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CHAPTER VI FINDING AND DISCUSSION

A. Findings

A.2 Analysis Requirement Test

Tradicionalmente se ha separado a la actividad artística de otras actividades realizadas por el ser humano. Suele verse al arte como un esfera transhumana y totalmente alejada del contexto que la rodea.

Del mismo modo se mira a la comunicación desde una perspectiva tradicionalista o funcionalista, sólo pensada desde una actividad con profesionales enfocada a los medios tradicionales. Sin embargo, se desconoce la complementariedad de ambas áreas. Este trabajo de fin de grado propone, entre otras cosas, demostrar la relación del arte en general, y la danza en particular, en cuanto a promoción y difusión, con la labor de los comunicadores.

Mas es necesario antes que nada explicar cómo la danza, sin importar el género, la técnica, la escuela, la condición del bailarín o ningún otro elemento, es un medio de comunicación propio del ser humano.

2.3.1. La Danza y su capacidad para comunicar

Desde tiempos inmemorables el ser humano ha sentido la gran necesidad de encontrar una forma de rebasar la mera actividad física y corporal. La danza, al integrar a otras disciplinas artísticas como la técnica teatral y la música, actividades comunicativas por excelencia, se convierte en una labor en la que sus artistas, los bailarines, poseen una intención. Así como el pintor realiza un dibujo más o así como el poeta no quita o coloca una coma (,) sin un objetivo. Respecto a esto San Sebastián (2012) afirma que “es un lenguaje más, que permite a una cultura captar y representar su realidad cultural de modo diferente, además de conformar esa realidad al mismo tiempo”.

La danza, en cuanto obra de arte final, suele ser vista en muchas ocasiones como la simple unión de posturas corporales, de posiciones que no comunican más que una habilidad corpórea por parte de quien lo hace. Al contrario, al igual que en un buen poema: no hay ni un verso demás; en la danza nada es gratuito, nada es arbitrario, nada está al azar. Cada movimiento, cada paso, cada expresión posee un objetivo de comunicar, de transmitir algo, de generar una respuesta en el público, en el espectador.

Pero la obra no queda ahí, hay procesos de interpretación que el espectador debe llevar acabo frente a lo que está observando.

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La danza es símbolo y signo, dado que al estar relacionada con las expresiones de lo corporal, refleja en cada gesto la intención del danzante […] En tal sentido, la danza es fuente de ideas, en tanto el símbolo posee figura y significado. La figura otorgada por la representación corporal (el gesto) de una idea y el significado por la imaginación y sueño que asume la idea a representar. (Jaramillo y Echeverri, 2012)

Varios pasos, gestos o frases de las diferentes danzas del mundo hacen referencia a situaciones de la actividad humana, a emociones, sentimientos, sin la necesidad de llevarlos a la acción explícita. Es decir que hay una fuerte carga sígnica en la actividad del bailarín.

“Pero decíamos además que la danza es signo, en tanto el signo es un producto de la actividad consciente que permite referirse a una cosa sin necesidad de hacerla presente en su materialidad. Lo anterior implica que la danza tiene significante y significado; categorías fundamentales del signo. El significante otorgado por la representación material del fenómeno y el significado, por el fenómeno mismo que se quiso representar. (Jaramillo y Echeverri, 2012)

Si se recuerda, en el primer capítulo, la definición que este trabajo hizo acerca de comunicación se habla de ella como un proceso de intercambio de ideas, de pensamientos, de criterios, conocimientos en un ambiente horizontal en el que los sujetos se desenvuelven. Es entonces adecuado decir que la danza también es un espacio donde se dan procesos de intercambio, de interacción, integración mediante un lenguaje especializado que comunica.

La danza es símbolo y signo de las expresiones de lo corporal, refleja en cada gesto la intención del danzante, una intención que parte de una idea a ilustrarse. Así, la danza es el origen de ideas, en tanto el símbolo posee figura y significado. La figura otorgada por la representación corporal (el gesto) de una idea y el significado por la imaginación y sueño que asume la idea a representar.

La danza es signo, en tanto el signo es un producto de la acción consciente que remite a una cosa sin necesidad de hacerla presente en su materialidad. De igual forma la danza referencia a múltiples eventos y elementos, sin necesidad de hacerlos presentes en su materialidad; es por ejemplo fuente de representación de una faena, del desamor, de la agonía.

La danza tiene significante y significado; categorías fundamentales del signo. El significante otorgado por la representación material del fenómeno y el significado, por el fenómeno mismo que se pretende representar. Incluso como fuente de ensoñación y deseo, la danza es figurativa,

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es la representación de algo abstracto, inmaterial; como sucede en casos como los rituales y las representaciones sacras.

Así, se da la comunicación, interacción e intercambio entre los seres humanos mediante procesos que no tienen que ser necesariamente verbales o través de un medio de comunicación convencional (radio, prensa, televisión, internet), sino que ahí radica una de las esencialidades del arte como forma de expresión, ofrecer una alternativa de interrelación entre las personas. Generar espacios de conocimiento, de aprehensión.

2.3.2. La Comunicación: un vehículo para la Danza

Se ha hablado ya de la danza en cuanto a su historia, técnicas, géneros, principales representantes, etc. Es propicio ahora hablar de cómo la comunicación, vista en este caso como la actividad profesional encargada, entre otras cosas, de llevar a cabo procesos de promoción, difusión y socialización, se convierte en una herramienta impresionable para el posicionamiento de este arte.

Analizar la promoción y difusión de la danza en la Casa de la Cultura Ecuatoriana de Quito implica comprender y explicar en los casos pertinentes, cuáles son los planes o las estrategias en concreto para realizar dicha actividad, cuál es la relación estratégica con medios para el posicionamiento de sus actividad y cuáles son sus procesos de formación de bailarines, todo esto comprendiendo la importancia de trabajar en y desde la cultura y el arte como aspectos esenciales de una sociedad.

Esto no se realiza sin antes comprender cuál es el contexto que rodea al campo de la promoción y difusión del arte. Un escenario poco favorable en palabras de Gabriela Navas, relacionista pública del Ballet Nacional Ecuador, y el criterio no mejora si se le pregunta a María Augusta Tufiño, relacionista pública de la Compañía Nacional de Danza del Ecuador. Ambas profesionales de la comunicación aplicada al campo de la promoción y difusión del arte en general, y de la danza en particular.

Así la comunicación, ejercida profesionalmente y con criterio, bases y argumentos teóricos y técnicos, juega un papel esencial en la sociedad y el acercamiento de ésta al arte, en tanto la creación de un público que admire a la danza más allá de una actividad física realizada por alguien diestro corporalmente, sino como lo que es, un arte con una función clara en la sociedad.

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CAPÍTULO III

PROMOCIÓN Y DIFUSIÓN DEL ARTE: LA DANZA EN LA CASA DE LA

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