4 Comparative Case Study
4.2 Analysis Case US Boeing
La respuesta de las variables agronómicas de estevia a diferentes estrategias para disminuir el NL y aumentar la eficiencia de la FN se muestran en la Tabla 46. Las AP al cabo de 89 días después del trasplante estuvieron entre 31,67 y 43,70 cm, sin diferencias estadísticas entre tratamientos. La mayor AP fue encontrada para el tratamiento T7 que combinó más estrategias (manejo del agua + enmienda órgano mineral + inoculo diazótrofo + fertilizante de liberación lenta), mientras que los valores más bajos fueron alcanzados por aquellos tratamientos que tenían sólo dos estrategias como el manejo del agua y el uso del fertilizante. Justamente estos tratamientos fueron los que reportaron mayor lixiviación, por lo que el N aplicado no pudo ser absorbido por las plantas. La respuesta del crecimiento de las plantas ante la aplicación del inóculo diazótrofo pudo deberse al suministro de N y a la producción de fitohormonas de crecimiento que este tipo de microorganismos pueden estimular (Cassan y Díaz, 2016).
Tabla 46. Propiedades agronómicas de estevia obtenidas con la combinación de diferentes estrategias.
Tratamiento AP (cm)1 Porcentaje de MS2 Rendimiento de hoja fresca (Mg ha-1)3 Rendimiento de hoja seca (Mg ha-1)3
T1 41,70±3,32 a 26,76±0,59 ab 5,57±0,55 ab 1,49±0,12 ab T2 35,93±4,60 a 28,10±1,31 ab 4,20±0,52 b 1,17±0,10 b T3 31,67±2,08 a 27,43±3,26 ab 4,85±0,90 b 1,28±0,13 b T4 38,17±0,17 a 19,90±0,05 b 6,20±0,70 ab 1,24±0,14 b T5 38,70±0,45 a 22,15±2,39 ab 5,88±0,16 ab 1,50±0,10 ab T6 42,40±2,89 a 32,19±3,73 a 4,35±0,43 b 1,38±0,09 b T7 43,70±2,44 a 26,22±2,86 ab 7,07±0,86 a 1,84±0,23 a F 1,58 3,18 2,69 2,74 p 0,22 0,04 0,06 0,06
T1= Riego a capacidad de campo (CC) + 100 kg·ha-1 de N y fuente urea; T2= riego calculado con Kc + 100 kg·ha-1 de N y fuente urea; T3= riego calculado con Kc + 100 kg·ha-1 de N y fuente urea recubierta; T4= riego calculado con Kc + 200 kg·ha-1 de N y fuente lombricompost; T5= riego calculado con Kc + 50 kg·ha-1 de N y fuente urea recubierta + enmienda órgano mineral (Bentonita - lombricompost); T6= riego calculado con Kc + 50 kg·ha-1 de N y fuente urea recubierta + consorcio diazótrofo proveniente de STARD; T7= riego calculado con Kc + 50 kg·ha-1 de N y fuente urea recubierta + consorcio diazótrofo proveniente de STARD + enmienda órgano mineral (Bentonita – lombricompost). Letras iguales indican que no hay diferencias estadísticas entre tratamientos; 1 Prueba de Tukey (95%). 2 Dunnett al 95%. 3 prueba de Duncan al 90%
A medida que se aumentaron las estrategias empleadas, la respuesta en la AP fue mejor. Los valores obtenidos estuvieron por encima de los valores promedios reportados por Zetina et al. (2014) (28,5 cm), pero por debajo de los alcanzados por Gusqui et al. (2010) (60 cm), Salgado (2013) (57,8 cm), Maniruzzaman et al. (2016) (60 cm) y Zaman
et al. (2015) (91 cm) cuyos cultivos fueron llevados a cabo al aire libre. Estos resultados sugieren que la luminosidad
y la temperatura fueron factores determinantes en la producción y desarrollo de estevia. Szymanskaa et al. (2017) refieren que la baja luminosidad se ve reflejada en peciolos alargados, menor diámetro de tallo, hojas más delgadas y menor contenido de clorofila y proteínas foliares.
Los porcentajes de MS estuvieron entre 19,90% y 32,19% correspondientes a los tratamientos T4 y T6, respectivamente, encontrándose diferencias estadísticas entre tratamientos. En la mitad de los casos, el porcentaje de MS estuvo entre 0,67 y 5,43 unidades por encima del tratamiento testigo (T2, T3 y T6), mientras que en la otra mitad
134 estuvieron, 0,54 y 6,86 unidades por debajo (T4, T5 y T7). La aplicación de urea convencional consiguió 2,38% y 29,2% más porcentaje de MS que la urea recubierta y el lombricompost. Al parecer, la adición del inóculo diazótrofo en los tratamientos T6 y T7 contribuyó a mejorar la absorción del N y a la producción de biomasa. Los menores valores de porcentaje de masa fueron para los tratamientos T4 y T5, debido posiblemente a bajo contenido de N en formas químicas disponibles para la planta, a una baja tasa de mineralización del lombricompost, a la lenta disolución de la urea recubierta y a la adsorción de amonio en los complejos de cambio.
Los rendimientos de hoja fresca estuvieron entre 4,20 y 7,07 Mg·ha-1 correspondientes a los tratamientos T2 y T7
respectivamente encontrándose diferencias estadísticas entre tratamientos. Con un 90% de confiabilidad se puede afirmar que el tratamiento que combinó el mayor número de estrategias (T7) obtuvo mayor rendimiento que T2, T3 y T6. El uso de lombricompost obtuvo 10,2%, 32,3% y 21,8% más de rendimiento que el testigo, la aplicación de urea convencional y urea recubierta, respectivamente. Este resultado pudo deberse no sólo al suministro de N brindado por el suelo y por el abono, sino también al mejoramiento de las condiciones físicas del suelo que incrementan las relaciones de porosidad y la retención de humedad, creando un medio adecuado para el crecimiento de las plantas. Además, de acuerdo con Milosevic et al. (2013), la aplicación de la urea puede reducir el pH, crear desbalances nutricionales y movilizar elementos tóxicos como Mn y Al, que puede inhibir el crecimiento de las plantas y afectar la producción.
La aplicación de la enmienda en el T5 obtuvo 26% más rendimiento que la aplicación del inóculo (T6) ambos tratamientos con manejo del agua y uso de FLL. Sin embargo, el mejor resultado se obtuvo cuando ambas estrategias fueron incluidas en el tratamiento (T7). Los rendimientos en fresco hallados estuvieron por encima de los reportados por Dushyant et al. (2014) (2,97 Mg·ha-1) y Maniruzzaman et al. (2016) (1,79 Mg·ha-1) y similares a los encontrados
por Zaman et al. (2015) (3,48 Mg·ha-1)
Para el rendimiento de hoja seca, los valores estuvieron entre 1,17 y 1,84 Mg·ha-1 correspondientes nuevamente a los
tratamientos T2 y T7 respectivamente encontrándose diferencias entre tratamientos. El comportamiento de los tratamientos estuvo similar a los hallados para rendimiento de hoja fresca. Sin embargo, vale la pena señalar que los tratamientos que incluyeron la enmienda órgano mineral fueron los que alcanzaron los mayores rendimientos de hoja seca, probablemente al brindar gradualmente el N en forma de amonio, producto de la nitrificación, sin dejarlo perder por lixiviación y por traslocación a capas más profundas del suelo. El rendimiento seco alcanzado con esta combinación de estrategias estuvo entre 18,5% y 36,4% por encima de los demás tratamientos (p<0,1). Los rendimientos hallados estuvieron por debajo de los alcanzados por Yang et al. (2013) quienes obtuvieron rendimientos de hasta 4,5 Mg ha-1
al utilizar DN de 225 kg ha-1; Gusqui et al. (2010) alcanzaron 2,9 Mg·ha-1 con 50 Mg·ha-1 de vermicompost, mientras
que Salgado (2013) encontró rendimientos de 2,78, 4,05 y 5,06 Mg ha-1 para DN de 118, 172 y 215 kg·ha-1 de N
respectivamente. Sin embargo, los hallados en el presente trabajo estuvieron por encima de los reportados por Maniruzzaman et al. (2016) (0,52 Mg·ha-1) y Zaman et al. (2015) (0,95 Mg·ha-1). Dushyant et al. (2014) encontraron
rendimiento de hoja de estevia seca entre 0,67 y 0,84 Mg·ha-1, Bonilla et al., (2007) entre 0,33 y 0,43 Mg·ha-1 y
Velázquez et al. (2016) entre 0,96 y 2,76 Mg·ha-1 todos utilizando solamente fertilizantes orgánicos, valores por debajo
de los hallados en este trabajo, aún con el tratamiento que utilizó solo lombricompost (T4).
El NF estuvo entre 0,76% y 1,49% correspondiente a los tratamientos T1 y T7 (Figura 68). Los tratamientos con mayor NF fueron T2 y T7. Estos resultados pueden deberse, en el caso de T2 a la alta disponibilidad de N que brinda la urea, a pesar de su elevada capacidad de volatilizarse, suministrando el N oportunamente. Para el caso del T7, el suministro gradual tanto del FLL sumado al N aportado por el inóculo diazótrofo, garantizó mayor cantidad de N disponible para la planta. El aporte de la enmienda órgano mineral, en la retención del amonio, permitió la conservación y garantizó su disponibilidad en el tiempo. Los valores de NF reportados por Borda-Molina et al. (2009) para estevia están entre 1,92% y 2,20%, por Salgado (2013) están entre 1,8% y 2,8% y por Maniruzzaman et al. (2016) están entre 1,15% y 1,62%, valores por encima de los encontrados en el presente trabajo.
135 Figura 68. Efecto de la aplicación de estrategias para mejorar la eficiencia de N en la concentración de NF en estevia.
T1= Riego a capacidad de campo (CC) + 100 kg·ha-1 de N y fuente urea; T2= riego calculado con Kc + 100 kg·ha-1 de N y fuente urea; T3= riego calculado con Kc + 100 kg·ha-1 de N y fuente urea recubierta; T4= riego calculado con Kc + 200 kg·ha-1 de N y fuente lombricompost; T5= riego calculado con Kc + 50 kg·ha-1 de N y fuente urea recubierta + enmienda órgano mineral (Bentonita - lombricompost); T6= riego calculado con Kc + 50 kg·ha-1 de N y fuente urea recubierta + consorcio diazótrofo proveniente de STARD; T7= riego calculado con Kc + 50 kg·ha-1 de N y fuente urea recubierta + consorcio diazótrofo proveniente de STARD + enmienda órgano mineral (Bentonita – lombricompost). Letras iguales indican que ho hay diferencias estadísticas entre tratamientos determinación realizada mediante el Test de Tukey (F=5,21; p=0,005). Promedio de tres repeticiones. Las barras indican el error estándar.