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6. APPENDICES

6.14. APPENDIX N – Example of Codes Listed under the Category/

El árabe dialectal tanto el argelino, como el marroquí son las verdaderas lenguas maternas de la mayoría de sus poblaciones; éstas lenguas son aprendidas de forma natural en casa y en la sociedad, y es la lengua en la que empiezan a pensar los niños y en la que se expresan espontáneamente. Sin embargo, los dos estados magrebíes imponen el árabe estándar moderno como lengua oficial, ignorando por completo el árabe dialectal. En otras palabras, dichas sociedades son unos perfectos ejemplos que encarnan lo que Ferguson (1959) llamó: diglosia.

Según el estudio de Langerova (2012) en el que nos apoyamos para abordar este apartado, tanto la constitución marroquí como argelina adoptan una estrategia lingüística ambigua que consiste en afirmar la oficialidad y nacionalidad del idioma árabe sin precisar no obstante la variedad a la que se refiere exactamente. Dicha política puede ser interpretada como una tentativa que tiene como objetivo confundir a la

población y hacer que estos puedan interpretar la neutralidad del término “árabe” de

diferentes formas y de este modo cubrir indirectamente las dos variedades del árabe: el árabe estándar moderno y el árabe dialectal y de este modo prevenir todas las potenciales reivindicaciones de un carácter oficial de la dariya que podría acabar con el

fusha.

Cabe destacar que muchísimos locutores arabófonos consideran su lengua materna como una distorsión del árabe clásico. En este contexto citamos las palabras de

Moscoso (2010:52) “La falta de reconocimiento por parte de muchos arabo-marroquís, de su lengua como tal. A muchos hemos preguntado si el árabe que hablaban en casa y en la calle tiene una gramática y casi ninguno ha sido capaz de responder sencillamente

o ha negado sencillamente su existencia”.

Langerova (2012) nos presenta un excelente ejemplo que encarna las actitudes despectivas de los locutores arabófonos hacia su lengua materna y es aquel de la enseñanza del árabe en Francia en los años noventa, cuando los familiares de los obreros contratados por el gobierno francés se reunían con ellos en contexto de reagrupamiento familiar. Con el fin de facilitar su adaptación la Enseñanza de Lenguas Y Culturas de Origen (ELCO) decide enseñar la variedad dialectal a los familiares marroquíes residentes en Francia. Dicha iniciativa provocó un torrente opositor por parte del gobierno marroquí, y fue concluida con la aceptación de Francia de enseñar el árabe estándar a cambio de que Marruecos permitiese a su vez la enseñanza de dicha lengua sin mención alguna a la religión musulmana. Dicho ejemplo es sin lugar a dudas una prueba de la importancia y del prestigio del que goza el árabe estándar a ojos de los árabófonos y de su desprestigio hacia su propia lengua materna.

2.5.4.2 El árabe estándar vs el francés

Los dos países magrebíes son bilingües en francés y aunque no sea una lengua oficial reconocida por los dos Estados, esta lengua goza de un carácter privilegiado y sigue imponiéndose con fuerza a pesar de los esfuerzos titánicos de la política de arabización emprendida por los dos gobiernos. Según los datos aportados por Langerova (2012) más de 57% de los argelinos considera que tiene un dominio bilingüe o cercano de la lengua francesa y un cuarenta y uno por ciento de los marroquíes opinan que lo son también. Esto se debido básicamente a tres factores que según la autora son los siguientes:

2.5.4.2.1 Factores económicos

Aunque la lengua árabe es una prestigiosa herramienta de comunicación que permite a los países magrebíes comunicarse con el resto de la arabofonía a nivel de varios sectores, la lengua francesa permanece como la lengua por excelencia de la economía magrebí, ya que Francia realiza unas cifras de inversiones vertiginosas en la zona. En Marruecos por ejemplo, el flujo de inversión directo se ha elevado con 919 millones de euros, lo que convierte el país en el destino favorito de las inversiones francesas en África con sus numerosas empresas inversoras, entre ellas: Danone, Renault, BNP Parisbas, etc. (Oudoud: 2013).

2.5.4.2.2 Factores culturales

Otro factor de vital importancia que favorece el uso del francés es el factor cultural. La lengua árabe al ser lengua del Corán, cohíbe a sus hablantes a la hora de expresarse en temas considerados tabú en su sociedad como el sexo, la política, el rey, etc. Hablando en árabe, el arabófono no puede mostrar su opinión libremente porque siente respeto a lo que representa la palabra de Dios.

Por otra parte, la cultura árabe a lo largo de la historia ha acostumbrado siempre a su gente a la tradición al conservadurismo y a omitir temas mal vistos según los criterios de la moralidad árabo-musulmana. Langerova (2012) ofrece un excelente ejemplo que describe perfectamente este aspecto tímido del árabe. En 2006, un artículo

redactado en árabe con el nombre de “Chistes: cómo los marroquís se ríen de la religión,

el sexo y de la política” es publicado en la revista marroquí “Nichane”. Su publicación

conduce en seguida a la prohibición de la venta y a su sanción por una decisión del Primer Ministro, por haber ofendido a la ética islámica y al pudor árabe. Curiosamente, el mismísimo artículo es publicado de nuevo en francés en otra revista francesa y ante la gran sorpresa de los lectores, esta vez no provocó ninguna ofensa ni tampoco fue sancionada la publicación de ninguna manera. Lo referido en el ejemplo es sin duda alguna una prueba clara del papel que desarrolla el francés en la libertad de pensamiento y expresión en los países árabe.

La misma autora (2012), señala también que los arabófonos a la hora de expresarse románticamente, normalmente, en vez de usar alguna de las numerosas

formas de decir te quiero que existen en árabe, estos recurren a” je t´aime”. Es como si

un tema que pudiera ir en contra de los valores musulmanes y la tradición árabe al expresarlo en francés perdiera su aspecto “incómodo” y le quitara hierro al asunto para convertirlo en un tema cotidiano.

2.5.4.2.3 Factores educativos

En definitiva, la autora (2012) añade otro factor no menos importante que el factor cultural: el factor educativo.

El papel que juega el francés en el campo de la educación, como ya hemos mencionado anteriormente en el apartado cinco, el francés sigue desempeñando un papel importantísimo en el ámbito cultural hoy en día en la realidad magrebí, puesto que el árabe, tras la decadencia del imperio islámico estuvo apartado durante mucho tiempo de las ciencias y las innovaciones y por lo tanto y con el fin de recuperar su retraso con respeto al resto del mundo, estos países no tuvieron más remedio que recurrir nuevamente al francés como vehículo transmisor de la modernidad del occidente.

Hoy en día, el francés es usado para enseñar muchas disciplinas en la universidad como por ejemplo: medicina, las ciencias exactas, etc sobre todo en Argelia, donde el francés penetró más que en el resto de países del Magreb aunque está presente de manera preeminente en los diferentes ciclos del sistema educativo de estos países.