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Basic motion verbs

3.6 Functional classes of spatial terminology

3.6.2 Motion verbs

3.6.2.2 Basic motion verbs

La experiencia histórica internacional ha revelado que en aquellos casos donde existen dificultades cambiarias, los gobiernos de diferentes latitudes han utilizado arreglos cambiarios múltiples como primera opción de ajuste. Dicho mecanismo suele usarse en el corto plazo, para luego unificar el tipo de cambio bajo un régimen de libre flotación o un sistema intermedio. Esto depende del saneamiento logrado en la economía y su nivel de integración al mercado mundial.

Sin embargo, uno de los peligros más frecuentes de este mecanismo cambiario, se origina en las limitaciones propias de una tasa de cambio fija. Ya que ante cualquier ineficiencia en su manejo, esta tasa tiende a sobrevaluarse en términos reales, con nefastas implicaciones sobre la competitividad internacional. Por cuanto en un sistema de tasa de cambio fija, pero ajustable, la autoridad económica sólo cuenta con la devaluación nominal como medida excepcional de control para tratar de ajustar los desequilibrios cambiarios, es decir, la inflexibilidad propia de la tasa de cambio fija, no permite que la tasa se ajuste con rapidez ante la nueva situación y lo que se presenta es un cambio abrupto en forma de escalón cada vez que se devalúa. Además, estas dificultades cambiarias ejercen presión sobre la inflación doméstica, con el consiguiente alejamiento de los precios internos de sus homólogos internacionales, lo que causa, por un lado que el efecto de dicha devaluación nominal se diluye rápidamente y, por el otro se tiende a mantener una tasa real sobrevaluada.

70 Marshall, Jorge, Efectos Económicos de Ciertas Prácticas de Cambios Múltiples en El Trimestre Económico, México, 1978. También ver del mismo autor el artículo “Las Fluctuaciones de los Tipos de Cambio y la Integración Económica”, Documento de Trabajo, Banco Central de Chile, Abril de 1971.

71 Sobre las razones para adoptar el sistema de tasas de cambio múltiples, ver Vries, Margaret, Multiple Exchange Rates: Expectations and Experiences, en IMF, Staff Papers, Volumen XII, No2, julio de 1965.

En consecuencia, cuanto más complejo sean el sistema de tipos de cambio múltiples más difícil resulta determinar el grado de sobrevaluación de la moneda y mayor la tensión sobre la inflación72. Esto desalienta a la industria de exportaciones básicas o a los renglones competidores de las importaciones; desanima a las nuevas exportaciones; crea distorsiones a la producción doméstica favoreciendo la entrada de bienes no esenciales y, en últimas, efectos negativos sobre la inversión y el ahorro.

Este tipo de arreglos cambiarios son costosos, afectan la estructura de precios y asignación de recursos y la distribución del ingreso. Son costosos por cuanto la proliferación de tipos de cambio genera serios problemas administrativos y de manejo, como también, dificultades en el flujo de información para los agentes económicos. Estos sesgos de información afectan la estructura de precios internos y externos, es decir, en el corto plazo, un patrón artificial de precios viene a dictar el patrón de consumo y es un camino ineficiente para atraer ingresos en el largo plazo. Como ya se señaló en la sección de control de cambios, el sistema de cambios múltiples al producir distorsión de precios afecta la distribución del ingreso.

Estos arreglos afectan la asignación de recursos. Los instrumentos de redirección de los recursos en este caso son impuestos y subsidios, que actúan en coordinación con tarifas y cuotas impuestas por la política comercial, y cuyo impacto sobre el mercado causa serias distorsiones sobre la oferta y la demanda de bienes y servicios producidos y transados con el exterior. Bajo un arreglo cambiario múltiple se interfiere en la distribución óptima de recursos pues para un mismo bien, por ejemplo –un dólar- diferentes sectores o grupos sociales pagan o reciben diferentes cantidades de pesos73. Así, el sistema permite redistribuir

ingresos entre grupos, con lo cual, unos productores reciban ganancias privadas mientras en el conjunto de la economía se pueden presentar pérdidas sociales74 importantes.

En esta dirección y en el caso de las importaciones, bajo el esquema de control de cambios con tipos múltiples, la pregunta clave es ¿como saber a que importaciones asignar las divisas escasas?, esta respuesta siempre será arbitraria, con el peligro de caer en favoritismos políticos y en un impulso a la corrupción administrativa. En los Países de América Latina por ejemplo, en muchas oportunidades la experiencia ha mostrado que la imposición de un tipo diferencial para las importaciones obedeció más a la necesidad de restringir pagos que a una coherente y sólida política interna en esta materia.

72 Collings, F., Recent Progress in Latin America Toward Eliminating Exchange Restrictions, IMF, Staff Papers, Volumen VIII, N 2, 1961.

73 Moneda de un país Latinoamericano.

74 Un intento de medición de este beneficio para un productor individual a costa de una pérdida social aparece en el trabajo de Dornbusch y Luis Téllez, “ Exchange Rate Policy: Options and Issues”, en Dornbusch (compilador) Policymaking in the Open Economy, publicado por el Banco Mundial y Oxford University Press, 1993.

Las legislaciones en materia de control de importaciones, en muchas oportunidades eran contradictorias, se traslapaban unas a otras de acuerdo con las necesidades coyunturales de la autoridad económica, lo que perjudicaba la entrada de bienes intermedios y de capital; se desalentó la sustitución de importaciones y favoreció episodios especulativos. Además, como sucede con los controles directos, la existencia de estos acuerdos cambiarios, creaba presiones tendientes a ampliar su empleo (si el tipo de cambio es favorable) o a sobrefacturar según las circunstancias particulares.

En consecuencia se puede decir que las tasas de cambio múltiples para las importaciones en períodos de industrialización causan distorsiones en la asignación de recursos. Por ejemplo, la producción de bienes que incluyen materias primas importadas o bienes intermedios dentro de la clasificación de importaciones esenciales puede caer, mientras que la compra de mercancías no esenciales puede aumentar. También la selección misma de artículos que han de favorecerse, implica beneficiar a un grupo de consumidores en perjuicio de otros sin mayores criterios de elección. Estas distorsiones se podían observar bajo sistemas de cambio dual cuando ante una mayor escasez de divisas se trasladaban cada vez más rubros de importación al tipo de cambio fluctuante. Encareciendo más estos productos y en últimas favoreciendo el uso del mercado negro de divisas para que los compradores puedan acceder a las divisas que necesitan para comprar los bienes del exterior75 .

Por el lado de las exportaciones, no es sencillo definir los costos que representa para un país, los tipos de cambio selectivos sobre las ventas de sus productos al exterior. Esto conduce a que “quien dicta política encuentre aún más difícil resistir las presiones encaminadas a que se otorgue tal ayuda a las industrias que no lo necesiten”76. Las presiones de grupos de poder son una continúa amenaza y un foco de perturbación sobre las expectativas de manejo cambiario. Se forman los buscadores de rentas económicas en actividades que reciben especial protección. Los agentes pueden gastar recursos en lobby y pagan (de una u otra forma) la protección cambiaria o los impuestos implícitos para algún sector.

De otro lado, la experiencia en distintos países ha mostrado, que en algunas ocasiones, son tan complejos los diseños de tipos de cambio para los exportadores, que simplemente han dejado de funcionar. Los exportadores no saben que tipo de cambio les van a aplicar a sus mercancías. Ya sea por incertidumbre ante las decisiones de la autoridad o por la incomprensión en los

75 En algunas oportunidades los gobiernos con tipos duales usan la tasa de mercado como “válvula de escape” para reducir las presiones en el mercado de divisas y así lograr disminuir sus compromisos en disponibilidad de la mismas.

métodos que se utilizan, con lo cual, se llega a presentar suspensión de los embarques y otros traumatismos en este negocio77.

En conclusión, como se acaba de señalar estos acuerdos cambiarios son costosos, afectan la estructura de precios, asignación de recursos y la distribución del ingreso. Aspectos que deben tenerse en cuenta a la hora de evaluar el objeto inducido de la protección del control de cambios al interior de un proceso de industrialización.

El FMI ejerció el papel de detractor de las restricciones cambiarias durante los años de este estudio. Desde su creación se adelantó una campaña tendiente a diagnosticar el tipo de control de cambios utilizado por los países miembros para luego proceder a relajar poco a poco estas medidas y abolirlas en el marco de una reforma cambiaria que fuera parte de un programa de estabilización con menos ataduras al comercio internacional. Por ejemplo, uno de los funcionarios del Fondo en los años cincuenta argumentaba que el STCM es en esencia un sistema de impuestos o subsidios que afecta los patrones de producción y consumo y la distribución del ingreso. Es decir, estas cargas impositivas pueden ser indeseables e inequitativas al ser arbitrarias, con lo cual puede ser más eficiente un impuesto directo al ingreso de productores o a los gastos de los consumidores en un momento determinado78

Otra desventaja del sistema puede ocurrir cuando la suma promedio del tipo de cambio de los exportadores excede el promedio del tipo de cambio de los importadores, es decir, el diferencial cambiario es negativo. En estas circunstancias, el banco central tiene pérdidas en sus transacciones con divisas, para financiar estas erogaciones se puede recurrir a la emisión y por esa vía el financiamiento en la compra y venta de divisas puede ser inflacionaria.

De otro lado, el sistema de tipos múltiples podía llegar a estimular la fuga de capitales en su afán de ofrecer mayores facilidades al inversionista extranjero. Esto por que las operaciones de capital han tenido una legislación más laxa y con significativas ventajas para dicho inversionista. Por ejemplo, en el caso de algunas exportaciones como la extracción de minerales (petróleo, cobre, metales preciosos) las naciones productoras solían otorgar a las compañías extranjeras tipos de cambio preferenciales. Tipos a los cuales estas empresas podían adquirir moneda nacional para pagar sus gastos locales en bienes y servicios, o para cambiar parte de sus utilidades por exportaciones o para repatriar utilidades y capital.

77 Para mirar algunas experiencias del sistema cambiario de tasas múltiples y sus efectos sobre las exportaciones ver por ejemplo, Sherwood, Joyce, Revenue Features of Multiple Exchange Rate Systems: Some Case Studies en IMF, Staff Papers, Volumen V, N1, 1956.

78 Bernstein, E. Some Economic Aspects of Multiple Exchange Rates, IMF, Staff Papers, Volumen 1, Número 2, septiembre de 1950.

Estos acuerdos se organizan en contratos y concesiones de presentación muy compleja, puesto que allí están implicadas relaciones contractuales y delicadas cuestiones de comercio internacional. Con frecuencia, los países productores han usado tipos de cambio de mercado para estas transacciones de capital, lo cual ofrece a las compañías extranjeras oportunidades de inversión que no serían posibles al tipo de cambio oficial y, al mismo, tiempo proporcionan una puerta segura para llevarse con facilidad activos del país 79.

Otra desventaja de los tipos múltiples se relaciona con algunas complicaciones en el comercio internacional. Ningún país puede organizar su comercio internacional de forma coherente si se enfrenta constantemente a la amenaza de represalias de sus socios comerciales. Por ello, la persistencia de tipos diferenciales para las importaciones, puede parecerle al socio en el negocio, una práctica injusta o ilícita del comercio internacional. En el caso de las exportaciones menores, las cuales pueden disfrutar de tipos más depreciados, los competidores pueden argumentar que estas tasas representan un subsidio y con ellos el país podría estar incurriendo en un “dumping” internacional. Si bien es cierto que los países cuentan con mecanismos para defenderse de las situaciones antes descritas, es innegable que este tipo de prácticas entorpece el libre comercio internacional.

Otro aspecto negativo del STCM en el comercio exterior, se podía dar cuando algunos países de América Latina bajo el esquema de tipos diferenciales y durante el proceso de industrialización, otorgaban indirectamente beneficios adicionales a algunos productores norteamericanos, al ser ellos los principales socios comerciales de estos países en detrimento de adquirir mercancías de otros países del mundo. Al respecto Bernstein decía que “la inclusión de alimentos, materias primas y equipos en la lista de importaciones esenciales en algunos países de Latinoamérica comporta un subsidio para los importadores norteamericanos, mientras que la inclusión de otros bienes de consumo en la lista de no esenciales penaliza la importación de países europeos que tienen desventajas con los pagos en dólares”80

En resumen, el sistema de tasas de cambio múltiple aunque puede ser un instrumento oportuno para corregir problemas transitorios de balanza de pagos, absorber choques exógenos o aumentar los ingresos del gobierno en un momento dado, no debe convertirse en un mecanismo permanente de la política cambiaria, ya que puede tener efectos negativos sobre la inflación, la competitividad internacional de las exportaciones, la asignación eficiente de recursos, los patrones de inversión y ahorro, y la distribución del ingreso. El uso prolongado de este sistema puede estar posponiendo convenientes reformas institucionales de la estructura tarifaría o del sistema fiscal.

79 Sobre el tratamiento a estas exportaciones con alto capital extranjero ver el trabajo de Woodley, John, The Use of Special Exchange Rates for Transactions with Foreign Companies, IMF, Staff Papers, Volumen 3, N 2, 1953.