces, yo las conduciré (y) ellas estarán custodiadas cuidadosamente" (ls. 8-25).

Asimismo, el príncipe de Jerusalén informa a Akhenaton acerca del asalto de las

caravanas del rey en la región de Aijalón: "Envié cautivos, 5000 siclos (ca. 50 kg) de

plata y ocho porteadores para las caravanas (ac. xarranatu) del rey, mi Señor. Pero,

ellos fueron capturados en la llanura de Aijalón ¡Sepa el rey, Mi Señor, que no puedo enviar una caravana (ac. xarrānu) al rey, Mi Señor!"527.

El problema que muestran estas cartas es la interrupción momentánea de los intercambios a causa de las condiciones anómalas imperantes en parte de las posesiones asiáticas del imperio. Las Cartas reflejan que el intercambio de bienes estaba organizado, aunque había problemas. En ellas no se registra, generalmente, la situación normal vivida en Siria y Palestina, sino precisamente lo contrario.

4) En relación a la incompetencia y corrupción administrativa, en las "Cartas de El Amarna" hay pocos casos de gobernantes que rehusan seguir órdenes del faraón o sus agentes. En general, éstas se relacionan con casos de apropiación de una guarnición. Por

ejemplo, en EA 286528, el príncipe de Jerusalén describe un acto de insubordinación,

cuando dice: "Después que el rey estableció una guarnición, Iankhamu la tomó para sí".

En EA 287529 se registra un caso de incompetencia administrativa: Abdu-Heba de

Jerusalén enfrentó una revuelta de una guarnición de mercenarios nubios, pobremente abastecidos a causa de fallas burocráticas.

Si el imperio egipcio en Asia hubiera estado en un proceso de desintegración durante el reinado de Akhenaton, sus instituciones habrían mostrado signos de pérdida de su legitimidad. Las fuentes indican que en los territorios extranjeros, y particularmente en Asia, la lealtad fue medida por la consistencia con que eran ejecutadas las órdenes impartidas por el rey y los gobernantes egipcios. Las Cartas de El Amarna revelan sólo algunos casos relacionados con fallas en la implementación de las órdenes reales, acciones de deslealtad de príncipes ambiciosos de un mayor poder militar o incompetencia administrativa.

Resta analizar la incidencia de estos problemas en las interrupciones de los intercambios conocidas durante la época de El Amarna.

Las referencias en las Cartas de El Amarna a la interrupción de los intercambios de bienes son de tres tipos:

1) Retención de tributo y bienes de intercambio conocida a través de las respuestas de los príncipes, que se defienden de acusaciones de deslealtad. Por ejemplo,

en EA 254, Labaya de Siquem afirma: "Soy un servidor leal al rey. No me rebelé, no

pequé, y no retuve mi tributo (ac. biltu) (…) y tus bienes"530.

2) Interrupción de los intercambios de bienes entre Egipto y Mitanni.

3) Cesación del pago de tributo y de los intercambios comunicada por los mismos gobernantes locales. En EA 287, el príncipe de Jerusalén informa a Akhenaton: "(...) no puedo enviar una caravana (ac. ∆arrānu) al rey"531.

A pesar de estas referencias, y aunque las cartas no lo demuestren, el intercambio de bienes se movilizaba bastante fácilmente como lo indica la arqueología. Las

527EA 287, 53-59.

528Ls. 26-28; 287, 46-48; 289, 30-33 -cartas de Abdu-Heba de Jerusalén a Akhenaton.

529Abdu-Heba comunica al rey: "Mira, mi Señor, estoy bien en relación a los nubios. ¡Pregúntale,