CHAPTER FOUR: GENERAL APPROACHES OF THE COURT OF APPEAL
84 See Appendix O ne for the data collection form.
en interacción denominada psicolingüística ha tenido una gran repercusión en el campo de la enseñanza de lenguas. Este hecho se ve reflejado en el ámbito de la investigación sobre el chat pedagógico, pues una gran parte de los estudios realizados sobre el tema se han llevado a cabo siguiendo esta línea teórica. En el presente apartado, nos dedicaremos, concretamente, a la revisión de cuatro de las investigaciones derivadas de la perspectiva psicolingüística que, igual que nuestra investigación, se centran en el análisis de los chats entre estudiantes en un contexto pedagógico.
Los estudios que presentamos a continuación examinan el desarrollo de la competencia lingüística a través de los chats y tratan de demostrar que la hipótesis de la interacción, desarrollada por Michael Long (1985) para los intercambios orales, resulta también válida en la CMO sincrónica entre estudiantes. Como hemos mencionado en el capítulo anterior (cf. Capítulo 1), aunque a diferente nivel que la perspectiva socio-interaccionista, esta teoría concibe la interacción social como uno de los elementos fundamentales para el desarrollo del lenguaje. Durante la comunicación, los interlocutores colaboran a través de los procedimientos de negociación del significado para que el input resulte más comprensible para el aprendiente y con objeto de que, de este modo, se facilite la adquisición de la LE.
Los tres primeros estudios a los que nos referiremos dentro de esta línea de investigación, Jill Pellettieri, 2000, Robert Blake, 2000 y Bryan Smith, 2003,
presentan características muy similares20. Estos autores pretenden averiguar en qué medida los procedimientos de negociación y reparación observados en las interacciones orales tienen lugar durante las interacciones sincrónicas escritas. Todos ellos observan movimientos de negociación del significado que siguen los patrones orales (compuesto por desencadenante, señal, respuesta y reacción, según el modelo presentado por Varonis y Gass en 1985) durante la realizaión de los chats. Asimismo, inciden en el hecho de que el tipo de problema comunicativo que más se negocia, al igual que en las interacciones orales, es el derivado de la incomprensión de algún elemento léxico y en que los procesos de negociación de la forma resultan escasos.
Estos autores advierten, no obstante, que, en el chat, no todo sucede de la misma forma que en las interacciones orales. Smith (2003) y Pellettieri (2000) notan que, en la CMO sincrónica, los participantes tienden a completar explícitamente el cierre de la negociación o movimiento de reacción. Los dos investigadores encuentran la explicación a este fenómeno en la ausencia de comunicación no verbal en los chats, lo que provoca que las intervenciones sean más explícitas. En otras palabras, la última etapa de la negociación (reacción), cuya aparición en las interacciones orales no es muy abundante, tiene lugar fácilmente en las sincrónicas escritas debido a la ausencia de información no verbal.
Pero esta necesidad de elaborar mensajes exhaustivos no se manifiesta en todas las ocasiones. Smith (2003) se da cuenta de que la señal, que constituye el segundo componente de la negociación del significado, experimenta, también, alteraciones en el chat. Las investigaciones realizadas en el medio oral afirman que este segundo movimiento de la negociación del significado tiende a ser concreto y específico; por el contrario, en los chats, los aprendientes señalan aquello que no han comprendido de forma global, con expresiones con un referente amplio del tipo “¿qué?” o “¿cómo?”.
Algunos de los hallazgos más interesantes, derivados de los tres primeros estudios de la línea psicolingüística de la interacción que tratamos aquí, tienen que
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Pellettieri y Blake publican, un año antes, junto con otros investigadores, un artículo en español cuyos resultados son muy similares a los recogidos en los artículos del 2000 (Blake et al., 1999). Hemos optado, sin embargo, por revisar aquí los estudios más recientes por tratarse de trabajos más extensos.
ver con el análisis de los efectos que el tipo de tarea ejerce en las negociaciones y las reparaciones que ocurren en los chats. Pellettieri (2000), Blake (2000) y Smith (2003) toman, de nuevo, como punto de partida, los estudios dedicados al análisis de las tareas en las interacciones orales entre estudiantes. Los tres autores adoptan la misma metodología, que consiste en comparar los efectos de varios tipos de tareas con objeto de averiguar cuál de ellas desencadena una mayor cantidad de discurso negociado. Pellettieri (2000) pone en práctica cinco tareas comunicativas que sitúa en un continuo que comienza con aquellas que poseen una solución abierta, como un debate, y concluye con las de solución cerrada, como la actividad-puzzle. Blake (2000), por su parte, analiza tres tipos de tareas, actividad-puzzle, vacío de información y toma de decisión, cuyos efectos en las interacciones orales fue demostrado por Pica et al. (1993). Finalmente, Smith (2003) pone en práctica únicamente la actividad-puzzle y la tarea de toma de decisión, pero multiplica el número de grupos que las realizan. Todos ellos concluyen que las tareas influyen en la cantidad y la calidad del discurso negociado a través del chat.
De los estudios sobre las tareas orales, los tres autores aplican los resultados del estudio de Pica et al. (1993) para el análisis de sus chats. En este trabajo, se afirma que las tareas cerradas, con objetivos convergentes y una única solución posible, proporcionan mayores ocasiones de negociación del significado que aquellas que no cumplen estos requisitos. Pellettieri (2000) y Blake (2000) confirman este resultado en el análisis de su corpus escrito. La tarea puzzle, que posee todas las características señaladas por Pica et al. (1993), es la que proporciona mayores oportunidades de negociación.
Sin embargo, no todos los resultados confirman lo hallado por las investigaciones precedentes. Blake (2000) advierte que la tarea de vacío de información, una de las más propicias para desencadenar discurso negociado según Pica et al. (1993), no responde de la misma forma cuando su realización tiene lugar a través del chat. Este autor observa que se trata de la tarea que menos cantidad de negociación produce, por debajo, incluso, de la de toma de decisión, que no cumple ninguno de los requisitos presentados por Pica et al. (ibid.). Smith (2003), por su parte, también obtiene resultados contradictorios con respecto a los estudios sobre
las interacciones orales. De las dos tareas que analiza, actividad-puzzle y toma de decisión, es esta última la que presenta mayores oportunidades de negociación.
Las razones que los investigadores presentan para explicar estos fenómenos, contrariamente a lo esperado, no están relacionadas con el medio en el que se producen, sino con el diseño de la tarea. Smith (2003), por ejemplo, explica sus resultados a través de la teoría de Laufer and Hulstijn (2001), según la cual los elementos lexicales que se negocian son aquellos que resultan relevantes, es decir, que son condición necesaria para la solución de la tarea. En la actividad de toma de decisión realizada por Smith, el conocimiento del significado de determinados lexemas es un requisito indispensable para lograr un resultado satisfactorio.
Además de los temas presentados hasta aquí, Pellettieri (2000) estudia las reparaciones que tienen lugar en los chats entre estudiantes. La autora observa que, aunque se dan casos en los que los participantes se corrigen los unos a los otros durante la CMO sincrónica, la realización de hetero-reparaciones no constituye una tendencia generalizada. El tipo de problema que los estudiantes señalan es, principalmente, de orden léxico y, al igual que lo advertido por Varonis y Gass (1985) en la interacción oral, en la mayoría de los casos, suele incorporarse cuando la corrección resulta adecuada a la norma.
Pellettieri (2000) se ocupa también del análisis de las auto-correcciones. La observación de esta forma de reparación es posible gracias a que el programa que utiliza, el ytalk, posibilita su estudio al conservar y recuperar las modificaciones que los estudiantes realizan durante la redacción de sus mensajes. La autora constata que los participantes se auto-corrigen constantemente.
El tema de las reparaciones fue tratado, además, por Kevin Jepson (2005), cinco años más tarde, en un estudio que adopta una óptica diferente a la de los investigadores anteriores. El programa de chat que utiliza es de acceso libre, por lo que ni el número de participantes ni sus características han podido ser definidos de antemano. En su estudio, compara interacciones entre aprendientes y entre aprendientes y nativos realizadas a través de chats escritos y chats orales o de voz. El objetivo de esta investigación es averiguar qué ventajas ofrecen los dos tipos de chats, para su incorporación a las prácticas pedagógicas, a través del estudio de los movimientos de reparación. Al igual que Pellettieri (2000), Jepson constata que, en
los dos medios, los participantes privilegian la negociación del significado por encima de la retroalimentación negativa. De la comparación de ambos medios, chat y escrito y oral, concluye que el chat oral desencadena un mayor discurso negociado, casi siempre provocado por errores de pronunciación, lo que le lleva a concluir que este medio de comunicación puede resultar apropiado para la práctica fonética.
Según Jepson (2005), las razones que explican el resultado apuntado son, principalmente dos. En primer lugar, el tiempo necesario para recibir una respuesta es mayor en el chat oral que en el chat escrito. El autor señala que se produjeron abundantes silencios entre las intervenciones, provocados por problemas tecnológicos que, a su vez, desencadenaron problemas de incomprensión que fueron negociados por los aprendientes. En segundo lugar, el interés que el tema de la interacción despierta en los aprendientes, así como su nivel conversacional, puede provocar la proliferación de movimientos de reparación (tal y como lo señalan Van Lier y Matsuo, 2000).
En cuanto a los movimientos de auto-reparación, Jepson (2005) advierte que prácticamente desaparecen en las conversaciones escritas. El autor opina que este hecho puede ser debido a la posibilidad que los usuarios tienen de releerse y corregirse antes de enviar el mensaje. Sin embargo, conviene apuntar que, a diferencia del ytalk utilizado por Pellettieri (2000), el programa que maneja Jepson no tiene la capacidad de registrar los movimientos de auto-reparación que se producen antes de la publicación del mensaje. En cuanto a las auto-reparaciones que se producen en el chat de voz, al igual que en las negociaciones del significado, la mayoría de movimientos tienen que ver con la solución de problemas de pronunciación.
Así pues, los estudios que se engloban dentro de esta línea de investigación concluyen que la negociación del significado es posible en el chat del mismo modo que en las interacciones orales; sin embargo, el medio en el que se producen influye en la interacción ya que los factores que favorecen la negociación son, en ocasiones, diferentes en el chat y en el discurso oral. No siempre las mismas tareas desencadenan la misma cantidad de discurso negociado, como es el caso de la toma
parte de la negociación sufren alteraciones, como es el caso de la señal o del turno de reacción. Finalmente, parece que existe una menor tendencia a realizar hetero- correcciones en el chat que en las interacciones que tienen lugar cara a cara.