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CHAPTER 3 THE AUDIT EXPECTATIONS GAP

3.6. Conceptual Framework in This Study

3.6.6. Auditing Standards

Dejando el espíritu literario y romántico de Carlos María Abajo de su última cita incluida en el párrafo anterior, uno de los Ingenieros de Marina más interesantes que hemos descubierto, insistimos que la iniciativa no parte de Arriaga, como el mismo reconoce el 24 de febrero de 1.765 cuando pide a la Tesorería General de Madrid y con cargo a la consignación de Ferrol quinientos doblones de oro que se darán como gratificación al ingeniero constructor francés Francisco Gautier “agenciado por Grimaldi, con el intento de mejorar la construcción de bajeles... que se encuentra recién llegado.” 193

Grimaldi deja la Embajada en París en abril de 1763 194 con el grato recuerdo de la vistosidad y

majestuosidad con que se tratan los asuntos de construcción en la corte y como cada constructor presenta el modelo de su diseño antes de ser aceptado. Una vez ya instalado en la Secretaría de Estado propuso al Monarca, y éste acepta, la posibilidad de traer, para realizar una prueba, uno de los constructores de Francia. Qué argumentos esgrime o qué condiciones se establecen, permanecen todavía desconocidas; pero el hecho es que escribe a Choiseul

que “hiciese a S.M. elagradable obsequio de enbiarle un buen constructor”195. La petición

sorprendió al Ministro francés y le contesta con una negativa diplomática basada en la plena ocupación de todos los constructores en los arsenales. Ante la insistencia de Grimaldi opta por enviarle uno que le estaba asesorando en París aunque reconoce que su experiencia es corta. Opinar que la única razón de la venida de Gautier es poner en marcha el mecanismo para cumplir el Tercer Pacto de Familia, aunque hay muchas afirmaciones del propio Gautier en ese sentido, puede ser una simplificación no excenta de peligro. El doctorando durante algún tiempo había podido afirmar: “Le secrétaire d´Estat Grimaldo demanda, en 1763, à son homologue français Choiseul, le lui envoyer un spécialiste en construction navales pour permettre à la marine de suivre les vois des derniers progres et de faire face à ses obligations du troisième pacte de la famille….”196, aunque actualmente encuentra ciertos fallos en dichas conclusiones ya que en las condiciones de la cesión se especifica que puede Gautier asistir a

192 Valdez Bubnov, Ivan : Tesis Doctoral. Op, Cit. Pag. 195

193

AGS, Marina, Leg. 79

194 AGS, Estado, Leg 4554

195 AHN, Estado Leg. 3229, Pág. 47,

196

Juntas, dar consejos y expresar opiniones pero en ningún caso se le autorizaba a construir ni firmar ningún tipo de navío. Grimaldi acepta las condiciones que no se llevan después a efecto. Debe entenderse que Gautier no puede involucrase directamente en la dirección de ninguna construcción y no debe ser por falta de confianza de Choiseul en su capacidad técnica, sino más a una defensa y protección a la Corona francesa ante futuras reclamaciones por parte de la española, o porque supondría armar a un aliado que podría, como así sería en el futuro, convertirse en enemigo.

Esta pugna entre Grimaldi y Arriaga y su resolución representa la realidad de la Corte que se refleja en el punto 1.1 en donde cada secretario pacta con el Rey sus asuntos sin pensar en el resto de gabinete. Cada ministro se mueve en solitario y en este panorama no es de extrañar que Arriaga no quiera a Gautier en la corte; éste como cortesano parisino sabría brujulear en palacio y él no podría controlarlo.

Mientras Grimaldi gestiona directamente con el Rey, Arriaga se encuentra intentando resolver el problema de las pudriciones y que esto no suceda con los navíos que se están construyendo en Guarnizo. La venida del constructor francés le viene a tiempo y una vez aclarado el aspecto económico de forma eventual le envía a visitar los montes de Cantabria para que le informe si los árboles son aptos y buenos y si la corta, transporte y secado se hace correctamente; aspectos que se estaban cuestionando en aquellos momentos para explicar las pudriciones.

Finalizada la visita a los montes, le ordena que se quede en el arsenal al mando de la construcción del asiento y diseña un nuevo plano por el que modifica el diseño y las condiciones del contrato construcción. Las consecuencias exceden el marco de esta tesis y se resuelven vía judicial muchos años después a favor de los herederos del Asentista Zubiría. Las relaciones entre Grimaldi y Gautier parecen ser buenas y fueron aprovechadas por éste para conseguir sus objetivos personales fuera de los cauces reglamentarios, lo que inevitablemente le acarrea un rechazo de la propia organización de la Marina. Cuando lo acepta como Director de Construcciones lo hace de Coronel del Ejército y cuando le acepta su dimisión de Ingeniero General sólo le abona las dos terceras partes de sus ingresos el resto se consigna a los gastos del Ejército.

La amistad mencionada se mantiene mientras Grimaldi ocupa la Secretaría de Estado, y como ejemplo estas dos referencias de un gran calado:

• Las gestiones de Gautier con Grimaldi en 1769 para crear el Cuerpo de Ingenieros, sus

intrigas para ser recibido nuevamente por al Rey con un uniforme que el mismo diseña

para el nuevo Cuerpo ¡2 años antes de crearse!197.

• Cuando Arriaga decide mantener a Gautier apartado de la Corte y le ordena continuar en

Ferrol, éste intuye que su anhelada vida cortesana va alejándose por lo que decide que su única opción es firmar un contrato con la Corona de España en cuya redacción no intervenga Arriaga. En este contexto envía a Grimaldi el 26 de febrero una proforma de

contrato y una vez que la aprobación del Rey se la remite a Arriaga para su ejecución198.

La personalidad de Gautier ha convencido al Monarca quien decide una suculenta gratificación por los importantes servicios que le dispensará y le encarga un nuevo plano de un navío de 70 cañones. Estas dos coordenadas: honor y dinero serán las que quiera mantener durante su estancia en España.

Esta negociación directa entre Grimaldi y Gautier demuestra además las malas relaciones entre este y Arriaga, y apoya la inconsistencia de la versión de su llegada a petición de

197 AGS. Marina, Leg. 79

198

Arriaga. La localización de la minuta de la carta del 27 de marzo de 1769199 a Grimaldi desmonta este panorama y demuestra la disconformidad de Arriaga a las condiciones pactadas y sobre todo que en definitiva Arriaga es el Secretario de Marina y tiene la última palabra en los asuntos de su ministerio. Arriaga consigue introducir algunas modificaciones no menores que supusieron, sin duda, una gran frustración para el francés ya que se mantiene fuera de la Marina y no consigue su anhelado sueño de ser Capitán de Navío. Además la carta debió ser desagradable a Gautier porque el ministro expresa su duda sobre se lealtad a la Corona. La carta puede resumirse en:

1. Arriaga reconoce que las conversaciones son entre el Rey y Grimaldi y le pide que tenga en cuenta sus comentarios y en todo caso se le informe de las resoluciones. Considera lógico que una vez decidido seguir el método francés de construcción es lo lógico nombrarle único responsable.

2. A pesar de ello pone en duda su capacidad de poder asumir la responsabilidad que la independencia que le otorga los poderes de su cargo y duda si será “capaz de dirigir la construcción, sin la mas leve contradicción o disputa”

3. Acepta que se le nombre Director de Construcciones, aunque para las Carenas ve más adecuado se le nombre Inspector en lugar de Director, ya que conocida su opinión sobre los navíos (ver críticas al sistema inglés, punto 3.11) pocos navíos válidos va a encontrar. 4. Aceptaría que se le nombrase como máximo Capitán de Fragata ya que Capitán de Navío

solo lo alcanzaron pocos constructores (Boyer, Arzueta y Autran). Como cambio de no ser Capitán de Navío consigue se le nombra Coronel del Ejército como ya se hiciera años antes con Godin.

5. Arriaga considera que el sueldo propuesto es injustificado y supera en tres veces el sueldo medio que deben tener los constructores en Francia. Sin embargo la opinión que tenía Gautier en 1784 cuando recuerda a Floridablanca estas negociaciones era muy distinta, ya

que dice que era la mitad de lo que se cobraba en Francia.200

6. Entiende que la permanencia en la Corte del Director de Construcciones con obras en los tres Departamentos es inapropiada, ya que si está en la corte no hará comisiones de servicio, ni inspeccionará, ni dirigirá las obras.

7. Reconoce su experiencia en seis navíos iguales y pronostica que su formación sería la misma si hubiese construido sesenta, ya que en ninguno ha innovado o modificado.

8. Lanza un ataque subliminal al Rey al recordarle que sus opiniones sobre la falta de fortaleza de nuestros navíos pueden hacer que nuestros enemigos pierdan el respeto a nuestra Armada Real.

Como última referencia de esta etapa señalamos lo sorprendente de los comentarios de Vigodet que señala incluso relación epistolar entre Arriaga y Bouguer y da por demostrada, dice “tener pruebas irrecusables a la vista” del desencuentro entre el primero y Juan. La llegada de Gautier la fija en 1769 para establecer el sistema de construcción y el Cuerpo a “propuesta del indicado Bouguer” y le considera “Brigadier de aquella nación (Francia)” cuando

accede al título “Comandante general de Ingenieros”. 201

199 Corpus Documental. Documento Número 3.14. Minuta de Arriaga rechazando el acuerdo entre

Grimaldi y Gautier.

200 AHN. Estado, Leg. 3922.1 Anexo sin firmar de la carta de Gautier a Floridablanca 06.06.1784

201 Corpus Documental. Documento Número 3.15. Versión “sorprendente” de Vigodet sobre la llegada