Long-Term Programs and R&D Program Development and Implementation Determining Security Needs
Appendix 3: Authorities
A.2 Authorities Affecting Electric Power
En la literatura producida en Cuba en la década del 90, durante los años de mayor crisis económica que ha vivido el gobierno de la Isla después de 1959, es notable
encontrar varias propuestas de obras a las que es difícil demarcar en un género literario puro. La capacidad para alternar y transgredir límites del sujeto literario que emerge delata la necesidad reinante de imponer una nueva manera de hacer literatura. Esta búsqueda constante de rupturas con los cánones establecidos en décadas anteriores, propone también desplazar la implementación de las políticas culturales
gubernamentales.
21 La hibridez debe ser entendida en esta disertación como indica la etimología principal de la palabra, un
producto que contiene elementos de distinta naturaleza. En la literatura cubana de la década del 90 existen varios ejemplos de hibridez en tanto se trata de obras que proponen géneros literarios diferentes
mezclados. Igualmente, aparecen figuras híbridas entre autores y personajes, que no son exclusivas de la etapa, pero que con su presencia transgreden los cánones establecidos por las políticas culturales del estado, por solo mencionar otro ejemplo del proceso de hibridez.
Burlar las fronteras, romper con los conceptos que delimitan los géneros
literarios instituidos, supone perseguir la libertad como categoría intrínseca al momento mismo de la creación. Se trata de la libertad primaria que busca su representación desde la literatura con el uso de la conciencia individual para obrar –entiéndase en este caso escribir– según la voluntad y los conceptos del autor sin mediaciones de órdenes superiores como el Estado, por ejemplo.
Los tres autores escogidos como centro de análisis de la presente investigación, Reina María Rodríguez, Antonio José Ponte y Pedro Juan Gutiérrez, son portadores de esta tendencia a favor de desterritorializar sus obras. Cada uno desde diversas
perspectivas concibe sus propuestas sin ataduras a un género específico. En todo caso, el género es un elemento secundario que no preconcibe la definición, no ejerce cual censor exigiendo un ritmo, formatos o movimientos preestablecidos. En sus obras la disolución de los géneros puros no implica una pérdida del sentido literario, sino todo lo contrario. La porosidad a la que someten sus límites concede un amplio estado de libertad al libro, que lejos de aminorar las posibles lecturas, provoca una multiplicidad enriquecedora.
El irrespeto por el margen no hace más que desarrollar la obra indistintamente en varios niveles. La representación literaria como proceso muestra una visión transversal del suceso, no una imagen congelada general, sino rizomática donde cada parte funciona con un género propio aparentemente independiente de los demás. Los diferentes nudos de la historia pueden desencadenar en entes autónomos conectados con el tronco central de la obra y entre ellos al mismo tiempo, por la porosidad entre los géneros. Para lograr semejante emancipación, no desestiman recursos y apelan a la transgresión constante,
habilidad propiciada por el nuevo sujeto literario, que no siente temor al ejercer su libertad, cruzar fronteras y proponer al lector un collage de fragmentos.
Para un mejor entendimiento de cómo y por qué estos escritores cubanos fragmentan, transgreden los estereotipos ya establecidos en la literatura y proponen un corte transversal a la realidad, es oportuno analizar sus obras a través de la teoría del rizoma de Deleuze y Guattari. Esencialmente, esta hipótesis remeda el principio botánico que justifica la ramificación de algunas plantas en cualquier parte de su cuerpo. El bulto o nudo resultante del proceso del rizoma aparece lo mismo en la raíz, el tallo o la rama, lo que imposibilita establecer un centro en este organismo vivo:
El rizoma no comienza y no termina, siempre está en medio, entre las cosas, es un inter-ser, un intermezzo. El árbol es filiación, pero el rizoma es alianza. El árbol impone el verbo “ser”, pero el rizoma tiene por tejido la conjunción “y”. En esta conjunción hay fuerza suficiente para
desenraizar el verbo ser (…) Entre otras cosas, no designa una relación localizable y que va de uno a otro, y recíprocamente, sino una dirección perpendicular, un movimiento transversal que lleva uno al otro, arroyo sin comienzo ni fin, que corroe sus orillas y toma velocidad entre las dos. (68)
Aplicada a las obras que veremos de la década del 90 en Cuba, esta teoría quiebra la centralización a la que estuvo sometida la literatura en los años 60, 70 y 80. Desarticula la historia única y propone la multiplicidad22 y fragmentación23 de un discurso en varias perspectivas, aunque para ello deba mutar constantemente de género en género.
22 El término multiplicidad sugiere en este capítulo la capacidad del sujeto literario emergente en la década
del 90 para manifestarse en varios géneros al mismo tiempo. Igualmente, ofrece la posibilidad de probar la cualidad variada de la literatura al lograr representaciones paralelas a la versión oficial. También propone varias opciones en materia de técnicas narrativas, ensayísticas y poéticas que confirman la producción literaria de la etapa estudiada como abundante.
23 La fragmentación significa en el presente contexto la posibilidad de romper el núcleo estereotipado de la
producción literaria bajo las normas de las políticas culturales del sistema socialista cubano. Dinamitar la historia oficial que durante años ha pretendido crear el hombre nuevo y que en la década del 90 asiste a su
Los seis principios con los que Deleuze y Guattari dividen su teoría del rizoma, son modelos bajo los que pueden ser leídas las representaciones de la literatura cubana en la década del 90 que ocupan la presente investigación. En cada una de estas obras aparecen los principios de conexión y heterogeneidad, el de multiplicidad, el de ruptura asignificante, y por último, los de cartografía y calcomanía. La conjunción de todos en las propuestas de estos años es la responsable de mostrar una imagen híbrida de la creación literaria. Independientemente de la multiplicidad de temáticas y formas que contienen estos poemarios, narraciones o ensayos, resalta un sentido de la hibridez que logra unificar el discurso de manera coherente en medio del caos que vive el país.