2.2 Related Literature on Portfolio Choice Problems
2.2.2 Behavioural Studies on Portfolio Optimisation Problems
La pérdida auditiva y las diferentes lesiones auditivas como la lesión vestibular pueden interferir en la función sensomotora, la cual hace parte en el desarrollo de las habilidades psicomotrices en los niños con discapacidad auditiva [82].
Según Myklebust “La motricidad de la persona con deficiencia auditiva viene marcada por la ausencia del control de la audición. Tienen problemas en el equilibrio estático y dinámico, por su problema vestibular, pueden tener torpezas motrices por falta de experiencias, lo mismo sucede con los conceptos de tiempo, espacio, lateralidad, etc. porque no los entienden, son conceptos abstractos que no los tienen claros”[72].
Varias investigaciones en el área de la discapacidad auditiva, han reportado que los niños con discapacidad auditiva poseen déficit y retrasos en el desarrollo de habilidades motoras como el equilibrio, la coordinación, la dinámica, la coordinación ojo-mano o visomotora y problemas en actividades en donde se requiere dominio y control, actividades secuenciales, problemas con la exploración y estructuración del mundo que lo rodea [3 - 6].
También pueden aparecer retrasos en los movimientos simultáneos, la coordinación motriz, la rapidez motora, la velocidad de la reacción y la lateralidad. Esto se puede ver claramente en el número de errores cometidos por el niño durante la ejecución de actividades motoras que involucran la rapidez, el equilibrio, coordinación visomotora, movimiento, tono corporal, desarrollo corporal y la imitación de gestos contrarios.
En las investigaciones realizadas por Myklebust[72] se evidenció que en el niño con discapacidad auditiva pueden presentar perturbaciones del tipo paralitico y no paralitico. Para el tipo paralitico se encontró problemas del tipo espástico, en donde se refleja por una serie de contracciones simultaneas de los músculos agonistas y antagonistas, y problemas del tipo atetóxicos en donde se presentan trastornos motores de movimientos de amplitud exagerada y superposición de reflejos arcaicos. Entre las perturbaciones del tipo no paralitico se encuentran problemas de ataxia cerebral en donde se ve reflejado en el paso oscilante y de balanceo, temblores ligeros y torpeza en el movimiento de las manos y dedos, y control deficiente de la lengua. También se puede encontrar problemas relacionadas con la incapacidad de asociación de la imagen mental con el sistema motor correspondiente (Apraxia).
Cuando se analiza el desarrollo del niño con discapacidad auditiva se puede observar claramente varios retrasos y problemas en la adquisición de habilidades fundamentales (postura, equilibrio y coordinación) y habilidades perceptivas. Entre las habilidades fundamentales afectadas se tiene:
• Postura: Los niños con discapacidad auditiva presentan movimientos de cabeza menos
amplios e inestabilidad postural provocado por el daño que poseen en el sistema vestibular [4][83]. A través de ejercicios de compensación sensorial adaptativa, en donde se involucra el sistema visual y vestibular [84], los niños con discapacidad auditiva mejoran en su estabilidad postural y control del equilibrio [85].
• Equilibrio: Los niños con discapacidad auditiva poseen problemas con el equilibrio, debido a que tienen deficiencias o tasas muy altas de perdida vestibular [61][86 - 90]. Esto se evidencia en un límite de estabilidad más bajo, un balanceo corporal más rápido y alto, y un mayor gasto energético para mantener el equilibrio durante diferentes actividades, lo que demuestra un déficit en el balance estático y dinámico en el niño con discapacidad auditiva [88] [91 - 93]. El niño cuando se enfrenta a actividades en las cuales se ven involucrados procesos de equilibrio o riesgos de caídas, utilizan como su principal medio de retroalimentación, la visión [92 - 93]. Es por esto que el uso de audífonos e implantes, la rehabilitación vestibular y el ejercicio físico han demostrado gran efectividad para la mejora, recuperación y adaptación del equilibrio, y del sistema vestibular [87][90].
• Coordinación: Los niños con discapacidad auditiva reflejan tiempos de reacción más
altos y déficit en la coordinación visomotora, espacial y temporal [98], y esto se puede ver por ejemplo al atrapar un balón en donde estas habilidades son de gran importancia. La perdida de la audición también puede provocar problemas y retrasos en la percepción del movimiento [95], el aprendizaje de la secuencia motora [96] y en la función motora fina [96 - 97] (es decir, la manipulación o la destreza manual).
Cuando se analizan las habilidades motoras perceptivas se pueden observar los siguientes problemas o retrasos en el desarrollo del niño con discapacidad auditiva.
• Habilidades Espaciales: Los niños con discapacidad auditiva compensan su déficit de audición con el uso del sistema visual, permitiendo la estimulación sensorial en campos cercanos y lejanos [68][98], adicionalmente a esto usan otros mecanismos como la memoria de localización [99] y una mayor orientación visual y táctil, permitiéndoles una
mayor atención a los objetivos [98][100]. Sin embargo, la discriminación en las
posiciones media y lateral [90], y en el marco de referencia egocéntrico (que codifica la posición de un objeto en relación con el propio cuerpo) parecen ser anormales en los niños con discapacidad auditiva. El déficit auditivo en los niños a parte de provocar movimientos más lentos hacia objetos [100] también ocasiona problemas de organización espacial en el cerebro (ocasionando una activación del hemisferio
izquierdo atípico) [99][101]y el pobre desempeño en tareas espaciales no lingüísticas,
particularmente aquellas que combinan diferentes representaciones espaciales [102].
• Habilidades temporales: La pérdida de la audición en los niños disminuye su capacidad