2.4 Attribution and predication
2.4.1 Attribution and Join
La estructura de este ecosistema se identifica como el de zonas semiáridas de México y que se caracteriza por su reducida biomasa y su corta altura, que generalmente presenta una variación entre los 15cm y los 4.0m, aunque en algunos matorrales xerófilos los cactus columnares o el género
Yucca pueden alcanzar hasta los 10m de altura. En general este ecosistema de zona semiárida tiene
una cobertura relativamente abierta y con frecuencia el suelo se encuentra expuesto en gran parte del año.
Los pastizales que presentan mayor densidad en la zona de estudio casi no tienen el suelo expuesto, pero la mayoría de los matorrales xerófilos más áridos, presentan una exposición de gran proporción en la superficie del suelo durante la mayor parte del año, pues este solo se cubre parcialmente con plantas herbáceas efímeras después de las lluvias. La cobertura de plantas leñosas de esta zona presenta una considerable variación, ya que en los pastizales la presencia de arbustos o árboles dispersos es mínima o totalmente ausente, en tanto que en el matorral xerófilo la cobertura puede variar desde un 5 hasta un 100%, como es el caso de las comunidades en que domina el mezquite o el huizache. En la zona en donde se pretende establecer el proyecto, la cobertura es en promedio del 50%. La principal característica del clima de este ecosistema es su bajo promedio anual de
precipitación pluvial. Es excepcional que la precipitación anual máxima en esta región exceda los 700mm.
La mayor parte de esta precipitación se recibe durante las lluvias de verano (entre junio y septiembre), cuando la radiación solar es muy intensa y las tasas de evapotranspiración son también elevadas, de manera que la humedad efectiva disponible para el crecimiento de las plantas es inferior a la precipitación medida. El pastizal semiárido se localiza principalmente donde la precipitación anual se ubica en el límite superior (es decir 700mm o más), y en donde las lluvias se concentran en una temporada de 3 a 6 meses (de abril a septiembre), de manera que el resto del año es generalmente seco. El matorral xerófilo se desarrolla donde el promedio de la precipitación pluvial es menor a los 700mm distribuidos en una temporada de lluvias menor a los 5 meses.
En la mayoría de las áreas de matorral xerófilo el promedio de precipitación pluvial tiende a variar considerablemente de un año a otro. Algunos veranos las lluvias son muy bajas y en otros años ocurren torrenciales que se concentran en un periodo de 3 meses. Además de la baja precipitación pluvial a esta región también se asocia un clima caluroso. Las temperaturas diurnas de la primavera y del verano pueden ser altas registrando hasta 38°C en la sombra, mientras que por la noche se pueden registrar temperaturas de hasta 10°C. Lo anterior significa que la vegetación se encuentra sometida a extremos de temperatura debido a las marcadas fluctuaciones tanto diurnas como estacionales.
De acuerdo con estos parámetros la mayor parte del matorral xerófilo y del pastizal de zona semiárida se ubican en el tipo de clima de BS o estepario, dentro de este tipo de ecosistema es poco frecuente registrar vientos del nivel huracanado o tormentoso, ya que las cadenas montañosas protegen la región de estos fenómenos metereológicos. Aunque en ciertos años los ciclones tropicales del Golfo de México generan fuertes vientos e intensas lluvias de manera ocasional.
Durante la última parte del invierno y principios de la primavera (enero-marzo) se pueden presentar periodos prolongados de viento los cuales al combinarse con una radiación solar intensa ejercen un fuerte efecto de desecación sobre la vegetación y al mismo tiempo se intensifica el mecanismo de polinización eólica. En el matorral xerófilo los vientos asociados con el principio de las lluvias de verano traen consigo gran cantidad de partículas suspendidas y excepcionalmente se presentan tormentas de polvo, con formación de remolinos los que ocasionalmente pueden dañar instalaciones agrícolas, cercas y otras estructuras. Sin embargo, estos fenómenos no alcanzan la fuerza suficiente como para ocasionar daños mayores.
Aunque estos parámetros climáticos son de fundamental importancia para comprender la estructura del ecosistema, también son importantes para determinar la distribución y abundancia de las diferentes formas biológicas que allí se desarrollan. Se ha reportado que algunos días sin heladas presentan una asociación positiva con la diversidad de los cactus columnares, en tanto que la estacionalidad y la temporada de lluvias influyen directamente en la diversidad de cactus globosos y reticulados.
Los pastizales se desarrollan de preferencia sobre una topografía plana o ligeramente ondulante de las mesetas, sobre las laderas de los cerros y en el fondo de los valles, por lo general no se les observa en las pendientes pronunciadas. Generalmente los suelos en los que crecen presentan una roca madre de origen ígneo y son moderadamente superficiales, neutros (de pH 6-8) con textura desde el migajón arcilloso al migajón arenoso. Lo anterior los hace vulnerables a la erosión si se elimina la cobertura vegetal. El suelo por lo general es fértil y tienen un porcentaje moderado de materia orgánica.
En contraste el matorral xerófilo se desarrolla en casi todos los relieves topográficos y tipos de suelo de la región. Se le observa desde el malpaís que es regularmente ácido y ausente de suelo hasta calizas salinas o arenas. La mayoría de los suelos son neutros (de pH 6-8.5), mal consolidados y de color gris. La fertilidad del suelo puede ser alta pero la concentración de nitrógeno y materia
orgánica con frecuencia es baja.
Los suelos de estas regiones pueden presentar horizontes de carbonato de calcio en el caso de los derivados de rocas calizas, mientras que en el caso de suelos derivados de rocas ígneas se pueden presentar compuestos ferruginosos. Estos horizontes se forman conforme las sustancias químicas lixiviadas por el agua de lluvia se van acumulando a cierta profundidad del suelo, como resultado de los procesos de evaporación y movimiento capilar.
Estos horizontes están bien desarrollados en los suelos intemperizados y no existen en los suelos jóvenes. Aunque es poco frecuente que la topografía y las características del suelo sean factores limitantes para el establecimiento del matorral xerófilo, estos componentes influyen considerablemente en la estructura y composición de las especies. El patrón de vegetación influye en la distribución de la lluvia sobre el relieve del terreno y modifica el patrón de almacenamiento de agua dentro del mismo.