Information Model Patterns (I-Patterns)
5.3 Architectural Solution Conformance
Aquí trabajaremos en torno a una intervención que se realizó en las paredes del CCMHC en el marco del Encuentro de colectivos fotográficos “Larga Distancia’’, la misma se llevó a cabo desde el día 29 al día 31 de mayo de 2015. Allí se desarrollaron muestras, talleres y charlas sobre fotografía y creación colectiva. En ese evento se realizó el “Taller de intervención en el espacio público’’ coordinado por Jasmine
Bakalaz empleada del área de fotografía del CCMHC y algunos miembros del colectivo fotográfico M.A.F.I.A.145 La primera parte del taller consistió en conocer intervenciones callejeras realizadas con fotografías con la misma técnica que se realizó “Presentes’’, se vieron ejemplos en la ciudad de Buenos Aires, en el conurbano bonaerense y algunos casos internacionales, y se propuso a los participantes intervenir las paredes externas del CCMHC. Las organizadoras ya habían hecho una selección de fotografías y las habían impreso a gran escala para ser construidas como rompecabezas. Las imágenes habían sido tomadas por el colectivo M.A.F.I.A en la marcha del aniversario del golpe el 24 de marzo de ese mismo año, y se trataban de retratos a jóvenes nacidos en democracia. La temática no fue muy discutida por los participantes, ni tampoco la idea de realizar las pegatinas, porque los organizadores ya tenían todos los elementos para realizarla: copias, engrudo, escalera y andamio.
Un grupo de más o menos 20 personas comenzó la tarea, una de las coordinadoras explicó cómo pegar las imágenes y enseguida se sub dividieron en pequeños grupos y se repartieron las cinco o seis imágenes que había disponibles. Había una imagen de dos mujeres abrazadas, una de una madre con la hija en brazos en la marcha, y el resto retratos a adolescentes que rondaban los 20 años. Las tomas eran en blanco y negro; para los retratos los fotógrafos habían armado una especie de estudio fotográfico en plena marcha, y con un fondo negro tomaron las fotografías que tenían
145M.A.F.I.A. (Movimiento Argentino de Fotógrafxs Independientes Autoconvocadxs). Es un colectivo
fotográfico que surgió en Noviembre de 2012 en Buenos Aires.
un encuadre hasta la cintura. Había fotos de hombres y mujeres.
La distribución en las paredes no fue planificada, los grupos se separaron y comenzaron a pegar las imágenes al lado de algunos de los retratos de los desaparecidos que ya había colocado la instalación “Presentes’’. En dos casos, al conformarse la imagen de los adolescentes los mensajes entre la imagen del desaparecido y el nuevo retrato se comenzaron a conectar entre los participantes (ver imagen), algunos de ellos se alejaron para ver mejor y se sorprendieron de los parecidos entre el joven del presente y el desaparecido, y la misma situación se dio con otro grupo de retratos femeninos. Los participantes se llamaron entre ellos para observar las imágenes, hubo sorpresa y asombro, pero una vez finalizada la actividad no se colocó ningún cartel distintivo ni pie de foto que explique su colocación en esas paredes y ahí quedaron.
Jasmine Bakalarz explicó que esta idea surgió como forma para que “M.A.F.I.A exponga su obra en la fachada del Conti’’ dado que era el organizador del Encuentro, y que pensaron en las fotos de jóvenes nacidos en democracia como forma de exponer a la nueva generación. Se consultó con el CCMCH y ellos aceptaron la propuesta, sin embargo, “en la acción los chicos se iban pareciendo, que para mí estuvo genial que la gente que viene al Conti se apropie del centro cultural’’146. En este testimonio se condensan dos problemas, en principio prima la idea de centro cultural por sobre la noción de sitio de memoria, hay una idea de la pared como lugar de muestra, más allá de que esas muestras transmitan memorias o sentidos sobre el pasado y el presente, por eso no hubo una elaboración pensando en un visitante que llega a un sitio de estas características, sino que primó la noción de exhibir fotografías. Y segundo, el problema es quién se apropia del espacio, porque en este caso quienes se apropiaron del espacio fueron personas que no son trabajadores del espacio ni familiares de desaparecidos, son personas externas, cuestión que no sucedía con “Presentes’’.
Al lunes siguiente cuando las empleadas del Ente, organizadoras de “Presentes’’, vieron la nueva intervención solicitaron su remoción aunque la actividad había estado aprobada por el CCMHC. Esta nueva intervención nos permite problematizar al arte callejero en el contexto del predio de la ex ESMA, ya que una de sus características es su transformación, movilidad y respuesta por tachaduras, contestaciones, recortes o
remoción, a la vez que la calle se presenta como un espacio donde transgredir las reglas y discutir sobre las jerarquías. En este caso es posible entender por qué los retratos que se han colocado sobre los desaparecidos han durado tantos años, simplemente porque esas imágenes están protegidas en ese entorno, su aura solemne las protege de cualquier remoción, de hecho, ni siquiera las organizadoras han quitado ninguna fotografía aunque estuviera deteriorada.
También nos permite preguntarnos sobre quién decide sobre las paredes de las instituciones o qué mecanismos institucionales hacen falta superar para poder instalar un proyecto allí. En ese sentido, Lewi explicó que este caso muestra “la mezcla entre el espacio público que pertenece al Ente y los espacios que pertenecen a un organismo’’. Las paredes también se constituyen como espacios públicos que están bajo la órbita del Ente. Según Jasmine Bakalarz147, empleada el CCMHC y organizadora de la actividad, hubo un mal entendido porque creyeron que podían intervenir las paredes, y luego con este problema se enteraron que esa decisión tenía que pasar por el Ente.
Por otro lado, en la intervención realizada por M.A.F.I.A. sucedió lo mismo que con “Presentes’’, una vez terminada la actividad no tuvo ningún anclaje de sentido y fue de difícil lectura para el visitante, dado que los retratos ni siquiera tenían pies de fotos o alguna otra información contextual. En este sentido, Lewi remarcó que uno de los problemas era que en la nueva intervención “no buscaron nada para diferenciarlo de lo que ya había. O podrían haber buscado una pared donde no hubiera nada o poner un epígrafe grande para que se entienda. También para respetar lo que ya se ha hecho’’. Desde la perspectiva de los actores, M.A.F.I.A. es un colectivo de arte callejero, y bajo esas reglas interpretaron el espacio, por lo tanto hubo una superposición de perspectivas, es un espacio público y la forma de intervenirlo es con técnicas que tienen que ver con el arte callejero; pero no es la calle, el espacio tiene reglas internas que a veces ni los propios empleados conocen. Que tienden a ponerse en tensión luego de traspasado un límite difuso, confuso e implícito, esto genera que los distintos usos o prácticas en el espacio suelan ser problematizados o discutidos una vez realizada la acción.
Como trabajamos en los capítulos anteriores, según Haesbaert “el territorio está vinculado siempre con el poder y con el control de procesos sociales mediante el control
147Op. cit. Entrevista a Jasmine Bakalarz.
del espacio” (2013: 13), y es en este sentido que es posible estudiar los procesos de apropiación y reapropiación del espacio como procesos dinámicos, de luchas y negociaciones sociales. La apertura de la ex ESMA para los organismos de derechos humanos fue un proceso de tensiones, debates y consensos (trabajados en el capítulo 2) sobre lo que allí podía hacerse, y en el caso de las intervenciones de las paredes de los edificios este espacio estaba aún sin abordar. Hasta el momento de la instalación “Presentes” no se habían realizado intervenciones sobre las paredes (que continuaban pintadas de blanco) y es a partir de allí que se lo comenzó a ver como un espacio potencial para instalar mensajes, intervenciones y productos visuales. Aquí partimos de una visión dinámica del espacio, que se transforma, en la medida en que cambian las relaciones de poder que lo construyen. En el caso de la intervención “Presentes’’ al igual que con el proyecto “Memorias de vida y militancia” que trabajaremos a continuación, se puso en juego una trama de relaciones interinstitucionales que posibilitó la colocación de las gigantografías. De acuerdo al testimonio de Lewi, para la instalación de las imágenes tuvieron que pedirle permiso a cada edificio; “con el Conti ya tenemos un acuerdo tácito y en los demás les solemos avisar, los que son edificios propios (es decir del Ente) ya no, porque ya nos autorizaron la actividad. Este (la ex ESMA) es un espacio muy sensible, de muchas sensibilidades, entonces hay que tratarlo con mucho respeto, obviamente hay varias visiones. (…) Esto es una negociación constante, con cosas tan internas que son complejas. Pero le avisamos al que gestiona cada edificio, nunca nos han dicho que no”148.
Haesbaert propone la noción de “multiterritorialidad” en el sentido de que la misma es “la posibilidad de tener la experiencia simultánea y/o sucesiva de diferentes territorios, reconstruyendo constantemente el propio. (…) Entonces la experiencia simultánea y/o sucesiva de diferentes territorios define la multiterritorialidad” (2013: 35). Este concepto resulta sugerente para pensar las formas en que cada organismo tiene poder de decisión sobre lo que allí puede hacer y lo que tiene que consultarse con el Ente, ya que en ciertos casos se da una superposición de implicancias. La multiterritorialidad habla de superposición, si necesidad de llegar acuerdos fijos, esta noción habla de heterogeneidades, formas de pensar el espacio, de gestionarlo, de practicarlo y de investirlo de significaciones que se imbrican unas con otras y que tienen
que ver con la cantidad de grupos que lo habitan. Esta categoría habla de movimiento y de relaciones que no son fijas.