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1.3. Atomic force microscopy

1.3.3. Application of the AFM: imaging

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[1]. La presentación de los textos del Nuevo Testamento se funda en Nuevo Testamento. Edición preparada por Senén Vidal, Sal Terrae, Santander 2015. De ese libro están tomadas también las siglas utilizadas en este estudio.

[2]. Por facilidad, se habla de la obra lucana, siguiendo la tradición que fija como autor de Lc y de Hch a Lucas, colaborador en la misión de Pablo. Pero realmente la investigación crítica ha mostrado la falta de fundamento de esa tradición, cuyo primer testimonio es, sintomáticamente, un tanto tardío. Aparece en la obra de IRENEO

Contra las herejías, un escrito de fines del siglo II (hacia el año 180 d.C.). Y la noticia la infiere Ireneo desde los textos de Hch en primera persona del plural (textos nos), especialmente el de 27,1–28,16 (ida y llegada de Pablo a Roma), combinados con la indicación de 2 Tim 4,11 (solo Lucas está conmigo): desde esos textos, entendidos inadecuadamente como informes históricos, deduce Ireneo que el autor de Lc y de Hch fue Lucas, acompañante de Pablo (Flm 24; Col 4,14; 2 Tim 4,11) y médico (Col 4,14). Más tarde, esa tradición se amplió: Lucas habría pertenecido a la comunidad de Antioquía, combinando una lección variante de algún manuscrito en Hch 11,28 (estando nosotros reunidos) con Hch 13,1 (identificando a Lucio con Lucas); habría sido célibe; e incluso habría muerto a los 84 años (número sagrado: 12 x 7: cf. Lc 2,37).

[3]. El servicio diario se refiere a la atención caritativa diaria a los necesitados.

[4]. El servir a las mesas señala el servicio de la comida en la atención caritativa a los necesitados.

[5]. La tradición daba la lista de los siete dirigentes de los cristianos helenistas, con nombres griegos todos ellos. La figura más representativa era, de seguro, Esteban, cuya actividad misional en Jerusalén y consiguiente martirio se narran a continuación. También se narra la misión de Felipe en Samaría y en la costa palestina, en donde convierte a un gentil; en 21,8-9 se le da el título de evangelizador, o proclamador misionero, y se dice que vivía en Cesarea con cuatro hijas vírgenes que profetizaban. De los otros cinco no se dan noticias en Hch ni en la literatura cristiana antigua. Con todo, es significativo que de Nicolás se diga que era un prosélito de Antioquía ; de hecho, la misión de los helenistas fue la fundadora de la comunidad de Antioquía, la más importante del movimiento cristiano en los tiempos antiguos (11,19-21).

[6]. Siguiendo la antigua tradición israelita, que presentaba el gesto de imponer las manos como un rito de ordenación para una función especial dentro del pueblo (Num 27,18.23; Dt 34,9), el gesto se convirtió en el judaísmo en el rito de ordenación de un rabino, como maestro de la ley y como juez en un proceso. Esa tradición judía es la que asumió el cristianismo para convertir el gesto en el rito de ordenación para los oficios eclesiales (1 Tim 4,14; 2 Tim 1,6); ese es el sentido del gesto en este texto de Hch, que refleja un tiempo cristiano ya avanzado.

[7]. Este tema se tratará detenidamente en el capítulo 5.

[8]. En este y en otros casos, se cita el texto que contiene la tradición utilizada junto con el contexto inmediato que la enmarca.

[9]. Todas esas sinagogas son de judíos helenistas: el judío helenista Esteban proclama el evangelio mesiánico entre sus convecinos judíos helenistas. Los Libertos se refiere a antiguos esclavos emancipados; judíos libertos están testificados en ese tiempo para Roma; no sería nada extraño que algunos de esos judíos libertos que vivían en Palestina, después de haberse convertido al movimiento cristiano, hubieran ocasionado la fundación de la comunidad cristiana de Roma.

[10] . La acusación contra Esteban en v. 11-13 se refiere a dichos injuriosos (palabras blasfemas) contra la ley de Moisés, en la que se fundaban las prácticas (costumbres) del judaísmo, y contra el templo, incluyendo la amenaza de su destrucción. Sin duda, Esteban asumía motivos de la misión de Jesús de Nazaret, en su crítica de la interpretación oficial de las prácticas legales del judaísmo y del culto del templo, como indica con claridad su signo en el templo, después de su entrada mesiánica en Jerusalén. Eso le costó a Jesús su muerte violenta, y lo mismo le costará a Esteban. Esto quiere decir que los cristianos helenistas sacaron las últimas consecuencias de la misión de Jesús, con su proyecto de instaurar un nuevo reino mesiánico, superador de la angostura de las prácticas oficiales del judaísmo y de apertura a un nuevo pueblo mesiánico universal, integrado ya desde ahora por judíos y gentiles. Ahí está la base de la estrategia de la misión

universal de los cristianos helenistas, que se diferenciaba de la estrategia de la misión de los cristianos hebreos, centrada en la restauración del Israel de las doce tribus.

[11]. El dato del juicio de Esteban ante el sanedrín, o consejo central de Jerusalén, pertenece a la escenificación lucana, que convierte el linchamiento de Esteban, del que hablaba el relato tradicional, en un ajusticiamiento oficial.

[12]. La acusación de v. 13-14 especifica la del v. 11. Este lugar santo (v. 12) y este lugar (v. 13) se refieren, evidentemente, al templo de Jerusalén.

[13]. La expresión el hijo del hombre, en referencia a Jesús, asume la idéntica expresión de la tradición evangélica, puesta siempre en boca de Jesús para referirse veladamente a sí mismo en cuanto agente del acontecimiento del reino de Dios; no se trata, entonces, tampoco en este texto, de un título especial derivado de la apocalíptica judía.

[14]. La referencia a Saulo en v. 58b es un claro paréntesis, que interrumpe la secuencia entre el v. 57 y el v. 59. Es la primera referencia en Hch a Pablo, a quien se llama con el nombre judío de Saulo (Saúl) hasta 13,9; a partir de ese texto se le dará el nombre helenístico de Pablo.

[15]. Las palabras de Esteban en v. 59-60 imitan las palabras de Jesús en la cruz, según Lc 23,46.34.

[16]. También la referencia a Saulo en 8,1a es un paréntesis, que no cuadra en el relato tradicional; este concluiría con la indicación del enterramiento de Esteban en 8,2.

[17]. Es realmente sorprendente el contraste entre la afirmación de la gran persecución contra la comunidad (ekklēsía) de Jerusalén, que ocasiona la dispersión de todos, y la declaración de que eso no afectó a los doce apóstoles (excepto los apóstoles).

[18]. La declaración del v. 3 sobre la persecución de Pablo está marcada por el dramatismo, y no cuadra con la realidad histórica.

[19]. La noticia sobre Simón se funda, probablemente, en una tradición sobre ese personaje, que se convirtió en una figura famosa por sus artes mágicas y por su oposición al movimiento cristiano.

[20]. El relato presenta al etíope como un simpatizante del judaísmo, reflejando, sin duda, la realidad histórica de que entre ese grupo de gentiles simpatizantes del judaísmo encontró éxito la misión cristiana. El término eunuco puede designar a un oficial, sin que sea necesariamente un castrado; ese parece ser el significado del término en este texto.

[21]. El texto en cursiva de v. 32-33 es cita de Is 53,7-8.

[22] . La aplicación a Jesús del texto de Isaías citado en v. 32-33 y de otros de ese mismo contexto, referidos al misterioso siervo de Yahvé, se da en otros lugares del Nuevo Testamento; se trata, sin duda, de un motivo tradicional cristiano, aunque no se puede fijar su origen en el mismo Jesús ni en el cristianismo más antiguo. [23]. Algunos testimonios añaden el v. 37, aunque con muchas variaciones: y le dijo Felipe: «Si crees de todo

corazón, se puede». Y, respondiendo, dijo: «Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios» ; esa añadidura refleja, probablemente, la práctica tradicional de la confesión de fe en el rito bautismal cristiano.

[24]. Según 21,8-9, un texto perteneciente a la fuente tradicional sobre la misión de Pablo, Felipe, el evangelizador, habitaba en Cesarea, junto con sus cuatro hijas vírgenes profetisas.

[25] . La tradición original se puede fijar en Jn 4,5-7.9.16-19.28-30.40-41: S. VIDAL, Evangelio y cartas de Juan.

Génesis de los textos juánicos, Mensajero, Bilbao 2013, 14-28.158-170. [26]. Este tema se tratará detenidamente en el capítulo 6.

[27]. Los griegos son los gentiles, en contraste con los judíos, indicados en el v. 19b. [28]. Cayendo de cabeza, o quizá habiéndose hinchado.

[29]. El echar suertes era un modo tradicional de indicar la elección de Dios.

[30]. Los v. 1-4 presentan la irrupción del Espíritu sobre el grupo de discípulos congregados. El sonido como de un viento violento y las lenguas como de fuego son signos de esa irrupción del Espíritu, que efectúa el hablar carismático en otras lenguas, es decir, en lenguas misteriosas, desconocidas. Más adelante, a partir del v. 5, esas otras lenguas se convertirán en los diversos idiomas de los pueblos de la tierra.

[31]. En los v. 9-11 se da una lista de pueblos de la tierra, sin una estructura precisa, comenzando por los de oriente; lo que le importa al autor de Hch es el carácter universal de esa lista de pueblos, que escuchan el testimonio cristiano en sus propios idiomas. Los prosélitos eran los gentiles conversos plenamente al judaísmo.

[32] . La acusación de estar borrachos apunta al fenómeno del hablar extático en lenguas misteriosas, que nadie entiende, al estilo de los borrachos. El motivo remitiría, entonces, a la tradición básica del texto, que trataría del fenómeno carismático de la glosolalia, o del hablar un lenguaje misterioso.

[33] . No parece claro en qué se funda el apodo de Hijo del consuelo ; es posible que se base en una interpretación del nombre Bernabé como derivado del arameo Hijo del profeta (que consuela y anima). [34]. La declaración del v. 4 testifica que la comunión de bienes no era un fenómeno general. El pecado de

Ananías y Safira consistió en engañar a la comunidad, al hacerla creer que le entregaban el precio completo de la venta.

[35]. El relato sobre el engaño y el castigo de Safira, mujer de Ananías (v: 7-11), es paralelo al anterior sobre el engaño y el castigo de Ananías (v: 1-6), pero crea una nueva escena incongruente después de la anterior; probablemente, se trata de un alargamiento posterior del relato tradicional, que originalmente solo tendría la narración sobre Ananías.

[36] . Los v. 1-2 son debidos a la escenificación que hace el autor de Hch, para localizar el relato siguiente dentro del contexto de su obra. Pero los datos que ofrece no cuadran, en absoluto, con la realidad histórica. No cuadra la misma supuesta persecución organizada y generalizada del movimiento cristiano, incluyendo las regiones fuera de Palestina. La conducción de prisioneros a Jerusalén supera toda normativa legal. También superan la autoridad legal del sumo sacerdote sus supuestas cartas de autorización para las sinagogas fuera de Palestina. Tampoco cuadra con la realidad histórica la supuesta estancia de Pablo en Jerusalén y su persecución de los cristianos en esa ciudad. Es más, el texto supone la existencia de cristianos en Damasco, pero la narración anterior del libro no explica cómo ha podido surgir una comunidad cristiana allí, fuera de Palestina. Por primera vez en Hch aparece el término camino, en absoluto, para referirse al movimiento cristiano; volverá a aparecer en 19,9.23; 22,4; 24,14.22; se trata de una terminología propia lucana, que no figura en el resto del Nuevo Testamento; se refiere al modo especial de vida que llevaba la comunidad cristiana.

[37]. Algunos detalles del v. 7 varían en los textos paralelos de Hch 22,9 (los que estaban conmigo vieron ciertamente la luz, pero no oyeron la voz del que me hablaba) y de Hch 26,14 (y cayendo a tierra todos nosotros –Pablo y sus acompañantes–).

[38]. El motivo de la ceguera (v. 8-9) y de su consiguiente curación (v. 12.17-18) simboliza la ceguera interior y la consiguiente iluminación del perseguidor.

[39]. Pedro aparece visitando las comunidades palestinas, dependientes de Jerusalén. Lida era una ciudad que estaba en el camino de Jerusalén a la ciudad costera de Jope (Jafa), en donde sucederá el siguiente episodio. [40]. La declaración del v. 35 es exagerada. El Sarón es la fértil llanura que corre paralela a la costa del mar

Mediterráneo.

[41]. Lida dista de Jope unos dieciséis kilómetros.

[42]. El centurión era el oficial encargado de 100 soldados, y la cohorte era la décima parte de la legión y tenía aproximadamente 600 hombres. La cohorte Itálica cumplió su servicio en la provincia de Siria desde el siglo I a.C. hasta el siglo II d.C.

[43] . La expresión fija respetuoso (temeroso) de Dios, lo mismo que la de adorador de Dios, señala a un gentil simpatizante del judaísmo.

[44]. La hora novena del día equivale a las tres de la tarde. [45]. La hora sexta equivale a las doce del día.

[46]. La visión de Pedro se refiere a los alimentos puros e impuros, una cuestión candente en las relaciones de judíos con gentiles. Esa misma cuestión aparece en otros textos del Nuevo Testamento, que reflejan, sin duda, una problemática viva en el cristianismo antiguo.

[47]. Las palabras de Pedro en v. 34b-43 equivalen a un discurso misional; en él aparecen motivos típicos de esa clase de discursos.

[48]. Judea aquí, como en otros lugares en Hch, tiene el significado general de región de los judíos (v. 39). [49]. En v. 39-40 aparece el típico contraste entre la muerte violenta de Jesús, efectuada por hombres, y su

resurrección-exaltación, efectuada por Dios.

[50]. La oración extática en lenguas misteriosas es una manifestación evidente del don del Espíritu santo. [51]. El ciclo tradicional de relatos sobre los helenistas se trató en el capítulo 1, apartado 1.1.

[52]. El rey Herodes es Herodes Agripa I, que reinó sobre toda Palestina del 41 al 44 d.C.

[53]. Las noticias sobre el procónsul Sergio Pablo no son seguras, como para precisar el tiempo de su gobierno en Chipre: no se puede, entonces, fijar con seguridad desde ese dato el tiempo de la misión de Bernabé y Pablo, que, en todo caso, fue antes de la asamblea de Jerusalén, que tuvo lugar probablemente el año 48 d.C. [54]. Se interpreta el nombre semita Elimas en el sentido de mago ; pero, lo mismo que en otros casos de este

tipo, se trata de una interpretación popular, no segura.

[55] . Saulo, llamado también Pablo : este texto explica el cambio del nombre judío Saulo (Saúl), utilizado hasta ahora por Hch, al nombre helenístico (latino) de Pablo, que será el utilizado por el libro a partir de ahora; el cambio se debe, probablemente, a que Pablo era el nombre que utilizaba la fuente tradicional sobre la misión de Pablo, el mismo, por otra parte, que figura en las cartas paulinas.

[56]. La noticia de la conversión del procónsul Sergio Pablo al movimiento cristiano cuadra con la tendencia apologética de Hch, que intenta presentar el cristianismo como una religión socialmente respetable.

[57] . Los v. 1-2 señalan claramente que la causa de la asamblea de Jerusalén fue la contienda provocada por la actuación de algunos cristianos jerosolimitanos llegados a Antioquía. Estos no aceptaban la estrategia de la misión antioquena, que no exigía a los gentiles conversos hacerse miembros del pueblo elegido de Israel, por la circuncisión y la práctica de la ley de Moisés. Esa contienda movió a la comunidad antioquena a enviar una delegación a la comunidad de Jerusalén, para tratar el conflicto provocado por miembros de esa comunidad. Al frente de la delegación estaban Pablo y Bernabé, pero incluía otros miembros, que no se nombran, aunque el relato de Gal sí nombra a un gentil incircunciso, Tito (Gal 12,1.3). Los apóstoles y mayores (presbýteroi) son los dirigentes de la comunidad jerosolimitana.

[58]. A esos cristianos jerosolimitanos, que el relato de Hch dice que pertenecían a la secta de los fariseos, los califica el relato de Gal como falsos hermanos (Gal 2,4). No parece que se llegara a ningún acuerdo con ellos en la asamblea, ya que en la crisis gálata, según el testimonio de Gal, seguirán exigiendo la circuncisión y la práctica de la ley de Moisés a todos los miembros de las comunidades cristianas, incluidos los de origen gentil.

[59]. El discurso puesto en boca de Pedro (v. 6-11) hace referencia a la conversión del gentil Cornelio junto con los miembros de su casa, narrada en 10,1–11,18.

[60]. El discurso puesto en boca de Santiago (v. 13-21) confirma lo dicho anteriormente por Simón Pedro desde el testimonio de la escritura (v. 13-18), pero propone imponer a los cristianos de origen gentil las prescripciones que la ley de Moisés exige a los gentiles que quieren convivir con judíos (v. 19-21).

[61]. El texto en cursiva de v. 16-18 es cita de Am 9,11-12. Declara que la restauración del pueblo de Israel conducirá a la restauración de todos los pueblos de la tierra, que es lo que está sucediendo en la época mesiánica que se ha abierto por el mesías Jesús.

[62] . En los v. 19-21 se propone imponer a los cristianos de origen gentil cuatro prescripciones legales, que de hecho se asumirán en el acuerdo final de la asamblea; las cuatro prescripciones de v. 20 se repiten, aunque variando el orden, en v. 29. Se trata de las prescripciones que se exigían a los extranjeros gentiles que querían convivir con los judíos. Tres de ellas se refieren a la prohibición de alimentos no aceptados por la ley israelita: la carne sagrada sacrificada a los ídolos (las contaminaciones de los ídolos), la carne de animales no sacrificados legalmente (lo estrangulado), y los alimentos que contienen sangre (la sangre). Y una prescripción se refiere a la prohibición de uniones matrimoniales no conformes con la ley israelita (la inmoralidad : la fornicación). El texto no exige, ciertamente, a los cristianos de origen gentil la circuncisión y la práctica de la ley mosaica completa, como querían los judeocristianos radicales (v. 1.5), pero las

prescripciones que se exigen a esos cristianos de origen gentil, si quieren convivir pacíficamente con los