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En las líneas anteriores se han señalado aspectos de la TNE relacionados tanto con la sintaxis como con el léxico, y se ha dejado de lado el tema con el que se concluirá la descripción de la formación de patrones léxicos según este enfoque: las alternancias (Hanks, en prensa: 132-161). Entendemos por alternancia la circunstancia de coexistir dos o más estructuras sintácticas o palabras sin que el significado de la oración varíe sustancialmente. Hanks (en prensa: 132) habla de un cambio de foco, es decir, si bien el evento descrito por la oración es el mismo, se focaliza el punto de vista en cierto aspecto más que en otro, según la alternancia empleada. Concreta las alternancias en tres tipos: las léxicas, las semánticas y las sintácticas. En la figura 10 se ofrece un esquema de los tipos de alternancias que trataremos en las siguientes páginas.

32 El tipo semántico [[Living Being]] aún no está incluido en la ontología de CPA (a fecha de 5/06/12), pero sí se ha usado para el CPA español por haberse necesitado.

Figura 10. Tipos de alternancias que se tratarán en el apartado 5.3.3.

Alternancias léxicas

Las alternancias léxicas (Hanks, en prensa, 134-135) se producen cuando dos o más palabras pueden ocupar la misma posición en un patrón, sin que el significado de este varíe en lo fundamental; en concreto, Hanks (en prensa: 133) las define como «cases where one word alternates with another within a phraseological pattern, with little or no difference in the overall meaning of the proposition». Este tipo de alternancias es, pues, muy importante para la construcción del patrón, pues permite agrupar diversas unidades léxicas bajo un mismo tipo semántico.

Como se deduce de lo dicho, el concepto de alternancia léxica refleja el fenómeno de la combinatoria, por el cual varias unidades pueden combinarse con otras en función del significado. Así, por ejemplo, buena parte de los patrones del verbo perder pueden estructurarse del siguiente modo, según los argumentos en función de sujeto o de objeto directo33:

a) perder un libro, la cartera, unos documentos… b) perder la guerra, las elecciones, el partido… c) perder el tren, el avión, el metro, el autobús… d) perder dinero, la cosecha, el hogar…

e) perder la libertad, la soberanía, la inmunidad… f) perder la paciencia, la calma, la alegría, el miedo… g) perder vista, peso, memoria, sensibilidad…

33 Para este análisis, nos basamos en el trabajo de redacción de la entrada

perder/se del DAELE (s. v.), con datos principalmente del IULA50.

tipos de alternancias léxicas semánticas sintácticas activa-pasiva activa-media de elipsis elipsis de objeto elipsis adverbial elipsis de preposición alternancia conativa recíproca

h) perder agua, sangre, kilos…

i) perder el tiempo, una hora, la vida, la juventud…

j) perder a un ser querido, a un amigo, un hijo, un buen trabajador… k) perderse una reunión, un capítulo de una serie, una fiesta…

Siguiendo a Hanks, libro, cartera o documentos, entre otros (a), serían sustantivos que entran en alternancia léxica, y el patrón resultante se configuraría del siguiente modo:

[[Human]] perder [[Physical Object]]

[[Human]] stops possessing a [[Physical Object]], because s/he does not know more where it is or because someone takes it.

En efecto, la alternancia en un patrón de sustantivos como tren,

avión, metro, autobús, etc. (c), no hacen modificar semánticamente al

patrón (en este caso, se trataría de [[Vehicle = Public | Collective]]), o, dicho de otro modo, la posibilidad de que exista esta alternancia es lo que permite configurar el patrón, que se distingue del resto de patrones de perder/se en que hace referencia a un evento particular que no es denotado por ningún otro patrón.

Existen herramientas para la detección automática de la combinatoria léxica, por haberse considerado una parte clave del análisis semántico. Sketch Engine (Kilgarriff, Rychlý, Smrz y Tugwell 2004) tiene dicha opción a través de su herramienta Word Sketch, y el Corpus del Español (Davies 2002) también ofrece combinatoria. En la figura 11 se ofrece el Word Sketch de perder/se tal como se muestra en Sketch Engine. Lo que no se ha podido resolver aún automáticamente es el desglose por rasgos semánticos de los argumentos, que en los sistemas automáticos se muestran habitualmente mezclados, como se puede observar en la mencionada figura.

Figura 11. Captura de pantalla del Word Sketch de perder/se (Sketch Engine),

dividido en las columnas de objeto directo y sujeto. Se emplea el corpus esTenTen.

Hanks (en prensa: 133) señala también que las alternancias léxicas son un elemento frecuente de variación en las locuciones, y expone el ejemplo (tomado de Moon 1998) de shaking in one’s shoes / quaking

in one’s shoes, quivering in one’s sandals, todas ellas expresiones para

denotar ‘sentir miedo’. En castellano se producen situaciones similares, como las de los siguientes casos:

andarse/irse por las ramas

comerse la olla, cabeza, coco, el tarro… levantar ampollas/ronchas

Se trata de variantes de una misma locución en que se selecciona una combinatoria léxica reducida, no libre por completo, pero claramente alternante. El caso de las locuciones, por tanto, es distinto al de una alternancia léxica en sentido amplio: no decimos normalmente

*comerse la calabaza/la testuz, *caminar por las ramas ni *levantar un sarpullido/una erupción34.

34 Los diccionarios no representan con regularidad estos tres ejemplos, pues se dejan alguna variante (como comerse la cabeza), y no indican la «sinonimia» de estas expresiones con remisiones o exponiendo las variaciones en la relematización correspondiente a la locución. Hemos consultado DUE, DUEAE y DRAE. Los tres

Para terminar con el apartado de alternancias léxicas, uno de los problemas es, como va siendo habitual en la exposición de este capítulo, el «conflicto fronterizo»: resulta difícil establecer distinciones claras en relación con las palabras que pueden alternar y, por tanto, formar parte de un mismo tipo semántico, y aquellas que deben dejarse aparte y ser agrupadas en un tipo semántico diferente (dando lugar, por tanto, a las alternancias semánticas que se tratarán a continuación, § 5.3.1). Con respecto al ejemplo de palpitar que se veía anteriormente, ya se ha mencionado que existen dificultades para agrupar los sujetos oracionales en grupos semánticos, es decir, para determinar cuáles de ellos son alternantes y cuáles no. Igualmente, en el anterior ejemplo de perder/se (en este apartado, supra), queda más claro en grupos como a), b) o c) qué sustantivos agrupar, mientras que grupos como e) o f) resultan sumamente heterogéneos per se y difusos, pues contienen elementos altamente abstractos, como cualidades o actitudes. Redundando en lo expuesto en el apartado 5.3.1, este tipo de argumentos, y verbos altamente polisémicos como perder/se, exigen más introspección acerca de cómo se relaciona y agrupa en la ontología la combinatoria léxica.

Alternancias semánticas

Las alternancias léxicas, que acabamos de describir, pueden además verse complementadas por las alternancias semánticas (Hanks, en prensa, p. 135-142), que podemos definir como la coexistencia de dos o más tipos semánticos en un mismo patrón, de modo que no exista una diferencia semántica fundamental. Encontramos esta situación en un gran número de casos, como los siguientes:

(57)

a. Con sus pertenencias, recuerdos y ahorros cargados en el coche [ella] emprende el camino acompañada por su hija Muriel. (esTenTen) b. Once vehículos emprendieron marcha a Madrid. (esTenTen) (58)

a. El presidente del Gobierno anunció que la Alianza contará con un foro anual. (esTenTen)

b. El gobierno anuncia que va a incrementar los precios de los alimentos. (esTenTen)

c. La Moncloa ya ha anunciado recortes en la aportación a la cooperación. (esTenTen)

verbos, con sus respectivas locuciones, están también definidos en el DAELE (s.

(59)

a. Uno de [los grupos] bebía dos vasos de agua antes de las comidas. (esTenTen)

b. Es aconsejable beber agua antes de comenzar el tratamiento. (esTenTen)

Los eventos denotados por cada grupo de frases de (57), (58) y (59) son el mismo evento; así, por ejemplo, la acción de (57a) corresponde a la misma que (57b), porque en esta última opción se está trasladando la acción realizada por el conductor al coche (dado que alguien conduce el coche). En (58), se trata también de elementos parejos, en los que el gobierno (58b) y la Moncloa (58c) son equivalentes de el

presidente (58a) u otra figura que represente al Gobierno. Finalmente,

en (59b) beber agua es la acción que en efecto se realiza cuando se bebe un vaso de agua (59a). Es por el hecho de tratarse de la misma acción por lo que, en la TNE, estas estructuras se consideran alternantes y no patrones distintos. En estos casos, el patrón se confecciona con una barra oblicua que separa cada tipo semántico alternante, y en la implicatura solo se refleja el verdadero agente de la acción:

(patrón de 57)

[[Human | Vehicle]] emprender [[Route]] [[Human]] begins to take a [[Route]].

(patrón de 58)

[[Human | Institution]] anunciar [[Speech Act]]

[[Human]] delivers a [[Speech Act]] publicly and with certain solemnity.

(patrón de 59)

[[Animate]] beber [[Liquid | Vessel]]

[[Animate]] takes [[Liquid]], puts it in her/his mouth and swallows it. Así pues, las alternancias semánticas constituyen más bien un cambio de foco con respecto al evento descrito por la oración, sin que ello conlleve un cambio de significado. No debe confundirse esta situación con la de ciertos patrones en las que sí existe cambio de significado, como en el siguiente caso:

(60)

a. Si el coche te frena menos puede ser por varios motivos. (esTenTen)

b. Algunos coches frenan de 140 a 0 en 80 metros y otros en 65. (esTenTen)

Los casos de (60) son ejemplos de un mismo significado de frenar: ‘tener un vehículo capacidad para pararse’; es decir, no son ejemplos como los de (57-59): el conductor frena/el coche frena. En (60) no se está aludiendo a una acción concreta de un automóvil que es frenado, sino a la propiedad de un coche de frenar de cierta manera. Así, este uso no es alternante, sino que corresponde a un evento y patrón diferentes:

[[Vehicle]] frenar [Adv[[Manner]]

[[Vehicle]] has the capacity for braking in a certain way.

Este patrón exige un complemento modal y es parejo al se mediopasivo, como se ha indicado en el capítulo 2. Se trata de una situación común en verbos que puedan llevar como sujeto máquinas, herramientas o utensilios (el cuchillo corta bien, esta taladradora

agujerea fenomenal, etc.). Alternancias sintácticas

Con respecto a las alternancias sintácticas (Hanks, en prensa, 152-160), son casos en los que un verbo puede encontrarse en estructuras sintácticas diferentes, sin que su significado cambie sustancialmente −aunque sí la distribución de sus argumentos−. Se ha hablado de algunas de ellas en el capítulo 2, pues las construcciones con se son muy comunes en una de las dos variantes de la alternancia. Recordemos un ejemplo, en concreto de alternancia activa-media:

(61)

a. Cuando el empleado estropea expresamente la máquina registradora... (esTenTen)

b. En el taller se había estropeado una máquina. (SWC)

Estas dos frases corresponden a dos estructuras sintácticas distintas, pero el significado de ambas varía poco. Por otro lado, Hanks (en prensa, 141-143) critica en Levin (1993; pero el trabajo sobre alternancias también se extiende a Levin y Rappaport 1996) la falta de pruebas empíricas suficientes como para considerar ciertos casos de alternancias. Así, expone el siguiente ejemplo ofrecido por Levin:

(62)

a. The sailors gallied the whales. (‘Los marineros asustaron a las ballenas’)

Hanks (en prensa: 142) argumenta que, por el hecho de constatarse la existencia del par activo (62a, si bien es un término obsoleto del ámbito de la caza de ballenas35), no puede deducirse la existencia del par medio (62b), del que el lexicógrafo no encuentra indicios de corpus. La existencia de las alternancias sintácticas debe, pues, constatarse con datos, pues es notable el número de casos en los que no existe par activo o par medio. En definitiva, Hanks (en prensa: 141-143) arguye que los ejemplos que no están basados en corpus no son pruebas empíricas, al margen de que sean plausibles; en el análisis lingüístico debe distinguirse, por tanto, entre lo posible y lo real. En el marco de la TNE, se establecen varios tipos de alternancias sintácticas: la alternancia activa-pasiva, la activa-media, la de objeto indirecto, la recíproca, la de elipsis, la conativa y la resultativa. Obsérvese como en varias de ellas intervienen construcciones con se, motivo por el cual se han descrito ya en el capítulo 2 y no se repetirá aquí la explicación. Veamos, sin embargo, un resumen de estas alternancias que propone Hanks en forma de ejemplos en lengua castellana36:

(63)

Alternancia activa-pasiva

Activa: Después me volvió a formular la misma pregunta. (CEsp) Pasiva con «se»: A continuación se formulan algunas reflexiones finales. (SWC)

Pasiva perifrástica: El ofrecimiento ha sido formulado con

sinceridad y afecto. (SWC) Alternancia activa-media

Causativa: El violinista conmovió al público que llenaba la gran sala. (IULA50)

Incoativa con «se»: Escuchando conversar a esta pareja en aquella hermosa noche, me conmoví. (IULA50)

Causativa: El país debe aumentar sus esfuerzos para combatir la pobreza. (IULA50)

Incoativa sin «se»: La esperanza de vida ha aumentado en toda la región. (IULA50)

Alternancia recíproca

Januario brindó con sus hombres por la patria que estaban por recobrar. (CEsp)

35 No encontramos huellas de gally en el British National Corpus ni el esTenTen (consultados a través de Sketch Engine), ni en Google Ngram Viewer (http://books.google.com/ngrams), lo que no permite seguir de cerca el debate.

36 Omitimos la alternancia resultativa y la de objeto indirecto porque no afectan al análisis que se realizaremos en el capítulo siguiente.

Celebran una gran comida y brindan con champaña. (SWC) Alternancias de elipsis

Elipsis de objeto:

Ayer comencé a bordar el mantel para el banquete. (CEsp) Todo el día bordaba junto a la ventana. (CEsp)

Elipsis adverbial:

Llenó un camión con los útiles de laboratorio. (SWC)

Vaciaron los armarios y comenzaron a llenar cajas. (SWC)

Alternancia conativa

El hombre le sacó una navaja y le cortó la cara. (esTenTen) El negro lo cortó en la cara. (esTenTen)

En relación con la alternancia activa-pasiva, de la cual se ha hablado en el capítulo 2, no es necesario que la variante activa y la pasiva aparezcan en patrones diferentes, pues «semantic relationship is entirely regular and predictable» Hanks (en prensa: 143). Ello vale también para la pasiva con se, que no existe en inglés. Indica también el autor (en prensa: 143) que, en efecto, la relación que se establece entre los argumentos es la misma aunque la estructura sintáctica varíe. Con respecto a la alternancia activa-media, descrita ya también en el capítulo 2, Hanks (en prensa: 146-147) aporta un argumento que nos parece crucial para apoyar la inclusión de los dos patrones alternantes en acepciones diferentes: pese a existir tal alternancia regular, es común que existan diferencias semánticas sutiles entre uno y otro patrón que necesiten consignarse, pero que no sean suficientes como para considerar que no se trata de alternancias sino de patrones aparte. Se ha mencionado arriba el ejemplo de estropear/se (61), en el que se observaba una identidad de significado muy elevada entre la frase transitiva y la intransitiva con se. En cambio, en los siguientes casos la distancia semántica es mayor:

(64)

a. Esta máquina se utiliza para allanar la tierra arada. (CEsp) b. Tras una hora de camino el terreno se allana. (SWC)

Como puede observarse, las diferencias están relacionadas con la naturaleza de los argumentos, que en unos casos son agentes y en otros pacientes. Así, la acción de ‘poner llano un terreno’ (64a) es ligeramente distinta a aquella en que ‘el terreno se pone llano’ porque cambia con respecto a otra parte más abrupta (64b). Ello hace que sea más recomendable separar estas estructuras en dos. Quizá la prueba más extrema de estas pequeñas distancias semánticas que se producen entre pares activos-medios se tiene en la propia evolución histórica de la lengua, que ha conllevado pérdida o creación de nuevos pares y, por

tanto, la independencia de los patrones es posible; no ocurre lo mismo en las estructuras pasivas o impersonales (en ello el castellano se distingue del inglés, en que la pasiva sí puede adquirir entidad propia y constituir la estructura canónica o no marcada de un verbo; Hanks, en prensa, 144, cita el ejemplo de emblazon, un verbo que se construye casi siempre con estructura pasiva).

Esta argumentación tiene consecuencias en la representación lexicográfica. Se ha visto (§ 4.2) que varios diccionarios empleaban, en parte por motivos de espacio, el recurso de la supresión de la estructura media, pues la consideraban igual semánticamente a su par activo. Con ello, y siguiendo la argumentación de Hanks, se pierde la oportunidad de separar más semánticamente ambas estructuras y, en segundo lugar, se otorga una primacía a la estructura activo que a menudo puede ir en detrimento de los datos de corpus, los cuales pueden indicar un mayor uso de la estructura media.

En otro orden de cosas, Hanks (en prensa: 146) menciona también el caso de las estructuras que aquí, siguiendo a la NGLE, se han llamado

mediopasivas (§ 2.5.3), como La puerta se abre hacia fuera; el

lexicógrafo aporta el siguiente ejemplo para el inglés: I can’t help it if

Pitt has the kind of bones that break easily. Al respecto de estas

construcciones, este autor (en prensa: 146) indica que «it is unnecessary and in some cases impossible to make a distinction between the inchoative and the middle construction [por mediopasiva]», como también se ha indicado ya en el capítulo 2. A efectos del análisis empírico de los datos, pues, considera Hanks que no se puede hacer distinción entre uno y otro uso, y que las oraciones mediopasivas deben ser catalogadas como incoativas, aunque en castellano estas oraciones se asocian más bien a las pasivas reflejas, inexistentes en inglés. Este hecho señala de forma indirecta la cercanía que existe entre las estructuras incoativas y las pasivas reflejas, que se expresa en castellano a través de las numerosas ocasiones en que pueden ser ambiguas, y a través del análisis contrastivo como el de estas líneas anteriores, en que se observa que una estructura como la mediopasiva puede encajar, en inglés, en la estructura incoativa. Como ocurría con la alternancia activa-pasiva, en la activa-media también puede ser más frecuente una de las dos opciones sobre la otra, pero aún más relevante es el hecho de que una variante pueda incluso considerarse como una explotación de la otra (Hanks, en prensa: 146), y no como una verdadera alternancia activada en la lengua en uso. Ocurre, en efecto, que el hablante tiene al alcance un sistema de alternancias bien conocido, pues es ampliamente usada en multitud de verbos, y puede emplearlo de manera inusual en un verbo que no suele observarse en alternancia. Esto ocurre tanto en relación con la

estructura activa como con relación a la media, y es una cuestión de crucial importancia para el análisis adecuado de las construcciones con

se. Consideremos las siguientes situaciones:

(65)

a. Al volver de su largo viaje, se estableció a unos kilómetros de Londres. (SWC)

b. El ejército israelí ha destruido miles de casas y expropiado por decreto miles de hectáreas para establecer a sus colonos. (SWC) (66)

a. A veces, las infecciones por virus herpes afectan al cerebro. (CEsp) b. En los casos de MTC [cáncer medular tiroideo] familiar, sólo se

afecta el tiroides. (CEsp) (67)

a. Eusebio aplastaba la cabeza contra su almohada. (CEsp) b. La poca sombra se aplastaba contra el adoquinado. (CEsp)

Las oraciones de (65a), (66a) y (67a) son más naturales y frecuentes que sus correspondientes pares, (65b), (66b) y (67b). En los tres casos, se trata de alternancias activas-medias, en las cuales, sin embargo, la preponderancia de uno de los pares sobre el otro es tan marcada que hemos de considerar estos pares menos frecuentes como una explotación, basada, por ejemplo, en una metáfora (el ejemplo más claro es el de 67b). Hanks (en prensa: 147) habla de situaciones «teóricamente posibles», pero «anormales», distinción importante para no caer en el error de incluir explotaciones en el diccionario. No es aceptable para nuestro enfoque ofrecer las explotaciones como si fueran variantes normales.

Así pues, de las afirmaciones de Hanks (en prensa: 146) se desprende