6 Quantitative Results
6.1 Benchmark Calibration
“Hemos trabajado y ganado experiencia, pero aún estamos escondidos. Hay muchas organizaciones y también muchas experiencias, pero nadie las conoce. Ni siquiera el gobierno. ¿Cuáles fueron nuestros éxitos en San Martín? ¿Qué necesitamos para avanzar? Yo pienso que es bueno para nosotros hacer este libro, porque va a mostrar que todo empezó aquí en San Martín Jilotepeque. Aunque me duele decirlo, hay que decirlo: Hay muchas personas que recogen historias y las ponen en sus libros, las firman con sus nombres y ellos son los autores del libro. Pero ¿de dónde salió la experiencia? ¿Quién sabe de eso? Los investigadores se roban la experiencia, la piratean. No queremos a los piratas. Somos nosotros los que tenemos la experiencia y queremos que eso se sepa”. Felipe Tomás, San Martín Jilotepeque, Guatemala
El Movimiento Campesino a Campesino tiene su origen en la profunda cultura indígena de Mesoamérica; en las lenguas, las comunidades y las familias extendidas que evolucionaron conjuntamente con el cultivo del maíz, de los frijoles y de los güicoyes(calabazas), alimentados por la lluvia. Es parte del cambio constante del campesinado, son formas de resistencia cultural ante la dominación externa, la cual va desde la invasión de los españoles hasta la globalización corporativa actual.
Los testimonios presentados a continuación brindarán a las y los lectores un rico conjunto de experiencias relacionadas, ajenas a las nociones occidentales de progreso. Más que geográfico, el lugar de origen de Campesino a Campesino es cultural, no es jerárquico y sus etapas no son evolutivas. Darle un sentido lineal a un conjunto de historias siempre es arbitrario y, generalmente, nos dice más de nuestros propios supuestos culturales y de los prejuicios de los investigadores, que de las personas mismas del estudio. Muchas veces, se aprende menos analizando que simplemente escuchando las voces que revelan e interactúan, aparecen, desaparecen y reaparecen en nuevas formas, lugares y espacios.
Las voces de este capítulo pertenecen a los campesinos, protagonistas, quienes, de hecho, son los que le dan vida al campo en Mesoamérica. He ordenado los testimonios cronológicamente, sin rigor, tratando de seguir personalmente a las personas y su experiencia en el Movimiento Campesino a Campesino. Los testimonios se mueven en el tiempo ligados a eventos, a ideas y también en mi relación con personas del Movimiento. Deseo que, al compartir las voces del Movimiento de esta manera, ayude a disipar la romántica noción sobre los campesinos tradicionales y exponga la violencia que existe detrás de la “desaparición” del campesinado. Pero, principalmente, deseo permitir a las y los lectores que conozcan a estas mujeres y a estos hombres, quienes luchan por su sobrevivencia y su auto-determinación. Tal vez, esto nos ayudará a vernos a nosotros mismos, a través de sus experiencias.
Historias de Guatemala
San Martín Jilotepeque en Chimaltenango, Guatemala, es la “mera mata”, la raíz, el rizoma, del Movimiento Campesino a Campesino. Esto no fue por accidente. Las historias de resistencia más dramáticas provienen de las experiencias de los Kaqchikeles, frente a la represión económica y cultural. Como respuesta VOCES DE LATINOAMÉRICA MOVIMIENTO CAMPESINO A CAMPESINO PARA LA AGRICULTURA SUSTENTABLE
ante la creciente pobreza, la explotación, los desastres “naturales”, la guerra y el etnocidio, los Mayas Kaqchikeles han profundizado en sus raíces culturales para sobrevivir. Sus esfuerzos dieron luz a la filosofía y la metodología que se expandió de Campesino a Campesino a lo largo y ancho de Mesoamérica. Aunque el Movimiento fue brutalmente reprimido en Guatemala y virtual- mente desapareció durante la década de los años 80 e inició de los 90, volvió a florecer después de la firma de los Acuerdos de Paz en 1996. Al poder regresar los promotores a San Martín Jilotepeque, el Movimiento Campesino a Campesino ha empezado a recomponerse y han iniciado la reconstrucción de las comunidades indígenas devastadas por la guerra y los desastres.
El terreno fértil de la extrema pobreza
“Todo lo que pasa, por alguna razón pasa. Todo levantamiento tiene una causa. Los mayores van a estar de acuerdo conmigo… en los años 70, hubo mucha migración aquí. Esta migración no era voluntaria, sino obligatoria. Nosotros los campesinos teníamos que migrar a la costa a cortar caña y algodón. No lo hacíamos porque queríamos, si- no porque estábamos obligados. La extrema pobreza nos obligaba a migrar a la costa. La migración hacía que Guatemala fuera más pobre. Podemos decir que ahora, en San Martín, cada uno tiene un pedazo de tierra, pero entonces no teníamos. Entonces, vivíamos en la extrema pobreza. En los años 70, todos teníamos que migrar a la costa, porque todos teníamos una libreta que tenía que ser validada por el patrón de la costa. Así era la historia en los años 70. Es así como empezó nuestra causa y es entonces cuando se empezó a gestar nuestra orga- nización y comenzó el cooperativismo… Llegó Vecinos Mundiales. También, OXFAM empezó a trabajar en San Martín. Ellos encontraron tierra fértil. Y ¿qué era esa tierra fértil? La extrema pobreza. Ellos nos decían: ¡cultiven su tierra! Ustedes tienen un terreno, ustedes deben cultivarlo, si ustedes lo cultivan van a tener comida y no van a tener que irse a la costa. Es así como empezó la historia. Empezamos de pueblo en pueblo, de comunidad en comunidad, compartiendo los temas de desarrollo agrícola, conservación de suelo y agua. Esto significaba construir terrazas y cavar zanjas a nivel, en el terreno. Podemos decir que los mártires fueron Roberto Chicoac y Vicente Hernández de Santa Rita Las Canoas. Ellos eran compañeros nuestros, ellos nunca hablaron de la guerrilla, ni de la lucha armada. Nosotros