Bajo un enfoque geoestratégico, la región de Asia Pacifico se ha configurado, en las últimas décadas, como, el escenario hacia el cual se está desplazando el mapa económico mundial, principalmente como consecuencia de la industrialización acelerada, de una mayor inmersión en el mercado mundial y en el sistema financiero internacional, así como en el hecho que en la región se encuentran las principales potencias económicas del mundo, que han superado las consecuencias adversas de la crisis económica y política asiática de 1997-1999 (García, 2011, p.23). Sin embargo, la región del noreste de Asia se ha configurado bajo un “juego disperso de fuerzas sin poder predominante” (Pio Gracia, 2010: 35); en consecuencia, las potencias regionales –China y Japón- y la potencia hegemónica -Estados Unidos-, que en el marco regional actúa además como potencia extranjera, han venido compitiendo por el liderazgo de la región provocando una dinámica propia.
En el escenario actual (2013), la hegemonía se enfrenta a la problemática en materia de seguridad que representa Corea del Norte. Éste último ha desarrollado
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su programa nuclear hasta el punto de lograr la fabricación de armas de plutonio. Sumado al logro de la fabricación de armas nucleares, Corea del Norte ha aumentado su comportamiento hostil frente a los actores regionales antagónicos - -Corea del Sur, Japón y Estados Unidos— a quienes en diversas ocasiones ha provocado a través de movimientos de fuerzas militares, pruebas nucleares, un discurso anti norteamericano, viejos conflictos con Japón, entre otras formas de provocación.
En este contexto la pregunta que surge frente al papel del hegemón es: ¿Qué representa para la hegemonía el programa nuclear y el comportamiento hostil/agresivo de Corea del Norte? Para responder a esta pregunta se requiere primero establecer qué identificaron las últimas tres administraciones estadounidenses por amenazas a la seguridad nacional. Entendiendo el concepto de “amenaza” como una percepción, es decir, cómo la estimación que hacen los tomadores de decisiones de un problema, riesgo o desafío al que se ven enfrentados los Estados, o como señala J. David Singer: “los actos de una nación
dependen de las estimaciones que tenga respecto a las capacidades e intenciones
que otro tenga de hacer daño”(Singer, 2000, p210).
Ahora bien, a través del proceso de formulación de la política exterior36 , los problemas, riesgos, desafíos y amenazas que en un momento determinado son percibidos por un Estado en materia de seguridad y defensa, son “seguritizados”37 cuando los tomadores de decisiones establecen que éste es un tema central de la agenda de seguridad (Buzan et al, 1998, citado en Marcano y Maldonado,2014, 138); y se “institucionaliza” una vez el problema, riesgo o desafío, así como sus causas, el impacto y las soluciones aparecen formuladas en la Nueva Estrategia de
36 “se refiere al conjunto de prioridades o preceptos establecidos por los líderes nacionales para servir como líneas de
conducta para escoger entre diversos cursos de acción en situaciones específicas y dentro del contexto de su lucha por alcanzar sus metas” (Pearson y Rochester, 2000: 113).
37 Marcano y Maldonado (2014) “El grado máximo de la seguritización sucede cuando ante una amenaza recurrente, entonces
se institucionaliza. Esto podría hacernos pensar que al institucionalizarse, hay un retorno al terreno normal de la política. Al institucionalizar un tema como de seguridad, lo que se está consigue es evitar la necesidad del movimiento de seguritización, porque al hablar de ese asunto ya está sobreentendido que es prioritario y requiere medidas especiales (p. 139).
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Seguridad (NSS); es decir, lo que inició siendo percibido como un problema que afecta la seguridad nacional se socializa y se analiza entre los planificadores y se formula en términos de amenaza para ser consignado en la Estrategia de seguridad. En consecuencia, la NSS se configura como el instrumento de política exterior en el cual se formulan los objetivos, se establecen las amenazas a la consecución de esos objetivos y se determinan los mecanismos y medios para hacer frente a dichas amenazas.
La Estrategia (NSS) se configura entonces como el instrumento de política exterior que orienta las actuaciones de las agencias encargadas de la seguridad nacional. Con base en lo establecido en la estrategia las agencias coordinan planes, programas y operaciones; es decir, la estrategia es el marco de referencia de tipo “discursivo” a partir de la cual las agencias implementan los lineamientos y directrices en materia de seguridad nacional En consecuencia, la efectividad de la estrategia depende de dos momentos: el primero, el de planeación y formulación de la estrategia a cargo del Consejo de Seguridad Nacional (CSN) (Whittaker, A et al (2011); y el segundo momento, el de implementación por parte de las agencias encargadas de la seguridad nacional (Departamento de Defensa), para el cual el Congreso de Estados Unidos aprueba el presupuesto con base en las estimaciones realizadas por los planificadores (Betts, 2011)
Para dar respuesta al interrogante acerca de ¿Qué representa para Estados Unidos la Proliferación Nuclear? A partir del marco conceptual expuesto se tomaron las Estrategias de seguridad (NSS) de la Administración Clinton (NSS 1995), la administración Bush (NSS-2002) y la Administración Obama (NSS-2010) y (i)se identificó que amenazas institucionalizó cada administración; luego (ii) se compararon las amenazas institucionalizadas por las tres administraciones y se establecieron las similitudes y coincidencias que se presentan (Anexo 2). Las amenazas, similitudes y coincidencias encontradas se pueden observar en la Tabla 8.
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Tabla 8 Amenazas, similitudes y coincidencias de las tres administraciones estadounidenses analizadas
AMENAZAS: SIMILITUDES / COINCIDENCIAS
Cambios en los desafíos y amenazas:
La tarea de defender la nación contra sus enemigos ha cambiado drásticamente. (Bush) EE. UU. enfrenta un conjunto amplio y complejo
de desafíos a nuestra seguridad nacional. (Obama)
La amenaza abierta a nuestra sociedad libre es mayor (Clinton)
Proliferación de Armas Nucleares:
La proliferación de armas de destrucción masiva representa un gran reto para nuestra seguridad. Las armas de destrucción masiva (nuclear,
biológica y química). (Bush) Tecnologías catastróficas. (Bush)
Los peligros nucleares han proliferado. (Obama) Las ADM, en particular, la búsqueda de armas
nucleares por parte de extremistas violentos y la proliferación de Estados en posesión de ellas. (Obama)
El terrorismo:
Las fuerzas organizadas del terrorismo, la delincuencia internacional y el tráfico de drogas (Clinton)
El terrorismo organizado. (Bush)
La violencia terrorista premeditada y políticamente motivada. (Bush)
Redes clandestinas de individuos. (Bush) Redes criminales globales (Obama)
El empleo de nuevas tecnologías por grupos terroristas
La encrucijada del radicalismo y la tecnología. (Bush)
Las guerras por la ideología han dado paso a las guerras por la identidad religiosa, étnica y tribal. (Obama)
Efectos de la Globalización afectan la seguridad: La revolución tecnológica faculta a fuerzas
destructivas con nuevos medios para desafiar nuestra seguridad (Clinton)
La vulnerabilidad de las capacidades de EE. UU. en el espacio y el ciberespacio a los ataques e interferencias. (Obama)
El acceso de las personas a los medios de destrucción. (Bush)
Fuente: Elaboración propia con base en los documentos NSS 1995, NSS 2002 Y NSS 2010.
La tabla anterior (Tabla 8) es un extracto de las amenazas que se identificaron en las tres NSS estudiadas y que han sido recurrentes durante las dos últimas décadas, en la agenda de seguridad de Estados Unidos; siendo catalogada la proliferación de Armas Nucleares como:
La proliferación de armas de destrucción masiva representa un gran reto para nuestra seguridad (Clinton, 1994)
Las armas de destrucción masiva (nuclear, biológica y química). (Bush, 2002) Tecnologías catastróficas. (Bush, 2002)
Los peligros nucleares han proliferado. (Obama, 2010)
Las ADM, en particular, la búsqueda de armas nucleares por parte de extremistas violentos y la proliferación de Estados en posesión de ellas. (Obama, 2010)
Por lo que respecta a los mecanismos o medios que plantea cada administración para hacer frente y/o neutralizar esta amenaza -para lo cual se realizaron las mismas actividades descritas para la Tabla 11 (Anexo 1)- éstos varían
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de una administración a otra, aunque como se evidenció en el capítulo II la doctrina que influyó en cada administración fue determinante para la formulación de estos mecanismos/medios. Teniendo en cuenta que en 1950, cuando se formuló la NSS- 68 durante el gobierno de Harry Truman, la proliferación de armas nucleares era un
escenario probable, se estableció como mecanismo para afrontarlo “la disuasión”
de un ataque, a partir del desarrollo de una capacidad nuclear superior.
La administración Clinton planteó una estrategia basada en el desarrollo de un marco normativo que regulaba la proliferación nuclear así como la implementación de capacidades estratégicas (SMART II) que abarcara sus zonas de influencia de manera coordinada con los aliados; es decir, empleo de la fuerza de manera unilateral, bilateral y multilateral. Por su parte, Bush promovió su tesis de los ataques preventivos como mecanismo óptimo para garantizar la seguridad. Mientras la administración Obama ha promovido el fortalecimiento de las capacidades tácticas en materia de monitoreo, identificación y neutralización de las amenazas a través de la inteligencia, la diplomacia y el uso de la fuerza –dependiendo del escenario-.
Bajo estas premisas, se debe tener en cuenta que a pesar de los esfuerzos por parte de Estados Unidos y la comunidad internacional, sigue persistiendo la amenaza nuclear, e incluso hay Estados que burlando los controles, han logrado obtener los recursos para la fabricación y la realización de pruebas nucleares. Cabe resaltar que para la década de 1950 eran cinco los países que poseían armas nucleares, luego en la década de 1990 llegaron a ser doce (como consecuencia de armamento heredado por Estados satélites soviéticos luego del desmembramiento de la URSS) y ya para el 2013 existen 9 Estados con capacidad nuclear, de los cuales Corea del Norte es el que más recientemente ha adquirido esa condición.38
Teniendo en cuenta que para las tres administraciones estadounidenses la amenaza nuclear se configura como una de las principales amenazas a la
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estabilidad y seguridad nacional, cabe preguntarse ¿Por qué entonces Corea del Norte logró desarrollar un programa nuclear burlando los controles de las organizaciones internacionales y de Estados Unidos? ¿Por qué persiste su programa nuclear?
En consecuencia, a continuación se establecerá: primero, la trayectoria del desarrollo de Corea del Norte para la seguridad; segundo, qué representa para la hegemonía este programa nuclear. Y posteriormente, se establecerá como ha enfrentado la hegemonía el desafío, riesgo o amenaza con respecto a sus intereses en materia de seguridad que representa Corea del Norte.
3.4. TRAYECTORIA DEL PROGRAMA NUCLEAR DE COREA DEL NORTE