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Por último se tuvieron en cuenta las huellas de uso que puedan haber permanecido en los recipientes luego de un uso específico como ser el hollín, propio de vasijas que se expusieron al fuego directo; el piqueteado, el descascarado y abrasión, en el fondo interno de las bases, producto de la preparación de ciertas comidas y las adherencias en la superficie interna que puedan haber quedado luego de coci-nar determinados alimentos.

PROCEDENCIA DE LA MUESTRA

El material cerámico que se ha utilizado para esta investigación proviene de la excavación llevada a cabo por Alfaro de Lanzone y Suetta durante las campañas rea-lizadas en 1973, 1974 y 1975.

Parte de este material se encuentra en el museo del INAPL y el resto, sobre todo los fragmentos y algunas piezas enteras, ha sido depositado en el sótano de dicha institución de donde se realizaron las tareas de rescate, que incluyeron limpieza, reparación de rótulos en mal estado y cambio de contenedores para su mantenimiento de acuerdo a cada tipo de material. Posteriormente se llevó a cabo una nueva clasificación y hoy son parte del inventario del INAPL dependiente de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación.

Para el análisis de los fragmentos cerámicos y la defi-nición de grupos tecno-tipológicos se ha utilizado el exa-men macroscópico en cortes frescos con lupa binocular de bajos aumentos (máximo 30X). El análisis se dividió en tres niveles: análisis de los tratamientos decorativos, análisis tecnológico y análisis morfológico. Posteriormente se realizó un cruce de la distinta infor-mación obtenida y en base a la combinación reiterada de distintos atributos diagnósticos se definieron los diferen-tes grupos.

Para la selección de la muestra de fragmentos clasifi-cables se consideraron, en primer lugar las zonas de pro-cedencia. Desde esta perspectiva, se descartaron todos los materiales que no fueran representativos de la aldea de Doncellas como por ejemplo los de Queta, Sayate, Sorcuyo-Hornito, etc., que si bien son materiales que for-man parte de la colección Doncellas del INAPL no son de la aldea propiamente dicha.

A su vez, luego de definido el universo de análisis, cabe aclarar que se consideró la aldea en su conjunto sin discriminar los sectores individualmente debido a que en muchos casos los rótulos no son sumamente precisos y a los efectos de esta investigación esto no modificaría los resultados de la misma.

Luego de una clasificación previa, en la cual se des-cartaron aquellos fragmentos sumamente meteorizados, se seleccionaron para el análisis 944 fragmentos los cua-les conformaron el total de la muestra.

Como técnica de análisis para el abordaje de los obje-tivos propuestos, en base a este recorte y a los niveles de análisis requeridos se construyeron distintos grupos de referencia (Zagorodny, et al. 1999) los cuales posibilita-ron la aproximación a la problemática de estudio.

ANÁLISIS TECNO-TIPOLÓGICO

Descripción y análisis tipológico

En primera instancia se dividió a la muestra en dos gran-des conjuntos que representaron por un lado, los fragmentos con decoración y por el otro aquellos que carecían de la misma. No se utilizó aquí la clasificación tradicional de cerá-mica fina - cerácerá-mica ordinaria por considerar que esta última denominación no se corresponde con las características pro-pias de este conjunto en particular, que de por sí presenta una gran mayoría de especímenes sin decoración con una nota-ble calidad en su manufactura.

Además no se utilizó tampoco la división funcionalista tan en boga en los estudios ceramológicos de cerámica deco-rada-cerámica utilitaria porque se considera que ambos gru-pos tipológicos pudieron cumplir las funciones domésticas y de uso cotidiano.

En esta primera gran clasificación se ha podido compro-bar que no existe una diferencia significativa en la cantidad de fragmentos correspondientes a una y otra categoría lo cual resulta llamativo ya que generalmente en los sitios habita-cionales suele haber mayor representación de los grupos cerámicos sin decoración con respecto a los decorados.

Igualmente, es necesario destacar que esta muestra solo representa una porción de la realidad de la población pero que aún así se considera representativa como para poder rea-lizar inferencias acerca de esa realidad poblacional (Sinópoli 1991).

Cerámica no decorada

Para la identificación de los fragmentos que conforma-ron este grupo se consideró básicamente el aspecto decorati-vo en todas sus instancias. Es decir que se incluyeron solo aquellos especímenes que no presentaban ningún tipo de tra-tamiento decorativo ya sea en el acabado de superficie como ser pulido, bruñido o engobe ni la presencia de técnicas decorativas como el pintado o la extracción o agregado de materia (incisión, pastillaje, etc.).

En este grupo las pastas son de textura mediana a gruesa con antiplásticos finos, medianos y gruesos; compuestos por mica, cuarzo, material orgánico, plagioclasas y tiesto moli-do. La atmósfera de cocción predominante es la tipo oxi-dante, en algunos casos incompleta, con presencia de algu-nas reductoras. Muchos fragmentos presentan posibles depó-sitos de lípidos y solo un bajo porcentaje presenta restos de hollín.

Es importante destacar que este tipo de cerámica no decorada en la mayoría de los casos es de muy buena termi-nación, presentando una muy buena calidad de alisado tanto en la cara externa como en la interna. Es por ese motivo que la subdivisión de este primer conjunto se realizó teniendo en cuenta el tipo de alisado que presentaban los fragmentos y para ello se consideraron las siguientes variables:

• tipo de alisado interno

• tipo de alisado externo

• tipo de alisado en ambas superficies

A partir de esta segunda subdivisión, se hace notable que existe un gran porcentaje, aunque sin ser mayoritario, de

cerámica con una buena calidad de alisado sobre todo en la parte interna de la vasija. Si se suman el grupo de los bien alisado interno-externo al de los bien alisado interno, la muestra de la cerámica sin decoración está compuesta por un 43% de ejemplares que presentan un buen alisado en su inte-rior.

Cerámica decorada

Integran este segundo grupo todos aquellos fragmentos que, a diferencia de los primeros, presentan algún tipo de decoración ya sea en el acabado de superficie o la aplicación de alguna técnica decorativa como las que se mencionaron anteriormente.

Con respecto a la subdivisión del conjunto de fragmen-tos decorados se parte de la base que el yacimiento arqueo-lógico de Doncellas ha aportado desde su descubrimiento información que sostiene la existencia de diferentes grupos tipológicos dentro de los conjuntos cerámicos, utilizando para ello principalmente variables de tipo decorativas. En este caso para la construcción de los diferentes grupos tipo-lógicos se consideraron los siguientes atributos diagnósticos:

• técnicas decorativas

• tratamiento de superficie

A partir de la consideración de cada variable se pudieron distinguir los siguientes grupos tipológicos, ya presentados en un trabajo anterior (Pérez y Vidal 2004 en prensa).

1- Negro sobre rojo 2- Puna Tricolor

3- Negro reticulado sobre rojo 4- Naranja

5- Negro 6- Rojo 7- Incisa

Descripción y análisis tecnológico

El análisis tecnológico, el cual es independiente de otras categorizaciones cerámicas utilizadas en arqueología, permi-te identificar las propiedades de la alfarería al facilitar las comparaciones y resulta importante a la hora de investigar la producción de ciertos bienes ya que tiene gran potencial para el estudio del proceso de producción como así también para el conocimiento del medio y de los recursos de la comunidad autora de esos productos.

Este tipo de análisis se realizó en cada uno de los grupos tipológicos definidos anteriormente ya que la idea fue ver como se comportaba cada uno de ellos y de esa manera poder determinar posibles capacidades funcionales. Las variables elegidas para analizar la tecnología de los ceramis-tas de Doncellas fueron:

• Grosor: se incluyeron todos aquellos fragmentos de

6mm o menos en la categoría de finos, entre 7 mm y 9mm los medianos y todos los que tuvieran un grosor mayor a 9mm en la categoría de gruesos. Si bien esta delimitación es arbitraria se utilizó porque permite, de alguna manera, establecer categorías de análisis para la agrupación y el procesamiento de los datos.

• Atmósfera de cocción: se observó sobre la cara de

frac-tura del fragmento, a lupa binocular (máx. 30X)

siguiendo la clasificación propuesta por Rye (1996) Así se dividió la muestra en cerámica con atmósfera oxi-dante, cerámica con atmósfera reductora y cerámica con atmósfera de tipo mixta o incompleta.

• Tipo de pasta: a partir de la observación en fractura

fres-ca se identififres-caron las siguientes fres-categorías:

-Laminar: es aquella pasta que presenta diferentes capas en su estructura interna, generalmente resultante de la utilización de abundante mica como antiplástico. Es muy friable al corte.

-Porosa: con alta presencia de espacios entre las pare-des, lo que permite que los líquidos atraviesen o pene-tren la superficie.

-Disgregable: esta pasta contiene, generalmente, una gran cantidad de antiplásticos de tamaño medianos y medios lo que la hace sumamente quebradiza al reali-zar el corte.

-Compacta: pasta con alta densidad que presenta una porosidad muy baja relacionada con la utilización de antiplásticos muy finos. Generalmente es de gran dure-za y de superficies muy impermeables.

• Tipo de inclusiones: Luego de la identificación de los

materiales y donde fue posible mineralógica, se midie-ron los porcentajes de distintos tipos de antiplásticos utilizados en cada uno de los grupos. Posteriormente y partir de las variables mencionadas, se realizó una cuantificación para de esta manera proceder al análisis comparativo.

A partir del análisis tecnológico es posible observar que la variable grosor es muy significativa en la muestra ya que en cada uno de los grupos tipológicos existen diferencias en los tipos de grosores que presentan cada uno de ellos. Igualmente la tendencia general es que la cerámica fina es mayoritaria en casi todos los grupos tipológicos, seguida de la de grosor medio y con escasa representación de la cerámi-ca gruesa que en muchos de los grupos es inexistente.

Análisis morfológico

Debido a que la cerámica es el producto del modelado con una materia prima plástica, la misma puede adoptar una amplia variedad de formas. Para el análisis formal de la cerá-mica de Doncellas se utilizaron los fragmentos de bordes por considerar que estos pueden aportar información acerca del tamaño y la forma de la pieza completa, es por eso que se cuantificaron los mismos (Figura 3) en cada uno de los gru-pos tipológicos definidos anteriormente, se realizaron medi-ciones y estimamedi-ciones del diámetro de boca y posteriormen-te se clasificaron de acuerdo a las distintas caposteriormen-tegorías morfo-lógicas.

Para la determinación de las distintas variedades forma-les se utilizó el sistema clasificatorio de Shepard (1956) y en base al mismo se reconocieron los siguientes tipos:

1. Vasijas no restringidas: son aquellas que tienen un

ori-ficio abierto marcado por una tangente de punto extre-mo que es vertical o inclinada hacia fuera y carecen de estrangulamiento marcado ya sea por un ángulo o punto de inflexión.

2. Vasijas restringidas simples dependientes: su boca es cerrada y marcada por la tangente de borde inclinada hacia adentro y su perfil no posee estrangulamientos marcados por un ángulo o punto de inflexión.

3. Vasijas restringidas simples independientes: presentan

un punto de angular o punto de inflexión sobre un punto mayor.

En la muestra cerámica de Doncellas fue posible identi-ficar muchas de las formas correspondientes a fragmentos gracias a la presencia de un buen porcentaje de bordes (16%), de algunos fragmentos diagnósticos y de vasijas enteras. En la figura 4 se presentan los porcentajes de cada una de las distintas variedades formales. De este análisis formal, también fue posible determinar el tamaño de algu-na de las formas identificadas, siendo bastante notoria la alta presencia de vasijas de grandes tamaños, considerando

grandes a aquellas en el que el diámetro de boca supera los 15 cm, (ver Rivolta y Salazar 2006). Dentro del grupo de vasijas no restringidas de contornos simples esto fue más evidente sobre todo en las fuentes, mientras que en el grupo de vasijas restringidas simples y dependientes fueron las ollas las que presentaban grandes tamaños.

ANÁLISIS FUNCIONAL

Para la definición de las categorías funcionales presentes en el conjunto cerámico se llevaron a cabo distintos tipos de análisis y se combinaron los datos de los mismos para de esta manera conformar grupos con una estructura interna homo-génea en sus propiedades tecno-tipológicas y morfológicas utilizando como criterio la aparición recurrente de combina-ciones de atributos visibles al ojo desnudo.

Siguiendo a Rice (1987), a las vasijas cerámicas es posible asignarles cinco categorías funcionales diferentes: almacenaje (líquido o seco), procesamiento (sin calor), cocina, servicio de comida y transporte y cada una de ellas requiere de capacidades tecnológicas y formales diferentes.

Del análisis morfológico y en base a la clasificación propuesta por Sinópoli (1991), fue posible determinar algunas funciones potenciales de los recipientes ya que en este trabajo se considera que la función que se le asignará a un recipiente cerámico determinará algunos aspectos de su forma.

Por otro lado en el análisis tecnológico, los datos de grosor, tipo de pasta, tipo de inclusiones y tratamiento de superficie permiten identificar otras variables condicionan-tes para diferencondicionan-tes funcionalidades de los recipiencondicionan-tes.

Para la determinación funcional de los diferentes con-juntos se consideró como variable tecnológica prioritaria el

Figura Nº 2: Porcentaje de Grosores por Grupo Tipológico

grosor (thickness) por ser esta una de las variables más sen-sitivas en la variabilidad tecnofuncional (Rice, 1996).

En la muestra analizada se evidenciaron ciertos atribu-tos tecnológicos asociados a algunas de las variedades for-males representadas que permitieron inferir posibles fun-ciones de cada una de ellas teniendo en cuenta que muchas actividades requieren de condiciones específicas para ser llevadas a cabo.

En actividades de cocción existen ciertas condiciones de la cerámica que resultan favorables, sobre todo para la exposición al calor. Una de ellas es la porosidad que redu-ce el estrés térmico, por lo que el aumento de ésta resulta una estrategia favorable para contrarrestar los cambios bruscos de temperatura como así también las paredes del-gadas. Por otro lado, generalmente se asume que las vasijas para cocinar y procesar alimentos tienen diámetros de boca grandes que permiten manipular su contenido y superficies, sobre todo las internas, con buena terminación lo cual resul-ta beneficioso para la conductividad térmica, el contenido de productos líquidos y su lavado posterior.

En el caso de la muestra analizada las formas con este tipo de características son básicamente las ollas, que ade-más son las que presentan el mayor porcentaje de marcas de hollín, a su vez, la abundante presencia de las mismas per-mite inferir que la preparación de alimentos ha ocupado un importante lugar en el yacimiento de Doncellas y a partir sus grandes dimensiones se podría establecer que el ali-mento era preparado en abundantes cantidades.

Es importante aclarar que en este tipo de recipientes no se pueden descartar las funciones de almacenaje a pequeña escala ya que sus tamaños, sobre todo los más grandes, son aptos para cumplir esta función. Igualmente, el grosor de sus paredes que siempre tiende a ser mediano o fino no sugiere piezas demasiado fuertes y estables aunque la abundante pre-sencia de cuarzo le otorgaría este requisito. Por otro lado, el alto porcentaje de bocas restringidas aunque suficientemente ancha como para manipular su contenido concuerda con la posible función de almacenar productos secos.

Otro es el caso de las ollas restringidas independientes que presentan ángulos que interrumpen la conductividad del calor y concentran la fuerza en esas zonas, siendo

enton-ces, poco aptas para cocinar. En este caso la mayoría son decoradas, no registran manchas de hollín y en excavación siempre se las ha encontrado asociadas a contextos funera-rios, ya sea como urnas para contener párvulos (como es el caso de dos especímenes de la muestra) o como ofrenda en enterratorios de adultos.

Los alimentos además de ser preparados son servidos y consumidos, por lo cual esta actividad requiere de ciertas características distintas a la primera. Estas deben ser, por lo general, de paredes delgadas lo cual las hace más livianas y por ende de fácil manipulación; a su vez, las pastas más propicias son las compactas debido a que las hacen poco permeables y fáciles de lavar. Por último, sus formas deben ser abiertas o poco restringidas para permitir el acceso a los alimentos que contienen y como son exhibidas socialmente es común que estén decoradas, tanto en las superficies inter-nas como en las exterinter-nas.

Los recipientes que reúnen la mayor parte de estas características son las escudillas y los platos que además presentan en un porcentaje importante adherencias en las superficies internas relacionadas con sustancias grasas. Por otro lado, los vasos también reúnen estas características pero aquí se asocian con el servicio de líquidos ya sea por su forma y por la alta impermeabilidad de sus paredes como también es el caso de las jarras o cántaros que permiten contenerlo y servirlo. El alto porcentaje de este tipo de for-mas condice con la idea de un reemplazo frecuente de estos recipientes debido a las constantes roturas por su exposi-ción.

También están las fuentes, que son importantes en torno a la idea del servicio de comida pero en este caso dado sus grandes dimensiones se relacionan más que con el consumo individual de alimentos con el consumo compartido (De Boer y Lathrap, 1979). A pesar de ello es importante men-cionar que en este caso algunas son piezas de paredes muy gruesas y muy pesadas lo cual afectaría su transporte de un sector a otro y si bien eso no impediría que su función sea la de servicio de comida, no se descarta la posibilidad que hayan servido para el procesamiento de alimentos secos, para lo cual resultan muy aptas y fuertes.

Las vasijas utilizadas para las distintas manifestaciones

IDENTIFICACIÓN FUNCIONAL DEL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO ...

rituales no requieren características demasiado específicas aunque existe una relación muy estrecha entre el tipo de decoración y estas actividades. Muchas veces las ofrendas funerarias están relacionadas con bienes de prestigio de ori-gen local o alóctono y en Doncellas se han registrado gran cantidad de sectores de enterratorios con ajuar asociado compuesto tanto por cerámica decorada como sin decora-ción. Los pucos de cerámica fina y decorada podrían rela-cionarse con este tipo de actividades y en el caso de las urnitas de párvulos, las mismas no presentan decoración.

Es notorio como en esta muestra no se han hallado aquellas formas típicas relacionadas con la función de almacenaje en gran escala, que de por sí requiere de

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