Chapter 6. Conclusions
7.7 Appendix Script 1
Existe la visión ortodoxa que tiende a hacer creer de manera subliminal que quienes sostienen esas creencias están fuera de la realidad, tienen tendencias esquizotipicas o estructura de personalidad psicótica, pero para los casos reales a los que hacemos referencia constituye una falta de respeto.
Existen en nuestra sociedad grandes focos de necesidad que no son atendidas por nadie. Personas con verdaderos problemas y necesidades de toda índole, son abandonadas o navegan de puerta en puerta en la zona gris de las ortodoxias, una zona existencial que es negada por muchas mentes ignorantes de las necesidades derivadas del dolor humano.
Esta es una época donde los pseudoeruditos programados por la sociedad insensible hacen creer y encima creen que tienen respuestas racionales para todo. Aquellos que hemos tenido la desgracia por un lado y la suerte por otro de transitar en alguna etapa de nuestra vida por esa zona gris mencionada y también haber logrado tener vidas maravillosas, sabemos perfectamente cuanta ignorancia insensible esta institucionalizada en las profesiones que deberían ayudar a los seres humanos, sabemos también cuanto enfermo esta enquistado en religiones y escuelas de conocimiento que se encuentran vegetando su existencia mientras perjudican la de otros en lugar de buscar ser mejores personas.
Muchas de las personas mencionadas que existen en esos focos de necesidad, reciben verdadera ayuda a través de cultos populares y de personas con Fe que se sienten impulsados a hacerlo por su amor hacia aspectos espirituales elevados que se expresan a través de personas como las mencionadas en el apartado anterior.
Esto constituye una realidad poco mencionada y más desde y en los ámbitos profesionales donde hay un techo de ideas disfrazadas de verdad que impiden que todo conocimiento cuya fuente de origen se encuentra en las afueras del ego no sea considerado una realidad.
Maza el aborigen comentaba al respecto de lo analizado aquí muchas descripciones simbólicas que traducidas a nuestro repertorio conceptual era como si afirmara que esa negación sistemática de todo aquello que esta más allá del ego de los seres humano no era más que la tendencia infantil que tenemos los occidentales producto de un impulso narcisista que nos hace creernos únicos, negar todo lo que no brote de nuestra limitada mente y a través de los métodos que hemos generado con ella. VIAS DE ACCESO AL CONOCIMIENTO
Con respecto a todas estas afirmaciones y opiniones, Maza el aborigen opinaba que las mismas eran interpretaciones a las que llegaban por diversas fuentes de orden psíquico extrasensorial.
Para ellos era más acertado hablar de percepciones extrasensoriales que de estados de conciencia extraordinaria o alterada. Coincidían en que una persona con acceso a aspectos espirituales no expande su mente hasta alcanzar lo espiritual en un estado de confusión, sino que por el contrario lo espiritual es accesible a su consciencia humana producto de la afinidad o sintonía entre su clima interno y los aspectos espirituales para los cuales es un instrumento.
Maza el aborigen comentaba que por suerte el universo funciona en perfecta armonía y bajo jerarquías bien definidas y por lo tanto aquellos que tienen una conexión espiritual verdadera cuentan con la preparación y la capacidad necesaria como para expresar el conocimiento, ya sea exteriorizando algo o simplemente a través de acciones mentales internas sin ningún tipo de alteración estereotipada en su consciencia o estado mental. A lo sumo podrá haber algún tipo de reacción física mínima producto del impacto de los aspectos energéticos espirituales en el sistema nervioso.
El problema está en lo que el mismo Maza mencionaba. Existen muchas personas ansiosas por tomar contacto con aspectos espirituales, desconociendo cual es la vía adecuada para la elevación interior.
Muchas de esas personas toman verdaderamente contacto con aspectos espirituales, pero de fajas energéticas inmediatas a lo físico, fajas energéticas donde existe la misma entropía que existe
en sus mentes y en su aspecto emocional y por lo tanto puede convertirse en fuente de conflicto intrapsiquico.
Todas las religiones verdaderas, todas las escuelas de conocimiento y todo tipo de cultos espiritualistas son coincidentes en cuál es la forma de autorrealizarce y de acercarse realmente a esferas espirituales que provean armonía. Es demasiado común, por desgracia, que las personas confundan aspectos espirituales elevados con cualquier otra cosa humana que suponen que se le parezca.
Maza el aborigen solía reírse de todas esas confusiones y las tenía muy bien identificadas. Solía comentar con extrañeza que si bien desde la ortodoxia se entiende como psicóticos a aquellos que creen en aspectos espirituales, dentro del mundo espiritualista de la improvisación, que es muy abultado en número de adherentes, podría afirmarse lo mismo en relación a las terribles confusiones en las que suelen caer, sin hablar del mal que se provocan así mismos y el que provocan a los demás.
Comentaba que en principio existe una confusión entre los aspectos de forma y los esenciales. Estamos acostumbrados a que todo aquello que en apariencia es estéticamente o sensorialmente armonioso sea en verdad expresión de armonía y bondad, según Maza el aborigen eso no es estrictamente cierto debido a que la armonía no tiene forma ni modos expresivos. Cada sociedad o grupo social tiene sus parámetros estéticos y de expresión de aquello que se supone que es positivo y armónico,
pero las formas y las apariencias son solo eso, formas o modos de comunicar y no tiene porque ser representativo de la esencia interior de quien lo expresa.
La historia moderna está lleno de casos concretos en que personas con apariencia bondadosa y con fama de realizar buenos actos han sido descubiertos en terribles acciones negativas. Si nos adentramos un poco más en la profundización de este aspecto podemos citar numerosas descripciones de aquellos autores que han estudiado la psicopatía por ejemplo, también mencionar numerosísimos casos de sectas cuyos líderes han realizado los actos más terribles de bajeza humana embanderados en palabras y aparentes gestos de amor y también no podemos dejar de citar los terribles casos de abusos de menores cometidos en el ámbito de acción de la iglesia católica. Los farsantes no vienen con un cartel identificatorio, en este mundo plástico, la apariencia corre por un lado y la realidad por otro. Cada ámbito cultural tiene su estereotipo expresivo, sus formas de expresión, la verdad y la espiritualidad positiva en un ser humano solo es reflejo de su amor a sus semejantes y todo lo que existe, de su Fe y de la humildad con que asume esa realidad en sí mismo y el resto es solo cartón pintado, forma y apariencia que puede deformar en lo que deforma en muchas personas cuando el cuidado de la misma se hace disociado de su realidad.