9 CONSTRUCT OPERATIONALISATION AND QUESTIONNAIRE DEVELOPMENT
9.6 Pre-test Data Analysis
9.6.1 Factor Analysis
9.6.1.2 Behaviourism
En este estudio se han analizado los componentes de la confianza basada en la
honestidad, benevolencia y competencia, tanto de los habitantes, como de las
instituciones públicas y privadas del lugar. Sin duda, para un turista, visitar un lugar
donde están presentes estas condiciones, le brindará un mayor nivel de confianza que
contribuirá a disfrutar con mayor tranquilidad de la estadía. El modelo propuesto
permite concluir, que la confianza es un factor consecuente de la imagen del lugar
percibida por el turista. Esta imagen está construida por la percepción cognitiva, la
evaluación afectiva, el beneficio funcional, el beneficio simbólico y el beneficio
hedónico. Esto implica que, mientras mejor sea la imagen del destino turístico, mayor
será el nivel de confianza que el turista podrá depositar en el lugar. A su vez, los
hallazgos de este estudio han permitido concluir, que tanto la familiaridad como la
reputación del destino turístico, son antecedentes de la imagen percibida por el turista.
De hecho, mientras más familiarizado esté un turista con un lugar, y perciba una mejor
reputación, mejor será la imagen percibida del lugar y en consecuencia, mayor será el
nivel de confianza depositado por el turista.
Desde el punto de vista de la toma de decisiones, el estudio proporciona a los
distintos grupos de interés del destino turístico, información acerca de los factores que
sustentan la construcción de la confianza, para establecer relaciones a largo plazo con
determinado lugar, el gobierno local y regional, y las instituciones asociadas al
desarrollo turístico, deben integrar un plan de aumento de la confianza del turista dentro
de las estrategias de desarrollo del turismo local, enfocado en tres actores principales,
los habitantes, las instituciones públicas y las instituciones privadas del lugar. En todos
ellos deben lograr que sean percibidos como honestos, benevolentes y competentes. En
concreto, el plan debería centrar sus esfuerzos en la educación y capacitación de la
comunidad en general, incluyendo entre otros a los operadores turísticos, empresas de
transporte, empresarios gastronómicos y hoteleros. Estos esfuerzos no sólo deberían ir
enfocados en que las empresas ligadas al sector turístico ofrezcan servicios de calidad,
con gente capacitada, sino que también los habitantes del destino conozcan los
atractivos del lugar para que puedan entregar información al turista cada vez que se lo
requieran de manera espontánea.
Además, la educación permanente se debería centrar en que las empresas y los
habitantes actúen con honestidad, cumpliendo sus promesas y obligaciones. Sumado a
esto, deberían actuar de manera benevolente, considerando los intereses y el bienestar
de los turistas, procurando ayudarles y orientarlos de manera positiva y empática. No
obstante, de nada servirán dichos esfuerzos si en los actores individuales e
institucionales no existe la conciencia colectiva, de ser considerados como un destino
turístico. Por el contrario, el empoderamiento colectivo permitirá que tanto los
habitantes como las instituciones públicas y privadas del destino turístico intenten
ofrecer productos y servicios turísticos confiables de manera de reducir la potencial
Además de este proceso educativo que es permanente y de resultados a largo
plazo, el destino turístico se debería preocupar de que esta confianza este respaldada por
una buena imagen del destino turístico, fundamentada en una muy buena percepción de
los atractivos tangible del lugar, como también en una conexión emocional con el
turista. Es decir, se debería basar en una buena percepción cognitiva tal que haga
atractivo visitar el lugar, en una evaluación afectiva positiva y en la percepción de que
el destino entrega beneficios no sólo funcionales, sino que también simbólicos y
hedónicos.
Asimismo, la imagen que es uno de los pilares de la confianza, debería estar
respaldada por una buena reputación del destino turístico, alcanzada a través del tiempo
por el cumplimiento y la consistencia de las promesas realizadas por las autoridades
locales a través de la publicidad, los slogans y los discursos públicos.
Por otro lado, a través de la literatura se ha podido observar que la imagen
cumple un rol importante en la elección de los destinos turísticos. De hecho esta puede
aumentar o disminuir la distancia entre los atributos del lugar y la percepción que tenga
el turista.
A partir de la escala Imatur propuesta en este estudio, es posible concluir, que la
imagen en este contexto de estudio es un factor multidimensional. Desde esta
perspectiva, el modelo final obtenido, permite recoger una visión integral del turista,
que no sólo se compone de elementos cognitivos y afectivos, sino que también por los
propuestas anteriormente para este contexto, une de estas perspectivas en un solo
instrumento de medida.
Los resultados muestran, que la imagen de un destino turístico está compuesta
por la percepción cognitiva del turista, que es la dimensión que lo conecta de manera
tangible con el lugar. Además, está determinada por una dimensión que evalúa de
manera afectiva esta percepción cognitiva del turista. Finalmente, está compuesta por
algunas dimensiones evaluativas de los beneficios adquiridos por el turista, como son
los beneficios funcionales, simbólicos y hedónicos.
Sin duda, visitar un lugar que ha logrado conectarse con el turista, no sólo a
partir de sus atributos, sino que también a través de sus afectos y beneficios, tendrá
mayores probabilidades de ser visitado nuevamente. Esto implica, que el privilegio de
una mejor imagen que pudiera tener un determinado destino turístico, es el resultado de
la comodidad brindada en sus instalaciones o de la belleza de su medio ambiente o de la
particularidad de sus eventos turísticos y recreativos. Puede ser también el resultado de
la buena acogida que los habitantes del lugar brinden a los turistas y del afecto que
finalmente los turistas tengan por ese lugar, a partir de sus atributos. Finalmente, es el
resultado de los beneficios funcionales, simbólicos y hedónicos que el destino otorgue
al turista.
El beneficio funcional estará determinado por las necesidades del turista. Esto
implica por ejemplo, que si la persona necesita un bronceado natural, buscará un lugar
con un clima y playas apropiadas para este fin. Por su parte, el beneficio simbólico
autoconcepto. En este sentido, por ejemplo, si el turista desea vivir una experiencia
social distinta a su entorno habitual, visitará un lugar que le permita relacionarse con
personas que refuercen su autoconcepto. Por último, el beneficio hedónico estará
determinado por la necesidad de vivir experiencias multisensoriales. De este modo, por
ejemplo, si el turista le da un valor especial a lo que observa, visitará un lugar
excepcional, que le brinde atractivos visuales naturales y/o construidos por el hombre.
Desde el punto de vista de la toma de decisiones, el estudio proporciona a los
distintos grupos de interés del destino turístico, información relevante acerca de los
factores que componen la imagen y que son la base para lograr que los turistas tengan
una mejor percepción del destino turístico. Con esta información, el gobierno local y
regional, y las instituciones asociadas al desarrollo turístico, pueden integrar un plan de
marketing dentro del plan de desarrollo del turismo local, enfocado en la mejora y
mantención de las instalaciones, servicios y atractivos del lugar. Además, el plan de
marketing debería centrar sus esfuerzos en la educación y capacitación sobre buenas
prácticas de servicio al cliente a la comunidad en general, incluyendo entre otros, a los
operadores turísticos, empresas de transporte, empresarios gastronómicos y hoteleros.
Es necesario que estos esfuerzos no sólo se centren en que las empresas ligadas al sector
turístico ofrezcan un servicio de calidad, con personal capacitado, sino que también los
habitantes del destino tomen conciencia de dicha responsabilidad y adquieran una
cultura turística.
Futuras líneas de investigación deberían estar dadas por un lado, en verificar los
efectos del modelo de confianza propuesto en algunas variables de marketing, tales
efectos del modelo en la motivación del turista para visitar el lugar. Así también, queda
abierta la posibilidad de probar la nueva escala de medición de la imagen hacia un
destino turístico, considerando para ello algunos análisis comparativos, como por
ejemplo, medir la imagen percibida de aquellos destinos considerados como destinos de
gran escala versus la medición de la imagen percibida de lugares considerados como
destinos turísticos de intereses especiales, que por ende no son tan masivos. Dichos