7 ANALYSIS
7.2 Narrators and Characters
7.2.8 Beth and Adam
Otros autores han realizado estudios respecto al estudio de encadenamientos productivos en la minería. San Cristóbal y Biezma (2005) utilizaron el modelo de insumo-producto para detectar los encadenamientos interindustriales de los sectores de la minería en la Unión Europea para determinar los sectores claves dentro de la minería. Encontraron que el encadenamiento hacia atrás de los sectores mineros es generalmente bajo. La razón que dan los autores es que los insumos en este tipo de industrias son generalmente recursos naturales, los cuales no se compran. En otras palabras, un crecimiento de este sector no implica mayor demanda de insumos a otros sectores de la economía. Sin embargo encontraron que dos sectores (minería de carbón y lignito y extracción de turba y la minería de minerales metálicos) en Inglaterra, Suecia y Alemania presentan altos coeficientes de encadenamiento hacia atrás. Esto se debe a que demandan gran cantidad de insumos para su producción como: manufactura de maquinaria y equipo, equipos de metal, electricidad, gas, vapor y suministro de agua caliente, construcción y renta de maquinaria y equipo, transporte terrestre y construcción.
A pesar del hecho de que la industria minera demande pocos insumos, su producción sirve como insumos a otros sectores de la economía, por esta razón un incremento en la cantidad de minerales o metales extraídos, conduce a que los
133 demandantes de los mismos dispongan de una mayor cantidad de materia prima que no necesariamente los induciría a incrementar su fabricación. Dentro de los sectores encadenados hacia adelante se encontró principalmente que los compradores son las fábricas de electricidad y gas, la fabricación de metales básicos, productos refinados de petróleo, manufactura de químicos y productos químicos. En el caso europeo los encadenamientos hacia adelante son mayores que los encadenamientos hacia atrás, por lo que la minería se vería estimulada por un crecimiento de la economía, mientras que si aumenta la producción minera la economía no se vería mayormente afectada (San Cristóbal y Biezma, 2005). Esto se debe a que estos países gozan con un sector industrial importante y diversificado que demanda grandes cantidades de minerales.
Fairlie (2011) en un estudio realizado en Perú, afirma que no existen políticas de Estado que impulsen dar mayor valor agregado a las exportaciones mineras, no obstante ha fomentado la creación de refinerías, las cuales eventualmente fueron privatizadas. Dentro del marco legal las empresas mineras han recibido algunos beneficios como: “estabilidad cambiaria, tributaria y administrativa, deducción de tributos internos que incidan en su producción […] libertad de remisión de utilidades, dividendos, recursos financieros y libre disponibilidad de moneda extranjera y libre comercialización de la producción interna o externa” (Fairlie, 2001: 28).
En el caso de encadenamientos hacia atrás, las empresas mineras instaladas en el Perú, compran más de la mitad de sus insumos a empresas que no están dentro de la región donde desempeñan sus actividades mineras. La mayoría de compras locales son de servicios más que de bienes producidos, las cuales se hace a empresas que son subsidiarias o importadoras de bienes, antes que productivas. Esto se debe a que las empresas demandan bienes de capital que tienen implícita una alta tecnología que la industria nacional no puede proveer. Los materiales que compran se reducen a partes y piezas de equipos, algunos elementos de construcción y algunos productos químicos (Fairlie, 2011).
Entre los tipos de servicio contratados están: instalación de tuberías, de geosintéticos, estudios de ingeniería, estudios de factibilidad de obras civiles, fabricación de muebles metálicos y de madera, diseño de sistemas informáticos, mantenimiento y reparación de sistemas informáticos, reparación y mantenimiento mecánico, construcción de accesos, mantenimiento de vías, consultorías diversas, impresiones, trabajos de revegetación, mantenimiento y reparaciones eléctricas, entre otros. (Fairlie, 2011: 33).
134 Respecto a los encadenamientos hacia adelante, y en el caso del oro, se ha fomentado el uso en una sola área: la joyería. En el caso del cobre, la mayoría del producto producido se exporta y lo restante se destina para la fabricación de alambre, laminados y alambrón y el procesamiento de sulfato de cobre. Hay dos razones principales que explican esta situación: la ausencia de políticas de fomento del Estado y la limitada demanda interna (Fairlie, 2011).
La minería no produce ni externalidades tecnológicas, y el único tipo de encadenamiento que se genera es el fiscal, con el cobro de impuestos y regalías, lo cual el permite a los Gobiernos invertir en el desarrollo de las comunidades (Schuldt, 2005). “Los eslabonamientos no son la principal forma de transmisión de los beneficios de la minería sino más bien los ingresos fiscales” (Fairlie, 2011: 66), a través de los cuales los Gobiernos tanto nacional como locales implementan políticas de desarrollo e invierten en salud, educación, vivienda, etc.
Fairlie (2011) plantea que una manera de solucionar la falta de encadenamientos y desarrollo alrededor de la producción minera es a través de la intervención estatal, con la generación de planes y estrategias de desarrollo, mediante los cuales se identifican las líneas de producción que se pueden implementar y desarrollar, tomando en cuenta el hecho de que los insumos de la industrias mineras requieren una alta tecnología por lo que se necesitarían grandes inversiones. Por lo tanto se deberían desarrollar servicios de mediana y baja tecnología en el corto plazo.
Aroca y Tapia (2003) realizaron un estudio para analizar los impactos del clúster minero sobre la economía chilena entre los años de 1960 y 2000, mediante la estimación de encadenamientos productivos a través de la metodología de análisis de insumo- producto. Se determinó que el grado de encadenamiento hacia atrás es mayor en las épocas donde la producción minera de las compañías estatales es mayor que la producción de las compañías privadas. El único sector que presentó cambios positivos fue el de servicios, lo cual es explicado por el interés generalizado de las empresas en sub-contratar. A medida que la propiedad de la compañía pasa a manos privadas, menor es la conexión del sector extractivo con el resto de actividades económicas.
En un estudio realizado por la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (CORPROA) en el año 2005 se llegó a determinar que en las regiones de
135 Antofagasta y Atacama se han configurado verdaderos complejos productivos alrededor de la minería. Sin embargo, las empresas presentan una baja calidad en sus bienes y servicios debido a que “el grado de desarrollo de ciencia y tecnología también es bajo, existiendo casi un nulo aporte a la actividad en cuanto a esos ítems, la mayor parte de las tecnologías son importadas y las escasas generadas en la región son del tipo básicas” (CORPROA, 2005: 84).
“Las empresas que conforman los encadenamientos hacia atrás se orientan a la venta de insumos y servicios especializados, maquinaria y equipo para la minería” (CORPROA, 2005: 85), mientras que los encadenamientos hacia adelante están compuestos por refinerías y fundiciones de cobre. A pesar de que existe un gran número de empresas asociadas a la minería, el grado de profundización de esta actividad en la economía local es muy bajo (CORPROA, 2005).
Ojeda (2011) menciona que en el caso de Chile, la minería ha aportado al desarrollo de infraestructura vial y energética que trae consigo la disminución de los costos para el resto de actividades industriales. El transporte del metal extraído significó el mejoramiento y desarrollo de vías y estructura ferroviaria, al igual que el mejoramiento de puertos, implicó además la creación de un nuevo mercado tanto para el transporte de pasajeros como el leasing de automóviles y maquinaría. La demanda de cemento se incrementó gracias al auge de construcciones, lo que a su vez incrementó la presencia de entidades financieras en dichas regiones de desarrollo minero. Debido al aumento del poder adquisitivo, el comercio también incrementó sus ventas, lo cual se evidenció con el aparecimiento de grandes zonas comerciales Una diversa variedad de servicios y suministros son adquiridos por la industria minera, lo cual provoca en el caso chileno el desarrollo de pequeñas y medianas empresas, lo cual se ha evidenciado en el crecimiento del barrio industrial de Antofagasta donde se han ubicado trasnacionales encargadas del ensamblaje de grandes equipos mineros (Ojeda, 2001).