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CHAPTER 2: METHODOLOGY 1.0 INTRODUCTION

7.0 ASSESSMENT OF VALIDITY AND RELIABILITY

Se ha dejado para el final el testimonio de una persona clave de esta historia: Enrique Gorriarán Merlo. Sus declaraciones no se contradicen con la del resto de los militantes del PRT-ERP que lo siguió hasta Nicaragua y permiten terminar la reconstrucción de las motivaciones del bando guerrillero. Gorriarán Merlo falleció el 22 de septiembre de 2006, pero dejó su testimonio en su libro Memorias y en una serie de entrevistas que un grupo de investigadores del Instituto “Gino Germani” de la Universidad Nacional de Buenos Aires le realizaron entre agosto y octubre de 2005 para el proyecto “Archivo de Historia Oral”. En uno esos encuentros, fechado el 5 de septiembre de 2005, Gorriarán Merlo brinda una serie de datos que amplían y complementan los testimonios de sus compañeros entrevistados para este trabajo. Dichos datos son:

a- Los vínculos entre el PRT-ERP y el FSLN se remontan a 1972, luego de la fuga del Penal de Rawson. En tal oportunidad los dirigentes Roberto Santucho, Domingo Menna y Enrique Gorriarán Merlo conocen a Carlos Fonseca Amador, máximo líder y fundador del Frente Sandinista.

32 Presidente de Mozambique entre 1975 y 1986. Fue uno de los máximos líderes del Frente Para La Liberación de Mozambique (FRELIMO), movimiento político armado de orientación comunista.

b- Las discusiones que en el exilio condujeron a la división del PRT-ERP se resumen a la decisión de retornar o no retornar a la Argentina:

“El eje de esa división aunque parezca simplista es que había un grupo de compañeros que decíamos que había que volver a la Argentina cuando terminara el recaudo y otro que no. Ellos pensaban que dada la virulencia de la dictadura y lo difícil de la situación era más conveniente la solidaridad y la denuncia [desde] afuera que fuera debilitando a la dictadura. Nosotros sentíamos que nuestra responsabilidad era distinta. Estábamos en el marco de esa discusión cuando me encuentro con Jacinto Suárez, responsable de relaciones internacionales del Frente Sandinista, […] en Cuba en 1978 y allí me dicen del proyecto insurreccional que tenían y si nosotros podíamos participar en determinadas actividades específicas. En realidad nosotros no teníamos tantos especialistas como él presuponía así que sólo nos dispusimos a ir como combatientes. Cuando estábamos en el medio de la discusión de volver al país o quedarnos se produce eso y nos vamos a Nicaragua, porque no íbamos a esperar al año que viene. O era ahí o era nunca. [Enrique Gorriarán Merlo, 05-09-2005]

c- Desde su concepción el proyecto de participación del PRT-ERP en la Ofensiva Final del FSLN en Nicaragua tenía como fin último retornar a la Argentina.

d- Por razones de seguridad, el plan original de retorno a la Argentina tendría las siguientes características: “[…] desarrollar una actividad en el campo sin presencia política ostentosa… eso a partir de que habíamos comprendido la situación de masas con respecto a la dictadura a la espera de que se produzca un cambio. Mientras tanto ir tendiendo redes políticas muy delicadamente.” [Enrique Gorriarán Merlo, 05-09-2005]

e- Además de la idea de retornar a la Argentina, otro elemento de pesó en la decisión de la facción del PRT-ERP liderada por Gorriarán Merlo para intervenir en Nicaragua fue su “vocación internacionalista y latinoamericanista”. La idea es que todos los movimientos de liberación latinoamericanos se hallaban en el marco de la lucha contra la Doctrina de Seguridad Nacional. Y, por tal motivo, creían que cualquier país de la región que hiciera su revolución “era lo mismo que la liberación nuestra.” [Enrique Gorriarán Merlo, 05-09-2005].

f- El número de combatientes del PRT-ERP que participaron de la Ofensiva Final fue de seis. Inmediatamente después del triunfo de la Revolución el 19 de julio ingresaron a Nicaragua alrededor 70 militantes más, hasta llegar a un número superior a 200.

g- Las actividades en las que estos militantes se desenvolvieron en distintos organismos del Estado y en la lucha contra la incipiente Contrarrevolución que se gestaba al norte del país en la frontera con Honduras.

h- La dirigencia del FSLN estaba al tanto de los planes de retorno al país de la facción liderada por Gorriarán Merlo y “brindaron apoyo en cuestiones de documentación y en cuestiones necesarias para poder ingresar clandestinamente [a la Argentina].” [Enrique Gorriarán Merlo, 05-09-2005].

Finalmente, Gorriarán Merlo explica cómo se produjo el tan ansiado retorno:

“En Nicaragua se fueron sumando más compañeros y llegamos a ser más de 200 compañeros en distintas actividades. Pero los que estábamos conversando el proyecto [de retorno a la Argentina] era un grupo más reducido: unos 50 compañeros. En principio vino un grupo de 12 compañeros. Eso fue a principios de 1981 y estuvieron allí hasta la derrota de Malvinas. La idea era hacer un reconocimiento del terreno y cuando estuviéramos en condiciones recomenzar una resistencia de carácter armado hasta tanto la situación popular cambiara… la oposición a la dictadura se hiciera más abierta y se pudiera hacer un trabajo político también más abierto. […] Entonces lo que habíamos pensado era volver a la resistencia armada contra la dictadura, de manera muy secreta, sin ver contactos que teníamos antes por probables controles de las fuerzas armadas. Y habíamos decido comenzar por un reconocimiento del terreno en el noroeste de la Argentina, más concretamente en la zona de Jujuy frente al Ingenio Ledesma. [Enrique Gorriarán Merlo, 05-09-2005]

Sin embargo, los acontecimientos se desarrollaron de manera vertiginosa y los planes de reiniciar la “resistencia armada” se vieron drásticamente trastocados por la coyuntura política local:

“Nosotros pensábamos que con el tiempo eso se iba a revertir. No preveíamos que iba a ser por las Malvinas, preveíamos que iba a ser por otro tipo de evoluciones, pero pensábamos que se iba a revertir, y mientras tanto creíamos que era importante que existiera un punto de referencia en

el sentido de que alguien resistía todavía a las imposiciones de la dictadura. Lógicamente se corre el riesgo de que eso se pueda demorar un año – como duró en este caso– o 20, eso no lo sabíamos. Considerábamos que el deber nuestro era enfrentar a la dictadura y continuar la resistencia.” [Enrique Gorriarán Merlo, 05-09-2005]

Para concluir, nada mejor que recurrir al pensamiento de otro guerrillero con el objeto de comprender las razones y motivaciones que se ponen en juego al momento de tomar las armas en aras un proyecto que podría demandar hasta décadas de esfuerzo. Tomás Borge, miembro fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional y luego ministro del Interior durante los años de la Revolución Nicaragüense, narra sus experiencias y repasa aquellos años frenéticos en un libro que lleva como sugestivo título La paciente impaciencia, sintética metáfora que ilustra un contexto histórico que llevó a muchas personas a creer que el cielo podría tomarse por asalto.

En este capítulo se analizaron las motivaciones que impulsaron al bando guerrillero a intervenir en Nicaragua durante los años de la Revolución Sandinista. Se puso énfasis en los procesos decisorios luego de la ruptura del PRT-ERP y en la concepción de colaboración con Nicaragua como previo paso para intentar un retorno a la Argentina. Sobre este punto se puso hincapié en el concepto de internacionalismo revolucionario. Por último, se indagó acerca del poder de fuego de la organización político-armada y la estrategia continental del grupo liderado por Enrique Gorriarán Merlo. En el capítulo que sigue se abordan de lleno los objetivos y las motivaciones correspondientes al bando militar, situándolas en un eje cronológico en el que se combinan tanto el contexto internacional como el contexto interno particular de la Argentina de finales de los ’70 y principios de los ’80.