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donde abundan propiedades rurales en zonas con escasas condiciones ambientales para el desarrollo de la agricultura, el tamaño físico de éstas no garantiza una correlación ajustada con su actual o potencial nivel productivo.

En efecto, la sumatoria de las superficies efectivamente dedicadas a los cultivos, las plantaciones frutales y forestales existentes al momento del Censo, el número de cabezas de ganado en la propiedad y ciertas variables de carácter tecnológico presentes en la explotación, así como la ponderación parcial de éstas, según umbrales acumulativos de ocurrencia, fueron algunas de las variables y atributos considerados al momento de definir el tamaño de la explotación y, por extensión, la del productor individual que la administra. Este aspecto es significativamente importante en el país, dado los numerosos casos de grandes superficie de terrenos estériles y sin uso agrícola que se encuentran en propiedades localizadas en zonas montañosas, semiáridas, desérticas o de bosque nativos. Considerar sólo el tamaño físico de la explotación induce a profundas distorsiones en los resultados obtenidos, ya que, por un lado, el número de grandes explotaciones en cuanto a tamaño es significativo, pero si se considera su potencial productivo actual, son explotaciones de tamaño productivo pequeño o limitado y, por otro, explotaciones de reducida superficie física, con riego y localizadas en áreas ambientales ventajosas para producción agrícola de alta rentabilidad relativa actual, son tipificadas de tamaño mediano o inclusive de grande, lo cual es especialmente visible en algunos sectores de los valles semiáridos del norte del país, dedicados a eficientes procesos productivos de fruticultura de exportación, por ejemplo.

2.2. Sustrato geográfico para la diferenciación, según tipo de explotación

Frente a esta heterogeneidad de ambientes socioproductivos en el país, ODEPA421 redefinió e identificó, a partir de diferenciaciones territoriales, un

4 El desarrollo metodológico de la propuesta se encuentra desarrollado in extenso en la publicación “Clasificación de las Explotaciones Agrícolas del VI Censo Nacional Agropecuario según Tipo de Productor y Localización Geográfica”, ODEPA, Santiago de

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conjunto de 18 áreas homogéneas ambientales, tomando como referencia las grandes formaciones morfológicas (Cordilleras de los Andes y de la Costa, Depresión Intermedia, entre las principales), así como los paisajes climáticos y vegetacionales de mayor extensión (zona árida o desértica, sector semiárido del Norte Chico, el bosque pluvial austral y la región estepárica magallánica, entre las principales).

Con el objeto de obtener un mayor nivel de detalle en la identificación territorial de patrones socioproductivos dominantes, dichas áreas fueron, a su vez, subdivididas en 76 microregiones homogéneas, tomando como variables estructurantes los siguientes atributos, entre otros: tipo de cultivos, rentabilidad promedio, montos de producción, características de los suelos utilizados en la agricultura, existencia de actividades pecuarias y silvícolas, rendimientos productivos, capital disponible, nivel tecnológico predominante y retornos monetarios estimados.

Considerando esa información y después de georeferenciar las 329.705 explotaciones silvoagropecuarias registradas por el Censo en estas microregiones, se establecieron los umbrales de tamaño que permitieron agruparlas en explotaciones grandes, medianas o pequeñas, según su superficie bajo uso del suelo efectivo, expresado en hectáreas físicas5.22 Adicionalmente, en el universo de las explotaciones de pequeño tamaño se determinó la superficie necesaria para poder obtener el equivalente a un salario mínimo familiar mensual durante una temporada agrícola, según el patrón productivo identificado en cada una de las 76 subáreas6.23Con esta división, se identificó, en una primera aproximación, el universo de explotaciones con ingresos insuficientes dentro del mercado y con la agricultura como fuente prioritaria de ingresos, el que llegó a un total 187.484.

De esta forma, los tamaños de las explotaciones fueron en su totalidad categorizadas de acuerdo con la siguiente modalidad:

Chile, abril de 2000.

5 En la estimación de las superficies mínimas se usaron valores diferenciales para el uso del suelo bajo riego o secano. En el caso de cultivos mixtos, se factorizaron los montos parciales por los umbrales respectivos.

6 El tratamiento de este concepto y sus implicancias socioproductivas dentro del país está desarrollado en profundidad en el capítulo siguiente.

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- Pequeña explotación: su superficie para cada microárea fue establecida en forma cualitativa por especialistas regionales de INDAP, quienes estimaron los límites entre una agricultura eminentemente campesina y otra de mayor connotación empresarial, asociada en este caso a un productor de mediana escala productiva. Se utilizó como referencia, aunque no en forma rígida, las 12 Hectáreas Básicas de Riego usadas institucionalmente por INDAP para definir el límite superior del tamaño de las explotaciones de sus usuarios potenciales. Sin embargo, se presentó un número significativo de excepciones a este criterio, dadas las limitaciones que provoca la normativa con respecto a las nuevas modalidades productivas que ha adquirido la agricultura nacional con posterioridad a la fijación del marco legal que regula las equivalencias de las hectáreas físicas con las hectáreas básicas de riego, establecidas en la Ley de INDAP en 1965. El universo nacional de productores que agrupaba esta categoría al momento del último censo, era de 278.840 personas.

- Explotación grande: corresponde a aquella cuyo tamaño, según las características ambientales en las que se localiza, permite suponer retornos comerciales y beneficios de escala significativos. Dado que el criterio utilizado por la Corporación de Fomento de la Producción, CORFO, para diferenciar las empresas medianas de las grandes (100.000 Unidades de Fomento de ventas anuales), no resultaba aplicable para el sector agrícola, pues la mayoría quedaba por debajo de este umbral, se aplicó un criterio eminentemente cualitativo, de acuerdo con las particularidades de cada situación local, el que fue definido por informantes calificados del Ministerio de Agricultura. Uno de los principales supuestos y requisito fundamental para el desarrollo de actividades productivas dominantes en la sub-área geográfica en la que se localiza la explotación es la prescindencia de necesidades de apoyo financiero por parte del Estado. Esta categoría de productores incluyó 9.399 agricultores a la fecha del Censo.

- Explotación mediana: esta categoría está definida por exclusión y comprende las explotaciones cuyo tamaño productivo está sobre el límite superior de las pequeñas y bajo el inferior de las grandes e incluye 17.005 casos.

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