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Fotografía 4. Archivo diario El Tiempo. Crónica de una mujer en la mina. En la foto: Cerley Vergara, 2013

En consecuencia, es preciso resaltar la relación existente entre mujer y minería, describiendo el significado que ellas le proporcionan a la actividad a partir de su experiencia. El sociólogo Luis Carlos Castillo en un estudio sobre acciones colectivas afrodescendientes en el Norte del Cauca, destaca que un rasgo sobresaliente de la movilización étnica es la lucha por el territorio, bajo la cual se ha construido o inventado una identidad emocional que es susceptible de movilizar (Castillo, 2010). En este sentido, es de destacar que las mujeres del territorio de La Toma han construido alrededor del río Ovejas y de la actividad minera artesanal, una identidad emocional que contribuye a establecer prácticas que preservan los saberes ancestrales, las

11 Diáspora Africana: Se le denomina así al éxodo de personas de origen negro y africano, y de sus descendientes hacia diferentes lugares del

tradiciones y la identidad cultural colectiva, que al ser vulneradas se convierten en una estrategia que permite movilizar a los otros pobladores del corregimiento.

Las mujeres lideresas de los procesos organizativos y políticos de La Toma, más allá de defender la minería, lo que pretenden es salvaguardar todo lo simbólico que en ella se entreteje. Aquellos sentimientos, prácticas, hábitos y solidaridades configuradas por la actividad les dan la posibilidad como grupo étnico de cohesionarse y mantenerse en el tiempo, por eso, para ellas es necesario protegerlo, cuidarlo y defenderlo.

Para nosotras hacer minería ancestral es una forma de sentirnos bien, nos hace sentir orgullosas, si usted ahorita va para el río, usted ve a la gente en su veta, en su tonga12.

Viéndolas como un espacio donde encontrarnos ¡Sí, como comunidad!, de trabajar juntos ¡Como comunidad! En la minería nos ayudamos entre todos. -Sí entonces alguien no lleva almuerzo al río- todo el mundo ve como le pone de su propio almuerzo y le arman su almuerzo a esa persona. Para mí esos son principios de solidaridad que han hecho que nosotros permanezcamos como comunidad allá, -entonces, si alguien se enferma- entre todos van hacer vaca para llevarlo al médico o entre los sabios que hay se buscan una medicina tradicional o una planta que crean que sirva para curarlo (Francia Márquez, lideresa del Consejo Comunitario de La Toma, 33 años, estudiante de Derecho y ganadora del premio a Defensora de los Derechos Humanos en el 2015)

Cabe mencionar que las ganancias producto de la extracción del oro, son una pequeña porción del ingreso mensual de los hogares de La Toma, cuya principal actividad económica y la que más les deja ganancia es la producción agrícola. Sin embargo, la apropiación de este mineral ha desarrollado conflictos entre el Gobierno Central y la comunidad que comienza a ver vulnerada la posibilidad de permanecer en el territorio, generando en ellos una exacerbación del sentido de pertenencia y la apropiación simbólica del oro y el territorio, logrando un desarrollo y aumento de la participación política de los pobladores. El tiempo y la especialización de dicha participación ha logrado la vinculación real y protagónica de las mujeres, hecho que resulta significativo en la medida que ellas gracias al uso de formatos innovadores dentro de las movilizaciones en defensa del territorio y la vida, han logrado sacar mayor provecho del contexto político o de la EOP, hecho evidenciable en el aumento de: espacios de discusión con el Gobierno Central y las instancias de toma de decisión, como Audiencias Públicas en el Congreso, Encuentros Internacionales, marchas intermunicipales, y

de aliados influyentes, como Angela Davis, Congresistas del Polo Democrático Alternativo, Organizaciones femeninas, entre otros.

Por último, una característica que sobresale en la relación mujer-minería es la importancia económica que adquiere la actividad, ya que, es el espacio donde adquieren autonomía económica, negocian la equidad de género y se forman tensiones entre ellas y otros hombres de la comunidad. Estas mujeres han asumido el rol de jefas de hogar por diversas circunstancias, propias y ajenas, desde la separación por diferencias irreconciliables, el abandono del proveedor principal del hogar, hasta el fatídico asesinato de un familiar en medio de la difícil situación de orden público que vive el Norte del Cauca.

A muchas de nosotras nos ha tocado criar a nuestros hijos e hijas solas, la batea, el almocafre y la pala han sido testigos de ello, el territorio ha sido nuestro compañero y ha estado con nosotras en momentos de alegrías y tristezas(Francia Márquez, lideresa

del Consejo Comunitario de La Toma, 33 años, estudiante de Derecho y ganadora del premio a Defensora de los Derechos Humanos en el 2015)

Estas circunstancias no difieren de las del resto de las mujeres del país. En un estudio de Sandra Velásquez (2010), llamado Ser mujer jefa de hogar en Colombia la autora expuso, entre otros, que la precariedad de las economías neoliberales, la inestabilidad laboral y el aumento de la pobreza desde hace varias décadas, llevaron al incremento de la participación de la mujer en el mercado laboral, aunque con niveles de ingreso inferiores a los de los hombres, sumado al empoderamiento que han ganado las mujeres en las últimas décadas, conlleva que cada vez más mujeres asuman el rol de proveedoras principales de sus hogares.

Para concluir, la mina significa para estas mujeres un espacio donde despojarse de las desventajas que se les imponen por su condición de mujer y en donde pueden tramitar de igual a igual con los hombres sus derechos sobre el territorio y el trabajo. Tal como se desprende de las respuestas para este trabajo, las mujeres encuentran en la minería un significado práctico y un significado simbólico. Su significado práctico corresponde a ver dicha actividad desde la perspectiva económica, la cual les provee una porción del ingreso total necesario para mantener los gastos de subsistencia del hogar, mientras que, desde el significado simbólico, en la actividad minera se reproducen los valores de hermandad, solidaridad, buscando el autoabastecimiento colectivo en proporciones justas, cuidando no acabar con él para poder heredarlo a las generaciones venideras, así como fueron heredadas por ellas de sus antepasados

una vez abolida la esclavitud. Para Sofía Valencia, lideresa del Proceso de Comunidades Negras, PCN, la minería es un seguro de vida para estas comunidades en la medida que, tener un recurso propio les permitirá mantenerse libres.

Nuestra visión como mujeres es de largo plazo, pensándolo intergeneracionalmente… Pensando ojalá los nietos de nuestros hijos puedan vivir dignamente sin tener que vender su fuerza de trabajo, asalariado, a no poder disponer de su tiempo, recibir órdenes, someterse a maltratos, discriminación porque no tienen tierra, no tienen oro, no tienen sembrados (Sofía Valencia, 28 años, lideresa del Proceso de Comunidades Negras y lideresa de la movilización de mujeres)

Después de haber hecho un recorrido contextual, descripción de la forma de apropiación del territorio simbólica y legal por parte de la comunidad, señalar las particularidades de las mujeres de La Toma y puntualizar sobre el significado que ellas le proveen a la minería. Es preciso describir las estructuras de movilización que ellas utilizaron durante el periodo estudiando.

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