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7.3 Protecting Mobile Agent Migration with Trusted Computing

7.3.1 Assumptions

En relación con los entrevistados, hemos podido establecer ciertos fenómenos recurrentes en las interacciones orales de los candidatos al CELU que obtuvieron la calificación del nivel Intermedio o intermedio alto. Estas recurrencias destacan algunos

aspectos del uso de la lengua que resulta necesario profundizar en la clase de ELSE, tanto en el nivel de la identificación como en el de la práctica.

Para la descripción de los datos, partimos del análisis de las tres secuencias que componen la Presentación. Respecto de la primera de ellas, donde encontramos el saludo, observamos que prácticamente la totalidad de los entrevistados devuelve el saludo adecuadamente, así como también la pregunta sobre su estado de salud. No obstante, esta última no es devuelta en ninguno de los casos y solo es agradecida el 19% de las veces. Esto puede atribuirse fácilmente a la situación de examen en particular, y a toda situación de comunicación con finalidad transaccional en general. La pregunta es adecuadamente interpretada como parte de un saludo ritualizado; razón por la que no constituye una pregunta en sí misma en el sentido de petición de información.Al mismo tiempo, dada la situación más de entrevista que de conversación y simetría de roles, los entrevistados en ninguno de los casos enuncian el saludo con la pregunta sobre el estado de salud de su interlocutor.

Respecto de la secuencia de desarrollo de la entrevista, hemos comprobado que los candidatos se atienen a su rol reactivo, respondiendo a las preguntas de los entrevistadores, y solo en unos pocos casos introducen temas nuevos en los que realizan preguntas o pedidos a su interlocutor. Las temas más frecuentes sobre los que son interrogados se refieren a las causas por las que están rindiendo el examen o que los llevaron a estudiar español. En este punto, el desafío que tienen que superar es el de interpretar correctamente las preguntas formuladas de modo desordenado o incompleto. En general, lo superan con éxito; no obstante, cuando no logran comprender la pregunta ponen en práctica estrategias bastante diversas: repetir parcial o completamente las palabras del entrevistador, continuar hablando de otro tema o dejar su intervención incompleta alargando las palabras finales, como un modo de solicitar ayuda.

También en la secuencia de desarrollo, han llamado nuestra atención aquellos entrevistados que producen gran cantidad de intervenciones breves, compuestas por una o más palabras. Esto no resultaría inadecuado si se tratase de turnos de apoyo o evaluadores; pero sí cuando constituyen turnos reactivos o de respuesta. Los turnos de apoyo, que marcan un seguimiento de la interacción, se registraron principalmente en la secuencia de cierre de la entrevista, que posee un carácter instructivo. En este punto, el entrevistado no es interrogado sino que recibe las pautas de trabajo de la segunda parte del examen oral, razón por la que

solo debe manifestar su comprensión y acuerdo. Por este motivo, es también en este momento cuando efectúan pedidos de autorización a los entrevistadores.

Como parte del análisis de la estructura de la entrevista, se tuvo en cuenta lo relativo a la alternancia de turnos. Los entrevistados interrumpen y solapan sus intervenciones con las de los entrevistadores generalmente en aquellos momentos en que ya comprenden lo que deben responder, principalmente debido a que los entrevistadores se extienden en sus intervenciones. Es de destacar que ninguna de estas interrupciones se convierte en un robo de turno.

En cuanto al grado de formalidad con el que los entrevistados se dirigen a sus interlocutores, este en general es informal. Se observa en el tratamiento pronominal: solo tres de los candidatos utiliza el usted, y dos de ellos lo hacen en alternancia con el . Probablemente, el clima de familiaridad que intentan crear los entrevistadores influya en la forma en que los entrevistados se dirigen a ellos.

Hemos descrito, además, la presencia y las funciones de algunos rasgos propios de la conversación coloquial; en concreto: diminutivos, apéndices interrogativos, interjecciones y marcadores discursivos. En cuanto a los primeros, los entrevistados han utilizado los diminutivos con una clara función atenuadora, tanto de su estado de nerviosismo o cansancio, como del tiempo o la forma en que han estudiado nuestra lengua. Respecto de los apéndices interrogativos, estos son utilizados adecuadamente solo por tres de los entrevistados en la forma de ¿sí? o ¿no?

Por otro lado, las interjecciones y marcadores discursivos se encuentran presentes en todas las entrevistas, tanto por parte de los entrevistados como de los entrevistadores, quienes utilizan una mayor variedad. En general, funcionan como una reacción ante lo dicho por el interlocutor, razón por la que suelen aparecer al inicio de un turno o como única emisión de una intervención. La mayoría son las interjecciones vocálicas tradicionalmente denominadas propias, que funcionan como marcadores de duda o titubeo, es decir, mientras el sujeto está pensando cómo organizar su discurso. Sin embargo, también se les puede atribuir diferentes valores: como expresión de comprensión, sorpresa, acuerdo; o indicadores de reformulación, redirección o conclusión, especialmente con las interjecciones impropias o marcadores discursivos.

Finalmente, se describieron otras estrategias o usos estratégicos de determinados recursos lingüísticos y paralingüísticos, entre ellos, las repeticiones y las risas. Ambas adquieren múltiples valores de acuerdo con el contexto de aparición. En el caso de las repeticiones, la mayoría de los entrevistados las producen como señal de duda o titubeo, seguidos por la función de reafirmación de lo dicho. También son utilizadas para ampliar, reformular y mientras se piensa qué decir, como una táctica para evitar el silencio. Solo un par de candidatos repite para pedir ayuda al entrevistador y para señalar su comprensión.

Las risas, por su parte, funcionan como reacciones ante las intervenciones del entrevistador, ya sea porque este ha dicho algo gracioso o ha reído también, entonces se responde como marca de afiliación o complicidad. Asimismo, pueden indicar sorpresa o comprensión. Se observa un uso bastante frecuente de la risa como atenuación de algún acto de habla propio o ajeno. Muchas veces aparecen al final de una intervención en coocurrencia con otras marcas que indican la cesión del turno de habla. También surge la risa en momentos de tensión o nerviosismo, y generalmente ayuda a la relajación. En definitiva, la risa adquiere un valor en la dinámica de la interacción que no es menor al de otros recursos y signos lingüísticos y no lingüísticos.

En una situación de examen como la descrita en esta investigación parecería contraproducente o, al menos, extraño, manifestar nerviosismo, cansancio o desconocimiento. No obstante, varios de los entrevistados expresan esto como parte de una estrategia para pedir ayuda a su interlocutor. En esta misma línea, inclusive, observamos que dejan enunciados incompletos, ante los cuales interviene exitosamente el entrevistador.

A partir de la observación de la actuación de los candidatos que rinden el CELU, resulta posible obtener contribuciones para la enseñanza-aprendizaje de nuestra lengua relacionadas con las situaciones de interacción oral. Como ejemplos podemos mencionar los siguientes: qué puede hacer un hablante de español como L2 cuando le realizan preguntas desordenadas, poco explícitas, que no llega a comprender; qué recursos puede utilizar para pedir ayuda, para monitorear su propia comprensión, reafirmarla o evidenciarla. Ante una pregunta cerrada en un examen, cómo puede utilizarla de punto de partida para elaborar una respuesta amplia, que dé cuenta de sus conocimientos. Mientras organiza mentalmente una respuesta, qué interjecciones o marcadores puede utilizar para no quedarse mucho tiempo en silencio. Si quiere mantener o ceder su turno de habla, de qué formas puede dar a entenderlo. Cómo

utilizar las estrategias afectivas que funcionan para lograr un acercamiento con su interlocutor, tal como la risa. En definitiva, la descripción del comportamiento de los entrevistados nos ofrece, como mínimo, algunas actitudes que podemos tener en cuenta y destacar en nuestras clases de ELSE.