C. Data Scraping as a Cause of Action 265
3. Breach of Contract 272
a) Por el grupo de oración que se le ha encomendado: Es el mayor bien que puede hacerle.
De la oración por el grupo depende, en gran parte, la buena marcha del mismo. La intercesión es esencial para cooperar a la obra del Señor por su Espíritu: abre al grupo, lo hace madurar, crecer, perseverar: andar UNIDOS en el Señor.
Es el cuidado del ―pastor‖ por su reba164o. La intercesión previene males, divisiones, etc. b) Por los demás servidores:
Para que permanezcan unidos. Para que sean ejemplo ante el grupo.
Para que pongan de sí lo mejor al servicio de los hermanos y de la gloria del Señor. Para que la ―interrelación‖ sea sana, espiritual, unificante, de mutua ayuda y colaboración, etc.
c) Por los que consta o se prevé que lo necesitan:
Se imita la actitud del Señor para con los que evangelizaba. Es una obra de celo auténtico y de caridad.
d) Por los que lo han pedido: Es un compromiso al aceptarlo.
Imitamos la compasión ―activa‖ del Señor.
Realizamos de un modo especial el grupo de mandamiento del amor, etc. e) Por los que ya se ha orado para que se fortalezcan…
No todo lo cumple el Señor de repente.
Hay que tener en cuenta las etapas de convalecencia, etc. Es necesario seguir creciendo, etc.
f) Aun por los que no lo desean.
g) Por los que el Señor nos puede indicar de modos diversos.7
4. Cómo INTERCEDER:
a) De un modo ―general‖ pero esencial: - EN CRISTO:
En su corazón: con sus sentimientos, su compasión, su amor, su intensidad…
Íntimamente unidos a él; purificados; en contacto vital; en la fe ―su poder y su AMOR‖. - Con JESÚS :
Uniendo nuestra intercesión a la suya:
Confiando en el amor del Padre con él.
En Espíritu de acción de gracias, alabanza y adoración como él. b) Amplificamos brevemente este punto fundamental:
Si nos atenemos a la palabra ―intercesión‖ en su sentido etimológico, significa ―encontrarse con una persona‖. La intercesión es una conversión de corazón a corazón con alguien que nos ama y a quien amamos, con Cristo Jesús, nos ama como hijos del Padre celestial y hermanos suyos, participantes de su misma vida. En él Espíritu Santo nos da la capacidad y pone el amor de responder al suyo. Cristo es, una persona real, viviente que anhela encontrarse y comunicarse con nosotros en el amor.
En este encuentro amoroso somos impulsados a exponerle las necesidades que llevamos en el corazón referidas a otros, hermanos nuestros y en relación, por tanto, también con él.
La intercesión en la Biblia es una palabra especial que se reserva a los reyes. Por eso la relación con Jesús, rey por excelencia, nos da el derecho de dirigirnos a él directamente y exponerle las necesidades que queremos remediar.
Otro sentido de la palabra intercesión es ―pasar entre‖. Cuando se intercede, pues, el intercesor se halla colocado entre la persona a quien se refiere y entre Jesús. Viene a ser como el abogado entre dos partes. Aquí, pensamos, podemos considerarnos como participantes de una de las grandes misiones del Espíritu Santo, (Jn 14,16-17) bajo cuyo poder ejercemos la intercesión.
Esta realidad exige que el intercesor se dirija a la clemencia del Padre y, por lo tanto, esté lleno de confianza en su misericordia. Si a veces no somos oídos es porque nuestra vida está ordenada de modo que podamos volvernos a la misericordia del Padre. La Escritura nos avisa seriamente y nos da un ejemplo concreto de una de los grandes impedimentos (Mt 5,23-24) (Sant.5,16).
Esto nos indica que, aunque la respuesta de la benevolencia de Dios es gratuita, efecto de su amor misericordioso, pero su corazón está más dispuesto a oírnos cuando nos hallamos en paz con nosotros, con El, y con nuestros hermanos, y esa paz es, fundamentalmente, la limpieza de pecado en el alma y la apertura a la acción del Espíritu Santo.8
c) De un modo más articularizado (o: diversas maneras):
Dedica un tiempo a concienciar la presencia de Jesús y a entrar en contacto con El. Imagina a Jesús que te inunda con su VIDA, con su luz y con su poder…Contempla todo tu cuerpo, ayudándote de la imaginación, deslumbrado por la luz que proviene de El.
Ahora evoca con la imaginación, una por una, las personas por las que deseas orar. Impón tus manos sobre cada una de ellas (una por una), comunicándoles toda la vida y poder que has recibido de Jesús.
Dedica un tiempo prudencial a cada una de ellas. Invoca sin palabras el amor de Cristo para ellas.
Contempla cómo se siente embriagada por la vida y por el amor de Cristo.
Mira como se ha transformado… Pasa después a la persona siguiente. (Este modo es para ejercitarlo en privado es absolutamente importante que te hagas presente a Jesús y que entres en contacto con El al comenzar la oración de intercesión. De otra forma, tu oración correrá el peligro de no ser oración, sino un mero ejercicio de recordar personas; existe el peligro de que tu atención se centre únicamente en las personas por las que intercedes y no en Jesús. Hay que evitarlo a toda costa.
Después que hayas orado por algunas en la forma apuntada, conviene que permanezcas durante algún tiempo, de nuevo en la presencia de Dios, bebiendo de su poder, de su Espíritu. Luego continuarás tu intercesión imponiendo las manos sobre otras.
Después de haber intercedido de esta forma, por cada una de las personas a las que amas, pide por aquellas a que te han sido encomendadas: los pastores por su rebaño…; los padres por sus hijos…; los profesores por sus alumnos…
- Luego tras haberte detenido otra vez en el amor de Cristo y en su poder; comienza a orar por tus ―enemigos‖, ya que Jesús te impuso la obligación de orar por ellos. Coloca tus manos en señal de bendición sobre cada una de las personas que te desagradan…, o para las que tú no resultas simpático…, sobre las que te han ocasionado algún daño…Siente cómo el poder de Cristo se trasmite por medio de tus manos a sus corazones…9
- Busca la ayuda del Señor en contacto con El. Recuerda pacíficamente, que hay una fuente de vida dentro y fuera de nosotros.
- Conecta con esta vida (de Dios) por alguna oración, vg.: ―Padre celestial, aumenta en mi ahora tu poder que da vida‖.
- Cree que este poder viene a mi y acéptalo en fe y da gracias por ello. - Observa (figurándotelas) las operaciones de la luz y de la vida.
Es conveniente interceder sobre algo tangible de modo que pueda ser comprobada, si es posible).