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EVALUATION RESULTS
6. Binaural Interaction
ISOLA (ZAHRADNIK J., 2018), provee tres opciones para realizar la inversión de onda, de las cuales, los resultados muestran un contraste en el área de inversión deviatórica e inversión completa del tensor de momento, en los registros reportados nacional e internacionalmente no se da lugar a una inversión que involucre una alteración volumétrica del modelo de falla de los sismos de Bucaramanga. En los resultados reportados en el presente estudio, re realizó la inversión para el sismo ocurrido el 10 de marzo del 2015 de tensor de momento deviatórico reportado por el Servicio Geológico Colombiano; los resultados se corroboraron satisfactoriamente con el objetivo de verificar la información reportada, se removió el registro del acelerógrafo para realizar la inversión únicamente con sismómetros de banda ancha. El resultado, no tuvo mayor diferencia en cuanto a los planos nodales, tensor del momento sísmico y ubicación del sismo. Seguido de esta inversión, se realizó una segunda inversión con las mismas estaciones, pero sin restricciones al momento de calcular el tensor de momento, lo que da lugar a un porcentaje volumétrico en el tensor. Los resultados obtenidos, al igual que la primera versión, reportaron un buen ajuste de formas de onda observadas contra las sintéticas, los planos nodales no variaron en más de 10 grados, pero el tensor de momento evidencio un incremento de 23.5 % en la componente volumétrica. Este cambio se ve justificado retomando a Prieto et al. (2012), quien propone dos teorías de las cuales la deshidratación de la placa logra extraer fluidos inmersos en las estructuras atómicas de los minerales a profundidades que se encuentran fuera del criterio estándar de rompimiento de las
37 rocas. Ahora, retomado a Prieto et al (2012), si se realiza una liberación de fluidos que llegase a generar una inestabilidad en la “bisagra” de la paleo placa el caribe (Taboada, 2000), el cambio volumétrico, no debería ser sacado de la inversión de tensor de momento.
Luego del análisis encontrado, se realizaron dos inversiones adicionales, con el objetivo de explorar si el cambio volumétrico volvería ser significativo. Se adicionaron 2 estaciones al conjunto a la inversión y se realizaron nuevamente, una inversión para un tensor completo y uno deviatórico. Los resultados encontrados nuevamente registraron un buen ajuste de sismogramas sintéticos y observados, aumentó la profundidad del centroide y el porcentaje volumétrico, pero en esta versión, el porcentaje de CLVD baja en gran magnitud dando lugar a una distribución de esfuerzo de diferente magnitud, pero con la misma tendencia de orientación.
Continuando con el análisis de orientación de los esfuerzos, luego de la inversión de los datos procesados en stress inverse, se obtuvo una orientación de la tendencia del plano de falla, donde ninguno de los 3 esfuerzos principales se encuentra cerca del eje vertical, lo que indica que el esfuerzo principal está concentrado y localizado en una fuente puntual que difiere de los modelos convencionales de tipo de falla. Los esfuerzos sigma 2 y sigma 3, difieren en magnitud y no recaen en una concentración especifica de la zona de falla, además, los esfuerzos segundarios se muestran dispersos en comparación al esfuerzo principal. Estos resultados dan una distribución de esfuerzos concentrada en dirección del desgarre tipo bisagra de hipótesis la planteada por Cortés et al (2005), para la paleo placa del caribe, pero carece de un sentido físico respecto al modelo del rompimiento convencional de los diferentes tipos de falla, Por lo cual se pasa a plantear una fracturación de la placa, un rasgamiento que permita la entrada de fluidos, lo que en consecuencia se evidencia en la variabilidad de los mecanismos focales en los esfuerzos segundarios y el incremento de la componente volumétrica del tensor de momento.
Continuando con el análisis de los mecanismos focales, se evidencia una concentración de los sismos, Figura 31, muy diferente a la reportada por los estudios previos, donde el régimen inverso y normal se presentaba dominante en los datos reportados, la localización de los sismos era muy dispersa y recargada hacia el este de la concentración encontrada en el presente análisis, anexo B. Se registran en el cuadrante delimitado por las coordenadas 73.26 W - 72.97 W y 6.93 N- 6.67 N. Este cambio de localización puede explicar el comportamiento normal de los mecanismos focales encontrados durante los últimos 4 años y en el presente estudio. El modelamiento de estas localizaciones en profundidad se representa en la Figura 32.
El análisis de los datos procesados y el tensor de momento sísmico demuestra que hay una tendencia de cambio volumétrico en los sismos del nido de Bucaramanga, el cual se ve justificado por la presencia de fluidos debido a un debilitamiento por deshidratación en las profundidades de la corteza, y que pesar de variación de este parámetro, se mantienen constantes los parámetros adicionales, como la orientación de los planos nodales, tensión y presión para el mismo sismo.
38 Figura 32, Modelo tentativo de subducción y rasgamiento de la paleo placa del Caribe, modificado de Cortes et al (2005). La estrella representa el rasgamiento actual del nido de Bucaramanga junto con los sismos usados en el estudio en puntos negros, en
puntos rojos se indican los sismos analizados por Cortés et al (2005).